jueves, 5 de agosto de 2021

Cántico espiritual. Canción 25, 5-6. El toque de Dios conmueve el alma a amar, desear, alabar, agradecer, reverenciar, estimar y rogar a Dios con sbor de amor.

 


5a. Al toque de centella,

al adobado vino,

emisiones de bálsamo divino.

5b. En los dos versillos primeros habemos declarado que las almas, a zaga[1] de la huella, discurren al camino con ejercicios y obras exteriores.

5c. En estos tres versillos da a entender el alma el ejercicio que interiormente estas almas hacen con la voluntad.

5d. Movidas por otras dos mercedes y visitas interiores que el Amado les hace.

5e. A las cuales llama aquí toque de centella y adobado vino.

5f. Al ejercicio interior de la voluntad que resulta y se causa de estas dos visitas llama emisiones de bálsamo divino.

5g. Cuanto a lo primero, es de saber que este toque de centella que aquí dice es un toque sutilísimo que el Amado hace al alma a veces, aun cuando ella etá más descuidada.

5h. Le enciende el corazón en fuego de amor.

5i. No parece sino una centella de fuego que saltó y abrasó.

5j. Entonces con grande presteza, como quien de súbito recuerda, enciéndese la voluntad en amar, y desear, y alabar, y agradecer, y reverenciar, y estimar, y rogar a Dios con sabor de amor.

5k. A las cuales cosas llama entonces emisiones de bálsamo divino.

5l. No responden al toque de centellas salidas del divino amor que pegó la centella, que es bálsamo divino que conforta y sana el alma en olor y sustancia.

6a. De este divino toque dice la esposa en los Cantares de esta manera:

6b. Cantar de los cantares 5, 4: Mi Amado puso su mano por la manera, y mi vientre se estremeció a su tocamiento.

6c. El tocamiento del Amado es toque de amor que aquí decimos al alma.

6d. La mano es la merced que en ello le hace.

6e. La manera por donde entró esta mano, es la manera y modo y agrado de perfección que tiene el alma.

6f. Al modo de eso suele ser el toque en más o menos y en una manera o en otra de calidad espiritual del alma.

6g. El vientre suyo, que dice se estremeció, es la voluntad en que se hace el dicho toque.

6h. El estremecerse es levantarse en ella los apetitos y afectos a Dios de desear, amar , y alabar y lo demás que habemos dicho, que son las emisiones de bálsamo que de este toque redundan.



[1] Zaga: 6. Detrás.

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