Canción 13.
¡Apártalos, Amado,
que voy de vuelo!
Esposo
Vuélvete, paloma
que el ciervo vulnerado
por el otero[1]
asoma
al aire de tu vuelo, y fresco toma.
Anotación para la canción siguiente:
1a. La causa de padecer el alma tanto a este
tiempo por él es, que como se va juntando más a Dios, siente en sí más el vacío
de Dios y gravísimas tinieblas en su alma.
1b. Con fuego espiritual que la seca y purga,
para que, purificada, se pueda unir con Dios.
1c. En tanto que Dios no deriva en ella algún
rayo de luz sobrenatural de sí, esle Dios intolerables tinieblas, cuando según
el espíritu está cerca de ella.
1d. La luz sobrenatural oscurece la natural
con su exceso.
1e. Todo lo cual dio a entender David cuando
dijo:
1f. Salmo 96, 2: Nube y oscuridad en derredor
de él; fuego precede su presencia.
1g. Salmo 17, 13: Puso por cubierta y escondrijo
las tinieblas, y su tabernáculo en derredor de él es agua tenebrosa en las
nubes del aire; por su gran resplandor en su presencia hay nubes, granizo y
carbones de fuego.
1h. Es a saber, para el alma que se va
llegando.
1i. Cuanto el alma más a él llega, siente en
si todo lo dicho, hasta que Dios la entre en sus divinos resplandores por transformación
de amor.
1j. Entre tanto siempre está el alma como Job
diciendo:
1k. Job 23, 3: ¿Quién me dará que le conozca
y le halle y venga yo hasta su trono?
1l. Como Dios, por su inmensa piedad,
conforme a las tinieblas y vacíos del alma son también las consolaciones y
regalos que hace, porque sicut tenebrae eius, ita et lumen eius.
1m. Salmo 138, 12: “Ni la tiniebla es oscura
para ti, la noche es clara como el día, la tiniebla es como luz para ti”.
1n. En ensalzarlas y glorificarlas las
humilla y fatiga.
1ñ. De esta manera envió al alma entre estas
fatigas ciertos rayos divinos de sí con tal gloria y fuerza de amor que la
conmovió toda y todo el natural la desencajó.
1o. Con gran temor y pavor natural dijo al
Amado el principio de la canción, prosiguiendo el mismo Amado lo restante de
ella.

No hay comentarios:
Publicar un comentario