lunes, 7 de septiembre de 2020

2 Subida del Montte Carmelo. Capítulo 21 a. Dios no gusta le pidamos revelaciones,

 


Capítulo 21. En que declara cómo, aunque Dios responde a loq ue se le pide algunas veces, no gusta de que usen de tal término. Y prueba cómo, aunque condesciende y responde, muchas veces se enoja.

1a. Asegúranse algunos espirituales en tener por buena la curiosidad que algunas veces usan en procurar saber algunas cosas por vía sobrenatural, pensando que, pues Dios algunas veces responde a instancia de ello, que es aquél buen término y que Dios gusta de él, como quiera que sea verdad que, aunque les responde, ni es buen término ni Dios gusta de él, antes disgusta y muchas veces se enoja y ofende mucho.

1b. Porque a ninguna criatura le es lícito salir fuera de los términos que Dios la tiene naturalmente ordenados para su gobierno.

1c. Al hombre le puso términos naturales y racionales para su gobierno; luego querer salir de ellos no es lícito.

1d. Bien sabía esto el rey Acab, que de parte de Dios le dijo Isaías que pidiera una señal, no quiso hacerlo.

1e. Isaías 7, 12: No pediré tal cosa y no tentaré a Dios.

1d. Tentar a Dios es esperar tratarle por vías extraordinarias, cuales son las sobrenaturales.

2a. Si es así, que Dios no gusta, ¿por qué algunas veces responde Dios?

2b. Algunas veces respondió el demonio; pero las que responde Dios es por la flaqueza del alma que quiere ir por aquel camino, porque no se desconsuele y vuelva atrás.

2c. O porque no piense está Dios mal con ella, o por otros fines que Dios sabe, fundados en la flaqueza de aquel alma, por donde ve que le conviene responde y condesciende.

2d. También lo hace con muchas almas flacas y tiernas en darles gustos y suavidad en el trato con Dios muy sensible, mas no porque él quiera y guste.

2d. A caca uno da según su modo: porque Dios es como la fuente, de la cual cada uno coge como lleva el vaso, y a veces la deja coger por esos caños extraordinarios.

2e. Mas no se sigue por eso que es lícito querer coger agua por ellos.

3a. Tiene un padre de familia en su mes a muchos y diferentes manjares y unos mejores que otros. Está un niño pidiéndole de un plato, no el mejor, sino el primero que encuentra; y pide de aquel porque él sabe comer de aquel mejor que de otro. Y, como el padre se ve aunque le dé del mejor manchar no lo ha de tomar, sino aquel que pide, porque no se quede sin comida y desconsolado, dale de aquel con tristeza.

3b. Como vemos que hizo Dios con los suyos en Israel cuando le pidieron un rey: se lo dio de mala gana, porque no les estaba bien.

3c. q Samuel 8, 7: Oye la voz de este pueblo y concédeles el rey que piden, porque no te han desechado a ti, sino a mí, porque no reine sobre ellos.

3d. Dáselo Dios porque no son para comer el manjar más fuerte y sólido de los trabajos de la cruz de su hijo, a que él quería echasen mano más que a otra alguna cosa.

4a. Aunque querer saber cosas por vía sobrenatural, por muy pero lo tengo querer otros gustos espirituales en el sentido.

4b. Yo no veo por donde el alma que las pretende deje de pecar por lo menos venialmente, aunque más buenos fines tenga y más puesta esté en perfección.

4c. Tanto nos habemos de aprovechar de la razón y doctrina efangélica, que, aunque, nos dijesen algunas cosas sobrenaturales, solo habemos de recibir aquello que cae en mucha razón y ley evangélica.

4d. Y entonces recibirlo, no porque es revelación, sino porque es razón, dejando aparte todo sentido de revelación.

4e. Conviene mirar y examinar aquella razón mucho más que si no hubiese revelación sobre ella.

4f. El demonio dice muchas cosas verdaderas y por venir, y conforme a razón, para engañar.

5a. No nos queda otro medio y más seguro que la oración y la esperanza que él proveerá por los medios que él quisiere.

5b. Estando el rey Josafat afligidísimo cercado de enemigos, poniéndose en oración, dijo el santo rey a Dios.

5c. 2 Crónicas 20, 12: Cuando faltan los medios y no llega la razón a proveer en las necesidades, sólo nos queda levantar los ojos a ti, para que tú proveas como mejor te agradare.

viernes, 4 de septiembre de 2020

2 Subida del monte Carmelo. Capítulo 20. ¿Por qué no siempre los profetas del Antiguo Testamento vieron cumplidas sus profecías?

 


Capítulo 20. En que se prueba con autoridades de la Sagrada Escritura cómo los dichos y palabras de Dios, aunque siempre son verdaderas, no son siempre ciertas en sus propias causas.

1a. Nos conviene probar la segunda causa por qué las visiones y palabras de parte de Dios, aunque son siempre verdaderas en sí, no son siempre ciertas cuanto a nosotros; y es por razón de sus causas, en que ellas se fundan.

1b. Muchas veces dice Dios cosas que son variables y pueden faltar.

1c. Cuando una cosa depende de otra, faltando la una, falta también la otra.

1d. Como si Dios dijese: “De aquí a un año tengo que enviar tal plaga a este reino”; y la causa de esta amenaza es cierta ofensa que se hace a Dios en el reino: si cesase podrá cesar el castigo y era verdadera la amenaza.

2a. Jonás 3, 4: De aquí a cuarenta días ha de ser asolada Nínive.

2b. Lo cual no se cumplió porque cesó la causa de esta amenaza, que eran sus pecados, haciendo penitencia de ellos.

2c. Leemos en el libro 1 Reyes 21, 21 que, habiendo hecho el rey Acab un pecado muy grande, le envió Dios a prometer grande castigo, siendo nuestro padre Elías el mensajero sobre su persona, sobre su casa y sobre su reino. Y, porque Acab rompió y anduvo triste y humillado, y se vistió de cilicio y ayunó y durmió en saco y anduvo triste y humillado, le envió luego a decir con el mismo profeta.

2d. 1 Reyes 21, 29: Por cuanto Abab se ha humillado por amor de mí, no enviaré el mal que dije en sus días, sino en los de su hijo.

2e. Porque mandó Acab el ánimo y afecto con que estaba, mudó también Dios su sentencia.

3a. Muchas cosas suele Dios decir y enseñar y prometer, no para que entonces se entiendan ni se posean, sino para que después se entiendan cuando convenga tener la luz de ellas o cuando se consigue el efecto de ellas.

3b. Como vemos que hizo con sus discípulos cuya sabiduría no entendieron hasta el tiempo que habían de predicarla, que fue cuando vino sobre ellos el Espíritu santo.

3c. Juan 14, 26: “Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mí nombre, será quien os lo enseñe todo y se vaya recordando todo lo que os fue dicho.

3d. Juan 12, 16: “Estas cosas no las comprendieron sus discípulos al principio, pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que esto estaba escrito acerca de él y que así lo habían hecho para con él”.

4a.1 Samuel 2, 30: Muy de veras dije antes de ahora que tu casa y la casa de tu padre había siempre que servirme de sacerdocio en mi presencia para siempre. Pero este propósito muy lejos está de mí. No haré tal.

4b. Que, por cuanto este oficio de sacerdocio se fundaba en dar honra y gloria a Dios, y por este fin había Dios prometido darlo a su padre para siempre, en faltando el celo a Helí de honra de Dios porque honraba más a sus hijos que a Dios, disimulando los pecados por no los afrentar, faltó también la promesa.

5a. 1 Reyes 11, 38: [a Roboán] Si tú guardares mis mandamientos como mi siervo David, yo también seré contigo como con él, y te edificaré casa como a mi siervo David.

5b. Él está sobre el cielo y habla en camino de eternidad; nosotros, ciegos, sobre la tierra, y no entendemos sino vías de carne y tiempo.

5c. Eclesiastés 5, 1: Dios está sobre el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, no te alargues ni arrojes en hablar.

6a. ¿Por qué nos comunica Dios esas cosas? Ya he dicho que cada cosa se entenderá en su tiempo por orden del que habló, y entenderlo ha quien él quisiere, porque no hace Dios cosa sin causa y verdad.

6b. Esto sabían muy bien los profetas, en cuyas manos andaba la palabra de Dios, a los cuales eran grande trabajo la profecía acerca del pueblo; porque, como habemos dicho, mucho de ello no lo veían acaecer como a la letra se les decía. Y era causa de que hiciesen mucha risa y mofa a los profetas.

6c. Jeremías 20, 7: Búrlanse de mí todo el día, todos se mofan y desprecian, porque ya ha mucho que doy voces sobre la maldad y les prometo destrucción, y hase hecho la palabra del Señor para mí afrenta y burla todo el tiempo. Y dije: No me tengo de acordar de él ni tengo más de hablar en su nombre.

6d. Lamentaciones 3, 47: Temor y lazo se nos ha hecho la profecía y contradicción de espíritu.

7a. Y así, porque no hiciesen burla de él cuando no viesen cumplida su profecía, se iba huyendo por no profetizar; y así estuvo esperando todos los cuarenta días fuera de la ciudad, a ver si se cumplía su profecía; y, como no se cumplió, se afligió grandemente, tanto que dijo a Dios:

7b. Jonás 4, 2: Ruégote, Señor, ¿por ventura no es esto lo que yo decía estando en mi tierra? Por eso contradije, y me fui huyendo a Tarsis.

8a. ¿Qué hay, pues, de qué maravillarnos de que algunas cosas que Dios hable y revele a las almas no salgan así como ellas las entienden?

8b. Por tanto, no hay que asegurarse en su inteligencia, sino en fe.

jueves, 3 de septiembre de 2020

2 Subida del Monte Carmelo. 19 c. Rechazar las visiones y locuciones de Dios. Pero, ¿por qué? Tres post con los argumentos.

 


11a. El maestro espiritual ha de procurar que el espíritu de su discípulo no se abrevie en querer hacer caso de todas las aprehensiones sobrenaturales, sino, apartándole de todas visiones y locuciones, impóngale en que sepa estar en libertad y tiniebla de fe, en que se recibe la libertad de espíritu y abundancia, y la sabiduría e inteligencia propia de los dichos de Dios.

11b. Es imposible que el hombre, si no es espiritual pueda juzgar de las cosas de Dios ni entender razonablemente.

11c. 1 Corintios 2, 14-15: El hombre animal no percibe las cosas que son del espíritu de Dios, porque son locura para él, y no puede entenderlas porque son ellas espirituales; pero el espiritual todas las cosas juzga.

11d. Es temeridad atreverse a tratar con Dios y dar licencia para ello por vía de aprehensión sobrenatural del sentido.

12a. Demos caso que está un santo muy afligido porque le persiguen sus enemigos, y que le responde Dios, diciendo: “Yo te libraré de todos tus enemigos”. Esta profecía puede ser verdaderísima y, con todo eso, venir a prevalecer sus enemigos y morir a sus manos.

12b. El que entendiera temporalmente quedará engañado, porque Dios pudo hablar de la verdadera y principal libertad y victoria, que es la salvación donde el alma está libre y victoriosa de todos sus enemigos.

12c. Salmo 2, 9: Regirás todas las gentes con vara de hierro, y desmenuzarlas has como a un vaso de barro.

12d. En la cual habla Dios según el principal y perfecto señorío, que es el eterno, el cual se cumplió; y no según el menos principal, que era el temporal, el cual en Cristo no se cumplió en toda su vida temporal.

13a. Está un alma con grandes deseos de ser mártir. Acaecerá que Dios le responda diciendo: “Tú serás mártir”, y le dé interiormente gran consuelo y confianza de que lo ha de ser. Y, con todo, acaecerá que no muera mártir, y será la promesa verdadera.

13b. Pues, ¿cómo no se cumplió así? Porque se cumplirá y se podrá cumplir porque el deseo formal del alma era, no aquella manera de muerte, sino hacer a Dios aquel servicio de mártir y ejercitar el amor por él como mártir.

13c.  Aquella manera de morir, por sí no vale nada sin este amor, el cual amor y ejercicio y premio de mártir le da por otros medios muy perfectamente.

13d. Queda el alma muy satisfecha en que le dio lo que ella deseaba.

13e. Salmo 9, 17: El Señor cumplió a los pobres su deseo.

13f. Proverbios 10, 24: A los justos dárseles ha su deseo.

13g. Muchos santos desearon muchas cosas de Dios en particular por Dios y no se les cumplió en esta vida su deseo, es de fe que, se les cumplió en la otra perfectísimamente.

13h. Lo cual, siendo así verdad, también lo sería prometérsele Dios en esta vida, diciéndoles: “Vuestro deseo se cumplirá”; y no ser en la manera que ellos pensaban.

14. Es lo más acertado y seguro hacer que las almas huyan con prudencia de las tales cosas sobrenaturales, acostumbrándolas, como habemos dicho, a la pureza de espíritu en fe oscura, que es el modelo de la unión.

miércoles, 2 de septiembre de 2020

2 Subida del monte Carmelo. Capítulo 19 b. Mucha prundencia en la interpretación de las profecías bíblicas:no tomarlas al pié de la letra.

 


6a. Isaías 28, 9-11: ¿A quién enseñará Dios ciencia? ¿y a quién hará entender la profecía y palabra suya? Solamente a aquellos que están ya apartados de la leche y desarraigados de los pechos. Porque todos dice – es a saber, sobre las profecías –: promete y vuelve luego a prometer, espera y vuelve a esperar, espera y vuelve a esperar; un poco allí, un poco allí, porque en la palabra de su labio y en otra lengua hablará a este pueblo.

6b. Dice Isaías que hacían éstos burla de las profecías y decían por escarnio este proverbio de espera y vuelve luego a esperar, dando a entender que nunca se les cumplía, porque estaban ellos asidos a la letra, que es la leche de los niños.

7a. Jeremías 4, 10: ¡Ay, ay, ay, Señor Dios!, ¿por ventura has engañado a este pueblo y a Jerusalén, diciendo: paz vendrá sobre vosotros, y ves aquí ha venido cuchillo hasta el ánima?

7b. La paz que les prometía Dios era la que había de haber entre Dios y el hombre por medio del Mesías que les había de enviar, y ellos entendían de la paz temporal. Y, por eso, cuando tenían guerras y trabajos, les parecía engañarles Dios, acaeciéndoles al contrario de lo que ellos esperaban.

7c. Jeremías 8, 15: Esperando habemos paz, y no hay bien de paz.

7d. Y así, era imposible dejarse ellos de engañar, gobernándose sólo por el sentido literal.

7e. Salmo 71, 12: Librará al pobre del poder del poderoso, y al pobre que no tenía ayudador.

7f. Viéndole después nacer en bajo estado, y vivir en pobreza, y morir en miseria, y que no sólo temporalmente no se enseñoreó de la tierra mientras vivió, sino que se sujetó a gente baja, hasta que murió debajo del poder de Poncio Pilato, y que no sólo a sus discípulos pobres no los libro de las manos de los poderosos temporalmente, mas los dejó mater y perseguir por su nombre.

8a. Y así, hablaba Dios de Cristo y de sus secuaces que eran reino eterno y libertad eterna; y ellos entendiendo, a su modo, de lo menos principal, de que Dios hace poco caso, que era señorío temporal y libertad temporal, lo cual delante de Dios ni es reino ni libertad.

8b. Hechos 13, 27: Los que moraban en Jerusalén y los príncipes de ellas, no sabiendo quién era ni entendiendo los dichos de los profetas, que cada sábado se recitan, juzgando, le acabaron.

9a. Lucas 24, 21: Nosotros esperábamos que había de redimir a Israel.

9b. Entendiendo ellos [los discípulos de Emaús] también que había de ser la redención y señorío temporal. A los cuales, apareciendo Cristo nuestro Redentor, reprendió de insipientes y pesados y rudos de corazón para creer las cosas que habían dicho los profetas.

9c. Y aun al tiempo que se iba al cielo, todavía estaban algunos en aquella rudeza y el preguntaron.

9d. Hechos 1, 6: Señor, haznos saber si has de restituir en este tiempo al reino de Israel.

9e. Hace decir el Espíritu santo muchas cosas en que él lleva otro sentido del que entienden los hombres, como se hecha de ver en lo que hizo decir a Caifás de Cristo.

9f. Juan 11, 50: Que convenía que un hombre muriese por que no pereciese toda la gente.

9g. Lo cual no lo dijo de suyo; y él lo dijo y entendió a un fin, y el Espíritu santo a otro.

10. De donde se ve que, aunque los dichos y revelaciones sean de Dios, no nos podemos asegurar en ellos, pues no podemos muchos y muy fácilmente engañar en nuestra manera de entenderlos; porque ellos todos son abismo y profundidad de espíritu, y quererlos limitar a lo que de ellos entendemos y pude aprehender el sentido nuestro no es más que querer palpar el aire y palpar alguna mota que encuentra la mano en él; y el aire se va y no queda nada.

martes, 1 de septiembre de 2020

2 Subida del monte Carmelo. Capítulo 19 a. Las visiones no siempre son comprendidas bien.

 


Capítulo 19. En que se declara y prueba cómo, aunque las visiones y locuciones que son de parte de Dios son verdaderas, no podemos engañar acerca de ellas. Pruébase con autoridades de la Escritura divina.

1a. Aunque las visiones y locuciones de Dios son verdaderas y siembre en sí ciertas, no lo son siempre para nosotros.

1b. La una es por nuestra defectuosa manera de entender, y la otra, porque las causas de ellas a veces son variables.

1c. Lo primero: la causa de esto es porque como Dios es inmenso y profundo, suele llevar en sus profecías, locuciones y revelaciones, otras vías, conceptos e inteligencias muy diferentes de aquel propósito y modo a que comúnmente se pueden entender de nosotros.

1d. En la sagrada Escritura, donde a muchos de los antiguos no les salían muchas profecías y locuciones de Dios como ellos esperaban, por entenderlas ellos a su modo, de otra manera, muy a la letra.

2a. Génesis 15, 7: Esta tierra te daré. Dijo Dios a Abrahán.

2b. Génesis 15, 8: Señor, ¿de dónde o por qué señal tengo de saber que la tengo de poseer? Respondió Abrahán

2c. Entonces le reveló Dios que no él en persona, sino sus hijos, después de cuatrocientos años, la habían de poseer.

2d. Abrahán estaba engañado en la manera de entender. Si obrara según él entendía la profecía, pudiera errar mucho.

3a. Génesis 46, 3-4: Jacob, no temas, desciende a Egipto, que yo descenderé allí contigo, y cuando de ahí volviere a salir, yo te sacaré, guiándote.

3b. Sabemos que el santo viejo Jacob murió en Egipto, y no volvió a salir vivo. Y era que se había de cumplir en sus hijos, a los cuales de allí sacó de muchos años, siéndoles él mismo la guía del camino.

4a. Jueces 20, 11ss: habiéndose juntado todas las tribus de Israel para pelear contra la tribu de Benjamín, para castigar cierta maldad que entre ellos se había consentido, por razón de haberles Dios señalado capitán para le guerra, fueron ellos tan asegurados de la victoria, que, saliendo vencidos y muertos de los suyos veintidós mil, quedaron muy maravillados y puestos delante de Dios llorando todo el día, no sabiendo la causa de la caída, habiendo ellos entendido la victoria suya. Y como preguntasen a Dios si volverían a pelear o no, les respondió que fuesen y peleasen contra ellos. Los cuales, teniendo ya esta vez por suya la victoria, salieron con grande atrevimiento, y salieron vencidos también la segunda vez y con pérdida de diez y ocho mil de su parte. De donde quedaron confusísimos, no sabiendo qué se hacer, viendo que, mandándoles Dios pelear, siempre salían vencidos.

4b. Porque el dicho de Dios no era engañoso, porque él no les había dicho que vencerían, sino que peleasen; porque en estas caídas les quiso Dios castigar cierto descuido y presunción que tuvieron, y humillarlos así.

5a. De esta manera y muchas acaece engañarse las almas acerca de las locuciones y revelaciones de parte de Dios, por tomar la inteligencia de ellas a la letra y corteza.

5b. El principal intento de Dios en aquellas cosas es decir y dar el espíritu que está allí encerrado, el cual es dificultoso de entender.

5c. Este es muy más abundante que la letra y muy extraordinario y fuera de los límites de ella.

5d. 2 Corintios 3, 6: la letra mata y el espíritu da vida.

5e. Se ha de renunciar la letra, en este caso, del sentido y quedarse a oscuras en la fe, que es el espíritu, al cual no puede comprehender el sentido.

lunes, 31 de agosto de 2020

2 Subida del monte Carmelo. Capítulo 18. Si en la oración hay visiones no detenerse en ellas.

 


Capítulo 18. Que trata del daño que algunos maestros espirituales pueden hacer a las almas por no las llevar con buen estilo acerca de las dichas visiones. Y dice también cómo, aunque sean de Dios, se pueden engañar.

1.No podemos en esta materia de visiones ser tan breves como querríamos, por lo mucho que acerca de ellas hay que decir. Aunque en sustancia queda dicho lo que hace al caso para dar a entender al espíritual cómo se ha de haber acerca de las dichas visiones.

2a. La razón que me ha movido a alargarme ahora en esto un poco es la poca discreción que he echado de ver en algunos maestros espirituales, los cuales, asegurándose acerca de las dichas aprehensiones sobrenaturales vinieron los unos y los otros a errar mucho, y a hallarse muy cortos, cumpliéndose en ellos la sentencia de nuestro Salvador.

2b. Mt 15, 14: Si un ciego guiare a otro ciego, entrambos caen en la hoya.

2c. Solo el atreverse a gobernarse el uno por el otro ya es yerro, y así ya solo en eso caen cuanto a lo menos.

2d. Hay algunos que llevan tal modo y estilo con las almas que tienen las tales cosas, que hacen errar, o las embarazan con ellas, o no las llevan por camino de humildad y no edifican en la fe, poniéndose a hacer mucho lenguaje de aquellas cosas.

2e. Dan a sentir que hacen ellos alguna presa o caso de aquello, y, le hacen ellas; y quédanseles las almas puestas en aquellas aprehensiones, y no edificadas en la fe, y vacías y desnudas y desasidas de aquellas cosas, para volar en alteza de oscura fe.

3a. Basta ver en su confesor o en otra persona alguna estima y precio de ella para que no solamente el alma la haga, sino que también se engolosine más el apetito en ellas sin sentir, y se cebe más de ellas, y quede más inclinado a ellas, y haga en ellas alguna presa.

3b. De aquí salen muchas imperfecciones, porque el lama ya no queda tan humilde, pensando que aquello es algo, y que Dios hace caso de ella, y anda contenta y algo satisfecha de sí, lo cual es contra humildad.

3c. Luego el demonio va aumentando esto secretamente y le comienza a poner un concepto acerca de los otros, en si tienen o no tienen las tales cosas, o son o no son, lo cual es contra la santa simplicidad y soledad espiritual.

4. Hay otros en el dicho término más sutiles y más odiosos a los divinos ojos por no ir en desnudez de todo.

6. Paréceme a mí si el padre espiritual es inclinado a espíritu de revelaciones no podrá dejar de imprimir en el espíritu del discípulo aquel jugo y término si el descípulo no está más adelante que él.

7a. Hablemos de cuando el confesor no tiene el recato de su discípulo en estas cosas, antes se pone a platicar de ello con él.

7b. Aunque es bueno saberlo, no hay para qué meter al alma en ese trabajo, cuidado y peligro.

8a. Como ellos están aficionados a aquella manera de trato con Dios, asiénteseles mucho y allánaseles la voluntad.

8b. Yerran mucho muchas veces, y ven en ellos que no les sale como habían entendido, y maravíllanse; y luego salen las dudas en si era de Dios o no era de Dios.

9a. Aquí está un grande engaño, porque las revelaciones o locuciones de Dios no siempre salen como los hombres las entienden o como ellas suenan en sí.

9b. Aunque Dios responde a veces a lo que se le pide sobrenaturalmente, no gusta de ello, y cómo a veces se enoja, aunque responde.

jueves, 27 de agosto de 2020

2 Subida del monte Carmelo. Capítulo 17. Pasar de la fe infantil a la fe adulta dejando tras de sí las visiones.

 


Capítulo 17. En que se declara el fin y estilo que Dios tiene en comunicar al alma los bienes espirituales por medio de los sentidos, en lo cual se responde a la duda que se ha tocado.

1. Solamente diré lo que basta para satisfacer nuestra duda, la cual era: que, pues, en estas visiones sobrenaturales hay tanto peligro y embarazo para ir adelante, ¿por qué Dios, que es sapientísimo y amigo de apartar de las almas tropiezos y lazos, se las ofrece y comunica?

2a. Fundamentos:

2b. Romanos 13, 1: Las obras que son hechas, de Dios son ordenadas.

2c. Sabiduría 8, 1: “Todo lo gobierna con acierto”, es como si dijera: la sabiduría de Dios dispone todas las cosas con suavidad.

2d. Dios mueve todas las cosas al modo de ellas.

3a. Está claro que para mover Dios el alma y levantarla del fin y extremo de su bajeza al otro fin y extremo de su alteza en su divina unión, halo de hacer ordenadamente y suavemente y al modo de la misma alma.

3b. El orden que tiene el alma de conocer, sea por las formas e imágenes de las cosas criadas, y el modo de su conocer y saber sea por los sentidos, para así irla llevando al modo de ella hasta el otro fin de su sabiduría espiritual, que no cae en sentido.

3c. La lleva primero instruyendo por formas e imágenes y vías sensibles, ahora naturales, ahora sobrenaturales, y por discursos, a ese sumo espíritu de Dios.

4a. Así va Dios perfeccionando al hombre al modo del hombre, por lo más bajo y exterior, hasta lo más alto e interior.

4b. Primero le perfecciona el sentido corporal, moviéndole a que use de buenos objetos naturales perfectos exteriores, como oír sermones, misas, ver cosas santas mortificar el gusto en la comida, macerar con penitencia y santo rigor el tacto.

4c. Cuanto ya están estos sentidos algo dispuestos los suele perfeccionar más, haciéndoles algunas mercedes sobrenaturales y regalos para confirmarlos más en el bien.

4d. Ofreciéndoles algunas comunicaciones sobrenaturales, así como visiones de santos o cosas santas corporalmente, olores suavísimos y locuciones, y en el tacto grandísimo deleite; con que se confirma mucho el sentido en la virtud y se enajena del apetito de los malos objetos.

4e. Allende de esto, los sentidos corporales interiores, como son imaginativa y fantasía, juntamente se los va perfeccionando y habituando al bien con consideraciones, meditaciones y discursos santos, y en todo esto instruyendo al espíritu.

4f. Ya estos dispuestos con este ejercicio natural, suele Dios ilustrarlos y espiritualizarlos más con algunas visiones sobrenaturales, que son las que aquí vamos llamando imaginarias, en las cuales se aprovecha mucho el espíritu, se va desenrudeciendo y reformando poco a poco.

4g. De esta manera va Dios llevando el alma de grado en grado hasta lo más interior.

4h. A veces hace Dios uno sin otro, y por lo más interior a lo menos.

5a. De esta manera va Dios instruyéndola y haciéndola espiritual.

5b. Comenzándole a comunicar lo espiritual desde las cosas exteriores, palpables y acomodadas al sentido, según la pequeñez y poca capacidad del alma.

5c. A la medida que va llegando más el espíritu acerca del trato con Dios, se va desnudando y vaciando de las vías del sentido, que son las del discurso y meditación imaginaria.

5d. Cuando llegare perfectamente al trato con Dios de espíritu, necesariamente ha de haber evacuado todo lo que acerca de Dios podía caer en sentido.

5e. Así como cuanto más una cosa se va arrimando más a un extremo, más se va alejando y enajenando del otro.

5f. Comúnmente se dice un adagio espiritual, y es: Gustato spiritu, desipit omnis caro, que quiere decir: Acabado de recibir el gusto y el sabor del espíritu, toda carne es insipiente.

6a. Por lo tanto, el espíritu ya perfecto no hace caso del sentido.

6b. 1 Corintios 13, 11: Cuando era yo pequeñuelo, sabía como pequeñuelo, hablaba como pequeñuelo, pensaba como pequeñuelo, pero cuando fue hecho varón, vaié las cosas que eran de pequeñuelo.

6c. Si el alma se quisiere siempre asir a ellas y no desarrimarse de ellas, nunca dejaría de ser pequeñuelo niño, y siempre hablaría de Dios como pequeñuelo, y sabría de Dios como pequeñuelo, y pensaría de Dios como pequeñuelo; porque asiéndose a la corteza del sentido, que es el pequeñuelo, nunca vendría a la sustancia del espíritu, que es el varón perfecto.

7a. Cuando son visiones imaginarias no las ha el alma de querer admitir por dos cosas.

7b. La una porque él hace en el alma su efecto, sin que ella sea parte para impedirlo.

7c. En renunciar estas cosas con humildad y recelo, ninguna imperfección ni propiedad hay.

7d. La segunda es por librarse del peligro y trabajo que hay en discernir las malas de las buenas, y conocer si es ángel de luz o de tinieblas, en que no hay provecho ninguno.

8a. Si nuestro Señor no hubiese de llevar al alma al modo de la misma alma, como aquí diremos, nunca le comunicaría la abundancia de su espíritu por esos arcaduces tan angostos de formas y figuras y particulares inteligencias, por medio de las cuales da sustento el alma por meajas.

8b. Salmo 147, 17: Envía su sabiduría a las almas como a bocados.

8c. Lo cual es harto de doler que, teniendo el alma capacidad infinita, la anden dando a comer por bocados del sentido, por su poco espíritu e inhabilidad sensual.

8d. 1 Corintios 3, 1-2: Yo, hermanos, como viniese a vosotros, no os pude hablar como a espirituales, sino como a carnales; porque no pudisteis recibirlo, ni tampoco ahora podéis. Como a pequeñuelos en Cristo os di a beber leche y no a comer manjar sólido.

9a. El alma no ha de poner los ojos en aquella corteza de figuras y objeto que se le pone delante sobrenaturalmente.

9b. Ni tampoco lo ha de poner en cualesquier visiones del sentido interior, cuales son las imaginarias; antes renunciarlas todas.

9c. Solo ha de poner los ojos en aquel buen espíritu que causan, procurando conservarle en obrar y poner por ejercicio lo que es de servicio de Dios ordenadamente.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...