7a. Al adobado[1] vino.
7b. Este adobado vino es otra merced muy
mayor que Dios algunas veces hace a las almas aprovechadas.
7c. En las que embriaga en el Espíritu santo
con un vino de amor suave, sabroso y esforzoso[2],
por lo cual le llama adobado.
7d. Así como el vino adobado y cocido con
muchas y diversas especias olorosas y esforzosas, así este amor, que es el que
Dios da a los ya perfectos, está ya cocido y asentado en sus almas y adobado
con las virtudes que ya el alma tiene ganadas.
7e. El cual, con estas preciosas especias
adobado, tal esfuerzo y abundancia de suave embriaguez pone en el alma en las
visitas que Dios le hace.
7f. Con grande eficacia y fuerza le hace
enviar a Dios aquellas emisiones o enviamientos de alabar, amar y reverenciar,
etc., que aquí decimos, y esto con admirables deseos de hacer y padecer por él.
8a. Esta merced de la suave embriaguez no
pasa tan presto[3]
como la centella, porque es más de asiento.
8b. La centella toca y pasa, mas dura algo su
efecto y algunas veces arto.
8c. El vino adobado suele durar ello y su efecto
harto[4]
tiempo.
8d. Lo cual es suave amor en el alma, y
algunas veces un día o dos días; otras, hartos días, aunque no siempre en su
grado de intension.
8e. Porque afloja y crece, sin estar en mano
del alma.
8f. Algunas veces, sin hacer nada de su
parte, siente el alma en la íntima sustancia irse suavemente embriagando su
espíritu e inflamando de este vino, según aquello que dice David diciendo:
8g. Salmo 38, 4: Mi corazón se calentó dentro
de mí y en mi meditación se encenderá fuego.
8h. Las emisiones de esta embriaguez de amor
duran todo el tiempo que ella dura algunas veces.
8i. Otras, aunque la hay en el alma, es sin
las dichas emisiones, y son más o menos intensas, cuando las hay, cuanto es más
o menos intensa la embriaguez.
8j. Mas las emisiones o efectos de la
centella ordinariamente duran más que ella, antes ella los deja en el alma, y
son más encendidos que los de la embriaguez.
8k. A veces esta divina centella deja al alma
abrasándose y quemándose en amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario