Anotación para la canción siguiente.
1a. Está tan hecha enemiga el alma, en este
estado, de la parte inferior y de sus operaciones, que no querría que la
comunicase Dios nada de lo espiritual, cuando lo comunica a la parte superior.
1b. Porque o ha de ser muy poco o no lo ha de
poder sufrir por la flaqueza de su condición, sin que desfallezca el natural.
1c. Y por consiguiente padezca y se aflija el
espíritu, y así no le pueda gozar en paz.
1d. Como dice el Sabio:
1e. Sabiduría 9, 15: El cuerpo agrava al
alma, porque se corrompe.
1f. Como el alma desea las altas y excelentes
comunicaciones de Dios, y estas no las puede recibir en compañía de la parte
sensitiva, desea que Dios se las haga sin ella.
1g. Aquella alta visión del tercero cielo que
vio san Pablo, en que dice que vio a Dios, dice él mismo que:
1h. 2 Corintios 12, 2: No sabe si la recibió
en el cuerpo o fuera del cuerpo.
1i. Pero de cualquier manera que ello fuese,
ello fue sin el cuerpo.
1j. Si el cuerpo participara no lo pudiera
dejar de saber, ni la visión pudiera ser tan alta como él dice, diciendo:
1k. 2 Corintios 12, 4: Oyó secretas palabras,
que no es lícito al hombre hablarlas.
1l. Sabiendo muy bien el alma que mercedes
tan grandes no se pueden recibir en vaso tan estrecho.
1m. Deseando que se las haga el Esposo fuera
de él, o, a lo menos sin él, hablan con el mismo, se lo pide en esta canción.
Canción 19.
Escóndete, Carillo[1],
y mira con tu haz a las montañas,
y no quieras decillo;
mas mira las compañas
de la que va por ínsulas extrañas.
2a. Cuatro cosas pide el alma esposa al
Esposo en esta canción.
2b. La primera que sea él servido de comunicársele
muy adentro en lo recóndito de su alma.
2c. La segunda, que embista e informe[2]
sus potencias con la gloria y excelencia de su divinidad.
2d. La tercera, que sea en esto tan alta y
profundamente, que no se sepa ni siquiera decir, ni sea de ello capaz el
exterior y parte sensitiva.
2e. La cuarta, que se enamore de las muchas
virtudes y gracias que él ha puesto en ella.
2f. Con las cuales va ella acompañada y sube
a Dios por sus altas y levantadas noticias de la divinidad y por excesos de
amor muy extraños y extraordinarios que ordinariamente le suelen tener.

No hay comentarios:
Publicar un comentario