7a. En púrpura tendido.
7b. Por la púrpura es denotada la caridad en
la divina Escritura, y de ella se visten y sirven los reyes.
7c. Dice el alma que este lecho florido está
tendido en púrpura, porque todas las virtudes, riquezas y bienes de él se sustentan
y florecen y se gozan solo en la caridad y amor del Rey del cielo, sin el cual
amor no podría el alma gozar de este lecho y de sus flores.
7d. Todas estas virtudes están en el alma
como tendidas en amor de Dios, como en sujeto en que bien se conservan y están
bañadas en amor.
7e. Todas y cada una de ellas están siempre
enamorando al alma de Dios.
7f. En todas las cosas y obras se mueven con
amor a más amor de Dios.
7g. Eso es estar en púrpura tendida. Lo cual
en los Cantares divinos se da a entender, porque allí se dice que el asiento o
lecho que hizo para sí Salomón le hizo de maderos del Líbano, y las columnas de
plata, el reclinatorio de oro, y la subida de púrpura, y todo dice que lo
ordenó mediante la caridad.
7h. Cantar de los cantares 3, 9-10: “El rey Salomón
se ha hecho un palanquín con maderas del Líbano: hizo de plata sus columnas, de
oro su respaldo, de púrpura su asiento; recamado de marfil en su interior”.
7i. Las virtudes y dones que Dios pone en el
lecho del alma, que son significadas por los maderos del Líbano y las columnas
de plata, tienen su reclinatorio y recuesto de amor, que es el otro.
7j. En el amor se asientan y conservan las
virtudes; y todas ellas, mediante la caridad de Dios y del alma, se ordenan
entre sí y ejercitan.
8a. De paz edificado.
8b. Pone aquí la cuarta excelencia de este
lecho, de depende en orden de la tercera, porque la tercera era perfecto amor
cuya propiedad es echar fuera todo temor como dice san Juan, sale la perfecta
paz del alama, que es la cuarta propiedad de este lecho.
8c. 1 Juan 4, 18: “No hay temor en el amor,
sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor tiene que ver con
el castigo; quien teme no ha llegado a la plenitud en el amor”.
8d. Cada una de las virtudes de suyo es
pacífica, mansa y fuerte.
8e. En el alma que las posee hacen estos tres
efectos: paz, mansedumbre y fortaleza.
8f. Este lecho, está florido, compuesto de flores
y virtudes.
8g. Todas ellas son pacíficas, mansas y
fuertes.
8h. Está de paz edificado, y el alma
pacífica, mansa y fuerte, que son tres propiedades donde no puede combatir guerra
alguna, ni mundo, ni demonio ni carne.
8i. Tienen las virtudes el alma tan pacífica
y segura, que le parece estar toda ella edificada de paz.
8j. Dice la quinta propiedad de este florido
lecho y es también, demás lo dicho, está de mil escudos de oro coronado.

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