martes, 11 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 3, 2. El éxtasis místico.

 

Declaración.

2a. En los grandes deseos y fervores de amor suele el Amado visitar a su esposa casta y delicada y amorosamente, y con grande fuerza de amor.

2b. Ordinariamente, según los grandes favores y ansias de amor que han precedido en el alma, suelen también las mercedes y visitas que Dios le hace grandes.

2c. Como ahora el alma con tantas ansias había deseado estos divinos ojos descubrióle el Amado algunos rayos de su grandeza y divinidad, según ella deseaba.

2d. Los cuales fueron de tanta alteza y con tanta fuerza comunicados, que la hizo salir de sí por arrobamiento y éxtasis.

2e. Lo cual acaece al principio con gran detrimento[1] y temor natural.

2f. No pudiendo sufrir el exceso en sujeto tan flaco, dice en la presente canción: Apártalos, Amado.

2g. Es a saber, esos tus ojos divinos, porque me hacen volar, saliendo de mí a suma contemplación sobre lo que sufre el natural.

2h. Lo cual dice porque le parecía volar su alma de las carnes, que es lo que ella deseaba.

2i. Que por eso le pidió que los apartase, conviene a saber, dejando de comunicárselos en la carne, en que no los puede sufrir y gozar como querría, comunicándoselos en el vuelo que ella hacía fuera de la carne.

2j. El cual deseo y fuego le impidió luego el esposo, diciendo:

2k. Vuélvete, paloma, que la comunicación que ahora de mí recibes, aún no es de ese estado de gloria que tú ahora pretendes.

2l. Pero vuélvete a mí, que soy a quien tú, llagada de amor buscas.

2m. También yo, como el ciervo, herido de tu amor, comienzo a mostrarme a ti por tu alta contemplación, y tomo recreación y refrigerio en el amor de tu contemplación.

2n. Dice el alma al Esposo: ¡Apártalos, Amado!



[1] Detrimento: 1. Deterioro, daño o perjuicio.

lunes, 10 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 13. A mayor cercanía mayor oscuridad. Por la cruz a la Luz.

 


Canción 13.

¡Apártalos, Amado,

que voy de vuelo!

Esposo

Vuélvete, paloma

que el ciervo vulnerado

por el otero[1] asoma

al aire de tu vuelo, y fresco toma.

Anotación para la canción siguiente:

1a. La causa de padecer el alma tanto a este tiempo por él es, que como se va juntando más a Dios, siente en sí más el vacío de Dios y gravísimas tinieblas en su alma.

1b. Con fuego espiritual que la seca y purga, para que, purificada, se pueda unir con Dios.

1c. En tanto que Dios no deriva en ella algún rayo de luz sobrenatural de sí, esle Dios intolerables tinieblas, cuando según el espíritu está cerca de ella.

1d. La luz sobrenatural oscurece la natural con su exceso.

1e. Todo lo cual dio a entender David cuando dijo:

1f. Salmo 96, 2: Nube y oscuridad en derredor de él; fuego precede su presencia.

1g. Salmo 17, 13: Puso por cubierta y escondrijo las tinieblas, y su tabernáculo en derredor de él es agua tenebrosa en las nubes del aire; por su gran resplandor en su presencia hay nubes, granizo y carbones de fuego.

1h. Es a saber, para el alma que se va llegando.

1i. Cuanto el alma más a él llega, siente en si todo lo dicho, hasta que Dios la entre en sus divinos resplandores por transformación de amor.

1j. Entre tanto siempre está el alma como Job diciendo:

1k. Job 23, 3: ¿Quién me dará que le conozca y le halle y venga yo hasta su trono?

1l. Como Dios, por su inmensa piedad, conforme a las tinieblas y vacíos del alma son también las consolaciones y regalos que hace, porque sicut tenebrae eius, ita et lumen eius.

1m. Salmo 138, 12: “Ni la tiniebla es oscura para ti, la noche es clara como el día, la tiniebla es como luz para ti”.

1n. En ensalzarlas y glorificarlas las humilla y fatiga.

1ñ. De esta manera envió al alma entre estas fatigas ciertos rayos divinos de sí con tal gloria y fuerza de amor que la conmovió toda y todo el natural la desencajó.

1o. Con gran temor y pavor natural dijo al Amado el principio de la canción, prosiguiendo el mismo Amado lo restante de ella.

 

 



[1] Otero: 1. Cerro aislado que domina un llano.

viernes, 7 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 12. 4-9. Fe, deseo de ser uno con Dios, la Fuente. Amor esponsal, realidad en la eterna noche de bodas.

 

4a. Si en es tus semblantes plateados.

4b. A las proposiciones y artículos que nos propone la fe llama semblantes plateados.

4c. La fe es comparada a la plata en las proposiciones que nos enseña.

4d. Las verdades y sustancia que en sí contienen son comparadas al oro.

4e. Esa misma sustancia que ahora creemos vestida y cubierta con plata de fe habemos de ver y gozar en la otra vida al descubierto, desnudo el oro de la fe.

4f. De donde David hablando de ella dice:

4g. Salmo 67, 14: Si durmiéredes entre los dos coros, las plumas de la paloma serán plateadas, y las postrimerías de su espalda serán del color del oro.

4h. Salmo 67, 14: “Mientras reposabais en los apriscos, las palomas batieron sus alas de plata, el oro destellaba en sus plumas”.

4i. Si cerráremos los ojos del entendimiento a las cosas de arriba y a las de abajo, a lo cual llama dormir en medio, quedaremos en fe.

4j. La cual llama paloma, cuyas plumas, que son las verdades que nos dice, serán plateadas.

4k. En esta vida la fe nos las propone oscuras y encubiertas, que por eso las llama aquí tus semblantes plateados.

4l. A la postre[1] de esta fe, que será cuando se acabe la fe por la clara visión de Dios, quedará la sustancia de la fe desnuda del velo de esta plata, del color como el oro.

4m. La fe nos da y comunica al Dios mismo, pero cubierto con plata de fe.

4n. No por eso nos le deja de dar en la verdad.

4ñ. Así como el que da un vaso plateado y él es de oro.

4o. No porque vaya cubierto con plata deja de dar el vaso de oro.

4p. Cuando la esposa en los Cantares deseaba esta posesión de Dios, prometiéndosela él cual en esta vida se puede, dijo que le haría unos zarcillos[2] de oro, pero esmaltados de plata.

4q. Cantar de los Cantares 1, 10-11: “¡Bellos son tus flancos oscilantes, y bello tu cuello entre collares! Te haremos collarines de oro con engastes[3] de plata”.

4r. En lo cual le prometió de dársele en fe encubierto.

4s. Dice ahora el alma a la fe:

4t. ¡Oh, si en esos tus semblantes plateados, que son los artículos ya dichos; con que tienes cubierto el oro de los divinos rayos, que son los ojos deseados, que añade luego diciendo: Formaste de repente / tus ojos deseados!

5a. Por ojos deseados entiende los rayos y verdades divinas.

5b. Las cuales la fe nos las propone en sus artículos cubiertas e informes[4].

5c. Es como si dijera: ¡Oh si estas verdades que, informe y oscuramente me enseñas encubiertas en los artículos de fe, acabases ya de dármelas clara y formadamente descubiertas en ellos, como lo pide mi deseo!

5d. Llama aquí ojos a estas verdades por la grande presencia que del Amado siente, que le parece la está ya siempre mirando.

5e. Por lo cual dice: Que tengo en mis entrañas dibujados.

 

6a. Que tengo en mis entrañas dibujados.

6b. Es a saber en su alma según el entendimiento y la voluntad.

6c. Según el entendimiento, tiene estas verdades infundidas por fe en su alma.

6d. Porque la noticia de ellas no es perfecta, dice que están dibujados.

6e. Así como el dibujo no es perfecta pintura así la noticia de la fe no es perfecto conocimiento.

6f. Las verdades que se infunden en el alma por fe están como en dibujo, y cuando estén en clara visión, estarán en el alma como perfecta y acabada pintura.

6g. Según aquello que dice el apóstol diciendo: Cum autem venerit quod perfectum est, evacuabitur quod ex parte est.

6h. 1 Corintios 13, 10: Cuando viniere lo que es perfecto, que es la clara visión, acabárase lo que es en parte, que es el conocimiento de la fe.

6i. 1 Corintios 13, 10: “Mas, cuando venga lo perfecto, lo imperfecto se acabará”.

7a. Sobre este dibujo de fe hay otro dibujo de amor en el alma del amante, y es según la voluntad.

7b. En la cual de tal manera se dibuja la figura del Amado y tan conjunta y vivamente se retrata, cuando hay unión de amor, que es verdad decir que el Amado vive en el amante, y el amante en el Amado.

7c. Tal manera de semejanza hace el amor en la transformación de los amados, que se puede decir que cada uno es el otro y que entrambos son uno.

7d. La razón es porque en la unión y transformación de amor el uno da posesión de sí al otro y cada uno se deja y trueca[5] por el otro.

7e. Cada uno vive en el otro, y el uno es el otro y entrambos son uno por transformación de amor.

7f. Esto es lo que quiso dar a entender san Pablo cuando dijo: Vivo autem, iam non ego; vivit vero in me Christus.

7g. Gálatas 2, 20: Vivo yo, ya no yo, pero vive en mí Cristo.

7h. En decir vivo yo, ya no yo, dio a entender que aunque vivía él, no era vida suya, porque estaba transformado en Cristo, que su vida más era divina que humana.

7i. Por eso dice que no vive él, sino Cristo en él.

8a. Según esta semejanza y transformación podemos decir que su vida y la vida de Cristo toda era una vida por unión de amor.

8b. Lo cual se hará perfectamente en el cielo en divina vida en todos los que merecieren verse en Dios.

8c. Transformados en Dios, vivirán vida de Dios y no vida suya, aunque si vida suya, porque la vida de Dios será vida suya.

8d. Entonces dirán de veras: vivimos nosotros, y no nosotros, porque vive Dios en nosotros.

8e. Lo cual en esta vida, aunque puede ser, como lo era en san Pablo, no empero[6] perfecta y acabadamente, aunque llegue el alma a tal transformación de amor que sea en matrimonio espiritual.

8f. Es el más alto estado a que se puede llegar en esta vida, porque todo se puede llamar dibujo de amor en comparación a aquella perfecta figura de transformación en gloria.

8g. Cuando este dibujo de transformación en esta vida se alcanza, es grande buena dicha.

8h. Porque con eso se contenta grandemente el amado.

8i. Que por eso, deseando él que le pusiese la esposa en su alma como dibujo le dijo en los Cantares:

8j. Cantar de los Cantares 8, 6: Ponme como señal sobre tu corazón, como señal sobre tu brazo.

8k. El corazón significa aquí el alma, en que en esta vida está Dios como señal[7] de dibujo de fe.

8l. El brazo significa la voluntad fuerte, en que está como señal de dibujo de amor.

9a. De tal manera anda el alma en este tiempo, que, aunque en breves palabras, no quiero dejar de decir algo de ello, aunque por palabras no se puede explicar.

9b. La sustancia corporal y espiritual parece el alma se le seca en sed de esta fuente viva de Dios.

9c. Es una sed semejante a aquella que tenía David cuando dijo:

9d. Salmo 41, 2-3: Como el ciervo desea la fuente de las aguas, así mi alma desea a ti, Dios. Estuvo mi alma sedienta de Dios, fuente viva; ¿cuándo vendré y pareceré[8] delante la cara de Dios?

9e. Fatigada tanto esta sed, que no tendría el alma en nada romper por medio de los filisteos, como hicieron los fuertes de David, a llenar su vaso de agua en la cisterna de Belén, que era Cristo.

9f. 1 Crónicas 11, 18-19: “Los tres irrumpieron en el campamento filisteo, sacaron agua del pozo que está junto a la puerta de Belén y se la llevaron a David. Pero David no quiso beberla, sino que la derramó como libación al Señor, diciendo: ¡Líbreme el Señor de hacerlo! ¿Voy a beber la sangre y la vida de estos hombres que la han traído arriesgando sus vidas? Y no quiso beberla. Esto hicieron los tres héroes”.

9g. Todas las dificultades del mundo y furias de los demonios y penas infernales no tendría en nada pasar por engolfarse[9] en esta fuente abisal[10] de amor.

9h. A este propósito se dijo en los Cantares:

9i. Cantar de los cantares 8, 6: Fuerte es la dilección[11] como la muerte, y dura es su porfía[12] como el infierno.

9j. No se puede creer cuán vehemente sea la codicia y pena que el alma siente cuando ve que se va llegando cerca de gustar aquel bien y no se le dan.

9k. Cuanto más al ojo y a la puerta se ve lo que se desea y se niega, tanto más pena y tormento causa.

9l. De donde a este propósito espiritual dice Job:

9m. Job 3, 24: Antes que coma, suspiro; y como las avenidas de las aguas es rugido y bramido de mi alma.

9n. Por la codicia de la comida, entendiendo allí a Dios por la comida, porque conforme a la codicia del manjar y conocimiento de él es la pena por él.



[1] A la postre: 1. A lo último, al fin. www.rae.es

[2] Zarcillo: 1. Pendiente, arete.

[3] Engaste: 2. Cerco o guarnición de metal que abraza y asegura lo que se engasta.

[4] Informe (2): 1. Que no la forma, figura y perfección que le corresponde.

[5] Trocar: 2. Cambiar (// mudar).

[6] Empero: 1. Sin embargo.

[7] Señal: 17. Insignia (// bandera). 18. Sello o escudo de armas.

[8] Parecer: 2. Dicho de una cosa: Aparecer o dejarse ver.

[9] Engolfar: 3. Meterse mucho en un negocio. Dejarse llevar o arrebatar de un pensamiento o afecto.

[10] Abisal: 1. Abismal (// perteneciente al abismo).

[11] Dilección: 1. Voluntad honesta, amor reflexivo.

[12] Porfiar: 1. Discutir obstinadamente y con tenacidad.

jueves, 6 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 12, 4-5. Los artículos del Credo son los semblantes plateados.

 


4a. Si en es tus semblantes plateados.

4b. A las proposiciones y artículos que nos propone la fe llama semblantes plateados.

4c. La fe es comparada a la plata en las proposiciones que nos enseña.

4d. Las verdades y sustancia que en sí contienen son comparadas al oro.

4e. Esa misma sustancia que ahora creemos vestida y cubierta con plata de fe habemos de ver y gozar en la otra vida al descubierto, desnudo el oro de la fe.

4f. De donde David hablando de ella dice:

4g. Salmo 67, 14: Si durmiéredes entre los dos coros, las plumas de la paloma serán plateadas, y las postrimerías de su espalda serán del color del oro.

4h. Salmo 67, 14: “Mientras reposabais en los apriscos, las palomas batieron sus alas de plata, el oro destellaba en sus plumas”.

4i. Si cerráremos los ojos del entendimiento a las cosas de arriba y a las de abajo, a lo cual llama dormir en medio, quedaremos en fe.

4j. La cual llama paloma, cuyas plumas, que son las verdades que nos dice, serán plateadas.

4k. En esta vida la fe nos las propone oscuras y encubiertas, que por eso las llama aquí tus semblantes plateados.

4l. A la postre[1] de esta fe, que será cuando se acabe la fe por la clara visión de Dios, quedará la sustancia de la fe desnuda del velo de esta plata, del color como el oro.

4m. La fe nos da y comunica al Dios mismo, pero cubierto con plata de fe.

4n. No por eso nos le deja de dar en la verdad.

4ñ. Así como el que da un vaso plateado y él es de oro.

4o. No porque vaya cubierto con plata deja de dar el vaso de oro.

4p. Cuando la esposa en los Cantares deseaba esta posesión de Dios, prometiéndosela él cual en esta vida se puede, dijo que le haría unos zarcillos[2] de oro, pero esmaltados de plata.

4q. Cantar de los Cantares 1, 10-11: “¡Bellos son tus flancos oscilantes, y bello tu cuello entre collares! Te haremos collarines de oro con engastes[3] de plata”.

4r. En lo cual le prometió de dársele en fe encubierto.

4s. Dice ahora el alma a la fe:

4t. ¡Oh, si en esos tus semblantes plateados, que son los artículos ya dichos; con que tienes cubierto el oro de los divinos rayos, que son los ojos deseados, que añade luego diciendo: Formaste de repente / tus ojos deseados!

5a. Por ojos deseados entiende los rayos y verdades divinas.

5b. Las cuales la fe nos las propone en sus artículos cubiertas e informes[4].

5c. Es como si dijera: ¡Oh si estas verdades que, informe y oscuramente me enseñas encubiertas en los artículos de fe, acabases ya de dármelas clara y formadamente descubiertas en ellos, como lo pide mi deseo!

5d. Llama aquí ojos a estas verdades por la grande presencia que del Amado siente, que le parece la está ya siempre mirando.

5e. Por lo cual dice: Que tengo en mis entrañas dibujados.



[1] A la postre: 1. A lo último, al fin. www.rae.es

[2] Zarcillo: 1. Pendiente, arete.

[3] Engaste: 2. Cerco o guarnición de metal que abraza y asegura lo que se engasta.

[4] Informe (2): 1. Que no la forma, figura y perfección que le corresponde.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 12, 3. ¡Oh cristalina fuente! Cualidades de la fe.

 


3a. ¡Oh cristalina fuente!

3b. Llama cristalina a la fe por dos cosas:

3c. La primera porque es de Cristo su esposo.

3d. La segunda porque tiene las propiedades del cristal en ser pura  y en las verdades, y fuerte y clara, limpia de errores y formas naturales.

3e. Llámala fuente, porque de ella le manan el alma las aguas de todos los bienes espirituales.

3f. Cristo nuestro Señor, hablando con la samaritana, llamó fuente a la fe, diciendo que en los que creyesen en él se haría una fuente cuya agua saltaría hasta la vida eterna.

3g. Juan 4, 14: “Pero el que beba del agua que yo le daré nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna”.

3h. Y esta agua era el espíritu que habían de recibir en su fe los creyentes.

3i. Jn 7, 39: “Dijo esto refiriéndose al Espíritu que habían de recibir los que creyeran en él. Todavía no se había dado el Espíritu, porque Jesús no había sido glorificado”.

martes, 4 de mayo de 2021

Canción 12, 1-2. Anotación y explicación de la estrofa, la fe medio para hallar al Amado.

 

Canción 12.

¡Oh cristalina fuente,

si en esos tus semblantes plateados

formases de repente

los ojos deseados

que tengo en mis entrañas dibujados!

Anotación.

1a. En esta sazón[1], sintiéndose el alma con tanta vehemencia de ir a Dios como la piedra cuando se va más llegando a su centro.

1b. Sintiéndose también estar como la cera que comenzó a recibir la impresión del sello y no se acabó de figurar.

1c. Conociendo que está como la imagen de la primera mano y dibujo, clamando al que la dibujó para que la acabe de pintar y formar.

1d. Teniendo así la fe tan ilustrada, que la hace visear unos divinos semblantes muy claros de la alteza de su Dios.

1e. No sabe qué se hacer sino volverse a la misma fe, como la que en sí encierra y encubre la figura y hermosura de su Amado.

1f. De la cual ella también recibe los dichos dibujos y prendas de amor.

Declaración.

2a. Como con tanto deseo desea el alma la unión del Esposo y ve que no haya medio ni remedio alguno en todas las criaturas, vuélvese a hablar con fe.

2b. Como la que más al vivo[2] le ha de dar de su amado luz, tomándola por medio para esto.

2c. A la verdad, no hay otro por donde se venga a la verdadera unión y desposorio espiritual con Dios.

2d. Según por Oseas lo da a entender diciendo:

2e. Oseas 2, 21: Yo te desposaré conmigo en fe.

2f. Con el deseo en que arde, le dice lo siguiente, que es en el sentido de la canción:

2g. Oh fe de mi Esposo Cristo, si las verdades que ha infundido de mi Amado en mi alma, encubierta con oscuridad y tiniebla.

2h. Porque la fe, como dicen los teólogos, es hábito oscuro.

2i. Las manifestaciones ya con claridad, de manera que me comunicas en noticias informes[3] y oscuras, lo mostrases y descubrieses en un momento, apartándote de esas verdades.

2j. La fe es cubierta y velo de las verdades, formada y acabadamente, volviéndose en manifestación de gloria.

2k. Dice, pues, el verso: ¡Oh cristalina fuente!



[1] Sazón: 2. ocasión, tiempo oportuno o coyuntura. www.rae.es

[2] Al vivo: 1. Con la mayor viveza, con suma expresión y eficacia.

[3] Informe: 1. Que no tiene forma, figura y perfección que le corresponde. 2. De forma vaga e indeterminada.

lunes, 3 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 11, 11-14. El amor es la única enfermedad que no se cura con contrarios, sino con conformes al amor.

 


11a. Mira que la dolencia

de amor, que no se cura

sino con la presencia y la figura.

11b. La causa por que la enfermedad de amor no tiene otra cura sino la presencia y figura del Amado es porque la dolencia de amor, así como es diferente de las demás enfermedades, su medicina es también diferente.

11c. En las demás enfermedades, para seguir buena filosofía[1], cúrase contrarios con contrarios, mas el amor no se cura sino con conformes al amor.

11d. La razón es porque la salud del alma es el amor de Dios.

11e. Así, cuando no tiene cumplido amor, no tiene cumplida salud y por eso está enferma.

11f. La enfermedad no es otra cosa sino falta de salud.

11g. Cuando ningún grado de amor tiene el alma, esta muerta.

11h. Cuando tiene algún grado de amor, por mínimo que sea, ya está viva, pero está muy debilitada y enferma por el poco amor que tiene.

11i. Cuanto más amor se le fuere aumentando, más salud tendrá.

11j. Cuando tuviera perfecto amor, será su salud cumplida.

12a. El amor nunca llega a ser perfecto hasta que se emparejan tan en uno los amantes, que se transfiguran el uno en el otro, y entonces está el amor todo sano.

12b. Aquí el alma se siente con cierto dibujo[2] de amor, que es la dolencia que aquí dice, deseando que se acabe de figurar[3] con la figura cuyo dibujo, que es su Esposo el Verbo, Hijo de Dios, del cual, como dice san Pablo:

12c. Hebreos 1, 3: es resplandor de su gloria y figura[4] de su sustancia[5].

12d. Porque esta figura es la que aquí entiende el alma en que se desea transfigurar por amor dice:

12e. Mira que la dolencia de amor, que no se cura, sino con la presencia y la figura.

13a. Se llama dolencia el amor no perfecto.

13b. Así como el enfermo está debilitado para obrar, así el alma que está flaca[6] en amor lo está también para obrar las virtudes heroicas[7].

14a. Se puede aquí entender que el que siente en sí dolencia de amor, esto es, falta de amor, es señal que tiene algún amor, porque lo que tiene echa de ver lo que le falta.

14b. El que no la siente, es señal que no tiene ninguno o que está perfecto en él.



[1] Filosofía: 6. Manera de pensar o ver las cosas. www.rae.es

[2] Dibujar: 4. Dicho de lo que estaba callado u oculto: Indicarse o revelarse.

[3] Figurar: 2. Representar o reproducir materialmente la figura de alguien o de algo.

[4] Figura: 1. Forma exterior de alguien o de algo.

[5] Sustancia: 8. En Filosofía. Realidad que existe en sí misma y es soporte de sus cualidades o accidentes.

[6] Flaco, ca: 2. Flojo, sin fuerzas, sin vigor para resistir.

[7] Virtudes heroicas: “Para ser heroica una virtud cristiana debe capacitar a su dueño para realizar acciones virtuosas con extraordinaria prontitud, facilidad y placer, por motivos sobrenaturales y sin razonamientos humanos, con autoabnegación y pleno control de las inclinaciones naturales. Benedicto XVI. Enciclopedia Católica online.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...