8a. Vuélvete, paloma.
8b. De muy buena gana se iba el alma del cuerpo
en aquel vuelo espiritual, pensando que se le acababa ya la vida y que pudiera
gozar con su Esposo para siempre y quedarse al descubierto con él.
8c. Más atajóle el Esposo el paso diciendo:
Vuélvete paloma.
8d. Como si dijera: paloma en el vuelo alto y
ligero que llevas de contemplación, y en el amor con que ardes, y simplicidad[1]
con que vas.
8e. Estas tres propiedades tiene la paloma.
8f. Vuélvete de ese alto vuelo alto en que
pretendes llegar a poseerme de veras, que aún no es llegado ese tiempo de tan
alto conocimiento.
8g. Acomódate a este más bajo que yo ahora te
comunico en este tu exceso.

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