viernes, 9 de julio de 2021

Cántico espiritual. Canción 20-21, 9. Combate contra el dolor, la esperanza, el gozo y el temor, las distracciones y las pesadillas.

 


9a. Aguas, aires, ardores / y miedos de las noches veladores.

9b. Por estas cuatro cosas entiende las afecciones de las cuatro pasiones que son: dolor, esperanza, gozo y temor.

9c.  Por las aguas se entienden las afecciones del dolor que afligen al alma, porque así como agua se entran en el alma, de donde David dice a Dios hablando de ellas:

9d. Salmo 68, 2: Sálvame, Dios mío, porque han entrado las aguas hasta mi alma.

9e. Por los aires entiende las afecciones de la esperanza, porque así como aire vuelan a desear lo ausente que se espera, de donde también David dice, …, como si dijera:

9f. Salmo 118, 131: Abrí la boca de mi esperanza y atraje el aire de mi deseo, porque esperaba y deseaba tus mandamientos.

9g. Salmo 118, 131: “Abro la boca y respiro, ansiando tus mandamientos”.

9h. Por los ardores se entienden las afecciones de la pasión del gozo, las cuales inflaman el corazón a manera de fuego; por lo cual el mismo David dice:

9i. Salmo 38, 4: Dentro de mí se calentó mi corazón y en mi meditación se encenderá fuego.

9j. Que es tanto como decir: En mi meditación se encenderá el gozo.

9k. Por los miedos de las noches veladores se entienden las afecciones de la otra pasión, que es el temor.

9l. Las cuales en los espirituales que aún no han llegado a este estado del matrimonio espiritual, del que vamos hablando, suelen ser muy grandes, a veces de parte de Dios.

9m. Al tiempo que les quiere hacer algunas mercedes que les suele hacer temor al espíritu y pavor y también encogimiento de la carne y sentidos.

9n. Por no tener ellos fortalecido y perfeccionado el natural y habituado a aquellas mercedes.

9ñ. A veces también de parte del demonio, el cual al tiempo que Dios da al alma recogimiento y suavidad en sí, teniendo él grande envidia y pesar de aquel bien y paz del alma, procura poner horror y temor en el espíritu por impedirla aquel bien.

9o. A veces como amenazándola allá en el espíritu.

9p. Cuando ve que no puede llegar a lo interior del alma, por estar ella muy recogida y unida a Dios, a lo menos por de fuera de la parte sensitiva.

9q. Pone distracción, variedad y aprietos y dolores y horror al sentido, a ver si por este medio puede inquietar a la esposa en su tálamo.

9r. A los cuales llama miedos de las noches, por ser de los demonios y porque con ellos el demonio procura difundir tinieblas en el alma, por oscurecer la divina luz de que goza.

9s. Llama veladores a estos temores, porque de suyo hacen velar y recordar al alma de suave sueño interior.

9t. Porque los demonios que los causan están siempre velando por ponerlos estos temores, que pasivamente de parte de Dios o del demonio, se ingieren en el espíritu de los que no son ya muy espirituales.

9u. No trato aquí de otros temores temporales y naturales, porque tener los tales temores no es de gente espiritual; mas tener los espirituales temores ya dichos es propiedad de espirituales.

jueves, 8 de julio de 2021

Cántico espiritual. Canción 21, 8. Oración: serenar el cerebro no por la propia acción, sino por la presencia de Cristo en el interior del alma.

 


8a. Montes, valles, riberas.

8a. Por estos tres nombres se denotan[1] los actos viciosos y desordenados de las tres potencias del alma, que son: memoria, entendimiento y voluntad.

8b. Los cuales actos son desordenados y viciosos cuando en extremo son altos y cuando son en extremo bajos y remisos[2].

8c. O, aunque no lo sean en extremo, cuando declinan hacia uno de los dos extremos.

8d. Por montes, que son muy altos, son significados los actos extremados en demasía desordenada.

8e. Por valles, que son muy bajos, significan los actos de estas tres potencias extremados en menos de lo que conviene.

8f. Por las riberas, que ni son muy altas ni muy bajas, sino que por no ser llanas participan algo de un extremo y del otro, son significados los actos de las potencias  cuando exceden o faltan algo del medio y llano de lo justo.

8g. Los cuales aunque no son extremadamente desordenados, que sería llegando a pecado mortal, todavía lo son en parte.

8h. Ahora en venial, ahora en imperfección, por mínima que sea, en el entendimiento, memoria y voluntad.

8i. A todos estos actos excesivos de lo justo conjura también que cesen por las amenas liras y canto dicho.

8j. Las cuales tienen puestas a las tres potencias del alma tanto en su punto de efecto, que están empleadas en la justa operación que las pertenece.

8k. Que no solo en su extremo, pero ni aún en parte de el participan alguna cosa.



[1] Denotar: 1. Indicar, anunciar, significar.

[2] Remiso: 1. Flojo, dejado o detenido en la resolución o determinación de algo.

martes, 6 de julio de 2021

Cántico Espiritual. Canción 20. 6-7. El encuentro con Cristo apacigua la cobardía y osadía.

 


6a. Leones, ciervos, gamos saltadores.

6b. Por los leones entiende las acrimonias[1] e ímpetus de la potencia irascible[2].

6c. Esta potencia es osada y atrevida en sus actos como los leones.

6d. Por los ciervos y gamos saltadores entiende la otra potencia del alma que es concupiscible[3].

6e. Que es la potencia del apetecer.

6f. La cual tiene dos efectos: el uno es de cobardía y el otro de osadía.

6g. Los efectos de cobardía ejercita cuando las cosas no las halla para sí convenientes, porque entonces se retira, encoge y acobarda.

6h. En estos efectos es comparada a los ciervos.

6i. Porque así como tienen esta potencia concupiscible más intensa que otros muchos animales, así son muy cobardes y encogidos.

6j. Los efectos de osadía ejercita cuando halla las cosas convenientes para sí.

6k. Entonces no se encoge y acobarda, sino atrévese a apetecerlas y admitirlas con los deseos y efectos.

6l. En estos efectos de osadía es comparada esta potencia a los gamos.

6m. Los cuales tienen tanta concupiscencia en lo que apetecen, que no solo a ello van corriendo, mas aun saltando, por lo cual aquí los llama saltadores.

7a. En conjurar los leones, pone riendas a los ímpetus y excesos de la ira.

7b. En conjurar los ciervos, fortalece la concupiscencia en las cobardías y pusilanimidades que antes la encogían.

7c. En conjurar los gamos saltadores, la satisface y apacigua los deseos y apetitos que antes andaban inquietos, saltando como gamos de uno en otro, para satisfacer a la concupiscencia.

7d. La cual está ya satisfecha por las amenas liras, de cuya suavidad goza, y por el canto de sirenas, en cuyo deleite se apacienta.

7e. Es de notar que no conjura el Esposo aquí a la ira y concupiscencia, porque estas potencias nunca en el alma faltan.

7f. Sino a los molestos y desordenados actos de ella significados por los leones, ciervos, gamos saltadores.

7g. Estos en este estado es necesario que falten.



[1] Acrimonia: 1. Acritud (// aspereza).

[2] Irascible: 1. Propenso a la ira.

[3] Concupiscible: 1. Deseable.

lunes, 5 de julio de 2021

Cántico espiritual. Canción 20-30. Después de la lucha, en el estad de unión matrimonial, Cristo apacigua las distracciones del alma.

 


Declaración.

4a. En estas cos canciones pone el Esposo Hijo de Dios al alma esposa en posesión de paz y tranquilidad, en conformidad de la parte inferior con la superior.

4b. Limpiándola de todas sus imperfecciones y poniendo en razón las potencias y razones naturales del ala.

4c. Sosegando todos los demás apetitos, según se contiene en las sobredichas dos canciones, cuyo sentido es el siguiente.

4e. Primeramente conjura al Esposo y manda a las inútiles digresiones de la fantasía e imaginativa que de aquí adelante cesen.

4f. Pone en razón a las dos potencias naturales: irascible y concupiscible, que antes tanto afligían al alma.

4g. Pone en perfección de sus objetos a las tres potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad, según se puede en esta vida.

4h. Demás de esto, conjura y manda a las cuatro pasiones del alma que son: gozo, esperanza, dolor y temor, que ya de aquí adelante estén mitigadas y puetas en razón.

4i. Todas las cuales cosas son significadas por aquellos nombres que ponen en la canción primera.

4j. Cuyas molestas operaciones y movimientos hace el Esposo que ya cesen en el alma por medio de gran suavidad y deleite y fortaleza que ella posee en la comunicación y entrega que Dios de sí le hace en este tiempo.

4k. Porque Dios transforma vivamente el alma en sí, todas las potencias, apetitos y movimientos del alma pierden su imperfección natural y se mudan en divinos.

A las aves ligeras:

5a. Llama aves ligeras a las digresiones de la imaginativa.

5b. Son ligeras y sutiles en volar de una parte y otra.

5c. Cuando la voluntad está gozando en quietud de la comunicación sabrosa del amado, suelen hacer sinsabor y apagarle el gusto con sus vuelos sutiles.

5d. A las cuales dice el Esposo que las conjura por las amenas liras, etc.

5e. Esto es, que pues ya la suavidad y deleite del alma es tan abundante y frecuente que ellas no lo podrán impedir, como antes solían.

5f. Por no haber llegado a tanto, que cesen sus inquietos vuelos, ímpetus y exceso.

5g. Lo cual da a entender así en las demás partes que habemos de declarar aquí.

sábado, 3 de julio de 2021

Cántico espiritual. Canción 20-21. Despojada de todo deseo que no sea el amor a Cristo, el alma es fortalecida por el matrimonio espiritual entre ella y Cristo.

 


Anotación para la canción siguiente.

1a.Para llegar a tan alto estado de perfección como aquí el alma pretende, que es el matrimonio espiritual, no solo le basta estar limpia y purificada de todas las imperfecciones y rebeliones y hábitos imperfectos de la parte inferior.

1b. Desnudando el viejo hombre, está ya sujeta y rendida a la superior.

1c. También ha menester grande fortaleza y muy subido amor para tan fuerte y estrecho abrazo de Dios.

1d. No solamente en este estado consigue el alma muy alta pureza y hermosura, sino también terrible fortaleza por razón del estrecho y fuerte nudo que por medio de esta unión entre Dios y el alma se da.

2a. Para venir a él, ha menester ella estar en el punto de pureza, fortaleza y amor competente.

2b. Deseando el Espíritu Santo, que es el que intervine y hace junta espiritual, que el alma llegase a tener estas partes para merecerlo, hablando con el Padre y con el Hijo en los Cantares dijo:

2c. Cantar de los cantares 8, 8-9: ¿Qué haremos a nuestra hermana en el día en que ha de salir a vistas y a hablar, porque es pequeñuela y no tiene crecidos los pechos?

2d. Entendiendo aquí por las fuerzas y defensas plateadas, las virtudes fuertes y heroicas, envueltas en la fe, que por plata es significada.

2e. Las cuales virtudes heroicas son ya las del matrimonio espiritual, que asientan sobre el alma fuerte.

2f. Aquí es significada por muro, en cuya fortaleza ha de reposar el pacífico Esposo sin que perturbe alguna flaqueza.

2g. Entendiendo por las tablas cedrinas[1] las afecciones y accidentes del alto amor.

2h. El cual alto amor es significado por el cedro, y este es el amor del matrimonio espiritual.

2i. Para guarnecer con él a la esposa, es menester que ella se a puerta.

2j. Es a saber, para que entre el Esposo, teniendo ella abierta la puerta de la voluntad para él por entero y verdadero sí de amor, que es el sí del desposorio, que está dado antes del matrimonio espiritual.

2k. Entendiendo también los pechos de la esposa ese mismo amor perfecto que le conviene tener para parecer[2] delante del Esposo Cristo, para consumación de tal estado.

3a. Dice allí el texto que respondió la esposa con el deseo que tenía de salir a estas vistas, diciendo:

3b. Cantar de los cantares 8, 10: Yo soy muro, y mis pechos son como una torre.

3c. Que es como decir: mi alma es fuerte y mi amor muy alto.

3d. Lo cual también aquí el alma esposa, con deseo que tiene de esta perfecta unión y transformación, ha ido dando a entender en las precedentes canciones, mayormente en las que acabamos de declarar, en que pone al Esposo por delante las virtudes y ricas disposiciones que de él tiene recibidas para más le obligar.

3e. Por eso el Esposo, queriendo concluir con este negocio, dice las dos siguientes canciones.

3f. En que acaba de purificar el alma y hacerla fuerte y disponerla.

3g. Así según la parte sensitiva como según la espiritual para este estado.

3h. Diciéndolas con todas las contrariedades y rebeliones, así de la parte sensitiva como de la parte del demonio.

Canción 20-21.

Esposo.

A las aves ligeras,

leones, ciervos, gamos, saltadores,

montes, valles, riberas,

aguas, aires, ardores

y miedos de las noches veladores;

 

por las amenas liras

y canto de sirenas os conjuro,

que cesen vuestras iras,

y no toquéis el muro,

porque la esposa duerma más seguro.

 



[1] Cedrino, na: perteneciente o relativo a cedro.

[2] Parecer: 2. Dicho de una cosa: aparecer o dejarse ver.

viernes, 2 de julio de 2021

Cántico espiritual. Canción 19, 3-7. El alma pide al Amado ver su rostro, sentir su mirada sobre las virtudes, dones y perfecciones y abandonar los sentidos en Cristo.


3a. Escóndete, Carillo.

3b. Como si dijera: querido esposo mío, recógete en lo más interior de mi alma.

3c. Comunicándole a ella escondimiento, manteniéndole tus escondidas maravillas, ajenas de todos los ojos mortales.

4a. Y mira con tu haz a las montañas.

4b. La haz de Dios es la divinidad y las montañas son las potencias del alma: memoria, entendimiento y voluntad.

4c. Es como si dijera: embiste con tu divinidad en mi entendimiento, dándole inteligencias divinas.

4d. Y en mi voluntad dándole y comunicándole el divino amor.

4e. Y en mi memoria con divina posesión de gloria.

4f. En esto pide el alma todo lo que le puede pedir, porque no anda contentándose en conocimiento y comunicación de Dios por las espaldas, como hizo Dios con Moisés.

4g. Éxodo 33, 23: “Después, cuando retire la mano, podrás ver mi espalda; pero mi rostro no lo verás”.

4h.Que es conocerle por sus efectos y obras, sino con la haz[1] de Dios.

4i. Que es comunicación esencial de la divinidad sin otro algún medio en el alma, por cierto contacto de ella en la divinidad.

4j. Lo cual es cosa ajena de todo sentido y accidentes.

4k. Es toque de sustancias desnudas, es a saber, del alma y divinidad.

5a. Y no quieras decillo.

5b. Es a saber: y no quieras decillo como antes, cuando las comunicaciones que en mí hacías era de manera que las decías a los sentidos exteriores por ser cosas de que ellos eran capaces.

5c. Porque no eran tan altas y profundas que no pudiesen ellos alcanzarlas.

5d. Mas ahora sean tan subidas y sustanciales estas comunicaciones y tan de adentro, que no se les diga a ellos nada.

5e. Esto es, que no lo puedan ellos alcanzar a saber.

5f. La sustancia del espíritu no puede comunicar el sentido.

5g. No lo puedan ellos alcanzar a saber.

5h. Todo lo que comunica al sentido, mayormente en esta vida, no puede ser puro espíritu, por no ser él capaz de ello.

5i. Deseando el alma aquí esta comunicación de Dios tan sustancial y esencial que no cae en sentido, pide al Esposo que no quiera decillo.

5j. Que es como decir: sea de manera la profundidad de este escondrijo de unión espiritual, que el sentido ni lo acierte a decir ni a sentir.

5k. Siendo como los secretos que oyó san Pablo, que no era lícito al hombre decillos.

5l. 2 Corintios 12, 3-4: “Y sé que ese hombre – si en cuerpo o fuera del cuerpo, no lo sabe – fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inefables, que un hombre no es capaz de repetir”.

6a. Mas mira las compañas.

6b. El mirar de Dios es amar y hacer mercedes.

6c. Las compañas que aquí dice el alma que mire son la multitud de virtudes y  dones y perfecciones y otras riquezas espirituales que él ha puesto en ella.

6d. Como arras y prendas y joyas de desposada.

6e. Es como si dijera: mas antes conviértete, Amado, a lo interior de mi alma, enamorándote del acompañamiento de riquezas que has puesto en ella.

6f. Para que, enamorado de ella en ellas, te escondas en ella y te detengas.

6g. Pues que es verdad que, aunque son tuyas, ya por habérselas tú dado también son.

7a. De la que va por ínsulas extrañas y ajenas de todos los sentidos y del común conocimiento natural.

7b. Es como si dijera, queriéndole obligar: pues va mi alma a ti por noticias espirituales, extrañas y ajenas de los sentidos, comunícate tú a ella también en tan interior y subido grado que sea ajeno de todos ellos.



[1] Haz: 3.1. Cara o rostro.

jueves, 1 de julio de 2021

Cántico espiritual. Canción 19. El cuerpo peso que impide al alma ascender hacia Dios.

 


Anotación para la canción siguiente.

1a. Está tan hecha enemiga el alma, en este estado, de la parte inferior y de sus operaciones, que no querría que la comunicase Dios nada de lo espiritual, cuando lo comunica a la parte superior.

1b. Porque o ha de ser muy poco o no lo ha de poder sufrir por la flaqueza de su condición, sin que desfallezca el natural.

1c. Y por consiguiente padezca y se aflija el espíritu, y así no le pueda gozar en paz.

1d. Como dice el Sabio:

1e. Sabiduría 9, 15: El cuerpo agrava al alma, porque se corrompe.

1f. Como el alma desea las altas y excelentes comunicaciones de Dios, y estas no las puede recibir en compañía de la parte sensitiva, desea que Dios se las haga sin ella.

1g. Aquella alta visión del tercero cielo que vio san Pablo, en que dice que vio a Dios, dice él mismo que:

1h. 2 Corintios 12, 2: No sabe si la recibió en el cuerpo o fuera del cuerpo.

1i. Pero de cualquier manera que ello fuese, ello fue sin el cuerpo.

1j. Si el cuerpo participara no lo pudiera dejar de saber, ni la visión pudiera ser tan alta como él dice, diciendo:

1k. 2 Corintios 12, 4: Oyó secretas palabras, que no es lícito al hombre hablarlas.

1l. Sabiendo muy bien el alma que mercedes tan grandes no se pueden recibir en vaso tan estrecho.

1m. Deseando que se las haga el Esposo fuera de él, o, a lo menos sin él, hablan con el mismo, se lo pide en esta canción.

 

Canción 19.

Escóndete, Carillo[1],

y mira con tu haz a las montañas,

y no quieras decillo;

mas mira las compañas

de la que va por ínsulas extrañas.

2a. Cuatro cosas pide el alma esposa al Esposo en esta canción.

2b. La primera que sea él servido de comunicársele muy adentro en lo recóndito de su alma.

2c. La segunda, que embista e informe[2] sus potencias con la gloria y excelencia de su divinidad.

2d. La tercera, que sea en esto tan alta y profundamente, que no se sepa ni siquiera decir, ni sea de ello capaz el exterior y parte sensitiva.

2e. La cuarta, que se enamore de las muchas virtudes y gracias que él ha puesto en ella.

2f. Con las cuales va ella acompañada y sube a Dios por sus altas y levantadas noticias de la divinidad y por excesos de amor muy extraños y extraordinarios que ordinariamente le suelen tener.



[1] Carillo: 2. Amante, novio. Uso más en lenguaje rural y poético.

[2] Embestir: 4. Dar forma sustancial a algo.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...