martes, 10 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 1, 34-36. El Espíritu Santo hiere y cura, traspasa y cauteriza.

 


34a. Esto quiere el alma enamorada, que no sufre dilaciones de que se espere a que naturalmente se acabe la vida ni a que en tal o tal tiempo se corte.

34b. La fuerza del amor y la disposición que en sí ve, la hacen pedir y pedir se rompa luego la vida con algún encuentro e ímpetu sobrenatural de amor.

34c. Sabe bien aquí el alma que es condición de Dios llevar antes de tiempo consigo las almas que mucho ama.

34d. Perfeccionando en ellas en breve tiempo por medio de aquel amor lo que en todo suceso por su ordinario paso pudieran ir ganando.

34e. Esto es lo que dijo el Sabio: El que agrada a Dios, es hecho amado; y, viviendo entre los pecadores, fue trasladado; arrebatado fue porque la malicia no mudara su entendimiento o la aflicción no engañara su alma. Consumido en breve, cumplió muchos tiempos. Porque era su alma agradable a Dios, por tanto, se apresuró a sacarle de medio, etc. (Sabiduría 4, 10-14).

34f. Hasta aquí son palabras del Sabio, en las cuales se verá con cuánta propiedad y razón usa el alma de aquel término romper.

34g. En ellas usa el Espíritu santo de estos dos términos: arrebatar y apresurar, que son ajenos de toda dilación.

34h. En el apresurarse Dios se da a entender la priesa con que hizo perfeccionar en breve el amor del justo.

34i. En el arrebatar se da a entender llevarle antes de su tiempo natural.

34j. Es grande negocio para el alma ejercitar en esta vida los actos de amor, porque, consumándose en breve no se detenga mucho acá o allá sin ver a Dios.

35a. Veamos ahora por qué también a este embestimiento interior del Espíritu le llama encuentro más que otro nombre alguno.

35b. Porque sintiendo el alma en Dios infinita gana de que se acabe la vida.

35c. Como no ha llegado el tiempo de su perfección, no se hace, echa de ver que, para consumarla y elevarla de la carne, hace él en ella estos embestimientos divinos y gloriosos a manera de encuentros.

35d. Como son el fin de purificarla y sacarla de la carne, verdaderamente son encuentros con que siempre penetra, endiosando la sustancia del alma, haciéndola divina, en la cual absorbe el alma sobre todo ser a ser de Dios.

35e. La causa es porque la encontró Dios y la traspasó Dios en el Espíritu Santo vivamente.

35f. Cuyas comunicaciones son impetuosas, cuando son afervoradas, como lo es este encuentro.

35g. Porque en el alma vivamente gusta de Dios, llama dulce.

35h. No porque otros toques y encuentros, que en este estado recibe, dejen de ser dulces, sino por eminencia que tiene sobre todos los demás.

35i. Le hace Dios a fin de desatarla y glorificarla presto.

35j. De donde a ella le nacen alas para decir: Rompe la tela, etc.

36a. La canción es como si dijera: ¡Oh llama del Espíritu santo que tan íntima y tiernamente traspasas la sustancia de mi alma y la cauterizas con tu glorioso ardor!

36b. Pues ya estás tan amigable que te muestras con gana de dárteme en vida eterna.

36c. Si antes mis perfecciones no llegaban a tus oídos, cuando con ansias y fatigas de amor, en que penaba mi sentido y espíritu por mucha flaqueza e impureza mía y poca fortaleza de amor que tenía, te rogaba me desatases y llevases contigo.

36d. Con deseo te deseaba mi alma.

35e. El amor impaciente no me dejaba conformar tanto con esta condición de vida que tú querías que aún viviese.

35f. Si los pasados ímpetus de amor no eran bastantes, porque no eran de tanta calidad para alcanzarlo, ahora que estoy tan fortalecida de amor, que no solo no desfallece mi sentido y espíritu en ti.

36g. Mas antes fortalecidos de ti mi corazón y mi carne se gozan en Dios vivo (Sal 83, 2).

36h. Con grande conformidad de las partes,  donde puedo, ni me pasa por pensamiento querer.

36i. Son ya delante de tus ojos más válidas y estimadas mis peticiones, pues salen de ti y tú me mueves a ellas.

36j. Con sabor y gozo en el Espíritu santo te lo pido, saliendo ya mi juicio de tu rostro (Sal 16, 2), que es cuando los ruegos precias y oyes.

36k. Rompe la tela delgada de esta vida y no la dejes llegar a que edad y años naturalmente la corten.

36l. Para que pueda amar desde luego con la plenitud y hartura que desea mi alma sin término no fin.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...