viernes, 12 de febrero de 2021

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 12. Los efectos de la vía contemplativa: fuego que quema y abrasa. Amor.

 

Capítulo 12. Dice cómo esta horrible noche es purgatorio, y cómo en ella ilumina la divina sabiduría a los hombres en el suelo con la misma iluminación que purga e ilumina a los ángeles del cielo.

1a. Esta oscura noche de fuego amoroso, así como a oscuras va purgando, así a oscuras va el alma inflamando.

1b. Así como se purgan los espíritus en la otra vida con fuego tenebroso material, en esta vida se purgan y limpian con fuego amoroso tenebroso espiritual.

1c. La diferencia: allá se limpian con fuego, y acá se limpian e iluminan solo con amor.

1d. El cual amor pidió David cuando dijo: Cor mundum crea in me, etc.

1e. Salmo 50, 12: “Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme”.

1f. La limpieza del corazón no es menos que el amor y gracia de Dios; porque los limpios de corazón son llamados por nuestro Salvador bienaventurados.

1g. Mateo 5, 8: “Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios”.

1h. Lo cual es tanto como decir “enamorados”, pues que la bienaventuranza no se da por menos que amor.

2a.Y que se purgue iluminándose el alma con este fuego de sabiduría amorosa.

2b. Nunca da Dios sabiduría mística sin amor, pues el mismo amor la infunde, muéstralo bien Jeremías donde dice:

2c. Lamentaciones 1, 13: Envió fuego en mis huesos y enseñóme.

2d. Y David dice que la:

2e. Salmo 111, 7: Sabiduría de Dios es plata examinada[1] en fuego.

2f. Esto es, en fuego purgativo de amor.

2g. Esta oscura contemplación juntamente infunde en el alma amor y sabiduría, a cada uno según su capacidad y necesidad, alumbrando el alma y purgándola, como dice el sabio de su ignorancia, como dice que lo hizo en él.

2h. Eclesiástico 51, 25-26: “He abierto la boca para decir: “Adquiridla sin dinero. Someted vuestro cuello a su yugo y recibid instrucción: está ahí, a vuestro alcance”.

3a. Purga estas almas y las ilumina la misma sabiduría de Dios que purga a los ángeles de su ignorancia, derivándose desde Dios por las jerarquías primeras hasta las postreras y de ahí a los hombres.

3b. Todas las obras que hacen los ángeles e inspiraciones se dice en la Escritura hacerlas Dios y hacerlas ellos.

3c. De ordinario las deriva por ellos, y ellos también de unos en otros sin ninguna dilación.

3d. Así como el rayo del sol comunicado de muchas vidrieras ordenadas entre sí; que, aunque es verdad que de suyo el rayo pasa por todas, todavía cada u9na le envía e infunde en la otra más modificado, conforme al modo de aquella vidriera, algo más abreviada y remisamente, según ella está más o menos cerca del sol.

4a. Los superiores espíritus y los de abajo, cuanto más cercanos están a Dios, más purgados están y clarificados con más general purificación.

4b. Los postreros recibirán esta iluminación muy más tenue y remota.

4c. De donde se sigue que el hombre, que está el postrero, hasta el cual se viene derivando esta contemplación de Dios amorosa, cuando Dios se le quiere dar, que la ha de recibir a su modo, muy limitada y penosamente.

4d. La luz de Dios que al ángel ilumina, esclareciéndole y suavizando en amor por ser puro espíritu, dispuesto para la tal fusión.

4e. El hombre, por ser impuro y flaco, naturalmente le ilumina oscureciéndole, dándole pena y aprieto, como hace el sol al ojo legañoso y enfermo.

4f. Le enamora apasionada y aflictivamente, hasta que este mismo fuego de amor espiritualice.

4g. Entretanto esta contemplación y noticia amorosa recíbela con el aprieto y ansia de amor que decimos aquí.

5a. Esta inflamación y ansia de amor no siempre el alma la anda sintiendo.

5b. Andando el tiempo, cuando ya este fuego va calentando el alma, muy de ordinario siente esta inflamación y calor de amor.

5c. Algunas veces esta mística y amorosa teología, juntamente con inflamar la voluntad, hiere también ilustrando la otra potencia del entendimiento con alguna noticia y lumbre divina tan sabrosa y delgadamente que se afervora maravillosamente, ardiendo en ella, sin ella hacer nada, ese divino fuego de amor en vivas llamas.

5d. Salmo 38, 4: Calentóse mi corazón dentro de mí, y cierto fuego, en tanto que yo no entendía, se encendía.

6a. Este entendimiento de amor con unión de entendimiento y voluntad es cosa de gran riqueza y deleite para el alma.

6b. Es cierto toque en la Divinidad y ya principio de la perfección de la unión de amor que espera.

6c. A este toque no se llega sino habiendo pasado muchas veces y gran parte de la purgación; mas para otros más bajos no es menester tanta purgación.

7a. Como estos bienes espirituales, que pasivamente se infunden por Dios en el alma, pueden muy bien amar la voluntad sin entender el entendimiento, así como el entendimiento puede entender sin que ame la voluntad.

7b. Porque, esta noche oscura de contemplación consta de luz divina y amor.

7c. Algunas veces hiera más en la voluntad, inflamándola con el amor, dejando a oscuras al entendimiento sin herir en él con la luz.

7d. Otras, alumbrándole con la luz, dando inteligencia, dejando seca la voluntad, y esto obrándolo el Señor que infunde como quiere.



[1] Examinar: someter a alguien a un examen o prueba. www.rae.es

jueves, 11 de febrero de 2021

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 11. Los efectos de la acción del fuego divino en el alma.

 


Capítulo 11. Cómo el alma, por fruto de estos rigurosos aprietos, se halla con vehemente pasión de amor divino.

1a. Con ansias de amor inflamada.

1b. A manera del fuego material en el madero se va prendiendo en el alma en esta noche de contemplación penosa.

1c. La cual inflamación es de alguna manera tan diferente de aquella [de la parte sensitiva del alma] esta que ahora se dice, como lo es el alma del cuerpo, o la parte espiritual de la sensitiva.

1d. Esta es una inflamación de amor en el espíritu.

1e. En medio de estos oscuros aprietos se siente estar herida el alma viva y agudamente en fuerte amor divino en cierto sentimiento y barrunto[1] de Dios.

1f. Aunque sin entender cosa particular porque el entendimiento está a oscuras.

2a. Siéntese aquí el espíritu apasionado en amor mucho, porque esta inflamación espiritual hace pasión de amor.

2b. Por cuanto este amor es infuso, es más pasivo que activo, y engendra en el alma pasión fuerte de amor.

2c. Va teniendo este amor algo de unión con dios y así participa algo de sus propiedades, las cuales son más acciones de Dios que de la misma alma.

2d. Se sujetan en ella pasivamente.

2e. El alma lo que hace es dar su consentimiento.

2f. El calor y fuerza, y temple y pasión de amor solo el amor de Dios que se va uniendo con ella se le pega.

2g. El cual amor tanto más disposición halla con el alma para unirse y herir en ella cuanto más encerrados, enajenados e inhabilitados le tiene todos los apetitos.

3a. Tiene Dios tan destetados los gustos y tan recogidos, que no puede gustar de cosa que ellos quieran.

3b. Todo lo cual hace Dios a finde que tenga el alma más fortaleza y habilidad para recibir esta fuente unión de amor de Dios.

3c. Por este medio purgativo le comienza ya a dar en que el alma ha de amar con gran fuerza de todas las fuerzas y apetitos espirituales y sensitivos del alma.

3d. Lo cual no podría ser si ellos se derramasen en gustar de otra cosa.

3e. Para poder David recibir la fortaleza del amor de esta unión de Dios, decía a Dios:

3f. Salmo 58, 10: Mi fortaleza guardaré para ti.

3g. Salmo 58, 10: “Por ti velo, fortaleza mía, que mi alcázar es Dios”.

3h. Esto es, de toda la habilidad y apetitos y fuerzas de mis potencias.

4a. Se podría considerar cuánta y cuán fuerte podrá ser esta inflamación de amor en el espíritu, donde Dios tiene recogidas todas las fuerzas, potencias y apetitos del alma.

4b. Para que toda esta armonía emplee sus fuerzas y virtud en este amor.

4c. Deuteronomio 6, 5: Amarás a Dios de todo tu corazón, y con toda tu mente, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas.

5a. Recogidos aquí, pues, en esta inflamación de amor todos los apetitos y fuerzas del alma, estando ella herida y tocada y apasionada, ¿cuáles podremos entender que serán los movimientos de todas estas fuerzas y apetitos?

5b. Sin duda padeciendo hambre, como los canes rodearon la ciudad, y, no se viendo hartos de este amor, quedaron ahullando y gimiendo.

5c. Salmo 58, 7: “Vuelven al atardecer ladrando como perros, merodean por la ciudad”.

5d. Salmo 58, 15-16: “Vuelven al atardecer ladrando como perros, merodean por la ciudad. Vagabundean buscando comida; si no se sacian, no se retiran”.

5e. El toque de este amor y fuego divino de tal manera seca al espíritu y le enciende tanto los apetitos por satisfacer su sed de este divino amor, que da mil vueltas en sí y se ha de mil modos y maneras a Dios con la codicia y deseo del apetito.

5f. Salmo 62, 2: Mi alma tuvo sed de ti: ¡cuán de muchas maneras e ha mi carne a ti!

5g. Y en otra traslación[2] dice: Mi alma tuvo se de ti, mi alma se pierde o perece por ti.

6a. Esta es la causa por qué dice el alma en este verso que “con ansias de amor inflamada”.

6b. Porque en todas las cosas y pensamientos ama de muchas maneras, y desea y padece en el desierto también a este modo en muchas maneras en todos los tiempos y lugares, no sosegando en cosa, sintiendo esta ansia de amor inflamada herida.

6c. Job 7, 2-4: Así como el siervo desea la sombra y como el mercenario desea el fin de su obra, así tuve yo los meses vacíos y conté las noches prolijas y trabajosas para mí. Si me recostare a dormir, diré: ¿cuándo me levantaré? Y luego esperaré la tarde, y seré lleno de dolores hasta las tinieblas de la noche.

6d. Hácesele a esta alma todo angosto, no cabe en sí, no cabe en el cielo ni en la tierra, y llénase de dolores hasta las tinieblas que aquí dice Job.

6e. Hablando espiritualmente y a nuestro propósito es esperar y padecer sin consuelo de cierta esperanza de alguna luz y bien espiritual, como aquí lo padece el alma.

6f. El ansia y pena de esta alma en esta inflamación de amor es mayor, por cuanto es multiplicada de dos partes.

6g. Lo uno, de parte de las tinieblas espirituales en que se ve, que con sus dudas y recelos la afligen.

6h. Lo otro, de parte del amor de Dios, que la inflama y estimula, que con su herida amorosa ya maravillosamente la atemoriza.

7a. Las cuales dos maneras de padecer es semejante sazón da bien entender Isaías diciendo:

7b. Salmo 62, 9: Mi alma te deseó en la noche.

7c. Esto es, en la miseria; y esta es la una manera de padecer de parte de esta noche oscura.

7d. Salmo 62, 9: Pero mi espíritu, en mis entrañas hasta la mañana velará por ti.

7e. Y esta es la segunda manera de penar en deseo y ansia de parte del amor en las entrañas del espíritu, que son las afecciones espirituales.

7f. En medio de estas penas oscuras y amorosas siente el alma cierta compañía y fuerza interior, que la acompaña y esfuerza tanto, que, si se le acaba este peso de apretada tiniebla, muchas veces se siente sola, vacía y floja.

7g. La causa es que como la fuerza y eficacia del alma está pegada y comunicada pasivamente del fuego tenebroso del amor que en ella embestía, de aquí es que cesando de embestir en ella, cesa la tiniebla y la fuerza y el calor de amor en el alma.



[1] Barrunto: indicio, noticia.

[2] Traslación: traducción a una lengua distinta.

miércoles, 10 de febrero de 2021

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 10. No hay contemplación sin purificación, somos un tronco quemado por el fuego para transformarse en fuego.

 


10.Explícase de raíz esta purgación por una comparación.

1a. Esta purgativa y amorosa noticia o luz divina, de la misma manera que se ha en el alma purgándola y disponiéndola para unirla consigo perfectamente, que se ha el fuego en el madero para transformarle en sí.

1b. El fuego material en aplicándose al madero, lo primero que hace es comenzarle a secar, echándole la humedad fuera y haciéndole llorar el agua que en sí tiene.

1c. Luego le va poniendo negro, oscuro y feo, y aun de mal olor, y, yéndole secando poco a poco, le va sacando a luz y echando afuera todos los accidentes feos y oscuros que tiene contrarios al fuego.

1d. Finalmente comenzándole a inflamar por de fuera y calentarle, viene a transformarle en sí y ponerle tan hermoso como el mismo fuego.

1e. En el cual término ya parte del madero ninguna pasión hay ni acción propia.

1f. Está seco, y seca; está caliente, y calienta; está claro y esclarece; está ligero, mucho más que antes, obrando el fuego en él etas propiedades y efectos.

2a. De este mismo modo, pues, habemos de filosofar acerca de este divino fuego de amor de contemplación.

2b. Antes que una y transforme el alma en sí, primero la purga de todos los accidentes contrarios.

2c. Hácela salir afuera sus fealdades y pónela negra y oscura.

2d. Como esta divina purga anda removiendo todos los malos y viciosos humores, que por estar ellos muy arraigados y asentados en el alma, no los echaba ella de ver, y así no entendía que tenía en sí tanto mal, se los pone al ojo y los ve tan claramente alumbrada por esta oscura luz de divina contemplación.

2c. Aunque no es peor que antes, ni en sí ni para con Dios.

3. Podemos entender cómo la misma luz y sabiduría amorosa que se ha de unir y transformar en el alma es la misma que al principio purga y dispone.

4a. Echaremos de ver cómo estas penalidades no las siente el ama de parte de la dicha sabiduría, pues, como dice el Sabio:

4b. Sabiduría 7, 11: Todos los bienes juntos le vienen al alma con ella.

4c. Sino de parte de la flaqueza e imperfección que tiene el alma para no poder recibir sin esta purgación su luz divina, suavidad y deleite.

4d. Lo cual el Eclesiástico aprueba bien diciendo lo que él padeció para venir a unirse con ella y gozarla, diciendo:

4e. Eclesiástico 51, 19-21: Mi ánima agonizó en ella, y mis entrañas se enturbiaron en adquirirla; por eso poseeré buena posesión.

5a. Podemos sacar de aquí de camino la manera de penar de los del purgatorio.

5b. El fuego no tendría en ellos poder, aunque se les aplicase, si ellos no tuviesen imperfecciones en qué padecer, que son la materia en que aquí puede el fuego; la cual acabada, no hay más que arder; como aquí, acabadas las imperfecciones, se acabada el penar del alma y queda el gozar.

6a. Al modo en que se va purgando y purificando se va más inflamando en amor.

6b. Aunque esta inflamación de amor no siempre la siente el alma, sino algunas veces cuando deja de embestir la contemplación tan fuertemente.

6c. Parece que alzan la mano de la obra y sacan al hierro de la hornaza para que parezca en alguna manera la labor que se va haciendo.

6d. Entonces hay lugar para que el alma eche de ver en sí el bien que no veía cuando andaba la obra.

6e. Cuando deja de herir la llama en el madero, se da lugar para que se vea bien cuánto hay inflamándole.

7a. Después de estos alivios vuelve el alma a padecer más intensa y delgadamente que antes.

7b. Después de aquella muestra vuelve el fuego de amor a herir enloque está por consumir y purificar más adentro.

7c. Es más íntimo y sutil y espiritual el padecer del alma, cuanto le va adelgazando las más íntimas y delgadas y espirituales imperfecciones y más arraigadas en lo más adentro.

7d. Cuando el fuego va entrando más adentro, va con más fuerza y furor disponiendo a lo más interior para poseerlo.

8a. La causa por la que le parece al alma que todo bien se le acabó y que está llena de males, así también como el madero, que aire ni otra cosa da en él más que fuego consumidor.

8b. Después que se hagan otras muestras como las primeras, gozará más de adentro, porque ya izo la purificación más adentro.

9a. Aunque el alma se goza muy anchamente de estos intervalos no deja de tener el gozo cumplido, porque parece que está amenazando con volver a embestir, y cuando es así, presto vuelve.

9b. Aquello que está por purgar e ilustrar más adentro, no se puede bien encubrir al alma acerca de lo ya purificado.

9c. Y cuando vuelve a embestir más adentro esta purificación no hay que maravillar que le parezca al alma otra vez que todo el bien se le acabó.

9d. Puesta en pasiones más interiores todo el bien de fuera se le cegó.

9e. Será bueno salir de estas cosas tristes del alma y comenzar ya a tratar del fruto de sus lágrimas y de sus propiedades dichosas, que se comienzan a cantar desde el segundo verso: Con ansias en amores inflamadas.

lunes, 8 de febrero de 2021

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 9. Dolorosa purificación para alcanzar el estado de perfección.

 


Capítulo 9. Cómo, aunque esta noche oscurece al espíritu, es para ilustrarle y darle luz.

1a. Esta dichosa noche, aunque oscurece el espíritu, no lo hace sino por darle luz para todas las cosas.

1b. Aunque lo humilla y pone miserable no es sino para ensalzarle y levantarle.

1c. Aunque le empobrece y vacía de toda posesión y afección natural, no es sino para que divinamente se pueda extender a gozar y gustar de todas las cosas de arriba y de abajo, siendo con libertad de espíritu general en todo.

1d. Así como los elementos, para que se comuniquen en todos los compuestos y entes naturales, conviene que con ninguna particularidad de color, olor ni sabor estén afectados, para poder concurrir con todos los sabores, olores y colores.

1e. Así al espíritu le conviene estar sencillo, puro y desnudo de todas maneras de afecciones, naturales para poder comunicar con libertad con la divina sabiduría, en que por su limpieza gusta los sabores de todas las cosas.

1f. Sin esta purgación en ninguna manera podrá sentir ni gustar la satisfacción de toda esta abundancia de sabores espirituales.

1g. Una afición a que esté el espíritu asido basta para no sentir ni gustar ni comunicar la delicadeza e íntimo sabor del espíritu de amor.

2a. Así como los hijos de Israel, solo porque les había quedado una sola memoria de las carnes y comidas de Egipto no podían gustar del delicado pan de ángeles en el desierto, que era el maná, el cual:

2b. Sabiduría 16, 21: tenía una suavidad de todos los gustos y se convertía al gusto que dada uno quería.

2c. Así no puede llegar a gustar los deleites del espíritu de libertad el espíritu que todavía estuviere afectado con alguna afición o con particulares inteligencias o cualquiera otra aprehensión.

2d. La razón es porque son afecciones, sentimientos y aprensiones del espíritu perfecto son de otra suerte y genero tan diferente de lo natural.

2e. Para poseer unas necesariamente se ha de expeler[1] y aniquilar las otras.

2f. Conviene mucho y es necesario para que el alma de contemplación las aniquile y deshaga primero en sus bajezas, poniéndola a oscura, seca y apretada y vacía.

3a. Conviene que, para que el entendimiento pueda unirse con ella sea primero purgado y aniquilado de su lumbre natural, poniéndole actualmente a oscuras por medio de esta oscura contemplación.

3b. La cual tiniebla conviene que le dure tanto cuanto sea menester para expeler y aniquilar el hábito.

3c. Las tinieblas que aquí padece son profundas y horribles y muy penosas.

3d. Conviene que, para que la voluntad pueda venir a sentir y gustar por unión de amor esta divina afección y deleite sea primero purgada y aniquilada en todas sus afecciones y sentimientos, dejándola en seco y en aprieto.

3e. Para que extenuada y enjunta[2] y bien extricada[3] en el fuego de esta divina contemplación de todo género de demonio, como el corazón del pez de Tobías en las brasas, tenga disposición pura y sencilla y el paladar purgado y sano para sentir los subidos toques de divino amor.

3f. Tobías 6, 19: “Tobías, teniendo en cuenta lo que decía Rafael y que Sara era pariente suya, de la familia de su padre, se enamoró intensamente de ella”.

4a. En la dicha unión ha de estar el alma llena y dotada de cierta magnificencia gloriosa en la comunicación con Dios.

4b. Encierra en sí innumerables bienes de deleites que exceden toda la abundancia que el alma naturalmente pueda poseer.

4c. Isaías 64, 4: Ni ojo lo vio, ni oído lo oyó, ni cayó en corazón humano lo que aparejó.

4d. Conviene que primero sea puesta el alma en vacío y pobreza de espíritu, purgándola de todo arrimo, consuelo y aprensión natural acerca de todo lo de arriba y de abajo.

4e. Vacía, esté bien pobre de espíritu y desnuda del hombre viejo.

5a. Conviénele al espíritu adelgazarse y curtirse acerca del comúni y natural sentir.

5b. Y a la memoria remota de toda amigable y pacífica noticia, con sentido interior y temple de peregrinación y exrtrañez de todas las cosas.

5c. En esto va sacando esta noche de espíritu para traerle a sentido divino, el cual es extraño y ajeno de toda humana manera.

5d. Aquí le parece el alma que anda fuera de sí en penas.

5e. Otras veces piensa si es encantamiento el que tiene o embelesamiento, y anda maravillada de las cosas que ve y oye.

5f. Aniquilada en este, quede informada[4] en lo divino, que es más de la otra vida que de esta.

6a. Todas estas aflictivas purgaciones del espíritu para reengendrarlo en vida de espíritu por medio de esta divina influencia, las padece el alma, y con estos dolores viene a parir el espíritu de salud, porque se cumpla la sentencia de Isaías.

6b. Isaías 26, 17-18: De tu faz, Señor, concebimos, y estuvimos con dolores de parto, y parimos el espíritu de salud.

6c. Por medio de esta noche contemplativa se dispone el alma para venir a la tranquilidad y paz interior que es tal y tan deleitable que:

6d. Filipenses 4, 7: excede todo sentido.

6e. Conviénele al alma que esta paz del sentido del espíritu sea primero purgada en ella y quitada y perturbada de la paz.

6f. Como lo sentía y lloraba Jeremías en la autoridad que de él alegamos para declarar las calamidades de esta noche pasada.

6g. Lamentaciones 3, 17: Quitada y despedida está mi alma de la paz.

7a. Esta es una penosa turbación de muchos recelos, imaginaciones y combates que tiene el alma dentro de sí, en que sospecha que está perdida y acabados sus bienes para siempre.

7b. Trae en el espíritu un dolor y gemido tan profundo que le causa rugidos y bramidos espirituales.

7c. David declara muy bien esto, como quien bien lo experimentó, en un salmo.

7d. Salmo 37, 9: Fui muy afligido y humillado, rugía del gemido de mi corazón.

7e. El cual rugido es cosa de gran dolor.

7f. Algunas veces, con la súbita y aguda memoria de estas miserias en que se ve el alma, tanto se levanta y cerca en el dolor y pena las afecciones del alma, que no sé cómo se podrá dar a entender sino por la semejanza que el profeta Job estando en el mismo trabajo de él, por estas palabras dice:

7g. Job 3, 24: De la manera que son las avenidas de las aguas, así el rugido mío.

7h. Así como algunas veces las aguas hacen tales avenidas que todo lo anegan y llenan, así este rugido y sentimiento del alma algunas veces crece tanto, que, anegándola y traspasándola toda, llena de angustias y dolores espirituales todos sus afectos profundos y fuerzas.

8a. Job 30, 17: En la noche duermen.

8b. La voluntad es traspasada con estos dolores que en desperazar el alma ni cesan ni duermen.

8c. Las dudas y recelos que traspasan el alma así nunca duermen.

9a. Profunda es esta guerra y combate.

9b. La paz que espera ha de ser muy profunda; y el dolor espiritual es íntimo y delgado, porque el amor que ha de poseer ha de ser también muy íntimo y apurado[5].

9c. Cuanto más íntima y esmerada ha de ser y quedar la obra, tanto más íntima, esmerada y pura ha de ser la labor, y tanto más fuerte cuanto el edificio más firme.

9d. Como dice Job, se está marchitando en sí misma el alma e hirviendo sus interiores sin alguna esperanza.

9e. Job 30, 16: Entretanto mi vida se diluye: me amenazan días de aflicción.

9f. Job 30, 27: Me hierven las entrañas sin cesar, enfrentado a días de aflicción.

9g. El alma ha de venir a poseer y gozar en el estado de perfección a innumerables bienes de dones y virtudes, así según la sustancia del alma, como también según las potencias de ella.

9h. Conviene que primero generalmente se vea y sienta ajena y privada de todos ellos y vacía y pobre de ellos, y le parezca que de ellos está tan lejos, que todo bien se le acabó.

9i. Lamentaciones 3, 17: Olvidado estoy de los bienes.

10. Siendo esta luz de contemplación tan suave y amiga del alma es la misma con que se ha de unir el alma y hallar en ella todos los bienes en el estado de perfección que desea, le cause con su embestimiento a estos principios tan penosos y esquivos efectos con que aquí habemos dicho.

11a. A esta duda responde diciendo lo que ya en parte habemos dicho.

11b. La causa de esto es que no hay de parte de la contemplación e infusión divina cosa que de suyo pueda dar pena, antes mucha suavidad y deleite, sino que la causa es la flaqueza e imperfecciones que entonces tiene el alma, y disposiciones que en sí tiene y contrarios para recibirlos.



[1] Expeler: expulsar. www.rae.es

[2] Enjuto: seco o carente de toda humedad.

[3] Extricar: Liberar a una persona atrapada de su confinamiento. www.andinia.com  

[4] Dar forma sustancial a algo. www.rae.es

[5] Apurar: purificar algo separando lo impuro o extraño.

viernes, 5 de febrero de 2021

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 8. Cuanto más vacía está la habitación menos se ven los rayos del sol. Vaciarse para en lo oscuridad ser penetrados por la luz divina en toda su pureza.

 


Capítulo 8. De otras penas que afligen el alma en este estado.

1a. Como está oscura noche la tiene impedidas las potencias y afecciones ni puede levantar afecto ni mente a Dios, ni puede rogar, pareciéndole lo que a Jeremías, que puesto Dios:

1b. Lamentaciones 3, 44: una nube delante porque no pase la oración.

1c. Lamentaciones 3, 44: “te has envuelto en una nube para que no te alcance la oración”.

1d. Lamentaciones 3, 9: Arrancó y cerró mis vías con piedras cuadradas.

1e. Si algunas veces ruega, es tan sin fuerza y sin jugo, que le parece que ni lo oye Dios no hace caso de ello.

1f. Lamentaciones 3, 8: Cuando clamare y rogare, ha excluido de oración.

1g. No es este tiempo de hablar con Dios, sino de:

1h. Lamentaciones 3, 29: poner su boca en el polvo, si por ventura le viniese alguna actual esperanza.

1i. Lamentaciones 3, 29: “ponga su boca en el polvo, quizá haya esperanza”.

1j. Sufriendo con paciencia su purgación.

1k. Dios es el que anda aquí haciendo pasivamente la obra en el alma; por eso ella no puede nada.

1l. Ni rezar ni asistir con advertencias a las cosas divinas puede.

1m. Tiene no solo esto, sino también muchas veces tales enajenameintos y tan profundos olvidos en la memoria, que se le pasan muchos ratos sin saber lo que se hizo ni qué pensó, ni qué es lo que hace ni qué va a hacer, ni puede advertir, aunque quiera, a nada de aquello en que está.

2a. Por cuanto aquí solo se purga el entendimiento de su lumbre[1] y la voluntad de sus afecciones, sino también la memoria de su discursos y noticias, conviene también aniquilarla acerca de todas ellas, para que se cumpla lo que de sí dice David en esta purgación:

2b. Salmo 72, 22: Fui yo aniquilado y no supe.

2c. Se refiere a estas insipiencias y olvidos de la memoria causadas del interior recogimiento en que esta contemplación absorbe al alma.

2d. Para que el alma quede dispuesta y templada a lo divino convenía que primero fuese absorta con todas ellas en esta divina y oscura luz espiritual de contemplación.

2e. Cuando esta divina luz embiste más sencilla y pura en el alma, tanto más la oscurece, vacía y aniquila acerca de las aprensiones y afecciones particulares.

2f. La luz sobrenatural y divina tanto más oscurece al alma cuanto ella tiene más de claridad y pureza.

3a. El rayo del sol que entra pro la ventana, cuanto más limpio y furo es de átomos, tanto menos claramente se ve, y cuanto más de átomos[2] y motas tiene el aire, tanto más claro al ojo.

3b. La causa es porque la luz no es la que por sí misma se ve, sino el medio con el que se ven las demás cosas que embiste y entonces ella, por la reverberación[3] que hace en ellas, también se ve.

3g. Si no diese en ellas, ni ellas ni ella se verían.

3h. De tal manera que si el rayo del sol entrase por la ventana de un aposento y pasase por otra de la otra parte por medio del aposento, como no topase en alguna cosa ni hubiese en el aire átomos en que reverberar, no tendría el aposento más luz que antes, ni el rayo se echaría de ver.

4a. Pues ni más ni menos hace este divino rayo de contemplación en el alma.

4b. No solo la deja oscura, sino también vacía según las potencias y apetitos.

4c. La purga e ilumina con divina luz espiritual, sin pensar el alma que la tiene, sino que está en tinieblas.

4d. Pero esta luz espiritual de que está embestida el alma cuando tiene en qué reverberar, esto es, cuando se ofrece alguna cosa para entender luego lo ve y entiende mucho más claramente que antes que antes que estuviese en estas oscuridades.

4e. Así como cuando el rayo si se ofrece pasar por él una mano luego se ve la mano y se conocen que estaba allí aquella luz del sol.

5a. Por ser esta luz espiritual tan sencilla, pura y general con grande generalidad y facilidad conoce y penetra el alma cualquiera cosa de arriba o de abajo que se ofrece.

5b. 1 Corintios 2, 10: el espiritual todas las cosas penetra, hasta los profundos designios de Dios.

5c. De esta sabiduría general y sencilla se entiende lo que por el Sabio dice el Espíritu Santo:

5d. Sabiduría 7, 24: Que toca hasta doquiera por su pureza.

5e. No se particulariza a ningún particular inteligible ni afección.

5f. Esta es la propiedad del espíritu purgado que en este no gustar nada, morando en su vacío y tiniebla, lo abraza todo con grande disposición para que se verifique en él lo de San Pablo:

5g. 2 Corintios 6, 10: Nihil habentes, et omnia possidentes.

5i. 2 Corintios 6, 10: “Como afligidos, pero siempre alegres, como pobres, pero que enriquecen a muchos, como necesitados, pero o poseyéndolo todo”.

5j. Tal bienaventuranza se debe a tal pobreza de espíritu.



[1] Luz de la razón (conocimiento que el ser humano tiene de las cosas por el natural discurso que lo distingue de los animales irracionales. www.rae.es

[2] Partícula material de pequeñez extremada.

[3] Dicho de la luz: Reflejarse en una superficie bruñida (bruñir: sacar lustre o brillo a un metal, piedra, etc.).

jueves, 4 de febrero de 2021

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 7. No hay dolor más grande que pensar no merecer tanto amor por tantos pecados. Dios permite esta noche para que crezcamos en el amor.

 


Capítulo 7. Prosigue en la misma materia de otras aflicciones y aprietos de la voluntad.

1a. Las aflicciones de la voluntad y aprietos algunas veces traspasan el alma en la súbita memoria de los males en que se ve, con incertidumbre de su remedio.

1b. Añádese a esto la memoria de las prosperidades pasadas.

1c. Estos, ordinariamente, cuando entran en esta noche, han tenido muchos gustos en Dios y héchole muchos servicios, y esto les causa más dolor, ver que están ajenos de aquel bien y que ya no pueden entrar en él.

1d. Esto dice Job también, como lo experimentó, por aquellas palabras:

1d. Job 16, 13-17: Yo, aquel que solía sr opulento y rico, de repente estoy deshecho y contrito; asióme la cerviz, quebrantóme y púsome como señuelo suyo para herir en mí; cercóme con sus lanzas, llagó todos mis lomos, no perdonó, derramó en la tierra mis entrañas, rompióme como llaga sobre llaga; embistió en mí como fuerte gigante; cosí saco sobre mi piel, y cubrí con cenizas mi carne; mi rostro se ha hinchado en llanto y cegádose mis ojos.

2a. Tantas y tan graves son las penas de esta noche, y tantas autoridades hay en la Escritura que a este propósito se podrían alegar, que nos faltaría tiempo y fuerzas escribiendo.

2b.En ella siente Jeremías:

2c. Lamentaciones 3, 1-20: Yo, varón, que veo mi pobreza en la vara de su indignación, hame amenazado, y trájome a las tinieblas, y no a la luz. ¡Tanto ha vuelto y convertido su mano sobre mí todo el día! Hizo vieja mi piel y mi carne, desmenuzó mis huesos; en rededor de mí hizo cerca, y cercóme de hiel y de trabajo; en tenebrosidades me colocó, como muertos sempiternos. Cercó en rededor contra mí porque no salga, agravóme las prisiones. Y también, cuando hubiere clamado y rogado, ha excluido mi oración. Cerrándome ha mis salidas y vías con piedras cuadradas; desbaratóme mis pasos. Oso acechador en hecho para mí, león en escondrijos. Mis pisadas trastornó y desmenuzóme, púsome desamparado, extendió su arco, y púsome a mí como señuelo a su saeta. Arrojó a mis entrañas las hijas de su aljaba. Hecho soy para escarnio de todo el pueblo, y para risa y mofa de ellos todo el día. Llenándome ha de amargura, embriagóme con absintio[1]. Por número me quebrantó mis dientes, apracentóme con ceniza. Arrojada está mi alma de la paz, olvidado estoy de los bienes. Y dije: frustrado y acabado está mi fin y pretensión y mi esperanza del Señor. Acuérdate de mi pobreza y de mi exceso, del absintio y de la hiel. Acordárme he con memoria, y mi alma en mí se deshará de penas.

3a.Todos estos llantos hace Jeremías sobre este trabajo, en que pinta muy vivo las pasiones del alma en esta purgación y noche espiritual.

3b. De donde grande compasión conviene tener al alma que Dios pone en esta tempestuosa y horrenda noche.

3c. Aunque le corre[2] muy buena dicha por los grandes bienes que de ella le han de nacer cuando, como dice Job:

3d. Job 12, 22: Levantaré Dios en el alma de las tinieblas profundos bienes y produzca en luz la sombra de muerte.

3e. De manera que, como dice David:

3f. Salmo 138, 12: venga a ser su luz como fueron sus tinieblas.

3g. Con todo eso, con la inmensa pena con que anda penando, y por la grande incertidumbre que tiene de su remedio, pues cree, como aquí dice este profeta, que no ha de acabarse su mal, pareciéndole, como también dice David que:

3h. Salmo 142, 3: la colocó Dios en las oscuridades, como los muertos del siglo, angustiándose por esto en ella su espíritu, y turbándose en ella su corazón.

3i. Es de haberle gran dolor y lástima.

3j. Se añade a esto, a causa de la soledad y desamparo que esta oscura noche le causa, no hallar consuelo ni arrimo en ninguna doctrina ni maestro espiritual.

3k. Como ella está tan embestida e inmersa en aquel sentimiento de males en que ve claramente sus miserias, parécele que, como ellos no ven lo que ella ve y siente, en vez de consuelo, antes recibe nuevo dolor.

3l. Porque hasta que el Señor acabe de purgarla ningún medio ni remedio le sirve ni aprovecha para este dolor.

3m. Le tienen aprisionado en una oscura mazmorra atado de pies y manos, sin poderse mover ni ver, ni sentir algún favor de arriba ni de abajo, hasta que aquí se humille, ablande y purifique el espíritu y se ponga tan sutil y sencillo y delgado, que peuda hacerse uno con el espíritu de Dios.

3n. Según el grado que su misericordia quisiere concederle de unión de amor.

4a. Si ha de ser algo de veras dura algunos años.

4b. En estos medios hay interpolaciones de alivios en que, por dispensación de Dios,  dejando esta contemplación oscura embiste iluminativa y amorosamente.

4c. El alma siente y gusta gran suavidad de paz y amigabilidad amorosa con Dios con abundancia fácil de comunicación espiritual.

4d. Es al alma inicio de salud y preanuncio de la abundancia que espera.

4e. Esto es tanto a veces que le parece al alma que son acabados ya sus trabajos.

4f. Salmo 29, 7: Yo dije en mi abundancia: no me moveré para siempre.

5a. Como quiera que el espíritu aún no está aquí bien purgado y limpio de las afecciones que de la parte inferior tiene contraída se podrá mudar en pena, como vemos después se mudó David, sintiendo muchos males y penas.

5b. Así el alma no echando de ver la raíz de imperfecciones e impurezas que todavía le queda, piensa que se acabaron sus trabajos.

6a. Mas este pensamiento las menos veces acaece porque muy raras veces suele la comunicación suave tan abundante que le cubra la raíz que le queda.

6b. No le deja cumplidamente gozar de aquel alivio, sintiendo ella dentro como un enemigo suyo, que, aunque está como sosegado y dormido, se recela que volverá a revivir y hacer de las suyas.

6c. Cuando más segura está y menos se cata, vuelve a tragar y absorber el alma en otro grado peor y más duro, oscuro y lastimero que el pasado, el cual dura otra temporada, por ventura más larga que la primera.

6d. Aquí otra vez viene a creer que todos los bienes están acabados para siempre, que no le basta la experiencia que tuvo el bien pasado, que también pensaba que ya no había más que penar.

7a. Esta es la causa por qué los que yacen en el purgatorio padecen grandes dudas de que han de salir de allí jamás y que se han de acabar sus penas.

7b. Aunque tienen las tres virtudes teologales, que son fe, esperanza y caridad, la actualidad que tienen del sentimiento de las penas y privación de Dios, no les deja gozar del bien actual y consuelo de estas virtudes, que son fe, esperanza y caridad, la actualidad que tienen del sentimiento de las penas y privación de Dios, no les deja gozar del bien actual y consuelo de estas virtudes.

7c. Les parece que no les quiere Dios a ellos ni que de tal cosa son dignos.

7d. Privados de él, puestos en sus miserias, paréceles que tienen muy bien en sí por qué ser aborrecidos y desechados de Dios con mucha razón para siempre.

7e. El alma, en esta purgación, aunque ella ve que quiere bien a Dios y que daría mil vidas por él, con todo no le es alivio esto, aunque le causa más pena.

7f. Queriéndole ella tanto como se ve tan mísera, no pudiendo creer que Dios la quiere a ella, duélese de ver en sí causas por que merezca ser desechada de quien ella tanto quiere y desea.



[1] Absintio: ajenjo. Bebida amarga elaborada con ajenjo. www.rae.es

[2] Correr: corresponder, imbuir, tocar.

miércoles, 3 de febrero de 2021

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 6. La purificación del espíritu, descender al infierno, ser oro en el crisol.

 

Capítulo 6. De otras maneras de pena que el alma padece en esta noche.

1a. La tercera manera de pasión y pena que el alma aquí padece es a causa de otros dos extremos, divino y humano, que aquí se juntan.

1b. El divino es esta contemplación purgativa y el humano el sujeto del alma.

1c. Como el divino embiste a fin de renovarla para hacerla divina, desnudándola de las afecciones habituales y propiedades del hombre viejo.

1d. De tal manera la destrica[1] y decuece la sustancia espiritual, absorbiéndola en una profunda y honda tiniebla.

1e. El alma se siente estar deshaciendo y derritiendo en la haz y vista de sus miserias con muerte de espíritu cruel.

1f. como si tragada de una bestia, en su vientre tenebroso se sintiese estar digiriendo, padeciendo estas angustias como Jonás en el vientre de aquella marina bestia.

1g. Jonás 2, 1: “El Señor envió un gran pez para que se tragase a Jonás, y allí estuvo Jonás, en el vientre del pez, durante tres días con sus noches”.

1h. En este sepulcro de oscura muerte la conviene estar para la espiritual resurrección que espera.

2a. La manera de esta pasión y pena descríbela David.

2b. Salmo 7, 5-7: Cercáronme los gemidos de la muerte, los dolores del infierno me rodearon, en mi tribulación clamé.

2c. Lo que esta doliente alma aquí más siente es parecerla claro que Dios la ha desechado y, aborreciéndola, arrojado en las tinieblas.

2d. Para ella es grave y lastimera pena creer que la ha dejado Dios.

2e. Salmo 87, 6-8: De la manera que los llagados, están muertos en los sepulcros, dejados ya de tu mano, de que no te acuerdas más, así me pusieron a mí en el lago más hondo e inferior en tenebrosidades y sombra de muerte, y está sobre mí confirmado tu furor, y todas tus olas descargaste sobre mí.

2f. Cuando esta contemplación purgativa aprieta, sombra de muerte y gemidos de muerte y dolores de infierno siente el alma muy a lo vivo, que consiste en sentirse sin Dios y castigada y arrojada e indigna de él, y que está enojado, que todo se siente aquí; y más, que le parece que ya es para siempre.

3a. El mismo desamparo siente de todas las criaturas y desprecio acerca de ellas, particularmente de los amigos.

3b. Salmo 87, 9: Alejaste de mí mis amigos y conocidos; tuviéronme por abominación.

3c. Jonás 2, 4-7: Arrojásteme al profundo en el corazón de la mar, y la corriente me cercó; todos sus golfos y olas pasaron sobre mí y dije: arrojado estoy de la presencia de tus ojos; pero otra vez veré tu santo templo, cercáronme las aguas hasta el mar, el abismo me ciñó, el piélago me cubrió mi cabeza, a los extremos de los montes descendí; los cerrojos de las tierra me encerraron para siempre.

3d. Aquí purifica Dios al alma para verlo.

3e. Los cuales cerrojos se entienden aquí a este propósito por las imperfecciones del alma, que la tienen impedida que no goce esta sabrosa contemplación.

4a. La cuarta manera de pena causa en el alma otra excelencia de esta oscura contemplación, que es la majestad y grandeza de ella, la cual hace sentir en el alma otro extremo que hay en ella de íntima pobreza y miseria.

4b. Es de las principales penas que padecen en esta purgación.

4c. Siente en sí un profundo vacío y pobreza de tres maneras de bienes, que son temporal, natural y espiritual.

4d. Viéndose puesta en los males contrarios, conviene a saber.

4e. Miserias de imperfecciones, sequedades y vacíos de las aprensiones de las potencias[2] y desamparo del espíritu en tiniebla.

4f. Por cuanto aquí purga Dios al alma según la sustancia sensitiva y espiritual y según las potencias interiores y exteriores, conviene que el alma sea puesta en vacío y pobreza y desamparo de todas estas partes, dejándola seca, vacía y en tinieblas.

4g. La parte sensitiva se purifica en sequedad, y las potencias en su vacío de sus aprensiones y el espíritu en tiniebla oscura.

5a. Todo lo cual hace Dios por medio de esta oscura contemplación.

5b. No solo padece el alma el vacío y suspensión de estos arrimos naturales y aprensiones, que es un padecer muy congojoso.

5c. De manera que si a uno suspendiesen o detuviesen en el aire, que no respirase, aniquilando y vaciando o consumiendo en ella.

5d. Así como hace el fuego al orín y moho del metal, todas las afecciones y hábitos imperfectos que han contraído toda la vida.

5e. Sobrepadece grave deshacimiento y tormento interior, demás de la dicha pobreza y vacío natural y espiritual, para que se verifique aquí la autoridad de Ezequiel.

5f. Ezequiel 24, 10: Juntaré los huesos, y encenderlos he en fuego, consumirse han las carnes y cocerse ha toda la composición, y deshacerse han los huesos.

5g. En lo cual se entiende la pena que padece este vacío y pobreza de la sustancia del alma sensitiva y espiritual.

5h. Ezequiel 24, 11: Ponedla también así vacía sobre las ascuas, para que se caliente y se derrita su metal, y se deshaga en medio de ella su inmundicia y sea consumido su moho.

5i. Se da a entender la grave pasión que el alma aquí padece en la purgación del fuego de esta contemplación.

5j. Dice el profeta que para que se purifique y deshaga el orín[3] de las afecciones que están en medio del alma, es menester en cierta manera que ella misma se aniquile y deshaga.

6a. Porque en esta fragua se purifica el alma como el oro en crisol.

6b. Sabiduría 3, 6: “[La vida de los justos] los probó como oro en crisol y los aceptó como sacrificio de holocausto”.

6c. Siente este grande deshacimiento en la misma substancia del alma, con extremada pobreza.

6d. Salmo 68, 2-4: Sálvame, Señor, porque han entrado las aguas hasta el alma mía; fijado estoy en el limo del profundo, y no hay donde me sustente; viene hasta el profundo del mar, y la tempestad me anegó; trabajé clamando, enronqueciéronseme[4] mis gargantas, desfallecieron mis ojos en tanto que espero en mi Dios.

6e. En esto humilla Dios mucho al alma para ensalzarla mucho después.

6f. Si él no ordenase que estos sentimientos se adormeciesen presto moriría muy en breves días.

6g. Son interpolados[5] los ratos en que se siente su íntima viveza.

6h.Lo cual algunas veces se siente tan a lo vivo, que le parece al alma que ve abierto el infierno y la perdición.

6i. De estos son los que de veras descienden al infierno viviendo, pues aquí se purgan a la manera de allí.

6j. Salmo 54, 16: “¡Qué los sorprenda la muerte, / desciendan vivos al abismo, / pues la maldad habita en ellos!”.

6k. Esta purgación es la que allí se había de hacer.

6l. Así el alma que por aquí pasa, o no entra en aquel lugar, o se detiene allí muy poco, porque aprovecha más una hora aquí que muchas allí.



[1] Destrincar: Desarramar algo o deshacer la trinca (conjunto de tres cosas de una misma clase; cabo o cuerda que sirve para trincar, asegurar) que se le tenía dada. www.rae.es

[2] Potencia: cada una de las tres facultades del alma, es decir, entendimiento (potencia del alma en virtud de la cual concibe las cosas, las compara, las juzga, e induce y deduce otras de las que ya conoce), voluntad (acto con que la potencia volitiva admite o rehúye una cosa, queriéndola, aborreciéndola o repugnándola) y memoria (facultad psíquica con la cual se retiene o recuerda el pasado).

[3] Óxido rojizo que se forma en la superficie del hierro por la acción del aire húmedo.

[4] Enronquecer: poner ronco (que tiene o padece ronquera) a alguien.

[5] Interpolar: interrumpir o hacer una breve intermisión (interrupción o cesación de una labor o cualquier otra cosa por algún tiempo) en la continuación de algo, y volver luego a proseguirlo.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...