viernes, 7 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 12. 4-9. Fe, deseo de ser uno con Dios, la Fuente. Amor esponsal, realidad en la eterna noche de bodas.

 

4a. Si en es tus semblantes plateados.

4b. A las proposiciones y artículos que nos propone la fe llama semblantes plateados.

4c. La fe es comparada a la plata en las proposiciones que nos enseña.

4d. Las verdades y sustancia que en sí contienen son comparadas al oro.

4e. Esa misma sustancia que ahora creemos vestida y cubierta con plata de fe habemos de ver y gozar en la otra vida al descubierto, desnudo el oro de la fe.

4f. De donde David hablando de ella dice:

4g. Salmo 67, 14: Si durmiéredes entre los dos coros, las plumas de la paloma serán plateadas, y las postrimerías de su espalda serán del color del oro.

4h. Salmo 67, 14: “Mientras reposabais en los apriscos, las palomas batieron sus alas de plata, el oro destellaba en sus plumas”.

4i. Si cerráremos los ojos del entendimiento a las cosas de arriba y a las de abajo, a lo cual llama dormir en medio, quedaremos en fe.

4j. La cual llama paloma, cuyas plumas, que son las verdades que nos dice, serán plateadas.

4k. En esta vida la fe nos las propone oscuras y encubiertas, que por eso las llama aquí tus semblantes plateados.

4l. A la postre[1] de esta fe, que será cuando se acabe la fe por la clara visión de Dios, quedará la sustancia de la fe desnuda del velo de esta plata, del color como el oro.

4m. La fe nos da y comunica al Dios mismo, pero cubierto con plata de fe.

4n. No por eso nos le deja de dar en la verdad.

4ñ. Así como el que da un vaso plateado y él es de oro.

4o. No porque vaya cubierto con plata deja de dar el vaso de oro.

4p. Cuando la esposa en los Cantares deseaba esta posesión de Dios, prometiéndosela él cual en esta vida se puede, dijo que le haría unos zarcillos[2] de oro, pero esmaltados de plata.

4q. Cantar de los Cantares 1, 10-11: “¡Bellos son tus flancos oscilantes, y bello tu cuello entre collares! Te haremos collarines de oro con engastes[3] de plata”.

4r. En lo cual le prometió de dársele en fe encubierto.

4s. Dice ahora el alma a la fe:

4t. ¡Oh, si en esos tus semblantes plateados, que son los artículos ya dichos; con que tienes cubierto el oro de los divinos rayos, que son los ojos deseados, que añade luego diciendo: Formaste de repente / tus ojos deseados!

5a. Por ojos deseados entiende los rayos y verdades divinas.

5b. Las cuales la fe nos las propone en sus artículos cubiertas e informes[4].

5c. Es como si dijera: ¡Oh si estas verdades que, informe y oscuramente me enseñas encubiertas en los artículos de fe, acabases ya de dármelas clara y formadamente descubiertas en ellos, como lo pide mi deseo!

5d. Llama aquí ojos a estas verdades por la grande presencia que del Amado siente, que le parece la está ya siempre mirando.

5e. Por lo cual dice: Que tengo en mis entrañas dibujados.

 

6a. Que tengo en mis entrañas dibujados.

6b. Es a saber en su alma según el entendimiento y la voluntad.

6c. Según el entendimiento, tiene estas verdades infundidas por fe en su alma.

6d. Porque la noticia de ellas no es perfecta, dice que están dibujados.

6e. Así como el dibujo no es perfecta pintura así la noticia de la fe no es perfecto conocimiento.

6f. Las verdades que se infunden en el alma por fe están como en dibujo, y cuando estén en clara visión, estarán en el alma como perfecta y acabada pintura.

6g. Según aquello que dice el apóstol diciendo: Cum autem venerit quod perfectum est, evacuabitur quod ex parte est.

6h. 1 Corintios 13, 10: Cuando viniere lo que es perfecto, que es la clara visión, acabárase lo que es en parte, que es el conocimiento de la fe.

6i. 1 Corintios 13, 10: “Mas, cuando venga lo perfecto, lo imperfecto se acabará”.

7a. Sobre este dibujo de fe hay otro dibujo de amor en el alma del amante, y es según la voluntad.

7b. En la cual de tal manera se dibuja la figura del Amado y tan conjunta y vivamente se retrata, cuando hay unión de amor, que es verdad decir que el Amado vive en el amante, y el amante en el Amado.

7c. Tal manera de semejanza hace el amor en la transformación de los amados, que se puede decir que cada uno es el otro y que entrambos son uno.

7d. La razón es porque en la unión y transformación de amor el uno da posesión de sí al otro y cada uno se deja y trueca[5] por el otro.

7e. Cada uno vive en el otro, y el uno es el otro y entrambos son uno por transformación de amor.

7f. Esto es lo que quiso dar a entender san Pablo cuando dijo: Vivo autem, iam non ego; vivit vero in me Christus.

7g. Gálatas 2, 20: Vivo yo, ya no yo, pero vive en mí Cristo.

7h. En decir vivo yo, ya no yo, dio a entender que aunque vivía él, no era vida suya, porque estaba transformado en Cristo, que su vida más era divina que humana.

7i. Por eso dice que no vive él, sino Cristo en él.

8a. Según esta semejanza y transformación podemos decir que su vida y la vida de Cristo toda era una vida por unión de amor.

8b. Lo cual se hará perfectamente en el cielo en divina vida en todos los que merecieren verse en Dios.

8c. Transformados en Dios, vivirán vida de Dios y no vida suya, aunque si vida suya, porque la vida de Dios será vida suya.

8d. Entonces dirán de veras: vivimos nosotros, y no nosotros, porque vive Dios en nosotros.

8e. Lo cual en esta vida, aunque puede ser, como lo era en san Pablo, no empero[6] perfecta y acabadamente, aunque llegue el alma a tal transformación de amor que sea en matrimonio espiritual.

8f. Es el más alto estado a que se puede llegar en esta vida, porque todo se puede llamar dibujo de amor en comparación a aquella perfecta figura de transformación en gloria.

8g. Cuando este dibujo de transformación en esta vida se alcanza, es grande buena dicha.

8h. Porque con eso se contenta grandemente el amado.

8i. Que por eso, deseando él que le pusiese la esposa en su alma como dibujo le dijo en los Cantares:

8j. Cantar de los Cantares 8, 6: Ponme como señal sobre tu corazón, como señal sobre tu brazo.

8k. El corazón significa aquí el alma, en que en esta vida está Dios como señal[7] de dibujo de fe.

8l. El brazo significa la voluntad fuerte, en que está como señal de dibujo de amor.

9a. De tal manera anda el alma en este tiempo, que, aunque en breves palabras, no quiero dejar de decir algo de ello, aunque por palabras no se puede explicar.

9b. La sustancia corporal y espiritual parece el alma se le seca en sed de esta fuente viva de Dios.

9c. Es una sed semejante a aquella que tenía David cuando dijo:

9d. Salmo 41, 2-3: Como el ciervo desea la fuente de las aguas, así mi alma desea a ti, Dios. Estuvo mi alma sedienta de Dios, fuente viva; ¿cuándo vendré y pareceré[8] delante la cara de Dios?

9e. Fatigada tanto esta sed, que no tendría el alma en nada romper por medio de los filisteos, como hicieron los fuertes de David, a llenar su vaso de agua en la cisterna de Belén, que era Cristo.

9f. 1 Crónicas 11, 18-19: “Los tres irrumpieron en el campamento filisteo, sacaron agua del pozo que está junto a la puerta de Belén y se la llevaron a David. Pero David no quiso beberla, sino que la derramó como libación al Señor, diciendo: ¡Líbreme el Señor de hacerlo! ¿Voy a beber la sangre y la vida de estos hombres que la han traído arriesgando sus vidas? Y no quiso beberla. Esto hicieron los tres héroes”.

9g. Todas las dificultades del mundo y furias de los demonios y penas infernales no tendría en nada pasar por engolfarse[9] en esta fuente abisal[10] de amor.

9h. A este propósito se dijo en los Cantares:

9i. Cantar de los cantares 8, 6: Fuerte es la dilección[11] como la muerte, y dura es su porfía[12] como el infierno.

9j. No se puede creer cuán vehemente sea la codicia y pena que el alma siente cuando ve que se va llegando cerca de gustar aquel bien y no se le dan.

9k. Cuanto más al ojo y a la puerta se ve lo que se desea y se niega, tanto más pena y tormento causa.

9l. De donde a este propósito espiritual dice Job:

9m. Job 3, 24: Antes que coma, suspiro; y como las avenidas de las aguas es rugido y bramido de mi alma.

9n. Por la codicia de la comida, entendiendo allí a Dios por la comida, porque conforme a la codicia del manjar y conocimiento de él es la pena por él.



[1] A la postre: 1. A lo último, al fin. www.rae.es

[2] Zarcillo: 1. Pendiente, arete.

[3] Engaste: 2. Cerco o guarnición de metal que abraza y asegura lo que se engasta.

[4] Informe (2): 1. Que no la forma, figura y perfección que le corresponde.

[5] Trocar: 2. Cambiar (// mudar).

[6] Empero: 1. Sin embargo.

[7] Señal: 17. Insignia (// bandera). 18. Sello o escudo de armas.

[8] Parecer: 2. Dicho de una cosa: Aparecer o dejarse ver.

[9] Engolfar: 3. Meterse mucho en un negocio. Dejarse llevar o arrebatar de un pensamiento o afecto.

[10] Abisal: 1. Abismal (// perteneciente al abismo).

[11] Dilección: 1. Voluntad honesta, amor reflexivo.

[12] Porfiar: 1. Discutir obstinadamente y con tenacidad.

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