lunes, 23 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

 


10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite.

10b. ¿Quién podrá hablar como conviene?

10c. Siente el alma allí como un grano de mostaza muy mínimo, vivísimo y encendidísimo.

10d. El cual de sí envía en circunferencia vivo y encendido fuego de amor.

10e. El cual fuego, naciendo de la sustancia y virtud de aquel punto vivo donde está la sustancia y virtud de la yerba.

10f. Se siente difundir sutilmente por todas las espirituales y sustanciales venas del alma, según potencia y fuerza.

10g. Siente ella convalecer y crecer tanto ardor.

10h. En ese ardor afinarse tanto el amor que parecen ella mares de fuego amoroso que llega a lo alto y bajo de las máquinas, llenándolo todo de amor.

10i. En lo cual parece el alma que todo el universo es un mar de amor en el que ella está engolada.

10j. No echando de ver término ni fin donde se acabe ese amor, sintiendo en sí el vivo punto y centro del amor.

11a. Lo que aquí goza el alma no hay más que decir sin que allí siente cuan bien comparada está en el evangelio el reino de los cielos al grano de mostaza.

11b. Por su gran calor, aunque tan pequeño, crece en árbol grande.

11c. El alma se ve hecha como un inmenso fuego de amor que nace de aquel punto encendido del corazón del espíritu.

12a. Pocas almas llegan a tanto como esto.

12b. Algunas han llegado, mayormente las de aquellos cuya virtud y espíritu se había de difundir en la sucesión de sus hijos.

12c. Dando Dios la riqueza y valor a las cabezas de las primicias del espíritu según la mayor o menor sucesión que había de tener su doctrina y espíritu.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2, 8-9.

 


8a. ¡Oh dichosa llaga, hecha por quien no sabe sino sanar!

8b. ¡Oh venturosa y mucho más dichosa llaga, pues no fuiste hecha sino para regalo y la calidad de tu dolencia es regalo y deleite del alma llagada!

8c. Grande eres, ¡oh deleitable llaga!, porque es grande el que te hizo.

8d. Grande es tu regalo, pues el fuego de amor es infinito, que según su capacidad y grandeza te regala.

8e. ¡Oh, pues, regalada llaga, y tanto más subidamente regalada cuanto más en el infinito centro de la sustancia del alma tocó el cauterio, abrasando todo lo que se pudo abrasar para regalar todo lo que se pudo regalar!

8f. Este cauterio y esta llaga podemos entender que es el más alto grado que en este estado puede ser.

8g. Hay otras formas de cauterizar Dios al alma que ni llegan aquí, ni son como esta.

8h. Esta es toque solo de la divinidad en el alma, sin forma n figura alguna intelectural ni imaginaria.

9. Otra manera de cauterizar el alma con forma intelectual suele haber muy subida.

9b. Es en esta manera: acaecerá que estando el alma inflamada de amor de Dios.

9c. Aunque no esté tan calificada como aquí habeos dicho, pero harto conviene que lo esté para lo que aquí quiero decir.

9d. Sienta embestir en ella un serafín con una flecha o dardo encendidísimo en fuego de amor.

9e. Traspasando a esta alma que ya está encendida subidamente.

9f. En este cauterizar traspasándola con aquella saeta, apresúrate la llama del alma y sube de punto con vehemencia.

9g. Al modo que un encendido horno o fragua cuando le hornaguean y trabucan[1] el fuego y se aviva el fuego y afervora la llama en deleite sobremanera.

9h. Demás de ser toda removida en gran suavidad el trabucamiento y moción impetuosa causada por aquel serafín, en que siente grande ardor y derretimiento de amor.

9i. Siente la herida fina y la yerba con que vivamente iba templando el hierro.

9j. Como una viva punta en la sustancia del espíritu, como en el corazón del alma traspasado.


[1] Trabucar: Ofuscar, confundir o trastornar el entendimiento.

lunes, 16 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2. 6-7. La cura que hace el amor es llagar y herir sobre lo llagado.

 


6a. ¡Oh regalada[1] llaga!

6b. Habiendo el alma hablado con el cauterio, habla ahora con la llaga que hace el cauterio.

6c. Como el cauterio era suave, según se ha dicho, la llaga, según razón, ha de ser conforme el cauterio.

6e. Siendo el cauterio de amor ella será llaga de amor suave, y así será regalada suavemente.

7a. Para dar a entender cómo sea esta llaga con que aquí ella habla.

7b. Es de saber que el cauterio de fuego material en la parte do asienta[2] siempre hace llaga.

7c. Tiene esta propiedad: que, si sienta[3] sobre llaga que no era de fuego, la hace que sea fuego.

7e. Esto tiene este cauterio de amor, que en el alma que toca, ahora esté llagada de otras llagas de miserias y pecados.

7f. Ahora esté sana, luego la deja llagada de amor.

7g. Ya las que eran llagas de otra causa quedan hechas llagas de amor.

7h. En esto hay diferencias de este amoroso cauterio al del fuego material.

7i. Este la llaga que hace no la puede volver a sanar si no se aplican otros medicables.

7j. La llaga del cauterio de amor no se puede curar con otra medicina.

7k. Él mismo que la cura, curándola la hace.

7l. Cada vez que toca el cauterio de amor en la llaga de amor, hace mayor llaga de amor.

7m. Cura y sana más por cuanto llaga más.

7n. El amante cuanto más llagado, está más sano.

7ñ. La cura que hace el amor es llagar y herir sobre lo llagado.

7o. Hasta tanto que la llaga sea tan grande que toda el alma venga a resolverse[4] en llaga de amor.

7p. Ya toda cauterizada y hecha una llaga de amor, está toda sana en amor, porque está transformada en amor.

7q. En esta manera se entiende la llaga que aquí habla el alma: tota llagada y toda sana.

7r. Aunque está toda llagada y toda santa, el cauterio de amor no deja de hacer su oficio, que es tocar y herir de amor.

7s. Por cuanto ya está todo regalado y todo sano, el efecto que hace es regalar la llaga, como suele hacer el buen médico.

7t. Por eso dice aquí bien el alma: ¡Oh llaga regalada”

7u. ¡Oh, pues, llaga tanto más regalada cuanto es más alto y subido el fuego de amor que la causó!

7v. Habiéndola hecho el Espíritu santo solo a fin de regalar.

7w. Como su deseo y voluntad de regañar el alma sea grande, grande será esta llaga, porque grandemente será regalada.


[1] Regalar: Recrear, deleitar, alegrar, regocijar.

[2] Asentar: Fijar, colocar, situar.

[3] Sentar: Apoyar, afianzar.

[4] Resolver: determinar el resultado de algo.

sábado, 14 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2, 4-5.



4a. La dichos alma que por grande ventura a este cauterio llega, todo lo sabe, todo lo gusta, todo lo que quiere hace, y se prospera, y ninguno prevalece delante de ella, nada le toca.

4b. Esta alma es de quien dice el apóstol:

4c. El espiritual todo lo juzga, y él de ninguno es juzgado (1 Co 2, 15).

4d. El espíritu todo lo rastrea, hasta los profundos de Dios (1 Co 2, 10).

4e. Esta es la propiedad del amor: escudriñar todos los bienes del amado.

5a. ¡Oh gran gloria de almas que merecéis llegar a este sumo fuego, en el cual, pues hay infinita fuerza para os consumir y aniquilar, está cierto que no consumiendo inmensamente os consuma en gloria!

5b. No os maravilléis que Dios llegue algunas almas altamente hasta aquí, pues que el sol se singulariza en hacer algunos efectos maravillosos.

5c. El cual, como dice el Espíritu Santo, de tres maneras abrasa los montes, esto es, de los santos.

5d. Este cauterio tan suave como aquí se ha dado a entender, ¡cuán regalada creeremos que estará el alma de que él fuere tocada!

5e. Que queriéndolo ella decir no lo dice, sino quédase con la estimación en el corazón y con el encarecimiento[1] en la boca por este término ¡oh!, diciendo:

5f. ¡Oh regalada[2] llaga!



[1] Encarecimiento: alabanza.

[2] Regalada: suave, delicada.

viernes, 13 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2, 2-3. Dios es fuego que abrasa el alma sin consumirla.

 




2a. ¡Oh cauterio suave!

2b. Este cauterio es aquí el Espíritu Santo.

2c. Como dice Moisés en el Deuteronomio: Nuestro Señor Dios es fuego consumidor (Dt 4, 24).

2d. Fuego de amor, el cual, como sea de infinita fuerza, inestimablemente puede consumir y transformar en sí el alma que tocare.

2e. A cada uno abrasa y absorbe como la halla dispuesto.

2f. A una más y a otra menos.

2g. Cuando él quiere y cómo y cuando quiere.

2h. Como él sea infinito fuego de amor, cuando él quiere toca el alma algo apretadamente.

2i. Es el ardor del alma en tan sumo grado de amor que le parece a ella que está ardiendo sobre todos los ardores del mundo.

2j. Por eso en esta junta llama a ella al Espíritu Santo cauterio.

2k. Así como en el cauterio está el fuego más intenso y vehemente y hace mayor eecto que en los demás ignitos[1].

2l. Así el acto de esta unión, por ser de tan inflamado fuego de amor más que todos los otros, por eso le llama cauterio respecto de ellos.

2m. Este divino fuego, en este caso, tiene transformada toda el alma en sí, no solamente tiene cauterio, mas toda ella está hecha un cauterio de vehemente fuego.

3a. Es cosa admirable y digna de contar que, con ser este fuego de Dios tan vehemente consumidor, que con mayor facilidad consumiría mil mundos que el fuego de acá una raspa[2] de lino.

3b. No consuma y acabe el alma en que arde de esta manera, y menos la dé pesadumbre alguna.

3c. Antes a la medida de la fuerza del amor la endiose y deleite, abrasando y ardiendo en él suavemente.

3e. Esto es así por la pureza y perfección del espíritu con que arde en el Espíritu Santo.

3f. Como acaeció en los Actos de los apóstoles (Hechos 2, 3), donde, viniendo ese fuego con grande vehemencia, abrasó a los discípulos.

3g. Los cuales, como dice san Gregorio, interiormente ardieron en amor suave.

3h. Esto es lo que da a entender la Iglesia cuando dice al mismo propósito: Vino fuego del cielo, no quemando sino resplandeciendo; no consumiendo, sino alumbrando.

3i. En estas comunicaciones, como el fin de Dios es engrandecer al alma, no la fatiga y aprieta, sino ensánchala y deléitala; no la oscurece ni enceniza como el fuego hace al carbón, sino clarifícala[3] y enriquécela, que por eso le dice ella cauterio suave.


[1] Ignito: Que tiene fuego o está encendido.

[2] Raspa: Filamento.

[3] Clarificar: Iluminar, alumbrar.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2,1. La acción dela Santísima Trinidad en el alma.

 




Canción 2.

¡Oh cauterio suave!

¡Oh regalada llaga!

¡Oh mano banda! ¡Oh toque delicado,

que a vida eterna sabe,

y toda deuda paga!

Matando, muerte en vida la has trocado.

 

Declaración.

1a. Da a entender el alma como las tras personas de la santísima Trinidad, Padre e Hijo y Espíritu Santo, son los que hacen en ella esta divina obra de unión.

1b. Así la mano, y el cauterio, y el toque, en sustancia, son una misma cosa.

1c. Pónelos estos nombres por cuanto, por el efecto que hace cada una les conviene.

1d. La primera es llaga regalada, y esta atribuye al Espíritu santo, y por eso le llama cauterio.

1e. La segunda es gusto de vida eterna, y eta atribuye al Hijo, y por eso le llama toque delicado.

1f. La tercera es haberla transformado en sí, que es deuda con que queda bien pagada el alma, y esta atribuye al Padre, que por eso le llama mano blanda.

1g. Aunque aquí nombra las Tres por causa de las propiedades de los efectos, solo con uno habla, diciendo: en vida la has tocado.

1h. Todos ellos obra un uno, y así todo lo atribuye a uno y todo a todos. 

martes, 10 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 1, 34-36. El Espíritu Santo hiere y cura, traspasa y cauteriza.

 


34a. Esto quiere el alma enamorada, que no sufre dilaciones de que se espere a que naturalmente se acabe la vida ni a que en tal o tal tiempo se corte.

34b. La fuerza del amor y la disposición que en sí ve, la hacen pedir y pedir se rompa luego la vida con algún encuentro e ímpetu sobrenatural de amor.

34c. Sabe bien aquí el alma que es condición de Dios llevar antes de tiempo consigo las almas que mucho ama.

34d. Perfeccionando en ellas en breve tiempo por medio de aquel amor lo que en todo suceso por su ordinario paso pudieran ir ganando.

34e. Esto es lo que dijo el Sabio: El que agrada a Dios, es hecho amado; y, viviendo entre los pecadores, fue trasladado; arrebatado fue porque la malicia no mudara su entendimiento o la aflicción no engañara su alma. Consumido en breve, cumplió muchos tiempos. Porque era su alma agradable a Dios, por tanto, se apresuró a sacarle de medio, etc. (Sabiduría 4, 10-14).

34f. Hasta aquí son palabras del Sabio, en las cuales se verá con cuánta propiedad y razón usa el alma de aquel término romper.

34g. En ellas usa el Espíritu santo de estos dos términos: arrebatar y apresurar, que son ajenos de toda dilación.

34h. En el apresurarse Dios se da a entender la priesa con que hizo perfeccionar en breve el amor del justo.

34i. En el arrebatar se da a entender llevarle antes de su tiempo natural.

34j. Es grande negocio para el alma ejercitar en esta vida los actos de amor, porque, consumándose en breve no se detenga mucho acá o allá sin ver a Dios.

35a. Veamos ahora por qué también a este embestimiento interior del Espíritu le llama encuentro más que otro nombre alguno.

35b. Porque sintiendo el alma en Dios infinita gana de que se acabe la vida.

35c. Como no ha llegado el tiempo de su perfección, no se hace, echa de ver que, para consumarla y elevarla de la carne, hace él en ella estos embestimientos divinos y gloriosos a manera de encuentros.

35d. Como son el fin de purificarla y sacarla de la carne, verdaderamente son encuentros con que siempre penetra, endiosando la sustancia del alma, haciéndola divina, en la cual absorbe el alma sobre todo ser a ser de Dios.

35e. La causa es porque la encontró Dios y la traspasó Dios en el Espíritu Santo vivamente.

35f. Cuyas comunicaciones son impetuosas, cuando son afervoradas, como lo es este encuentro.

35g. Porque en el alma vivamente gusta de Dios, llama dulce.

35h. No porque otros toques y encuentros, que en este estado recibe, dejen de ser dulces, sino por eminencia que tiene sobre todos los demás.

35i. Le hace Dios a fin de desatarla y glorificarla presto.

35j. De donde a ella le nacen alas para decir: Rompe la tela, etc.

36a. La canción es como si dijera: ¡Oh llama del Espíritu santo que tan íntima y tiernamente traspasas la sustancia de mi alma y la cauterizas con tu glorioso ardor!

36b. Pues ya estás tan amigable que te muestras con gana de dárteme en vida eterna.

36c. Si antes mis perfecciones no llegaban a tus oídos, cuando con ansias y fatigas de amor, en que penaba mi sentido y espíritu por mucha flaqueza e impureza mía y poca fortaleza de amor que tenía, te rogaba me desatases y llevases contigo.

36d. Con deseo te deseaba mi alma.

35e. El amor impaciente no me dejaba conformar tanto con esta condición de vida que tú querías que aún viviese.

35f. Si los pasados ímpetus de amor no eran bastantes, porque no eran de tanta calidad para alcanzarlo, ahora que estoy tan fortalecida de amor, que no solo no desfallece mi sentido y espíritu en ti.

36g. Mas antes fortalecidos de ti mi corazón y mi carne se gozan en Dios vivo (Sal 83, 2).

36h. Con grande conformidad de las partes,  donde puedo, ni me pasa por pensamiento querer.

36i. Son ya delante de tus ojos más válidas y estimadas mis peticiones, pues salen de ti y tú me mueves a ellas.

36j. Con sabor y gozo en el Espíritu santo te lo pido, saliendo ya mi juicio de tu rostro (Sal 16, 2), que es cuando los ruegos precias y oyes.

36k. Rompe la tela delgada de esta vida y no la dejes llegar a que edad y años naturalmente la corten.

36l. Para que pueda amar desde luego con la plenitud y hartura que desea mi alma sin término no fin.

lunes, 9 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 1, 33. Romper y no cortar y acabar. El amor es ímpetu.

 


33a. ¿Por qué razón pide aquí más que rompa la tela que la corte o que la acabe, pues todo parece una cosa?

33b. Por hablar con más propiedad; porque más propio es del encuentro romper que cortar y acabar.

33c. Porque el amor es amigo de fuerza de amor y toque fuerte e impetuoso, lo cual se ejercita más en el romper que el cortar y acabar.

33d. El amor apetece que el acto sea brevísimo, porque se cumple más presto[1]. y tiene tanta más fuerza y valor cuanto es más breve y más espiritual.

33e. La virtud unida, más fuerte es que esparcida.

33f. Introdúcese el amor al modo que la forma en la materia, que se introduce en un instante, y hasta entonces no había acto, sino disposiciones para él.

33g. Los actos espirituales, como en un instante, se hacen en el alma, porque son infusos de Dios.

33h. Pero los demás que el alma de suyo hace, más se puede llamar disposiciones de deseos y afectos sucesivos, que nunca llegan a ser actos perfectos de amor o contemplación, sino algunas veces.

33i. Dios los forma y perfecciona con gran brevedad en el espíritu.

33j. Por lo cual dijo el Sabio que el fin de la oración es mejor que el principio (Eclesiastés 7, 9).

33k. Lo que comúnmente se dice, que la oración breve penetra los cielos.

33l. El alma que ya está dispuesta, muchos más y más intensos actos puede hacer en el breve tiempo que la no dispuesta en mucho.

33m. Por la disposición que tiene, se suele quedar harto tiempo en acto de amor o contemplación.

33n. Después se suele quedar el fuego por entrar en el madero.

33ñ. Ahora por la mucha humedad de él, ahora por el poco calor que dispone, ahora por lo uno y lo otro.

33o. Mas en el alma dispuesta, por momentos entra el acto de amor, porque la centella a cada toque prende en la enjunta yesca.

33p. El alma enamorada más quiere la brevedad del romper que el espacio del cortar y acabar.

33q. La cuarta es porque se acabe más presto la tela de la vida.

33r. El cortar y acabar hácese con más acuerdo.

33s. Porque se espera a que la cosa esté sazonada o acabada, o algún otro término.

33t. El romper no espera al parecer madurez y nada de eso.


[1] Presto: pronto, diligente, ligero en la ejecución de algo. rae.es  

domingo, 8 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 1, 31: Todo y nada. Rota la tela Dios se presenta en toda su infinitud.

 


31a. Sintiéndose el alma a la sazón de estos gloriosos encuentros tan al canto de salir a poseer y acabar perfectamente su reino, en las abundancias que se ve estar enriquecida.

31b. Aquí se conoce pura y rica y llena de virtudes y dispuesta para ello.

31c. En este estado deja Dios al alma ver su hermosura y fíale los dones y virtudes que le ha dado.

31d. Todo se le vuelve en amor y alabanzas, sin toque de presunción ni vanidad.

31e. No habiendo ya levadura de imperfección que corrompa la masa.

31f. Como ve que no le falta más que romper esta laca tela de vida natural en que se siente enredada, presa e impedida su libertad.

31g. Con deseo de verse desatada y verse con Cristo.

31h. Haciéndole lástima que una vida tan baja y flaca la impida otra tan alta y fuerte pide que se rompa.

31i. Diciendo: rompe la tela de este dulce encuentro.

32a. Llámale tela por tres cosas:

32b. La primera por la trabazón que hay entre el espíritu y la carne.

32c. La segunda, porque divide entre Dios y el alma.

32d. La tercera porque así como la tela no es tan opaca y condensa que no se puede traslucir lo claro por ella, así en este estado parece esta trabazón tan delgada la tela, por estar ya muy espiritualizada e ilustrada y adelgazada, que no se deja de traslucir la divinidad en ella.

32e. Como siente el alma la fortaleza de la otra vida, echa de ver la flaqueza de estotra.

32f. Parécele mucho delgada la tela, y aun tela de araña.

32g. Como la llama David, diciendo: Nuestros años como la araña meditarán (Sal 89, 9).

32h. Aun es mucho menos delante del alma que así está engrandecida.

32i. Como está puesta en el sentir de Dios siente las cosas como Dios, delante del cual, como también dice David.

32j. Mil años son como el día de ayer que pasó (Sal 89, 4).

32k. Y según Isaías: todas las gentes son como si no fuesen (40, 17).

32l. Ese mismo tono tienen delante del alma.

32m. que todas las cosas le son nada, y ella es para sus ojos nada.

32n. Solo su Dios para ella es el todo.

sábado, 7 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 1. 30. Morir de amor, dulce morir.

 


30a. El morir natural de las almas que llegan a este estado, aunque la condición de su muerte en cuanto al natural es semejante a las demás, pero en la caus ay en el modo de la muerte hay mucha diferencia.

30b. Si las otras mueren muerte causada por enfermedad o por longura de días.

30c. Estas, aunque en enfermedad mueran o en cumplimiento de edad, no las arranca el alma.

30d. Sino algún ímpetu y encuentro de amor mucho más subido que los pasados y más poderoso y valeroso.

30e. Pues pudo romper la tela y llevarse la joya del alma.

30f. La muerte de semejantes almas es muy suave y muy dulce más que les fue la vida espiritual toda su vida.

30h. Mueren con más subidos ímpetus y encuentros sabrosos de amor, siendo ellas como el cisne, que canta más suavemente cuando se muere.

30i. Por eso dijo David que era preciosa la muerte de los santos en el acatamiento de Dios (Sal 115, 15).

30j. Aquí vienen en uno a juntarse todas las riquezas del alma y van allí a entrar los ríos del amor del alma en la mar.

30k. Los cuales están allí ya tan anchos y represados que parecen ya mares.

30l. Juntándose lo primero y lo postrero de sus tesoros, para acompañar al justo, que va y parte para su reino.

30m. Va y parte para su reino, oyéndose ya las alabanzas desde los fines de la tierra.

30n. Como dice Isaías, son gloria del justo (Is 24, 16).

jueves, 5 de marzo de 2026

Llama de amor viva, Canción 1, 29. Romper la tela, negarse a uno mismo para afirmar a Dios, el Amor.



29a. Rompe la tela de este dulce encuentro.

29b. Tela es la que impide este grande negocio.

29c. Es fácil cosa llegar a Dios quitados los impedimentos y rompidas las telas que dividen la junta entre el alma y Dios.

29c. Las telas son tres: temporal, natural y sensitiva.

29d. Temporal, en que se comprenden todas las criaturas.

29e. Natural, en que se comprenden las operaciones e inclinaciones naturales.

29f. Sensitiva, en que se compende la unión del alma con el cuerpo, que es vida sensitiva y animal.

29g. Dice San Pablo: Sabemos que si esta nuestra casa terrestre se desata, tenemos habitación de Dios en los cielos (2 Co 5, 1).

29h. Las dos primeras telas de necesidad se han de haber rompido para llegar a esta posesión de unión con Dios.

29i. En que todas las cosas del mundo están negadas y renunciadas.

29j. Todos los apetitos y afectos naturales mortificados.

29k. Las operaciones del alma de naturales ya hechas divinas.

29l. Todo lo cual se rompió e hizo en el alma por los encuentros esquivos de esta llama cuando ella era esquiva.

29m. En la purgación espiritual acaba el alma de romper en estas dos telas.

29n. De ahí viene a unirse con Dios como aquí está y no queda por romper más que la tercera de la vía sensitiva.

29ñ. Por eso dice aquí tela y no telas.

29o. Porque no hay más que esta que romper.

29p. La cual ya tan sutil y delgada y espiritualizada con esta unión de Dios no la encuentra la llama rigurosamente como a las otras dos hacía, sino sabrosa y dulcemente.

29q. Por eso aquí le llama dulce encuentro.

29r. El cual es tanto más dulce y sabroso cuanto más le parece que le va a romper la tela de la vida. 

miércoles, 4 de marzo de 2026

Llama de amor viva, 27-28. El amor conduce a la unión de la propia voluntad con la persona amada.

 


26a. Esto es lo que quiere dar a entender cuando dice el alma el presente verso: pues ya no eres esquiva.

26b. Es como si dijera: pues ya no solamente me eres oscura como antes, pero eres la divina luz de mi entendimiento, que te puedo mirar.

26c. No solamente no haces desfallecer mi flaqueza, mas antes eres la fortaleza de mi voluntad, con que te puedo amar y gozar, estando toda convertida en amor divino.

26d. Ya no eres pesadumbre y aprieto como la sustancia el alma.

26e. Eres la gloria y deleites y anchura de ella.

26f. De mí se puede decir lo que se canta en los divinos Cantares:

26g. ¿Quién es esta que sube del desierto abundante en deleites, estribando sobre su amado, acá y allá vertiendo amor? (Cantar de los Cantares 8, 5).

27a. ¡Acaba ya, si quieres!

27b. Acaba ya de consumar conmigo perfectamente el matrimonio espiritual con tu beatífica vista.

27c. Porque esta es la que pide el alma.

27d. Aunque es verdad que en este estado tan alto, está el alma tanto más conforme y satisfecha cuanto más transformada en amor.

27e. Para sí misma cosa sabe ni acierta a pedir, sino todo para su Amado.

27f. La caridad, como dice san Pablo, no pretende para sí sus cosas (1 Co 13, 5), sino para el Amado.

27g. Porque vive en esperanza todavía, en que no se puede dejar de sentir vacío.

27h. Tiene tanto de gemido, aunque suave y regalado, cuanto le falta para la acaba posesión de la adopción de los hijos de Dios; donde, consumándose su gloria, se aquietará su apetito.

27i. El cual, aunque acá más juntura tenga con Dios, nunca se hartará y quietará hasta que parezca su gloria.

27j. Mayormente teniendo ya el sabor y golosina de ella, como aquí se tiene.

27k. Que es tal, que si Dios no tuviese aquí favorecida también la carne, amparando el natural con su diestra, como hizo con Moisés en la piedra para que sin morirse pudiera ver su gloria (Ex 33, 22).

27l. A cada llamarada de estas se corrompería el natural y moriría.

27m. No teniendo la parte inferior vaso para sufrir tanto y tan subido fuego de gloria.

28a. Este apetito y la petición de él no es aquí con pena.

28b. Que no está aquí el alma capaz de tenerla, sin con deseo suave y deleitable, pidiéndolo en conformidad de espíritu y de sentido.

28c. Por eso dice en el verso: acaba ya, si quieres.

28d. Está la voluntad y apetito tan hecho uno con Dios, que tiene por su gloria cumplirse lo que Dios quiere.

28e. Son tales las asomadas de gloria y amor que en estos toques se trasluce quedar a la puerta por entrar en el alma, no cabiendo por la angostura de la casa terrestre.

28f. Antes sería poco amor no pedir entrada en aquella perfección y cumplimiento de amor.

28g. Demás de esto ve allí el alma que en aquella fuerza de deleitable comunicación del esposo la está el Espíritu Santo provocando y convidando con aquella inmensa gloria que le está proponiendo ante sus ojos.

28h. Con maravillosos modos y suaves afectos.

28i. Diciéndole en su espíritu lo que en los Cantares a la esposa, lo cual refiere ella diciendo:

28j. Mirad lo que me está diciendo mi esposo: Levántate y date priesa, amiga mía, paloma mía, hermosa mía, y ven; pues que ya ha pasado el invierno, y la lluvia se ue y alejó, y las flores han parecido en nuestra tierra; y ha llegado el tiempo del podar; la voz de la tortolilla se ha oído en nuestra tierra: la higuera ha producido sus frutos; las floridas viñas han dado su olor.

28k. Levántate, amiga mía, graciosa mía, y ven; paloma mía, en los horados[1] de las piedras, en la caverna de la cerca.

28l. Muéstrame tu rostro, suene tu voz en mis oídos; porque tu voz es dulce y tu rostro hermoso (Ct 2, 10-14).

28m. Todas estas cosas siente el alma y las entiende distintamente en subido sentido de gloria.

28n. La está mostrando el Espíritu santo en aquel suave y tierno llamear, con gana de entrarle en aquella gloria.

28ñ. Por eso ella aquí provocada, responde diciendo: acaba ya, si quieres.

28o. En lo cual le pide al Esposo aquellas dos peticiones que él nos enseñó en el evangelio, conviene a saber:

28p. Adveniat regnum tuum; iat voluntas tua (Mt 6, 10).

28q. Es como si dijera: acaba de darme este reino; si quieres, esto es, según es tu voluntad.

28r. Y para que así sea, rompe la tela de este dulce encuentro.


[1] Agujero que atraviesa algo de parte en parte. Caverna. www.rae.es

lunes, 2 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 1, 24-2t. Después del sufrimiento el gozo profundo que el Espíritu ofrece al alma.


 24a. Esta purgación en pocas almas acaece tan fuerte.

24b. Solo en aquellas que el Señor quiere levantar a más alto grado de unión.

24c. A cada una dispone con purga más o menos fuerte, según el grado a que la quiere levantar.

24d. Según la impureza e imperfección de ella.

24e. Esta pena se parece a la del purgatorio.

24f. Porque así como se purgan los espíritus para poder ver a Dios por clara visión en la otra vida.

24g. Así se purgan aquí las almas para poder transformarse en él por amor en esta.

25a. La intención de esta purgación y como es más y como es menos.

25b. Cuando según el entendimiento.

25c. Cuando según la voluntad.

25d. Y como la memoria y según sal sustancia del alma y cuando según todo.

25e. La purgación de la parte sensitiva.

25f. Como se conocerá cuando lo es, la una y la otra, a qué tiempo y punto o sazón de camino espiritual comienza y porque lo tratamos en la Noche oscura de la Subida al Monte Carmelo.

25g. No hace ahora a nuestro propósito, no lo digo.

25h. Basta saber ahora que el mismo Dios, que quiere entrar en el alma por unión y transformación de amor.

25i. Es el que antes está embistiendo en ella y purgándole con la luz y calor de su divina llama.

25j. Así como el mismo fuego que entra en el madero es el que le dispone antes.

25k. La misma que ahora le es suave, estando dentro embestida en ella, le era esquiva, estando fuera embistiendo en ella.

26a. Esto es lo que quiere dar a entender cuando dice el alma el presente verso: pues ya no eres esquiva.

26b. Es como si dijera: pues ya no solamente me eres oscura como antes, pero eres la divina luz de mi entendimiento, que te puedo mirar.

25c. No solamente no haces desfallecer mi flaqueza, mas antes eres la fortaleza de mi voluntad, con que te puedo amar y gozar, estando toda convertida en amor divino.

25d. Ya no eres pesadumbre y aprieto como la sustancia el alma.

25e. Eres la gloria y deleites y anchura de ella.

25f. De mí se puede decir lo que se canta en los divinos Cantares:

25g. ¿Quién es esta que sube del desierto abundante en deleites, estribando sobre su amado, acá y allá vertiendo amor? (Cantar de los Cantares 8, 5).

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...