jueves, 11 de marzo de 2021

Cantico espiritual. Canción 1. ¿A dónde te escondiste? (I/II). Después del flechazo por parte del Amado, el alma sufre su ausencia y le busca.

 

CANCIÓN 1.

Esposa:

¿Adónde te escondiste,

Amado, y me dejaste con gemido?

Como el ciervo huiste,

habiéndome herido;

salí tras ti clamando, y eras ido.

 

DECLARACIÓN.

2a. En esta primera canción el alma, enamorada del Verbo Hijo de Dios, su esposo, deseando unirse con él por clara y esencial visión, propone sus ansias de amor.

2b. Querellándose a él de la ausencia, mayormente que, habiéndola él herido de amor, por el cual ha salido de todas las cosas criadas y de sí misma, todavía haya que padecer la ausencia de su Amado.

2c. No desatándola ya de la carne mortal para poderle gozar en gloria de eternidad.

 

¿A dónde te escondiste?

3a. Es como si dijera: Verbo, Esposo mío, muéstrame el lugar donde estás escondido.

3b. Le pide la manifestación de su divina esencia.

3c. Porque el lugar donde está escondido el Hijo de Dios es, como dice san Juan, el seno del Padre, que es la esencia divina, la cual es ajena de todo ojo mortal y escondida de todo humano entendimiento.

3d. Juan 1, 18: “A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer”.

3e, Por eso Isaías hablando de Dios dijo:

3f. Isaías 45, 15: Verdaderamente tú eres Dios escondido.

3g. Por grandes comunicaciones y presencias, y altas y subidas noticias de Dios que un alma en esta vida tenga, no es aquello esencialmente Dios, ni tiene que ver con él.

3h. Por eso siempre conviene al alma sobre todas esas grandezas tenerle por escondido y buscarle escondido, diciendo: ¿Adónde te escondiste?

3h. Ni la alta comunicación ni presencia sensible es cierto testimonio de su graciosa presencia, ni la sequedad y carencia de todo eso en el alma lo es de su ausencia en ella.

3i. Job 9, 11: Si viniere a mí no le veré, y si se fuere no le entenderé.

4a. Si el alma sintiere gran comunicación o sentimiento o noticia espiritual, no por eso se ha de persuadir a que aquello que siente es poseer o ver clara y esencialmente a Dios.

4b. O que aquello sea tener más a Dios o estar más en Dios, aunque más ella sea.

4c. Si todas esas comunicaciones sensibles y espirituales faltaren, quedando ella en sequedad, tiniebla y desamparo, no por eso ha de pensar que le falta Dios más que así que así.

4d. Ni por lo uno puede saber de cierto estar en gracia, ni por lo otro estar fuera de ella.

4e. Diciendo el sabio: Ninguno sabe si es digno de amor o de aborrecimiento delante de Dios.

4f. El intento principal del alma en este verso no es sólo pedir la devoción afectiva y sensible, en que no hay certeza ni claridad de la posesión del Esposo en esta vida.

4g. Sino principalmente la clara presencia y visión de su esencia en que desea estar certificada[1] y satisfecha en la otra.

5a. Esto mismo quiso decir la esposa en los Cantares divinos cuando, deseando unirse con la divinidad del Verbo, Esposo suyo, le pidió al Padre, diciendo:

5b. Cantar de los cantares 1, 6: Muéstrame dónde te apacientas y dónde te recuestas al mediodía.

5c. En pedir le mostrase dónde se apacentaba era pedir le mostrase la esencia del Verbo Divino, su Hijo.

5d. El Padre no se apacienta en otra cosa que en su único Hijo, porque es la gloria del Padre.

5e. En pedir le mostrase el lugar donde se recostaba era pedirle lo mismo.

5f. Porque el Hijo solo es el deleite del Padre, el cual no se recuesta en otro lugar ni cabe en otra cosa que en su amado Hijo.

5g. En el cual todo él se recuesta, comunicándole toda su esencia al mediodía, que es la eternidad donde siempre le engendra y le tiene engendrado.

5h. Este pasto, pues, del Verbo Esposo, donde el Padre se apacienta en infinita gloria, y este pecho florido, donde con infinito deleite y amor se recuesta, escondido profundamente de todo ojo mortal y de toda criatura, pide aquí el alma esposa cuando dice: ¿A dónde te escondiste?

6a. Para que esta sedienta alma venga a hallar a su Esposo y unirse con él por unión de amor en esta vida y entretenga su sed con esta gota que de él se puede gustar en esta vida.

6b. Bueno será, pues lo pide a su Esposo, tomando la mano por él, le respondamos mostrándole el lugar más cierto.

6c. Donde está escondido, para que allí lo halle a lo cierto con perfección y sabor que puede en esta vida.

6d. Y así no comience a vaguear[2] en vano tras las pisadas de las compañías.



[1] Certificar: 1. Asegurar, afirmar, dar por hecho. www.rae.es

[2] Vaguear: 1. Holgazanear (1.Estar voluntariamente ocioso).

miércoles, 10 de marzo de 2021

Cántico espiritual. Argumento y anotación. Manual para avanzar en la experiencia de Dios siguiendo sucesivamente tres fases.

 


Argumento.

1a. El orden que llevan estas canciones es desde que un alma comienza a servir a Dios hasta que llega al último estado de perfección que es el matrimonio espiritual.

1b. En ellas se tocan los tres estados o vías de ejercicio espiritual por las cuales el alma pasa hasta llegar al dicho estado, que son:

1c. Purgativa, iluminativa y unitiva.

1d. Se declaran acerca de cada una de algunas propiedades y efectos de ella.

2a. El principio de ellas trata de los principiantes que es la vía purgativa.

2b. Las de más adelante tratan de los aprovechados, donde se hace el desposorio espiritual, y está es la vía iluminativa.

2c. Las que siguen tratan de la vía unitiva, que es la de los perfectos, donde se hace el matrimonio espiritual.

2d. Las últimas canciones tratan del estado beatífico, que solo ya el alma en aquel estado perfecto pretende.

Comienza la declaración de las canciones de amor entre la esposa y el esposo Cristo.

Anotación.

1a. Cayendo en la cuenta de lo que estaba obligada a hacer, viendo que la vida es breve (Santiago 14, 5).

1b. Santiago 4, 14: “¡Si ni siquiera sabéis qué será el día de mañana! ¿Qué es vuestra vida? Pues sois vapor que aparece un instante y después desaparece.

1c. La senda de la vida eterna es estrecha.

1d. Mateo 7, 14: “¡Qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida!  Y pocos dan con ellos.

1e. Que el justo apenas se salva.

 

1f. 1 Pedro 4, 18: Y si el justo a duras penas se salva, ¿qué será del impío y pecador?

1g. Que las cosas del mundo son vanas y engañosas, que todo se acaba y falta como el agua que corre.

1h. 2 Samuel 14, 14: “En verdad, morimos sin remedio, como agua derramada en tierra, que no se puede recoger, Dios no quita la vida, sino que hace planes para que no haya exiliados lejos de él”.

1i. El tiempo incierto, la cuesta estrecha, la perdición muy fácil, la salvación muy dificultosa.

1j. Conociendo la gran deuda que a Dios debe en haberle criado solamente para sí, por lo cual le debe el servicio de toda su vida.

1k. Y en haberla redimido solamente por sí mismo, por lo cual le debe todo el resto y respondencia[1] del amor de su voluntad, y otros mil beneficios en que se conoce obligada a Dios desde antes que naciese.

1l. Y que gran parte de su vida se ha ido en el aire y que todo esto ha de haber cuenta y razón.

1m. Así de lo primero como de lo postrero, hasta el último cuadrante[2].

1n. Mateo 5, 26: “En verdad os digo que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último céntimo”.

1ñ. Cuando escudriñará Dios a Jerusalén con candelas encendidas.

1o. Sofonías 1, 12: “En aquel tiempo, registraré Jerusalén con lámparas y pediré cuenta a los hombres que se sientan sobre las heces y dicen en sus corazones: “El Señor no hace ni bien ni mal”.

1p. Y que ya es tarde y por ventura lo postrero del día.

1q. Mateo 20, 6: “Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo: ¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?

1r. Para remediar tanto mal y daño, mayormente sintiendo a Dios muy enojado y escondido por haberse ella querido olvidar tanto de él entre las criaturas.

1s. Tocada ella de pavor y dolor de corazón interior sobre tanta perdición y peligro.

1t. Renunciando a todas las cosas.

1u. Dando a todo negocio sin dilatar un día ni una hora.

1v. Con ansia y gemido salido del corazón herido ya del amor de Dios.

1w. Comienza a su Amado y dice:

v. ¿A dónde te escondiste, / Amado, y me dejaste con gemido? / Como el ciervo huiste, / habiéndome herido: / salí tras ti clamando, y eras ido.



[1] Respondencia: correspondencia, relación. www.rae.es

[2] Hasta el último cuadrante: locución adverbial usada para explicar la exactitud y el rigor con que se obliga a alguien a pagar lo que debe sin perdonarle nada.

martes, 9 de marzo de 2021

Cántico espiritual. Prólogo. Palabras dirigidas a la madre Ana de Jesús, carmelita descalza. El verso tiene un significado tal que el comentario no lo agota.

 

CÁNTICO ESPIRITUAL (Segunda redacción)

Declaración de las canciones que tratan del ejercicio de amor entre el alma y el esposo Cristo, en la cual se tocan y declaran algunos puntos y efectos de oración, a petición de la Madre Ana de Jesús, priora de las descalzas de San José de Granada. Año de 1584 años.

 

Prólogo.

1a. Por cuanto estas canciones, religiosa madre, parecen ser escritas con algún fervor de amor de Dios, cuya sabiduría y amor es tan inmenso, que, como se dice en el libro de la Sabiduría, toca desde un fin hasta otro fin.

1b. Sabiduría 8, 1: “Se despliega con vigor de un confín a otro y todo lo gobierna con acierto”.

1c. El alma que de él es informada[1] y movida, en alguna manera eta misma abundancia e ímpetu lleva en su decir.

1d. No pienso yo ahora declarar toda la achura y copia[2] que el espíritu fecundo del amor en ellas lleva.

1e. Sería ignorancia pensar que los dichos de amor en inteligencia mística, cuales son las presentes canciones, con alguna manera de palabras se pueden bien explicar.

1f. Porque el Espíritu del Señor que ayuda nuestra flaqueza, como dice san Pablo, morando en nosotros, pide por nosotros con gemidos inefables lo que nosotros no podemos bien entender ni comprender.

1g. Romanos 8, 26: “Del mismo modo, el Espíritu acude en ayuda de nuestra debilidad, pues nosotros no sabemos pedir como conviene; pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables”.

1h. ¿Quién podrá escribir lo que a las almas amorosas, donde él mora, hace entender?

1i. ¿Quién podrá manifestar con palabras lo que las hace sentir?

1j. ¿Quién lo que las hace desear?

1k. Cierto, nadie lo puede.

1l. Cierto, ni ellas mismas por quien pasa lo pueden.

1m. Esta es la causa por qué con figuras, comparaciones y semejanzas, antes rebosan algo de lo que sienten y de la abundancia del espíritu vierten secretos misteriosos, que con razones lo declaran.

1n. No leídas con la sencillez del espíritu de amor e inteligencia que ellas llevan, antes parecen dislates que dichos puestos en razón, según es de ver en los divinos Cantares y Salomón y en otros libros de la Escritura divina.

1ñ. No pudiendo el Espíritu santo dar a entender la abundancia de su sentido por términos vulgares y usados, habla misterios en extrañas figuras y semejanzas.

1o. Los santos doctores nunca pueden acabar de declararlo por palabras.

1p. Tampoco por palabras se pudo ello decir.

1q. Lo que de ello se declara ordinariamente es lo menos que contiene en sí.

2a. Por hacerse compuesto en amor de abundante inteligencia[3] mística, no se podrán declarar al justo, ni mi intento será tal, sino solo dar alguna luz general, pues Vuestra Reverencia así lo ha querido.

2b. Los dichos de amor es mejor dejarlos en su anchura, para que cada uno de ellos se aproveche según su modo y caudal de espíritu, que abreviarlos a un sentido a que no se acomode todo paladar.

2c. Aunque de alguna manera se declaran, no hay para qué atarse a la declaración.

2d. La sabiduría mística, la cual es por amor, de que las presentes canciones tratan, no ha menester entenderse para hacer efecto de amor y afición[4] en el alma.

2e. Es a modo de la fe, en la cual amamos a Dios sin entenderle.

3a. Por tanto, seré bien breve.

3b. Aunque no podrá ser menos de alargarme en algunas partes donde lo pidiere la materia y donde se ofreciese ocasión de tratar y declarar algunos puntos y efectos de oración.

3c. Pero, dejando los más comunes, trataré brevemente los más extraordinarios que pasan por los que han pasado, con el fervor de Dios, de principiantes.

3d. Y esto por dos cosas:

3e. Porque para los principiantes hay muchas cosas escritas.

3f. Porque en ello hablo con Vuestra Reverencia por su mandado[5].

3g. A la cual nuestro Señor ha hecho merced de haberle sacado de esos principios y llevándola más adentro al seno de su amor divino.

3h. Así espero que, aunque se escriban algunos puntos de teología escolástica acerca del trato interior del alma con su Dios, no será en vano haber hablado algo a lo puro del espíritu en tal materia.

3i. Aunque a Vuestra Reverencia le falte el ejercicio de teología escolástica, con que se entienden las verdades divinas, no le falta el de la mística, que se sabe por amor, en que no solamente se saben, mas juntamente se gustan.

4a. Y porque lo que dijere, lo cual quiero sujetar al mejor juicio y totalmente al de la santa madre Iglesia, haga más fe, no pienso afirmar cosa de mío.

4b. Fiándome de experiencia que por mí haya pasado ni de lo que en otras personas espirituales haya conocido o de ellas oído, aunque de lo uno y de lo otro me pienso aprovechar, sin que con autoridades de la Escritura divina vaya confirmando y declarando.

4c. A lo menos, en lo que pareciere más dificultoso de entender.

4d. En las cuales llevaré este estilo:

4e. Primero las pondré las sentencias de su latín.

4f. Luego las declararé al propósito de lo que se trajeren.

4g. Y pondré primero juntas todas las canciones, y luego por su orden iré poniendo cada una de por sí para haberla declarar, de las cuales declararé cada verso poniéndole al principio de su delcaración.



[1] Informar: 3. Fundamentar, inspirar; 4. Dar forma sustancial a algo. 5. Formar, perfeccionar a alguien por medio de la instrucción y buena crianza. www.rae.es

[2] Copia: 2. Muchedumbre o abundancia de algo. Id.

[3] Inteligencia: 1. Capacidad de entender o comprender. Ib.

[4] Afición: 3. Cariño, afecto o simpatía hacia alguien.

[5] Mandado. 2. Orden, precepto, mandamiento.

lunes, 8 de marzo de 2021

Noche ocura. Libro 2. Capítulo 25. Tras las tinieblas, la luz.

 


Capítulo 25. En que brevemente declara la tercera canción.

En la noche dichosa,

en secreto, que nadie me veía,

ni yo miraba cosa,

sin otra luz y guía

sino la que en el corazón ardía.

 

Declaración.

1a. Continuando el alma la metáfora y semejanza de la noche temporal en esta suya espiritual, va contando y engrandeciendo las buenas propiedades que hay en ella

1b. Por medio de ella halló y llevó, para que breve y seguramente consiguiese su deseado fin. De los cuales aquí pone tres.

2. La primera es que en esta dichosa noche de contemplación lleva Dios el alma por un tan solitario y secreto modo de contemplación y tan remoto y ajeno del sentido, que cosa ninguna perteneciente a él, ni toque de criatura, alcanza a llegarle al alma.

3. La segunda es por causa de las tinieblas espirituales de esta noche no se detiene en nada fuera de Dios para ir a él, por cuanto va libre de los obstáculos de formas y figuras y de las aprensiones naturales, que son las que suelen empachar el alma para no ser unir siempre con el ser de Dios.

4a. La tercera es que aunque ni va arrimada a alguna particular luz interior del entendimiento ni alguna guía exterior, teniéndola privada de todo esto estas oscuras tinieblas, pero el amor solo que en este tiempo arde es el que guía y mueve al alma entonces.

4b. La hace volar a su Dios por el camino de la soledad, sin ella saber cómo y de qué manera.

4c. Síguese el verso: En la noche dichosa.

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 24. No hay amor sin dolor, el dolor de despojarse de sí mismo, para ser vestido por la persona amada, por Dios.


Capítulo 24. Acábase de explicar la segunda canción.

1.Lo cual es tanto como decir: estando la porción superior de mi alma ya también, como la inferior sosegada según sus apetitos y potencias, salí a la divina unión de amor de Dios.

2a. De dos maneras es combatida y purgada el alma, según la parte sensitiva y la espiritual, con sus sentidos, potencias y pasiones, viene a conseguir paz y sosiego.

2b. Por eso repite dos veces este verso, en esta canción y la pasada.

2c. Por razón de estas dos porciones del alma, espiritual y sensitiva.

2d. Para poder ella salir a la divina unión de amor, conviene que estén primero reformadas, ordenadas y quietas acerca de lo sensitivo y espiritual conforme al modo de estado de la inocencia que había en Adán.

2e. Este verso, que en la primera canción es entendido del sosiego de la porción inferior y sensitiva, en esta segunda se entiende de la superior y espiritual, que por eso le ha repetido dos veces.

3a. En celada y escondida de la turbación del demonio y de los sentidos y pasiones ha ido recibiendo de la divinidad, en que el alma se ha ido purificando, sosegando y fortaleciendo y haciendo estable para poder de asiento recibir la dicha unión, que es el divino desposorio entre el alma y el Hijo de Dios.

3b. Luego que estas dos casas del alma se acaban de sosegar y fortalecer eta divina Sabiduría se une en el alma con un nuevo nudo de posesión de amor.

3c. Se cumple con ella lo que dice el libro de la Sabiduría: Dum quietum silentium contineret omnia, et nox in suo cursu medium iter haberet, omnipotens sermo tuus, Domine, a regalibus sedibus (18, 14-15).

3d. Sabiduría 14, 15: “Cuando un silencio apacible lo envolvía todo y la noche llegaba a la mitad de su carrera, tu palabra omnipotente se lanzó desde el cielo, desde el trono real, cual guerrero implacable, sobre una tierra condenada al exterminio; empuñaba la espada afilada de tu decreto irrevocable”.

3e. Lo mismo da a entender la esposa en los Cantares diciendo que después que pasó los que la desnudaron el manto de noche y llagaron (5, 7), halló al que deseaba su ánima (3, 4).

3f. Cantar de los cantares 5, 7: “Me encontraron los centinelas, que hacen la ronda por la ciudad; me golpearon, me hirieron, me desgarraron el velo los centinelas de las murallas”.

3g. Cantar de los cantares 3,4: “En cuanto los hube pasado, encontré al amor de mi alma. Lo abracé y no lo solté, hasta meterlo en mi casa materna, en la alcoba de la que me concibió”.

4a. No se puede venir a esta unión sin gran pureza, y esta pureza no se alcanza sin gran desnudez de toda cosa criada y viva mortificación.

4b. Lo cual es significado por desnudar el manto a la esposa y llagarla de noche en la busca y pretensión del esposo.

4c. El nuevo manto que pretendía del desposorio no se le podía vestir sin desnudar el viejo.

4d. El que rehusare salir en la noche ya dicha a buscar al amado y ser desnudado de su voluntad y mortificado, sino que en su lecho y acomodamiento le busca, como hacía la esposa, no llegará a hallarle.

4e. Como dice de sí que lo halló, saliendo a oscuras y con ansias de amor.

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 24. Separación del alma del cuerpo, mediante la intensa lucha interior y agudo sufrimiento.


 Capítulo 23. Dice el admirable escondrijo en que es puesta el alma en esta noche, y cómo aunque el demonio tiene entrada en otros muy altos, no en ete.

1a. En celada es decir: escondido o encubierto.

1b. Lo que aquí dice el alma, que a oscuras y en celada salió, es más cumplidamente dar a entender la gran seguridad que ha dicho en el primer verso de eta canción que lleva por medio de esta oscura contemplación en el camino de la  unión de amor a Dios.

1c. Es decir que, por cuanto iba a oscuras iba encubierta y escondida del demonio y de sus cautelas[1] y asechanzas.

2a. La causa por qué el alma en oscuridad va libre y escondida de las asechanzas del demonio, es porque la contemplación infusa se infunde pasiva y secretamente en el alma a excusas[2] de los sentidos y potencias interiores y exteriores de la parte sensitiva.

2b. No solo del impedimento va escondida y libre, sino también del demonio, el cual, si no es por medio de estas potencias de la parte sensitiva, no puede alcanzar ni conocer lo que hay en el alma, ni lo que en ella pasa.

2c. Cuando la comunicación es más espiritual, interior y remota de los sentidos, tanto menos el demonio alcanza a entenderla.

3a. Es mucho lo que importa para la seguridad del alma que el trato interior con Dios sea de manera que sus mismos sentidos de la parte inferior queden a oscuras y ayunos de ellos y no los alcance.

3b. Lo uno porque haya lugar que la comunicación espiritual sea más abundante, no impidiendo la flaqueza de la parte sensitiva la libertad del espíritu.

3c. Lo otro porque va más segura, no alcanzando el demonio tan adentro.

3d. Mateo 6, 3: No sepa tu siniestra lo que hace tu diestra.

3e. Lo que pasa en la parte diestra, que es la superior y espiritual del alma, no lo sepa la siniestra, esto es, sea de manera que la porción inferior de tu alma, que es la parte sensitiva, no lo alcance.

3f. Sea solo secreto entre el espíritu y Dios.

4a. Muchas veces, cuando hay en el alma y pasan estas comunicaciones espirituales muy interiores y secretas, aunque el demonio no alcance cuáles y cómo sean, por la gran pausa y silencio que causan algunas de ellas en los sentidos y potencias de la parte sensitiva, por aquí hecha de ver que las hay y que recibe el alma algún bien.

4b. Como ve que no puede alcanzar a contradecirlas al fondo del alma, hace cuanto puede por alborotar y turbar la parte sensitiva que es donde alcanza.

4c. Ahora con dolores, ahora con horrores y miedos, con intento de desquietar y turbar por este medio a la parte superior y espiritual del alma.

4d. Muchas veces la comunicación de la tal contemplación tiene su puro embestimiento en el espíritu y hace fuerza en él.

4e. No le aprovecha al demonio su diligencia para desquitarle, antes el alma entonces recibe nuevo provecho y mayor y más segura paz.

4f. En sintiendo la turbadora presencia del enemigo se entra ella más adentro del fondo interior, donde se ve más alejada del enemigo y escondida.

4g. Allí aumetársele la paz y el gozo que el demonio pretendía quitar.

4h. Todo aquel temor le cae por de fuera, sintiéndolo ella claramente y holgándose[3] de verse tan a lo seguro gozar de aquella quieta paz y sabor del esposo escondido, que ni mundo ni demonio puede dar ni quitar.

4i. Sintiendo allí el alma la verdad de lo que la esposa a este propósito dice en los Cantares.

4j. Cantar de los cantares 3, 7-8: Mirad que el lecho de salomón cercan sesenta fuentes, etc., por los temores de la noche.

4k. Cantar de los cantares 3, 7-8: “¡Mira: la litera de la Sulamita! Sesenta valientes la escoltan, de los más valientes de Israel. Todos ellos empuñan la espada, son adiestrados guerreros: cada uno con la espada al flanco, contra las emboscadas nocturnas.

4l. Esta fortaleza y paz siente, aunque muchas veces siente atormentar la carne y los huesos por defuera.

5a. Otras veces, cuando la comunicación no comunica mucho en el espíritu, sino que participa en el sentido, con más facilidad alcanza el demonio a turbar el espíritu y alborotarle por medio del sentido con estos horrores.

5b. Entonces es grande el tormento y pena que causa en el espíritu.

5c. Algunas veces más de lo que se puede decir; porque, como va de espíritu a espíritu desnudamente, es intolerable el horror que causa el malo en el bueno cuando le alcanza su alboroto[4].

5d. Lo cual da a entender la esposa en los Cantares cuando dice haberle a ella acaecido así al tiempo que quería descender al interior recogimiento a gozar de estos bienes.

5e. Cantar de los cantares 6, 1: Descendí al huerto de las nueces para ver las manzanas de los valles y si había florecido la viña; no supe; conturbóme mi alma por las cuadrigas de Aminadab.

5f. Esto es, por los carros y estruendos, que es el demonio.

6a. Otras veces acaece cuando es por medio del ángel bueno, que algunas veces el demonio echa de ver alguna merced que Dios quiere hacer alma.

6b. Las que son por medio del ángel bueno, ordinariamente permite Dios que las entienda el adversario.

6c. Para que haga contra ellas lo que pudiere según la proporción de la justicia, y así no pueda alegar el dominio de su derecho, diciendo que no le dan lugar para conquistar su alma, como hizo de Job.

6d. Job 1, 9-11: “Satán contestó al Señor: ¿Y crees que Job teme a Dios de balde? ¿No has levantado tú mismo una valla en torno a él, su hogar y todo lo suyo? Has bendecido sus trabajos, y sus rebaños se extienden por el país. Extiende su mano y daña sus bienes y ¡ya verás como te maldice en la cara!”.

6e. Job 2, 4-8: Satán contestó al Señor: Piel por piel; por salvar la vida el hombre lo da todo. Extiende tu mano y hiérelo en su carne y en sus huesos. ¡Verás cómo te maldice cara a cara! El Señor respondió a Satán: Haz lo que quieras con él, pero respétale la vida. Satán abandonó la presencia del Señor. Entonces hirió a Job con llagas malignas, desde la planta del pie a la coronilla. Job cogió una tejuela para rasparse con ella y se sentó en el polvo”.

6f. Lo cual sería si no dejase Dios lugar a que hubiese cierta paridad en los dos guerreros, conviene a saber, el ángel bueno y el malo, acerca del alma, y así la victoria de cualquiera sea más estimada y el alma más victoriosa y fiel en la tentación sea más premiada.

7a. Esta es la causa por qué, a la misma medida y modo que va Dios llevando el alma y habiéndose con ella, da licencia al demonio para que de esa misma manera se haya él con ella.

7b. Si tiene visiones verdaderas por medio del ángel bueno también da Dios licencia al ángel malo para que en aquel mismo género se las pueda representar falsas.

7c. Según son de aparentes el alma que no es cauta fácilmente puede ser engañada, como muchas de esta manera lo han sido.

7d. De lo cual hay figura en el Éxodo.

7e. Éxodo 7, 11-12: “El faraón llamó a sus sabios y hechiceros, y los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos, cada uno tiró su bastón, y se convirtieron en serpientes; pero el bastón de Aarón se tragó los otros bastones.

7f. Éxodo 8, 7: Moisés y Aarón salieron del palacio del faraón y Moisés suplicó al Señor acerca de las ranas, como había acordado con el faraón.

7g. Donde se dice que, todas las señales que hacía Moisés verdaderas, hacían también los mágicos del faraón aparentes; que, si él sacaba ranas, ellos también las sacaban; si él volvía el agua en sangre, ellos también la volvían.

7h. Éxodo 8, 3: “Pero lo mismo hicieron los magos con sus encantamientos; hicieron saltar las ranas sobre la tierra de Egipto”.

7i. Éxodo 8, 22: “Los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos, de modo que el corazón del faraón se obstinó y no les hizo caso, como había anunciado el Señor”.

8a. No solo en este género de visiones corporales imita, sino también en las espirituales comunicaciones, cuando son por medio del ángel, alcanzándolas a ver, como decimos.

8b. Porque, como dice Job: Omne sublime videt.

8c. Job 41,25: “Nadie se le iguala en la tierra, pues es criatura sin miedo”.

8d. Imita y se entremete.

8e. Aunque en estas, como son sin forma y figura, no las puede imitar y formar con las otras que debajo de alguna especie o figura se representan.

8f. Para impugnarla, al mismo modo que el alma es visitada, represéntala su temor espiritual para impugnar y destruir espiritual con espiritual.

8g. Cuando esto acaece así, al tiempo que el ángel bueno va a comunicar al alma la espiritual contemplación, no puede el alma ponerse tan presto en lo escondido y celada de la contemplación que no sea notada del demonio.

8h. Y la alcance de vista con algún horror y turbación espiritual, a veces harto penosa para el alma.

8i. Algunas veces se puede el alma despedir presto, sin que haya lugar de hacer en ella impresión en el dicho horror del espíritu malo.

8j. Se recoge dentro de sí, favorecida para esto de la eficaz merced espiritual que el ángel bueno entonces le hace.

9a. Otras veces prevalece el demonio y comprehende[5] al alma la turbación y el horror.

9b. Lo cual es al alma de mayor pena que ningún tormento de esta vida le podría ser.

9c. Como esta horrenda comunicación va de espíritu a espíritu, algo desnuda y claramente de todo lo que es cuerpo, es penosa sobre todo sentido.

9d. Dura esto algún tanto en el espíritu, no mucho, porque saldría el espíritu de las carnes con la vehemente comunicación del otro espíritu.

9e. Después queda la memoria que basta para dar gran pena.

10a. Todo esto que habemos dicho pasa en el alma pasivamente sin ser ella parte en hacer y deshacer acerca de ello.

10b. Porque cuando el ángel bueno permite al demonio la ventaja de alcanzar al alma con este espiritual horror, hácelo para purificarla y disponerla con esta vigilia espiritual para alguna gran fiesta o merced espiritual que le quiere hacer el que nunca mortifica, sino para dar vida, ni humilla sino para ensalzar.

10c. 1 Samuel 2, 6-7: “El Señor da la muerte y la vida, hunde en el abismo y levanta, da la pobreza y la riqueza, humilla y enaltece”.

10d. Lo cual acaece de allí a poco, que el alma, conforme a esta purgación tenebrosa y horrible que padeció, goza de admirable y sabrosa contemplación espiritual.

10e. A veces tan subida que no hay lenguaje para ella.

10f. Pero sutilizóla[6] mucho el espíritu para poder recibir este bien el antecedente horror del espíritu malo.

10g. Estas visiones espirituales más son de otra vida que de esta, y, cuando se ve una, dispone para la otra.

11a. Lo dicho se entiende acerca de cuando visita Dios al alma por medio del ángel bueno.

11b. En lo cual no va ella totalmente tan a oscuras y encelada que no le alcance algo el enemigo.

11c. Cuando Dios por ´si mismo la visita, entonces se verifica bien el dicho verso.

11d. Porque totalmente a oscuras y en celada del entendimiento recibe las mercedes espirituales de Dios.

11e. La causa es porque como su Majestad mora sustancialmente en el alma, donde ni ángel ni demonio pueden llegar a entender lo que pasa, no puede conocer las íntimas y secretas comunicaciones que entre ella y Dios allí pasan.

11d. Estas, por cuanto las hace el Señor por sí mismo, totalmente son divinas y soberanas.

11e. Son toques sustanciales de divina unión entre el alma y Dios.

11f. En uno de los cuales, por ser éste el más alto grado de oración que hay, recibe el alma mayor bien que en todo el resto.

12a. Estos son los toques que ella le entró pidiendo en los Cantares, diciendo: Osculetur me osculo oris sui, etc. (1,1).

12b. Cantar de los cantares 1,2: “¡Béseme con los besos de su boca!”.

12c. Que por ser cosa que tan a lo justo pasa con Dios, donde el alma contantass ansias codicia llegar, estima y codicia un toque de esta divinidad más que todas las mercedes que Dios le hace.

12c. Después que en los dichos Cantares le había hecho muchas, que allí ha contado, no hallándose satisfecha, dice, pidiendo estos toques divinos:

12d. Cantar de los cantares 8, 1: ¿Quién te me dará, hermano mío, que te hallase yo sala afuera mamando de los pechos de mi madre, porque con la boca de mi alma te besase, y así no me despreciase ni me atraviese ninguno?

12e. Siendo la comunicación que Dios le hicere para sí solo, afuera y a excusa de todas las criaturas, que esto quiere decir solo y afuera mamando.

12f. Esto es, enjugando y apagando los pechos de los apetitos y afecciones de la parte sensitiva.

12g. La cual es cuando ya con libertad de espíritu, sin que la parte sensitiva alcance a impedirlo, ni el demonio por medio de ella a contradecirlo, goza el alma en sabor y paz íntima estos bienes.

12h. Entonces no se le atrevería el demonio, porque no lo alcanzaría, ni podrá llegar a entender estos divinos toques en la sustancia del alma en la amorosa sustancia de Dios.

13a. A este bien ninguno llega si no es por íntima purgación y desnudez y escondrijo espiritual de todo lo que es criatura.

13b. Lo cual a oscuras y escondido se va confirmando el alma en unión con Dios por amor.

14a. Cuando acaece que aquellas mercedes se le hacen al alma en celada, que es sólo en espíritu, suele en algunas de ellas el alma verse, sin saber como es aquello, tan apartada y alejada según la parte espiritual y superior de la porción inferior y sensitiva, que conoce en sí dos partes tan distintas entre sí.

14b. Le parece no tiene que ver la una con la otra, pareciéndole que está muy remota y apartada de la una.

14c. En cierta manera así lo está.

14d. Según eta operación, que entonces es toda espiritual, no comunica en la parte sensitiva.

11e. Se va haciendo el alma toda espiritual.

11f. En estos escondrijos de contemplación unitiva se le acaban por sus términos de quitar las pasiones y apetitos espirituales en mucho grado.

11g. Hablando de la porción superior del alma, dice luego este último verso.

11h. Estando ya mi casa sosegada.



[1] Cautela. 2. Astucia, mañana y sutileza para engañar. www.rae.es

[2] Excusa > Escusa: 2. Provecho o ventaja que por especial condición y pacto disfrutan algunas personas según los estilos de los lugares.

[3] Holgar: 3. Alegrarse (recibir o sentir alegría). www.rae.es

[4] Alboroto: 1. Vocerío o estrépito causado por una o varias personas. 4. Sobresalto, inquietud, zozobra. www.rae.es

[5] Comprehender. Comprender: 3. Extender, alcanzar o penetrar algo. www.rae.es

[6] Sutilizar: 2. Limar, pulir, perfeccionar algo no material.

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 22. El porqué de estas declaraciones.

 


Capítulo 22. Explícase el tercer verso de la segunda canción.

1a. Le fue dichosa ventura al alma salir de una tal empresa, como esta su salida fue en la cual se libró del demonio y del mundo y de su misma sensualidad.

1b. Alcanzando la libertad dichosa y deseada de todos, del espíritu, salió de lo bajo a lo alto, de terrestre se hizo celestial, y de humana, divina.

1c. Viniendo a tener su conversación en los cielos.

1d. Filipenses 3, 20: “Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo”.

2a. Lo que era de más importancia, y por lo que yo principalmente me puse en esto, que fue declarar esta noche a muchas almas que, pasando por ella, estaban de ella ignorantes, está medianamente declarado, y dado a entender, aunque harto menos de lo que ello es:

2b. Cuántos sean los bienes que consigo trae el alma, y cuán dichosa ventura le sea al que por ella va.

2c. Y para que, cuando se espantaren con el horror de tantos trabajos, se animen con la cierta esperanza de tantos y tan aventajados bienes de Dios como en ella se alcanzan.

2d. También le fue dichosa ventura al alma por lo que dice luego en el verso siguiente.

2e. A oscuras y en celada.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...