Capítulo 23. Dice el admirable escondrijo en que es puesta el alma en esta noche, y cómo aunque el demonio tiene entrada en otros muy altos, no en ete.
1a. En
celada es decir: escondido o encubierto.
1b. Lo
que aquí dice el alma, que a oscuras y en celada salió, es más cumplidamente
dar a entender la gran seguridad que ha dicho en el primer verso de eta canción
que lleva por medio de esta oscura contemplación en el camino de la unión de amor a Dios.
1c. Es
decir que, por cuanto iba a oscuras iba encubierta y escondida del demonio y de
sus cautelas[1]
y asechanzas.
2a. La
causa por qué el alma en oscuridad va libre y escondida de las asechanzas del
demonio, es porque la contemplación infusa se infunde pasiva y secretamente en
el alma a excusas[2]
de los sentidos y potencias interiores y exteriores de la parte sensitiva.
2b. No
solo del impedimento va escondida y libre, sino también del demonio, el cual, si
no es por medio de estas potencias de la parte sensitiva, no puede alcanzar ni
conocer lo que hay en el alma, ni lo que en ella pasa.
2c.
Cuando la comunicación es más espiritual, interior y remota de los sentidos,
tanto menos el demonio alcanza a entenderla.
3a. Es
mucho lo que importa para la seguridad del alma que el trato interior con Dios
sea de manera que sus mismos sentidos de la parte inferior queden a oscuras y
ayunos de ellos y no los alcance.
3b. Lo uno
porque haya lugar que la comunicación espiritual sea más abundante, no
impidiendo la flaqueza de la parte sensitiva la libertad del espíritu.
3c. Lo
otro porque va más segura, no alcanzando el demonio tan adentro.
3d.
Mateo 6, 3: No sepa tu siniestra lo que hace tu diestra.
3e. Lo
que pasa en la parte diestra, que es la superior y espiritual del alma, no lo
sepa la siniestra, esto es, sea de manera que la porción inferior de tu alma,
que es la parte sensitiva, no lo alcance.
3f. Sea
solo secreto entre el espíritu y Dios.
4a.
Muchas veces, cuando hay en el alma y pasan estas comunicaciones espirituales
muy interiores y secretas, aunque el demonio no alcance cuáles y cómo sean, por
la gran pausa y silencio que causan algunas de ellas en los sentidos y
potencias de la parte sensitiva, por aquí hecha de ver que las hay y que recibe
el alma algún bien.
4b.
Como ve que no puede alcanzar a contradecirlas al fondo del alma, hace cuanto
puede por alborotar y turbar la parte sensitiva que es donde alcanza.
4c.
Ahora con dolores, ahora con horrores y miedos, con intento de desquietar y
turbar por este medio a la parte superior y espiritual del alma.
4d.
Muchas veces la comunicación de la tal contemplación tiene su puro
embestimiento en el espíritu y hace fuerza en él.
4e. No
le aprovecha al demonio su diligencia para desquitarle, antes el alma entonces
recibe nuevo provecho y mayor y más segura paz.
4f. En
sintiendo la turbadora presencia del enemigo se entra ella más adentro del
fondo interior, donde se ve más alejada del enemigo y escondida.
4g.
Allí aumetársele la paz y el gozo que el demonio pretendía quitar.
4h.
Todo aquel temor le cae por de fuera, sintiéndolo ella claramente y holgándose[3]
de verse tan a lo seguro gozar de aquella quieta paz y sabor del esposo
escondido, que ni mundo ni demonio puede dar ni quitar.
4i.
Sintiendo allí el alma la verdad de lo que la esposa a este propósito dice en
los Cantares.
4j.
Cantar de los cantares 3, 7-8: Mirad que el lecho de salomón cercan sesenta
fuentes, etc., por los temores de la noche.
4k. Cantar
de los cantares 3, 7-8: “¡Mira: la litera de la Sulamita! Sesenta valientes la
escoltan, de los más valientes de Israel. Todos ellos empuñan la espada, son
adiestrados guerreros: cada uno con la espada al flanco, contra las emboscadas
nocturnas.
4l.
Esta fortaleza y paz siente, aunque muchas veces siente atormentar la carne y
los huesos por defuera.
5a.
Otras veces, cuando la comunicación no comunica mucho en el espíritu, sino que
participa en el sentido, con más facilidad alcanza el demonio a turbar el espíritu
y alborotarle por medio del sentido con estos horrores.
5b.
Entonces es grande el tormento y pena que causa en el espíritu.
5c.
Algunas veces más de lo que se puede decir; porque, como va de espíritu a
espíritu desnudamente, es intolerable el horror que causa el malo en el bueno
cuando le alcanza su alboroto[4].
5d. Lo
cual da a entender la esposa en los Cantares cuando dice haberle a ella
acaecido así al tiempo que quería descender al interior recogimiento a gozar de
estos bienes.
5e.
Cantar de los cantares 6, 1: Descendí al huerto de las nueces para ver las
manzanas de los valles y si había florecido la viña; no supe; conturbóme mi
alma por las cuadrigas de Aminadab.
5f.
Esto es, por los carros y estruendos, que es el demonio.
6a.
Otras veces acaece cuando es por medio del ángel bueno, que algunas veces el
demonio echa de ver alguna merced que Dios quiere hacer alma.
6b. Las
que son por medio del ángel bueno, ordinariamente permite Dios que las entienda
el adversario.
6c. Para
que haga contra ellas lo que pudiere según la proporción de la justicia, y así
no pueda alegar el dominio de su derecho, diciendo que no le dan lugar para
conquistar su alma, como hizo de Job.
6d. Job
1, 9-11: “Satán contestó al Señor: ¿Y crees que Job teme a Dios de balde? ¿No
has levantado tú mismo una valla en torno a él, su hogar y todo lo suyo? Has bendecido
sus trabajos, y sus rebaños se extienden por el país. Extiende su mano y daña
sus bienes y ¡ya verás como te maldice en la cara!”.
6e. Job
2, 4-8: Satán contestó al Señor: Piel por piel; por salvar la vida el hombre lo
da todo. Extiende tu mano y hiérelo en su carne y en sus huesos. ¡Verás cómo te
maldice cara a cara! El Señor respondió a Satán: Haz lo que quieras con él,
pero respétale la vida. Satán abandonó la presencia del Señor. Entonces hirió a
Job con llagas malignas, desde la planta del pie a la coronilla. Job cogió una
tejuela para rasparse con ella y se sentó en el polvo”.
6f. Lo
cual sería si no dejase Dios lugar a que hubiese cierta paridad en los dos
guerreros, conviene a saber, el ángel bueno y el malo, acerca del alma, y así
la victoria de cualquiera sea más estimada y el alma más victoriosa y fiel en
la tentación sea más premiada.
7a.
Esta es la causa por qué, a la misma medida y modo que va Dios llevando el alma
y habiéndose con ella, da licencia al demonio para que de esa misma manera se
haya él con ella.
7b. Si
tiene visiones verdaderas por medio del ángel bueno también da Dios licencia al
ángel malo para que en aquel mismo género se las pueda representar falsas.
7c.
Según son de aparentes el alma que no es cauta fácilmente puede ser engañada,
como muchas de esta manera lo han sido.
7d. De
lo cual hay figura en el Éxodo.
7e. Éxodo
7, 11-12: “El faraón llamó a sus sabios y hechiceros, y los magos de Egipto
hicieron lo mismo con sus encantamientos, cada uno tiró su bastón, y se
convirtieron en serpientes; pero el bastón de Aarón se tragó los otros
bastones.
7f.
Éxodo 8, 7: Moisés y Aarón salieron del palacio del faraón y Moisés suplicó al
Señor acerca de las ranas, como había acordado con el faraón.
7g.
Donde se dice que, todas las señales que hacía Moisés verdaderas, hacían
también los mágicos del faraón aparentes; que, si él sacaba ranas, ellos
también las sacaban; si él volvía el agua en sangre, ellos también la volvían.
7h. Éxodo
8, 3: “Pero lo mismo hicieron los magos con sus encantamientos; hicieron saltar
las ranas sobre la tierra de Egipto”.
7i.
Éxodo 8, 22: “Los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos, de
modo que el corazón del faraón se obstinó y no les hizo caso, como había
anunciado el Señor”.
8a. No
solo en este género de visiones corporales imita, sino también en las
espirituales comunicaciones, cuando son por medio del ángel, alcanzándolas a
ver, como decimos.
8b. Porque,
como dice Job: Omne sublime videt.
8c. Job
41,25: “Nadie se le iguala en la tierra, pues es criatura sin miedo”.
8d.
Imita y se entremete.
8e.
Aunque en estas, como son sin forma y figura, no las puede imitar y formar con
las otras que debajo de alguna especie o figura se representan.
8f. Para
impugnarla, al mismo modo que el alma es visitada, represéntala su temor
espiritual para impugnar y destruir espiritual con espiritual.
8g.
Cuando esto acaece así, al tiempo que el ángel bueno va a comunicar al alma la
espiritual contemplación, no puede el alma ponerse tan presto en lo escondido y
celada de la contemplación que no sea notada del demonio.
8h. Y
la alcance de vista con algún horror y turbación espiritual, a veces harto
penosa para el alma.
8i.
Algunas veces se puede el alma despedir presto, sin que haya lugar de hacer en
ella impresión en el dicho horror del espíritu malo.
8j. Se
recoge dentro de sí, favorecida para esto de la eficaz merced espiritual que el
ángel bueno entonces le hace.
9a.
Otras veces prevalece el demonio y comprehende[5]
al alma la turbación y el horror.
9b. Lo
cual es al alma de mayor pena que ningún tormento de esta vida le podría ser.
9c.
Como esta horrenda comunicación va de espíritu a espíritu, algo desnuda y claramente
de todo lo que es cuerpo, es penosa sobre todo sentido.
9d.
Dura esto algún tanto en el espíritu, no mucho, porque saldría el espíritu de
las carnes con la vehemente comunicación del otro espíritu.
9e.
Después queda la memoria que basta para dar gran pena.
10a.
Todo esto que habemos dicho pasa en el alma pasivamente sin ser ella parte en
hacer y deshacer acerca de ello.
10b. Porque
cuando el ángel bueno permite al demonio la ventaja de alcanzar al alma con
este espiritual horror, hácelo para purificarla y disponerla con esta vigilia
espiritual para alguna gran fiesta o merced espiritual que le quiere hacer el
que nunca mortifica, sino para dar vida, ni humilla sino para ensalzar.
10c. 1
Samuel 2, 6-7: “El Señor da la muerte y la vida, hunde en el abismo y levanta,
da la pobreza y la riqueza, humilla y enaltece”.
10d. Lo
cual acaece de allí a poco, que el alma, conforme a esta purgación tenebrosa y
horrible que padeció, goza de admirable y sabrosa contemplación espiritual.
10e. A
veces tan subida que no hay lenguaje para ella.
10f.
Pero sutilizóla[6]
mucho el espíritu para poder recibir este bien el antecedente horror del
espíritu malo.
10g.
Estas visiones espirituales más son de otra vida que de esta, y, cuando se ve
una, dispone para la otra.
11a. Lo
dicho se entiende acerca de cuando visita Dios al alma por medio del ángel
bueno.
11b. En
lo cual no va ella totalmente tan a oscuras y encelada que no le alcance algo
el enemigo.
11c.
Cuando Dios por ´si mismo la visita, entonces se verifica bien el dicho verso.
11d.
Porque totalmente a oscuras y en celada del entendimiento recibe las mercedes espirituales
de Dios.
11e. La
causa es porque como su Majestad mora sustancialmente en el alma, donde ni
ángel ni demonio pueden llegar a entender lo que pasa, no puede conocer las íntimas
y secretas comunicaciones que entre ella y Dios allí pasan.
11d.
Estas, por cuanto las hace el Señor por sí mismo, totalmente son divinas y
soberanas.
11e.
Son toques sustanciales de divina unión entre el alma y Dios.
11f. En
uno de los cuales, por ser éste el más alto grado de oración que hay, recibe el
alma mayor bien que en todo el resto.
12a. Estos
son los toques que ella le entró pidiendo en los Cantares, diciendo: Osculetur
me osculo oris sui, etc. (1,1).
12b.
Cantar de los cantares 1,2: “¡Béseme con los besos de su boca!”.
12c.
Que por ser cosa que tan a lo justo pasa con Dios, donde el alma contantass
ansias codicia llegar, estima y codicia un toque de esta divinidad más que
todas las mercedes que Dios le hace.
12c.
Después que en los dichos Cantares le había hecho muchas, que allí ha contado,
no hallándose satisfecha, dice, pidiendo estos toques divinos:
12d.
Cantar de los cantares 8, 1: ¿Quién te me dará, hermano mío, que te hallase yo
sala afuera mamando de los pechos de mi madre, porque con la boca de mi alma te
besase, y así no me despreciase ni me atraviese ninguno?
12e. Siendo
la comunicación que Dios le hicere para sí solo, afuera y a excusa de todas las
criaturas, que esto quiere decir solo y afuera mamando.
12f.
Esto es, enjugando y apagando los pechos de los apetitos y afecciones de la
parte sensitiva.
12g. La
cual es cuando ya con libertad de espíritu, sin que la parte sensitiva alcance
a impedirlo, ni el demonio por medio de ella a contradecirlo, goza el alma en sabor
y paz íntima estos bienes.
12h.
Entonces no se le atrevería el demonio, porque no lo alcanzaría, ni podrá
llegar a entender estos divinos toques en la sustancia del alma en la amorosa sustancia
de Dios.
13a. A
este bien ninguno llega si no es por íntima purgación y desnudez y escondrijo
espiritual de todo lo que es criatura.
13b. Lo
cual a oscuras y escondido se va confirmando el alma en unión con Dios por
amor.
14a.
Cuando acaece que aquellas mercedes se le hacen al alma en celada, que es sólo
en espíritu, suele en algunas de ellas el alma verse, sin saber como es
aquello, tan apartada y alejada según la parte espiritual y superior de la
porción inferior y sensitiva, que conoce en sí dos partes tan distintas entre
sí.
14b. Le
parece no tiene que ver la una con la otra, pareciéndole que está muy remota y
apartada de la una.
14c. En
cierta manera así lo está.
14d.
Según eta operación, que entonces es toda espiritual, no comunica en la parte
sensitiva.
11e. Se
va haciendo el alma toda espiritual.
11f. En
estos escondrijos de contemplación unitiva se le acaban por sus términos de
quitar las pasiones y apetitos espirituales en mucho grado.
11g.
Hablando de la porción superior del alma, dice luego este último verso.
11h.
Estando ya mi casa sosegada.
[1]
Cautela. 2. Astucia, mañana y sutileza para engañar. www.rae.es
[2]
Excusa > Escusa: 2. Provecho o ventaja que por especial condición y pacto
disfrutan algunas personas según los estilos de los lugares.
[3]
Holgar: 3. Alegrarse (recibir o sentir alegría). www.rae.es
[4]
Alboroto: 1. Vocerío o estrépito causado por una o varias personas. 4.
Sobresalto, inquietud, zozobra. www.rae.es
[5]
Comprehender. Comprender: 3. Extender, alcanzar o penetrar algo. www.rae.es
[6]
Sutilizar: 2. Limar, pulir, perfeccionar algo no material.

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