4a. Las jóvenes discurren al camino.
4b. Las almas devotas, con fuerzas de
juventud recibidas de la suavidad de tu huella, discurren, esto es, corren por
muchas partes y muchas maneras.
4c. Cada una por la parte y suerte que Dios
le da de espíritu y estado, con muchas diferencias de ejercicios y obras
espirituales, al camino de la vida eterna.
4d. Que es la perfección evangélica.
4e. Por la cual se encuentran con el Amado en
unión de amor después de la desnudez de espíritu acerca de todas las cosas.
4f. Esta suavidad y rastro que Dios deja de
sí en el alma grandemente la aligera y hace correr tras de él.
4g. Porque entonces el alma muy poco o nada
es lo que trabaja de su parte para andar este camino.
4h. Antes es movida y atraída de esta divina
huella de Dios, no solo a que salga, sino a que corra de muchas maneras al
camino.
4i. Por eso la esposa en los Cantares pidió
al Esposo esta divina atracción diciendo: Trahe me; post te curremus in odorem
unguentorum tuorum.
4j. Cantar de los cantares 1, 3: Atráeme tras
de ti, y correremos al olor de tus ungüentos.
4k. Después que le dio este divino olor dice:
In odorem unguentorum tuorum currimus; adolescentulae dilexerunt te nimis.
4l. Cantar de los cantares 1, 3: Al olor de
tus ungüentos correremos; las jóvenes te amaron mucho.
4m. Y David dice:
4n: Salmo 118, 32: el camino de tus mandamientos
corrí cuando dilataste mi corazón.

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