sábado, 7 de agosto de 2021

Cántico espiritual. Canción 25, 7-8. Beber la copa del vino adobado que mana de Cristo crucificado.

 


7a. Al adobado[1] vino.

7b. Este adobado vino es otra merced muy mayor que Dios algunas veces hace a las almas aprovechadas.

7c. En las que embriaga en el Espíritu santo con un vino de amor suave, sabroso y esforzoso[2], por lo cual le llama adobado.

7d. Así como el vino adobado y cocido con muchas y diversas especias olorosas y esforzosas, así este amor, que es el que Dios da a los ya perfectos, está ya cocido y asentado en sus almas y adobado con las virtudes que ya el alma tiene ganadas.

7e. El cual, con estas preciosas especias adobado, tal esfuerzo y abundancia de suave embriaguez pone en el alma en las visitas que Dios le hace.

7f. Con grande eficacia y fuerza le hace enviar a Dios aquellas emisiones o enviamientos de alabar, amar y reverenciar, etc., que aquí decimos, y esto con admirables deseos de hacer y padecer por él.

8a. Esta merced de la suave embriaguez no pasa tan presto[3] como la centella, porque es más de asiento.

8b. La centella toca y pasa, mas dura algo su efecto y algunas veces arto.

8c. El vino adobado suele durar ello y su efecto harto[4] tiempo.

8d. Lo cual es suave amor en el alma, y algunas veces un día o dos días; otras, hartos días, aunque no siempre en su grado de intension.

8e. Porque afloja y crece, sin estar en mano del alma.

8f. Algunas veces, sin hacer nada de su parte, siente el alma en la íntima sustancia irse suavemente embriagando su espíritu e inflamando de este vino, según aquello que dice David diciendo:

8g. Salmo 38, 4: Mi corazón se calentó dentro de mí y en mi meditación se encenderá fuego.

8h. Las emisiones de esta embriaguez de amor duran todo el tiempo que ella dura algunas veces.

8i. Otras, aunque la hay en el alma, es sin las dichas emisiones, y son más o menos intensas, cuando las hay, cuanto es más o menos intensa la embriaguez.

8j. Mas las emisiones o efectos de la centella ordinariamente duran más que ella, antes ella los deja en el alma, y son más encendidos que los de la embriaguez.

8k. A veces esta divina centella deja al alma abrasándose y quemándose en amor.



[1] Adobar: 2. Guisar (// preparar los alimentos en el fuego).

[2] Esforzar. 1. Dar o comunicar fuerza o vigor.

[3] Presto: 3. Al instante, con prontitud y brevedad.

[4] Harto: 3. Mucho o abundante.

jueves, 5 de agosto de 2021

Cántico espiritual. Canción 25, 5-6. El toque de Dios conmueve el alma a amar, desear, alabar, agradecer, reverenciar, estimar y rogar a Dios con sbor de amor.

 


5a. Al toque de centella,

al adobado vino,

emisiones de bálsamo divino.

5b. En los dos versillos primeros habemos declarado que las almas, a zaga[1] de la huella, discurren al camino con ejercicios y obras exteriores.

5c. En estos tres versillos da a entender el alma el ejercicio que interiormente estas almas hacen con la voluntad.

5d. Movidas por otras dos mercedes y visitas interiores que el Amado les hace.

5e. A las cuales llama aquí toque de centella y adobado vino.

5f. Al ejercicio interior de la voluntad que resulta y se causa de estas dos visitas llama emisiones de bálsamo divino.

5g. Cuanto a lo primero, es de saber que este toque de centella que aquí dice es un toque sutilísimo que el Amado hace al alma a veces, aun cuando ella etá más descuidada.

5h. Le enciende el corazón en fuego de amor.

5i. No parece sino una centella de fuego que saltó y abrasó.

5j. Entonces con grande presteza, como quien de súbito recuerda, enciéndese la voluntad en amar, y desear, y alabar, y agradecer, y reverenciar, y estimar, y rogar a Dios con sabor de amor.

5k. A las cuales cosas llama entonces emisiones de bálsamo divino.

5l. No responden al toque de centellas salidas del divino amor que pegó la centella, que es bálsamo divino que conforta y sana el alma en olor y sustancia.

6a. De este divino toque dice la esposa en los Cantares de esta manera:

6b. Cantar de los cantares 5, 4: Mi Amado puso su mano por la manera, y mi vientre se estremeció a su tocamiento.

6c. El tocamiento del Amado es toque de amor que aquí decimos al alma.

6d. La mano es la merced que en ello le hace.

6e. La manera por donde entró esta mano, es la manera y modo y agrado de perfección que tiene el alma.

6f. Al modo de eso suele ser el toque en más o menos y en una manera o en otra de calidad espiritual del alma.

6g. El vientre suyo, que dice se estremeció, es la voluntad en que se hace el dicho toque.

6h. El estremecerse es levantarse en ella los apetitos y afectos a Dios de desear, amar , y alabar y lo demás que habemos dicho, que son las emisiones de bálsamo que de este toque redundan.



[1] Zaga: 6. Detrás.

miércoles, 4 de agosto de 2021

Cántico espiritual. Canción 25, 4. La huella de Dios en el alma y las criaturas lanza el alma en su búsqueda.

 


4a. Las jóvenes discurren al camino.

4b. Las almas devotas, con fuerzas de juventud recibidas de la suavidad de tu huella, discurren, esto es, corren por muchas partes y muchas maneras.

4c. Cada una por la parte y suerte que Dios le da de espíritu y estado, con muchas diferencias de ejercicios y obras espirituales, al camino de la vida eterna.

4d. Que es la perfección evangélica.

4e. Por la cual se encuentran con el Amado en unión de amor después de la desnudez de espíritu acerca de todas las cosas.

4f. Esta suavidad y rastro que Dios deja de sí en el alma grandemente la aligera y hace correr tras de él.

4g. Porque entonces el alma muy poco o nada es lo que trabaja de su parte para andar este camino.

4h. Antes es movida y atraída de esta divina huella de Dios, no solo a que salga, sino a que corra de muchas maneras al camino.

4i. Por eso la esposa en los Cantares pidió al Esposo esta divina atracción diciendo: Trahe me; post te curremus in odorem unguentorum tuorum.

4j. Cantar de los cantares 1, 3: Atráeme tras de ti, y correremos al olor de tus ungüentos.

4k. Después que le dio este divino olor dice: In odorem unguentorum tuorum currimus; adolescentulae dilexerunt te nimis.

4l. Cantar de los cantares 1, 3: Al olor de tus ungüentos correremos; las jóvenes te amaron mucho.

4m. Y David dice:

4n: Salmo 118, 32: el camino de tus mandamientos corrí cuando dilataste mi corazón.

lunes, 2 de agosto de 2021

Cántico espiritual. Canción 25. La huella del Amado en el alma y en las almas.

 


Anotación para la siguiente canción.

1a. Mas no se contenta el alma que llega a este puesto de perfección de engrandecer y loar las excelencias de su Amado el Hijo de Dios.

1b. Ni de cantar y agradecer las mercedes que de él recibe y deleites que de él goza.

1c. También refiere las que hace a las demás almas.

1d. Lo uno y lo otro echa de ver el alma en esta bienaventurada unión de amor.

1e. Alabándole ella y agradeciéndole las dichas mercedes que hace a las demás almas, dice esta canción.

1f. A zaga de tu huella

las jóvenes discurren al camino,

al toque de centella,

el adobado vino,

emisiones de bálsamo divino.

Declaración.

2a. En esta canción alaba la esposa al Amado de tres mercedes que de él reciben las almas devotas, las cuales se animan más y levantan en amor de Dios.

2b. Las cuales por experimentarlas ella en este estado hace aquí de ellas mención.

2c. La primera es suavidad que de sí les da, la cual es tan eficaz que las hace caminar muy apriesa al camino de perfección.

2d. La segunda es una visita de amor con que súbitamente la inflama en amor.

2e. La tercera es abundancia de caridad que en ellas infunde.

2f. De tal manera las embriaga, que las hace levantar el espíritu, así con esta embriaguez como con la visita de amor, a enviar alabanzas a Dios y afectos sabrosos de amor.

3a. A zaga de tu huella.

3b. La huella es el rastro de aquel cuya es la huella, por la cual se va rastreando y buscando quien la hizo.

3c. La suavidad y noticia que de Dios de sí al alma que le busca, es rastro y huella por donde se va conociendo y buscando Dios.

3d. Dice aquí el alma al Verbo su Esposo: A zaga de tu huella, esto es, tras el rastro de suavidad que de ti les imprimes e infundes y olor de ti derramas.

sábado, 31 de julio de 2021

Cántico espiritual, canción 24, 9. Dios enriquece al alma.


9a. De mil escudos de oro coronado.

9b. Los cuales escudos son aquí las virtudes y dones del alma que aunque son las flores de este lecho también le sirven de corona y premio de su trabajo en haberlas ganado.

9c. Y de defensa, como fuertes escudos contra los vicios que con ejercicio de ellas venció.

9d. Por eso este lecho florido de la esposa está coronado de ellas en premio de la esposa y amparado con ellos como su escudo.

9e. Son de oro para denotar el valor grande de las virtudes.

9f. Esto mismo dijo en los Cantares la esposa por otras palabras:

9g. Cantar de los cantares 3, 7-8: Mirad el lecho de Salomón que le cercan sesenta fuertes de los fortísimos de Israel, cada uno la espada, sobre su muslo para defensa de los temores nocturnos.

9h. Son mil para denotar la multitud de las virtudes, gracias y dones de que Dios dota al alma en este estado.

9i. Para significar también el innumerable número de las virtudes de la esposa usó del mismo término diciendo:

9j. Cantar de los cantares 4, 4: Como la torre de David en tu cuello, la cual está edificada con defensas; mil escudos cuelgan de ella, y todas las armas de los fuertes.

jueves, 29 de julio de 2021

Cántico espiritual. Canción 24, 7-8. El alma unida a Dios descansa en el amor, las virtudes y la paz.


7a. En púrpura tendido.

7b. Por la púrpura es denotada la caridad en la divina Escritura, y de ella se visten y sirven los reyes.

7c. Dice el alma que este lecho florido está tendido en púrpura, porque todas las virtudes, riquezas y bienes de él se sustentan y florecen y se gozan solo en la caridad y amor del Rey del cielo, sin el cual amor no podría el alma gozar de este lecho y de sus flores.

7d. Todas estas virtudes están en el alma como tendidas en amor de Dios, como en sujeto en que bien se conservan y están bañadas en amor.

7e. Todas y cada una de ellas están siempre enamorando al alma de Dios.

7f. En todas las cosas y obras se mueven con amor a más amor de Dios.

7g. Eso es estar en púrpura tendida. Lo cual en los Cantares divinos se da a entender, porque allí se dice que el asiento o lecho que hizo para sí Salomón le hizo de maderos del Líbano, y las columnas de plata, el reclinatorio de oro, y la subida de púrpura, y todo dice que lo ordenó mediante la caridad.

7h. Cantar de los cantares 3, 9-10: “El rey Salomón se ha hecho un palanquín con maderas del Líbano: hizo de plata sus columnas, de oro su respaldo, de púrpura su asiento; recamado de marfil en su interior”.

7i. Las virtudes y dones que Dios pone en el lecho del alma, que son significadas por los maderos del Líbano y las columnas de plata, tienen su reclinatorio y recuesto de amor, que es el otro.

7j. En el amor se asientan y conservan las virtudes; y todas ellas, mediante la caridad de Dios y del alma, se ordenan entre sí y ejercitan.

8a. De paz edificado.

8b. Pone aquí la cuarta excelencia de este lecho, de depende en orden de la tercera, porque la tercera era perfecto amor cuya propiedad es echar fuera todo temor como dice san Juan, sale la perfecta paz del alama, que es la cuarta propiedad de este lecho.

8c. 1 Juan 4, 18: “No hay temor en el amor, sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor tiene que ver con el castigo; quien teme no ha llegado a la plenitud en el amor”.

8d. Cada una de las virtudes de suyo es pacífica, mansa y fuerte.

8e. En el alma que las posee hacen estos tres efectos: paz, mansedumbre y fortaleza.

8f. Este lecho, está florido, compuesto de flores y virtudes.

8g. Todas ellas son pacíficas, mansas y fuertes.

8h. Está de paz edificado, y el alma pacífica, mansa y fuerte, que son tres propiedades donde no puede combatir guerra alguna, ni mundo, ni demonio ni carne.

8i. Tienen las virtudes el alma tan pacífica y segura, que le parece estar toda ella edificada de paz.

8j. Dice la quinta propiedad de este florido lecho y es también, demás lo dicho, está de mil escudos de oro coronado.

miércoles, 28 de julio de 2021

Cántico espiritual. Canción 24, 6. Dios eleva al alma a las altas cotas de deleite y virtud.


6a. Allende[1] de esta ordinaria satisfacción y paz, de tal manera suelen abrirse en el alma y dar olor de sí las flores de las virtudes de este huerto que decimos, que le parece al alma, y así es, estar llena de deleites de Dios.

6b. Aunque el alma está llena de virtudes en perfección no siempre las están en acto gozando.

6c. Aunque de la paz y tranquilidad que le causan se goza ordinariamente.

6d. Están en el alma en eta vida como flores en cogollo, cerradas en el huerto.

6e. Las cuales algunas veces es cosa admirable ver abrirse todas, causándolo el Espíritu santo, y dar de sí admirable olor y fragancia en mucha variedad.

6f. Acaecerá que vea el alma en sí las flores de las montañas que arriba dijimos, que son abundancia, grandeza y hermosura de Dios.

6g. Ene estas entretejidos los lirios de los valles nemorosos[2], que son descanso, refrigerio y amparo.

6h. Luego allí entrepuestas las rosas olorosas de las ínsulas extrañas, que decimos ser las extrañas noticias de Dios.

6i. También embestirla el olor de las azucenas de los ríos sonorosos, que decíamos era la grandeza de Dios, que hinche toda el alma.

6j. Entretejido allí y enlazado el delicado olor de jazmín del silbo de los aires amorosos, de que también dijimos gozaba el alma en este estado.

6k. Ni más ni menos todas las virtudes y dones que decíamos del conocimiento sosegado, y la callada música, y la soledad sonora, y la sabrosa amorosa cena.

6l. Es de tal manera el gozar y sentir estas flores juntas algunas veces el alma, que puede con harta verdad decir: Nuestro lecho florido de cuevas de leones enlazado.

6m. ¡Dichosa el alma que en esta vida mereciere gustar alguna vez el olor de estas flores divinas.



[1] Allende. 5. Además.

[2] Nemoroso: 2. Cubierto de bosques.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...