lunes, 17 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 13. 9-10. Cristo, el Ciervo, esposo de la Iglesia, la cierva, sufre cuando ella sufre.

 

9a. Que el ciervo vulnerado.

9b. Compárase el Esposo al ciervo.

9c. Aquí por el ciervo entiende a sí mismo.

9d. La propiedad del ciervo es subirse a los lugares altos y, cuando está herido, vase con gran prisa a buscar refrigerio a las aguas frías y, si oye quejar a la consort3e y siente que está herida, luego se va con ella y la regala y acaricia.

9e. Así hace ahora el Esposo, porque, viendo la esposa herida en su amor, él también al gemido de ella viene herido de amor de ella.

9f. En los enamorados la herida de uno es de entrambos, y un mismo sentimiento tienen los dos.

9g. Es como si dijera: vuélvete, esposa mía, a mí, que si llagada vas de amor de mí, yo también, como el ciervo, vengo en esta tu llaga llagado a ti, que soy como el ciervo.

9h. Y también en asomar por lo alto que por eso dice.

10a. Por el otero[1] asoma[2].

10b. Por la altura de la contemplación que tienes en ese vuelo.

10c. La contemplación es un puesto alto por donde Dios en esta vida se comienza a comunicar al alma y mostrársele, mas no acaba.

10d. Por eso no dice que acaba de parecer, sino que asoma.

10e. Por altas que sean las noticias que de Dios se le dan al alma en eseta vida, todas son como unas muy desviadas asomadas.

10f. Síguese la tercera propiedad que decíamos del ciervo, que es la que se contiene en el verso siguiente:

10g. Al aire de tu vuelo y fresco toma.



[1] Otero: 1.Cerro aislado que domina un llano.

[2] Asomar: 3. Empezar a asomarse.

sábado, 15 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 13, 8. Ante el deseo de poseer a Dios, la fuente del Amor, frena las ansias del alma.

 


8a. Vuélvete, paloma.

8b. De muy buena gana se iba el alma del cuerpo en aquel vuelo espiritual, pensando que se le acababa ya la vida y que pudiera gozar con su Esposo para siempre y quedarse al descubierto con él.

8c. Más atajóle el Esposo el paso diciendo: Vuélvete paloma.

8d. Como si dijera: paloma en el vuelo alto y ligero que llevas de contemplación, y en el amor con que ardes, y simplicidad[1] con que vas.

8e. Estas tres propiedades tiene la paloma.

8f. Vuélvete de ese alto vuelo alto en que pretendes llegar a poseerme de veras, que aún no es llegado ese tiempo de tan alto conocimiento.

8g. Acomódate a este más bajo que yo ahora te comunico en este tu exceso.



[1] Simplicidad: 1. Sencillez, candor.

jueves, 13 de mayo de 2021

Cántico espiritual 13, 6-7. Extasis, arrobamientos, paz,... Teresa de Jesús, nuestra madre.

 

Que voy de vuelo.

6a. Como si dijera: que voy de vuelo de la carne, para que me los comuniques fuera de ella, siendo ellos la causa de hacerme volar fuera de la carne.

6b. Para que entendamos mejor qué vuelo sea este, es de notar en aquella visitación del Espíritu divino es arrebatado con gran fuerza el del alma a comunicar con el Espíritu, y destituye al cuerpo, y deja de sentir en él y de tener en él sus acciones, porque las tiene en Dios.

6c. Dijo san Pablo en aquel rapto suyo no sabía si estaba su alma recibiéndole en el cuerpo o fuera del cuerpo.

6d. 2 Corintios 12, 2: “Yo sé de un hombre en Cristo que hace catorce años – si en el cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe – fue arrebatado hasta el tercer cielo”.

6e. No por eso se ha de entender que destituye y desampara el alma al cuerpo de la vida natural, sino que no tiene sus acciones en él.

6f. Esta es la causa por la que en estos raptos y vuelos se queda el cuerpo sin sentido.

6g. Aunque le hagan cosas de grandísimo dolor, no siente.

6h. No es como otros traspasos y desmayos naturales, que con el dolor vuelven en sí.

6i. Estos sentimientos tienen en estas vistas los que no han aún llegado a estado de perfección, sino que van camino en estado de aprovechados.

6j. Los que han llegado ya tienen toda la comunicación hecha en paz y suave amor.

6k. Cesan los arrobamientos[1], que eran comunicación y disposición para la total comunicación.

7a. Lugar era este conveniente para tratar de las diferencias de raptos y éxtasis y otros arrobamientos y sutiles[2] vuelos del espíritu que a los espirituales suelen acaecer.

7b. Mas porque mi intento no es sino declarar brevemente estas canciones, como en el prólogo prometí, quedarse ha para quien mejor lo sepa tratar que yo.

7c. Porque también la bienaventurada Teresa de Jesús, nuestra madre, dejó escritas de estas cosas de espíritu admirablemente, las cuales, espero en Dios, saldrán presto[3] impresas a luz.

7d. Lo que aquí, pues, el alma dice del vuelo, hase de entender por arrobamiento y éxtasis del Espíritu a Dios.



[1] Arrobar: 1. Embelesar. 2. Robar (// quitar con violencia). 3. Enajenarse, quedar fuera de sí.

[2] Sutil: 1. Delgado, delicado, tenue.

[3] Presto: 3. Luego, al instante, con gran prontitud y brevedad.

miércoles, 12 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 13, 3-5. ¡Apártalos, Amado! Descripción del éxtasis místico o suspensión de los sentidos merced la unión con Dios.

 


3a. ¡Apártalos, Amado!

3b. El alma conforme a los grandes deseos que tenía de estos divinos ojos, que significan la divinidad, recibió del Amado interiormente tal comunicación y noticia de Dios, que le hizo decir: ¡Apártalos, Amado!

3c. Tal es la miseria natural en esta vida, que aquello que el alma le es más vida y ella con tanto deseo desea, que es la comunicación y conocimiento de su Amado, cuando se le viene a dar, no lo puede recibir sin que le cueste la vida.

3d. De suerte que los ojos que con tanta solicitud y ansias y por tantas vías buscaba, venga a decir cuanto los recibe: Apártalos, Amado.

4a. Es a veces tan grande el tormento que se siente en las semejantes visitas de arrobamientos[1], que no hay tormento que así descoyunte[2] los huesos, y ponga en estrecho al natural, tanto que si no proveyese Dios, se acabaría la vida.

4b. A la verdad, así parece el alma por quien pasa.

4c. Siente como desasirse el alma de las carnes y desamparar el cuerpo.

4d. La causa es porque semejantes mercedes no se pueden recibir muy en carne.

4e. El espíritu es levantado a comunicarse con el Espíritu divino que viene al alma.

4f. Por fuerza ha de desamparar en alguna manera la carne.

4g. Y de aquí es que ha de padecer la carne y, por consiguiente, el alma en la carne, por la unidad que tienen en un supuesto[3].

4h. El gran tormento que siente el alma al tiempo de este género de visita, y el gran pavor que le hace verse tratar por vía sobrenatural, le hace decir: Apártalos, amado.

5a. No se ha de entender que, porque el alma diga que los aparte, querría que los apartase.

5b. Aquel es un dicho del temor natural.

5c. Antes, aunque mucho más le costase, no querría perder estas vistas y mercedes del Amado.

5d. Aunque padece natural, el espíritu vuela al recogimiento[4] sobrenatural a gozar del espíritu del Amado, que es lo que ella deseaba y pedía.

5e. No quisiera ella recibirlo en carne, donde no se puede cumplidamente, sino poco y con pena.

5f. Mas con el vuelo del espíritu fuera de la carne, donde libremente se goza.

5g. Por lo cual dijo: Apártalos, Amado, es a saber, comunicármelos en la carne.



[1] Arrobar: 1. Embelesar (1. Arrebatar o cautivar los sentidos). 3. Enajenarse, quedar fuera de sí.

[2] Descoyuntar: 1. Desencajar los huesos de su lugar y, en general, descomponer cualquier cosa articulada.

[3] Supuesto: 4. Filosofía. Todo ser que es principio de sus acciones.

[4] Recogimiento: 24. Apartar o abstraer el espíritu de todo lo terreno que le pueda impedir la meditación o contemplación.

martes, 11 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 3, 2. El éxtasis místico.

 

Declaración.

2a. En los grandes deseos y fervores de amor suele el Amado visitar a su esposa casta y delicada y amorosamente, y con grande fuerza de amor.

2b. Ordinariamente, según los grandes favores y ansias de amor que han precedido en el alma, suelen también las mercedes y visitas que Dios le hace grandes.

2c. Como ahora el alma con tantas ansias había deseado estos divinos ojos descubrióle el Amado algunos rayos de su grandeza y divinidad, según ella deseaba.

2d. Los cuales fueron de tanta alteza y con tanta fuerza comunicados, que la hizo salir de sí por arrobamiento y éxtasis.

2e. Lo cual acaece al principio con gran detrimento[1] y temor natural.

2f. No pudiendo sufrir el exceso en sujeto tan flaco, dice en la presente canción: Apártalos, Amado.

2g. Es a saber, esos tus ojos divinos, porque me hacen volar, saliendo de mí a suma contemplación sobre lo que sufre el natural.

2h. Lo cual dice porque le parecía volar su alma de las carnes, que es lo que ella deseaba.

2i. Que por eso le pidió que los apartase, conviene a saber, dejando de comunicárselos en la carne, en que no los puede sufrir y gozar como querría, comunicándoselos en el vuelo que ella hacía fuera de la carne.

2j. El cual deseo y fuego le impidió luego el esposo, diciendo:

2k. Vuélvete, paloma, que la comunicación que ahora de mí recibes, aún no es de ese estado de gloria que tú ahora pretendes.

2l. Pero vuélvete a mí, que soy a quien tú, llagada de amor buscas.

2m. También yo, como el ciervo, herido de tu amor, comienzo a mostrarme a ti por tu alta contemplación, y tomo recreación y refrigerio en el amor de tu contemplación.

2n. Dice el alma al Esposo: ¡Apártalos, Amado!



[1] Detrimento: 1. Deterioro, daño o perjuicio.

lunes, 10 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 13. A mayor cercanía mayor oscuridad. Por la cruz a la Luz.

 


Canción 13.

¡Apártalos, Amado,

que voy de vuelo!

Esposo

Vuélvete, paloma

que el ciervo vulnerado

por el otero[1] asoma

al aire de tu vuelo, y fresco toma.

Anotación para la canción siguiente:

1a. La causa de padecer el alma tanto a este tiempo por él es, que como se va juntando más a Dios, siente en sí más el vacío de Dios y gravísimas tinieblas en su alma.

1b. Con fuego espiritual que la seca y purga, para que, purificada, se pueda unir con Dios.

1c. En tanto que Dios no deriva en ella algún rayo de luz sobrenatural de sí, esle Dios intolerables tinieblas, cuando según el espíritu está cerca de ella.

1d. La luz sobrenatural oscurece la natural con su exceso.

1e. Todo lo cual dio a entender David cuando dijo:

1f. Salmo 96, 2: Nube y oscuridad en derredor de él; fuego precede su presencia.

1g. Salmo 17, 13: Puso por cubierta y escondrijo las tinieblas, y su tabernáculo en derredor de él es agua tenebrosa en las nubes del aire; por su gran resplandor en su presencia hay nubes, granizo y carbones de fuego.

1h. Es a saber, para el alma que se va llegando.

1i. Cuanto el alma más a él llega, siente en si todo lo dicho, hasta que Dios la entre en sus divinos resplandores por transformación de amor.

1j. Entre tanto siempre está el alma como Job diciendo:

1k. Job 23, 3: ¿Quién me dará que le conozca y le halle y venga yo hasta su trono?

1l. Como Dios, por su inmensa piedad, conforme a las tinieblas y vacíos del alma son también las consolaciones y regalos que hace, porque sicut tenebrae eius, ita et lumen eius.

1m. Salmo 138, 12: “Ni la tiniebla es oscura para ti, la noche es clara como el día, la tiniebla es como luz para ti”.

1n. En ensalzarlas y glorificarlas las humilla y fatiga.

1ñ. De esta manera envió al alma entre estas fatigas ciertos rayos divinos de sí con tal gloria y fuerza de amor que la conmovió toda y todo el natural la desencajó.

1o. Con gran temor y pavor natural dijo al Amado el principio de la canción, prosiguiendo el mismo Amado lo restante de ella.

 

 



[1] Otero: 1. Cerro aislado que domina un llano.

viernes, 7 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 12. 4-9. Fe, deseo de ser uno con Dios, la Fuente. Amor esponsal, realidad en la eterna noche de bodas.

 

4a. Si en es tus semblantes plateados.

4b. A las proposiciones y artículos que nos propone la fe llama semblantes plateados.

4c. La fe es comparada a la plata en las proposiciones que nos enseña.

4d. Las verdades y sustancia que en sí contienen son comparadas al oro.

4e. Esa misma sustancia que ahora creemos vestida y cubierta con plata de fe habemos de ver y gozar en la otra vida al descubierto, desnudo el oro de la fe.

4f. De donde David hablando de ella dice:

4g. Salmo 67, 14: Si durmiéredes entre los dos coros, las plumas de la paloma serán plateadas, y las postrimerías de su espalda serán del color del oro.

4h. Salmo 67, 14: “Mientras reposabais en los apriscos, las palomas batieron sus alas de plata, el oro destellaba en sus plumas”.

4i. Si cerráremos los ojos del entendimiento a las cosas de arriba y a las de abajo, a lo cual llama dormir en medio, quedaremos en fe.

4j. La cual llama paloma, cuyas plumas, que son las verdades que nos dice, serán plateadas.

4k. En esta vida la fe nos las propone oscuras y encubiertas, que por eso las llama aquí tus semblantes plateados.

4l. A la postre[1] de esta fe, que será cuando se acabe la fe por la clara visión de Dios, quedará la sustancia de la fe desnuda del velo de esta plata, del color como el oro.

4m. La fe nos da y comunica al Dios mismo, pero cubierto con plata de fe.

4n. No por eso nos le deja de dar en la verdad.

4ñ. Así como el que da un vaso plateado y él es de oro.

4o. No porque vaya cubierto con plata deja de dar el vaso de oro.

4p. Cuando la esposa en los Cantares deseaba esta posesión de Dios, prometiéndosela él cual en esta vida se puede, dijo que le haría unos zarcillos[2] de oro, pero esmaltados de plata.

4q. Cantar de los Cantares 1, 10-11: “¡Bellos son tus flancos oscilantes, y bello tu cuello entre collares! Te haremos collarines de oro con engastes[3] de plata”.

4r. En lo cual le prometió de dársele en fe encubierto.

4s. Dice ahora el alma a la fe:

4t. ¡Oh, si en esos tus semblantes plateados, que son los artículos ya dichos; con que tienes cubierto el oro de los divinos rayos, que son los ojos deseados, que añade luego diciendo: Formaste de repente / tus ojos deseados!

5a. Por ojos deseados entiende los rayos y verdades divinas.

5b. Las cuales la fe nos las propone en sus artículos cubiertas e informes[4].

5c. Es como si dijera: ¡Oh si estas verdades que, informe y oscuramente me enseñas encubiertas en los artículos de fe, acabases ya de dármelas clara y formadamente descubiertas en ellos, como lo pide mi deseo!

5d. Llama aquí ojos a estas verdades por la grande presencia que del Amado siente, que le parece la está ya siempre mirando.

5e. Por lo cual dice: Que tengo en mis entrañas dibujados.

 

6a. Que tengo en mis entrañas dibujados.

6b. Es a saber en su alma según el entendimiento y la voluntad.

6c. Según el entendimiento, tiene estas verdades infundidas por fe en su alma.

6d. Porque la noticia de ellas no es perfecta, dice que están dibujados.

6e. Así como el dibujo no es perfecta pintura así la noticia de la fe no es perfecto conocimiento.

6f. Las verdades que se infunden en el alma por fe están como en dibujo, y cuando estén en clara visión, estarán en el alma como perfecta y acabada pintura.

6g. Según aquello que dice el apóstol diciendo: Cum autem venerit quod perfectum est, evacuabitur quod ex parte est.

6h. 1 Corintios 13, 10: Cuando viniere lo que es perfecto, que es la clara visión, acabárase lo que es en parte, que es el conocimiento de la fe.

6i. 1 Corintios 13, 10: “Mas, cuando venga lo perfecto, lo imperfecto se acabará”.

7a. Sobre este dibujo de fe hay otro dibujo de amor en el alma del amante, y es según la voluntad.

7b. En la cual de tal manera se dibuja la figura del Amado y tan conjunta y vivamente se retrata, cuando hay unión de amor, que es verdad decir que el Amado vive en el amante, y el amante en el Amado.

7c. Tal manera de semejanza hace el amor en la transformación de los amados, que se puede decir que cada uno es el otro y que entrambos son uno.

7d. La razón es porque en la unión y transformación de amor el uno da posesión de sí al otro y cada uno se deja y trueca[5] por el otro.

7e. Cada uno vive en el otro, y el uno es el otro y entrambos son uno por transformación de amor.

7f. Esto es lo que quiso dar a entender san Pablo cuando dijo: Vivo autem, iam non ego; vivit vero in me Christus.

7g. Gálatas 2, 20: Vivo yo, ya no yo, pero vive en mí Cristo.

7h. En decir vivo yo, ya no yo, dio a entender que aunque vivía él, no era vida suya, porque estaba transformado en Cristo, que su vida más era divina que humana.

7i. Por eso dice que no vive él, sino Cristo en él.

8a. Según esta semejanza y transformación podemos decir que su vida y la vida de Cristo toda era una vida por unión de amor.

8b. Lo cual se hará perfectamente en el cielo en divina vida en todos los que merecieren verse en Dios.

8c. Transformados en Dios, vivirán vida de Dios y no vida suya, aunque si vida suya, porque la vida de Dios será vida suya.

8d. Entonces dirán de veras: vivimos nosotros, y no nosotros, porque vive Dios en nosotros.

8e. Lo cual en esta vida, aunque puede ser, como lo era en san Pablo, no empero[6] perfecta y acabadamente, aunque llegue el alma a tal transformación de amor que sea en matrimonio espiritual.

8f. Es el más alto estado a que se puede llegar en esta vida, porque todo se puede llamar dibujo de amor en comparación a aquella perfecta figura de transformación en gloria.

8g. Cuando este dibujo de transformación en esta vida se alcanza, es grande buena dicha.

8h. Porque con eso se contenta grandemente el amado.

8i. Que por eso, deseando él que le pusiese la esposa en su alma como dibujo le dijo en los Cantares:

8j. Cantar de los Cantares 8, 6: Ponme como señal sobre tu corazón, como señal sobre tu brazo.

8k. El corazón significa aquí el alma, en que en esta vida está Dios como señal[7] de dibujo de fe.

8l. El brazo significa la voluntad fuerte, en que está como señal de dibujo de amor.

9a. De tal manera anda el alma en este tiempo, que, aunque en breves palabras, no quiero dejar de decir algo de ello, aunque por palabras no se puede explicar.

9b. La sustancia corporal y espiritual parece el alma se le seca en sed de esta fuente viva de Dios.

9c. Es una sed semejante a aquella que tenía David cuando dijo:

9d. Salmo 41, 2-3: Como el ciervo desea la fuente de las aguas, así mi alma desea a ti, Dios. Estuvo mi alma sedienta de Dios, fuente viva; ¿cuándo vendré y pareceré[8] delante la cara de Dios?

9e. Fatigada tanto esta sed, que no tendría el alma en nada romper por medio de los filisteos, como hicieron los fuertes de David, a llenar su vaso de agua en la cisterna de Belén, que era Cristo.

9f. 1 Crónicas 11, 18-19: “Los tres irrumpieron en el campamento filisteo, sacaron agua del pozo que está junto a la puerta de Belén y se la llevaron a David. Pero David no quiso beberla, sino que la derramó como libación al Señor, diciendo: ¡Líbreme el Señor de hacerlo! ¿Voy a beber la sangre y la vida de estos hombres que la han traído arriesgando sus vidas? Y no quiso beberla. Esto hicieron los tres héroes”.

9g. Todas las dificultades del mundo y furias de los demonios y penas infernales no tendría en nada pasar por engolfarse[9] en esta fuente abisal[10] de amor.

9h. A este propósito se dijo en los Cantares:

9i. Cantar de los cantares 8, 6: Fuerte es la dilección[11] como la muerte, y dura es su porfía[12] como el infierno.

9j. No se puede creer cuán vehemente sea la codicia y pena que el alma siente cuando ve que se va llegando cerca de gustar aquel bien y no se le dan.

9k. Cuanto más al ojo y a la puerta se ve lo que se desea y se niega, tanto más pena y tormento causa.

9l. De donde a este propósito espiritual dice Job:

9m. Job 3, 24: Antes que coma, suspiro; y como las avenidas de las aguas es rugido y bramido de mi alma.

9n. Por la codicia de la comida, entendiendo allí a Dios por la comida, porque conforme a la codicia del manjar y conocimiento de él es la pena por él.



[1] A la postre: 1. A lo último, al fin. www.rae.es

[2] Zarcillo: 1. Pendiente, arete.

[3] Engaste: 2. Cerco o guarnición de metal que abraza y asegura lo que se engasta.

[4] Informe (2): 1. Que no la forma, figura y perfección que le corresponde.

[5] Trocar: 2. Cambiar (// mudar).

[6] Empero: 1. Sin embargo.

[7] Señal: 17. Insignia (// bandera). 18. Sello o escudo de armas.

[8] Parecer: 2. Dicho de una cosa: Aparecer o dejarse ver.

[9] Engolfar: 3. Meterse mucho en un negocio. Dejarse llevar o arrebatar de un pensamiento o afecto.

[10] Abisal: 1. Abismal (// perteneciente al abismo).

[11] Dilección: 1. Voluntad honesta, amor reflexivo.

[12] Porfiar: 1. Discutir obstinadamente y con tenacidad.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...