miércoles, 9 de septiembre de 2020

2 Subida del Monte Carmelo. Capítulo 21. Dios se enfada con quien admite revelaciones, visiones y locuciones sobrenaturales.

 


11a. Y puede conocer el demonio que Pedro naturalmente no puede vivir más que tantos años y decirlo antes.

11b. Y así otras y muchas maneras de lo cual no se pueden librar si no es huyendo de todas revelaciones y visiones y locuciones sobrenaturales.

11c. Por lo cual justamente se enoja con quien las admite, porque ve es temeridad de tal meterse en tanto peligro, y presunción y curiosidad, y ramo de soberbia y raíz y fundamento de vanagloria y desprecio de las cosas de Dios, y principio de muchos males en que vinieron muchos.

11d. Los cuales tanto vinieron a enojar a Dios, que de propósito los dejó errar y engañar, y oscurecer el espíritu, y dejar las vías ordenadas de la vida, dando lugar a sus vanidades y fantasías.

11e. Isaías 19, 14: El Señor mezcló en medio espíritu de revuelta y confusión.

11f. Que en buen romance quiere decir espíritu de entender al revés.

11g. Ellos se quisieron meter en lo que naturalmente no podían alcanzar.

11h. Enojado de esto los dejó desatinar, no dándoles luz en lo que Dios no quería que se entremetiesen.

12a.Y de esta manera da Dios licencia al demonio para que ciegue y engañe a muchos, mereciendo sus pecados y atrevimientos.

12b. Cuál leemos haber acaecido a los profetas del rey Acab, dejándoles Dios engañar con el espíritu de mentira, dando licencia al demonio para ello.

12c. 1 Reyes 22, 22: Prevalecerás con tu mentira y engañarlos has; sal y hazlo así.

13a. Así lo profetizó Ezequiel en nombre de Dios, el cual, hablando contra el que se pone querer saber por vía de Dios curiosamente, según la variedad de su espíritu, dice:

13b. Ezequiel 14, 7-9: Cuando el tal hombre viniere al profeta para preguntarme a mí por él, yo, el Señor, le responderé por mí mismo, y pondré mi rostro enojado sobre aquel hombre y el profeta cuando hubiere errado en lo que fue preguntado. Yo el Señor, le responderé por mí mismo, enojado.

13c. Entonces acude el demonio a responder según el gusto y apetito de aquel hombre, el cual, como gusta de ello, y la respuesta y comunicaciones son de su voluntad, mucho se deja engañar.

14. Todo lo dicho hace probar nuestro intento, pues en todo se ve no gustar Dios de que quieran las tales visiones, pues da lugar a que de tantas maneras sean engañados en ellas.

martes, 8 de septiembre de 2020

2 Subida del Monte Carmelo. Capítulo 21, 5-10. Prudencia en las experiencias sobrenaturales, pueden ser del demonio vestido con piel de oveja, haciéndose pasar por Dios.

 


6a. Dios, aunque responda a las tales peticiones algunas veces, se enoje, aunque también queda dado a entender, todavía será bueno probarlo con algunas autoridades de la sagrada Escritura.

6b. 1 Samuel 28, 6-15: se dice que, pidiendo el rey Saúl que le hablase el profeta Samuel que era ya muerto, le apareció el dicho profeta; y con todo eso, se enojó Dios, porque luego le reprendió Samuel por haberse puesto en tal cosa, diciendo:

6c. 1 Samuel 28, 15: ¿Por qué me has inquietado en hacer me resucitar?

6d. Números 11, 32-33: también sabemos que, no porque respondió Dios a los hijos de Israel dándoles las carnes que pedían, se dejase de enojar mucho contra ellos, porque luego les envió fuego del cielo en castigo.

6e. Salmo 77, 30-31: Aún teniendo ellos los bocados en sus bocas, descendió la ira de Dios sobre ellos.

6f. También leemos en Números que se enojó Dios mucho contra Balaán profeta porque fue a los madianitas llamado por Balac, rey de ellos, aunque dijo Dios que fuese, porque tenía él gana de ir y lo había pedido a Dios; porque, estando ya en el camino, le apareció el ángel con la espada y le quería matar, y le dijo:

6g. Números 22, 32: Tu camino es perverso y a mí contrario.

7a. De esta manera y otras muchas condesciende Dios enojado con los apetitos de las almas.

7b. Es cosa peligrosísima querer tratar con Dios por tales vías, y que no dejará de errar mucho y hallarse muchas veces confuso el que fuere aficionado a tales modos.

7c. La dificultad que hay en saber no errar en las locuciones y visiones que son de Dios, hay ordinariamente entre ellas muchas que son del demonio.

7d. Continuamente anda en el alma en aquel traje que anda Dios con ella, poniéndole cosa tan verosímil a las que Dios le comunica, por injerirse él a vueltas como el lobo entre el ganado con pellejo de oveja.

8a. Ejemplo: conoce el demonio que la disposición de la tierra y aires y término que lleva el sol, van de manera y el grado de disposición, que necesariamente, llegado tal tiempo, habrá llegado la disposición de estos elementos a inficionarse, y así a inficionar [infectar, rae.es] la gente con pestilencia, y en las partes que será de más y en las que será de menos.

8b. ¿Qué mucho es que, revelando el demonio esto a un alma, diciendo: “de aquí a un año o medio habrá pestilencia”, que salga verdadero? Y es profecía del demonio.

8c. De la misma manera puede conocer los temblores de la tierra, viendo que se va hinchiendo los senos de ella de aire, y decir: “En tal tiempo temblará la tierra”; lo cual es conocimiento natural; para el cual basta tener el ánimo libre de las pasiones del alma, según lo dice Boecio.

8d. Boecio: “Si quieres con claridad natural conocer las verdades, echa de ti el gozo y el temor, y la esperanza y el dolor”.

9a. También se pueden conocer eventos y casos sobrenaturales en sus causas acerca de la providencia divina, que justísima y certísimamente acude a los que piden las causas buenas o malas de los hijos de los hombres.

9b. Judit 11, 11: En tal tiempo os dará Dios esto, o hará esto, acaecerá esotro ciertamente.

9c. Lo cual da a entender la santa Judit a Holofernes, la cual, para persuadirle que los hijos de Israel habían de ser destruidos sin falta, le contó muchos pecados de ellos primero y miserias que hacían, y luego dijo:

9d. Judit 11, 12: Pues hacen estas coas, está cierto que serán destruidos.

9e. Lo cual es conocer el castigo en la causa, que es tanto como decir: cierto es´ta que tales pecados han de causar tales castigos de Dios, que es justísimo.

9f. Sabiduría 11, 17: En aquello o por aquello que cada uno peca, es castigado.

10a. Puede el demonio conocer esto, no solo naturalmente, sino aun de experiencia que tiene de haber visto a Dios hacer cosas semejantes, y decirlo antes y acertar.

10b. Tobías conoció por la causa el castigo de la ciudad de Nínive; y así, amonestó a su hijo:

10c. Tobías 14, 12-13: Mira, hijo, en la hora que yo y tu madre muriéremos, sal de esta tierra, porque ya no permanecerá.

10d. Todo lo cual también el demonio y Tobías podían saber, no solo por la maldad de la ciudad, sino por experiencia, viendo que tenían los pecados del mundo por que Dios le destruyó en el diluvio.

lunes, 7 de septiembre de 2020

2 Subida del Montte Carmelo. Capítulo 21 a. Dios no gusta le pidamos revelaciones,

 


Capítulo 21. En que declara cómo, aunque Dios responde a loq ue se le pide algunas veces, no gusta de que usen de tal término. Y prueba cómo, aunque condesciende y responde, muchas veces se enoja.

1a. Asegúranse algunos espirituales en tener por buena la curiosidad que algunas veces usan en procurar saber algunas cosas por vía sobrenatural, pensando que, pues Dios algunas veces responde a instancia de ello, que es aquél buen término y que Dios gusta de él, como quiera que sea verdad que, aunque les responde, ni es buen término ni Dios gusta de él, antes disgusta y muchas veces se enoja y ofende mucho.

1b. Porque a ninguna criatura le es lícito salir fuera de los términos que Dios la tiene naturalmente ordenados para su gobierno.

1c. Al hombre le puso términos naturales y racionales para su gobierno; luego querer salir de ellos no es lícito.

1d. Bien sabía esto el rey Acab, que de parte de Dios le dijo Isaías que pidiera una señal, no quiso hacerlo.

1e. Isaías 7, 12: No pediré tal cosa y no tentaré a Dios.

1d. Tentar a Dios es esperar tratarle por vías extraordinarias, cuales son las sobrenaturales.

2a. Si es así, que Dios no gusta, ¿por qué algunas veces responde Dios?

2b. Algunas veces respondió el demonio; pero las que responde Dios es por la flaqueza del alma que quiere ir por aquel camino, porque no se desconsuele y vuelva atrás.

2c. O porque no piense está Dios mal con ella, o por otros fines que Dios sabe, fundados en la flaqueza de aquel alma, por donde ve que le conviene responde y condesciende.

2d. También lo hace con muchas almas flacas y tiernas en darles gustos y suavidad en el trato con Dios muy sensible, mas no porque él quiera y guste.

2d. A caca uno da según su modo: porque Dios es como la fuente, de la cual cada uno coge como lleva el vaso, y a veces la deja coger por esos caños extraordinarios.

2e. Mas no se sigue por eso que es lícito querer coger agua por ellos.

3a. Tiene un padre de familia en su mes a muchos y diferentes manjares y unos mejores que otros. Está un niño pidiéndole de un plato, no el mejor, sino el primero que encuentra; y pide de aquel porque él sabe comer de aquel mejor que de otro. Y, como el padre se ve aunque le dé del mejor manchar no lo ha de tomar, sino aquel que pide, porque no se quede sin comida y desconsolado, dale de aquel con tristeza.

3b. Como vemos que hizo Dios con los suyos en Israel cuando le pidieron un rey: se lo dio de mala gana, porque no les estaba bien.

3c. q Samuel 8, 7: Oye la voz de este pueblo y concédeles el rey que piden, porque no te han desechado a ti, sino a mí, porque no reine sobre ellos.

3d. Dáselo Dios porque no son para comer el manjar más fuerte y sólido de los trabajos de la cruz de su hijo, a que él quería echasen mano más que a otra alguna cosa.

4a. Aunque querer saber cosas por vía sobrenatural, por muy pero lo tengo querer otros gustos espirituales en el sentido.

4b. Yo no veo por donde el alma que las pretende deje de pecar por lo menos venialmente, aunque más buenos fines tenga y más puesta esté en perfección.

4c. Tanto nos habemos de aprovechar de la razón y doctrina efangélica, que, aunque, nos dijesen algunas cosas sobrenaturales, solo habemos de recibir aquello que cae en mucha razón y ley evangélica.

4d. Y entonces recibirlo, no porque es revelación, sino porque es razón, dejando aparte todo sentido de revelación.

4e. Conviene mirar y examinar aquella razón mucho más que si no hubiese revelación sobre ella.

4f. El demonio dice muchas cosas verdaderas y por venir, y conforme a razón, para engañar.

5a. No nos queda otro medio y más seguro que la oración y la esperanza que él proveerá por los medios que él quisiere.

5b. Estando el rey Josafat afligidísimo cercado de enemigos, poniéndose en oración, dijo el santo rey a Dios.

5c. 2 Crónicas 20, 12: Cuando faltan los medios y no llega la razón a proveer en las necesidades, sólo nos queda levantar los ojos a ti, para que tú proveas como mejor te agradare.

viernes, 4 de septiembre de 2020

2 Subida del monte Carmelo. Capítulo 20. ¿Por qué no siempre los profetas del Antiguo Testamento vieron cumplidas sus profecías?

 


Capítulo 20. En que se prueba con autoridades de la Sagrada Escritura cómo los dichos y palabras de Dios, aunque siempre son verdaderas, no son siempre ciertas en sus propias causas.

1a. Nos conviene probar la segunda causa por qué las visiones y palabras de parte de Dios, aunque son siempre verdaderas en sí, no son siempre ciertas cuanto a nosotros; y es por razón de sus causas, en que ellas se fundan.

1b. Muchas veces dice Dios cosas que son variables y pueden faltar.

1c. Cuando una cosa depende de otra, faltando la una, falta también la otra.

1d. Como si Dios dijese: “De aquí a un año tengo que enviar tal plaga a este reino”; y la causa de esta amenaza es cierta ofensa que se hace a Dios en el reino: si cesase podrá cesar el castigo y era verdadera la amenaza.

2a. Jonás 3, 4: De aquí a cuarenta días ha de ser asolada Nínive.

2b. Lo cual no se cumplió porque cesó la causa de esta amenaza, que eran sus pecados, haciendo penitencia de ellos.

2c. Leemos en el libro 1 Reyes 21, 21 que, habiendo hecho el rey Acab un pecado muy grande, le envió Dios a prometer grande castigo, siendo nuestro padre Elías el mensajero sobre su persona, sobre su casa y sobre su reino. Y, porque Acab rompió y anduvo triste y humillado, y se vistió de cilicio y ayunó y durmió en saco y anduvo triste y humillado, le envió luego a decir con el mismo profeta.

2d. 1 Reyes 21, 29: Por cuanto Abab se ha humillado por amor de mí, no enviaré el mal que dije en sus días, sino en los de su hijo.

2e. Porque mandó Acab el ánimo y afecto con que estaba, mudó también Dios su sentencia.

3a. Muchas cosas suele Dios decir y enseñar y prometer, no para que entonces se entiendan ni se posean, sino para que después se entiendan cuando convenga tener la luz de ellas o cuando se consigue el efecto de ellas.

3b. Como vemos que hizo con sus discípulos cuya sabiduría no entendieron hasta el tiempo que habían de predicarla, que fue cuando vino sobre ellos el Espíritu santo.

3c. Juan 14, 26: “Pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mí nombre, será quien os lo enseñe todo y se vaya recordando todo lo que os fue dicho.

3d. Juan 12, 16: “Estas cosas no las comprendieron sus discípulos al principio, pero cuando Jesús fue glorificado, entonces se acordaron de que esto estaba escrito acerca de él y que así lo habían hecho para con él”.

4a.1 Samuel 2, 30: Muy de veras dije antes de ahora que tu casa y la casa de tu padre había siempre que servirme de sacerdocio en mi presencia para siempre. Pero este propósito muy lejos está de mí. No haré tal.

4b. Que, por cuanto este oficio de sacerdocio se fundaba en dar honra y gloria a Dios, y por este fin había Dios prometido darlo a su padre para siempre, en faltando el celo a Helí de honra de Dios porque honraba más a sus hijos que a Dios, disimulando los pecados por no los afrentar, faltó también la promesa.

5a. 1 Reyes 11, 38: [a Roboán] Si tú guardares mis mandamientos como mi siervo David, yo también seré contigo como con él, y te edificaré casa como a mi siervo David.

5b. Él está sobre el cielo y habla en camino de eternidad; nosotros, ciegos, sobre la tierra, y no entendemos sino vías de carne y tiempo.

5c. Eclesiastés 5, 1: Dios está sobre el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, no te alargues ni arrojes en hablar.

6a. ¿Por qué nos comunica Dios esas cosas? Ya he dicho que cada cosa se entenderá en su tiempo por orden del que habló, y entenderlo ha quien él quisiere, porque no hace Dios cosa sin causa y verdad.

6b. Esto sabían muy bien los profetas, en cuyas manos andaba la palabra de Dios, a los cuales eran grande trabajo la profecía acerca del pueblo; porque, como habemos dicho, mucho de ello no lo veían acaecer como a la letra se les decía. Y era causa de que hiciesen mucha risa y mofa a los profetas.

6c. Jeremías 20, 7: Búrlanse de mí todo el día, todos se mofan y desprecian, porque ya ha mucho que doy voces sobre la maldad y les prometo destrucción, y hase hecho la palabra del Señor para mí afrenta y burla todo el tiempo. Y dije: No me tengo de acordar de él ni tengo más de hablar en su nombre.

6d. Lamentaciones 3, 47: Temor y lazo se nos ha hecho la profecía y contradicción de espíritu.

7a. Y así, porque no hiciesen burla de él cuando no viesen cumplida su profecía, se iba huyendo por no profetizar; y así estuvo esperando todos los cuarenta días fuera de la ciudad, a ver si se cumplía su profecía; y, como no se cumplió, se afligió grandemente, tanto que dijo a Dios:

7b. Jonás 4, 2: Ruégote, Señor, ¿por ventura no es esto lo que yo decía estando en mi tierra? Por eso contradije, y me fui huyendo a Tarsis.

8a. ¿Qué hay, pues, de qué maravillarnos de que algunas cosas que Dios hable y revele a las almas no salgan así como ellas las entienden?

8b. Por tanto, no hay que asegurarse en su inteligencia, sino en fe.

jueves, 3 de septiembre de 2020

2 Subida del Monte Carmelo. 19 c. Rechazar las visiones y locuciones de Dios. Pero, ¿por qué? Tres post con los argumentos.

 


11a. El maestro espiritual ha de procurar que el espíritu de su discípulo no se abrevie en querer hacer caso de todas las aprehensiones sobrenaturales, sino, apartándole de todas visiones y locuciones, impóngale en que sepa estar en libertad y tiniebla de fe, en que se recibe la libertad de espíritu y abundancia, y la sabiduría e inteligencia propia de los dichos de Dios.

11b. Es imposible que el hombre, si no es espiritual pueda juzgar de las cosas de Dios ni entender razonablemente.

11c. 1 Corintios 2, 14-15: El hombre animal no percibe las cosas que son del espíritu de Dios, porque son locura para él, y no puede entenderlas porque son ellas espirituales; pero el espiritual todas las cosas juzga.

11d. Es temeridad atreverse a tratar con Dios y dar licencia para ello por vía de aprehensión sobrenatural del sentido.

12a. Demos caso que está un santo muy afligido porque le persiguen sus enemigos, y que le responde Dios, diciendo: “Yo te libraré de todos tus enemigos”. Esta profecía puede ser verdaderísima y, con todo eso, venir a prevalecer sus enemigos y morir a sus manos.

12b. El que entendiera temporalmente quedará engañado, porque Dios pudo hablar de la verdadera y principal libertad y victoria, que es la salvación donde el alma está libre y victoriosa de todos sus enemigos.

12c. Salmo 2, 9: Regirás todas las gentes con vara de hierro, y desmenuzarlas has como a un vaso de barro.

12d. En la cual habla Dios según el principal y perfecto señorío, que es el eterno, el cual se cumplió; y no según el menos principal, que era el temporal, el cual en Cristo no se cumplió en toda su vida temporal.

13a. Está un alma con grandes deseos de ser mártir. Acaecerá que Dios le responda diciendo: “Tú serás mártir”, y le dé interiormente gran consuelo y confianza de que lo ha de ser. Y, con todo, acaecerá que no muera mártir, y será la promesa verdadera.

13b. Pues, ¿cómo no se cumplió así? Porque se cumplirá y se podrá cumplir porque el deseo formal del alma era, no aquella manera de muerte, sino hacer a Dios aquel servicio de mártir y ejercitar el amor por él como mártir.

13c.  Aquella manera de morir, por sí no vale nada sin este amor, el cual amor y ejercicio y premio de mártir le da por otros medios muy perfectamente.

13d. Queda el alma muy satisfecha en que le dio lo que ella deseaba.

13e. Salmo 9, 17: El Señor cumplió a los pobres su deseo.

13f. Proverbios 10, 24: A los justos dárseles ha su deseo.

13g. Muchos santos desearon muchas cosas de Dios en particular por Dios y no se les cumplió en esta vida su deseo, es de fe que, se les cumplió en la otra perfectísimamente.

13h. Lo cual, siendo así verdad, también lo sería prometérsele Dios en esta vida, diciéndoles: “Vuestro deseo se cumplirá”; y no ser en la manera que ellos pensaban.

14. Es lo más acertado y seguro hacer que las almas huyan con prudencia de las tales cosas sobrenaturales, acostumbrándolas, como habemos dicho, a la pureza de espíritu en fe oscura, que es el modelo de la unión.

miércoles, 2 de septiembre de 2020

2 Subida del monte Carmelo. Capítulo 19 b. Mucha prundencia en la interpretación de las profecías bíblicas:no tomarlas al pié de la letra.

 


6a. Isaías 28, 9-11: ¿A quién enseñará Dios ciencia? ¿y a quién hará entender la profecía y palabra suya? Solamente a aquellos que están ya apartados de la leche y desarraigados de los pechos. Porque todos dice – es a saber, sobre las profecías –: promete y vuelve luego a prometer, espera y vuelve a esperar, espera y vuelve a esperar; un poco allí, un poco allí, porque en la palabra de su labio y en otra lengua hablará a este pueblo.

6b. Dice Isaías que hacían éstos burla de las profecías y decían por escarnio este proverbio de espera y vuelve luego a esperar, dando a entender que nunca se les cumplía, porque estaban ellos asidos a la letra, que es la leche de los niños.

7a. Jeremías 4, 10: ¡Ay, ay, ay, Señor Dios!, ¿por ventura has engañado a este pueblo y a Jerusalén, diciendo: paz vendrá sobre vosotros, y ves aquí ha venido cuchillo hasta el ánima?

7b. La paz que les prometía Dios era la que había de haber entre Dios y el hombre por medio del Mesías que les había de enviar, y ellos entendían de la paz temporal. Y, por eso, cuando tenían guerras y trabajos, les parecía engañarles Dios, acaeciéndoles al contrario de lo que ellos esperaban.

7c. Jeremías 8, 15: Esperando habemos paz, y no hay bien de paz.

7d. Y así, era imposible dejarse ellos de engañar, gobernándose sólo por el sentido literal.

7e. Salmo 71, 12: Librará al pobre del poder del poderoso, y al pobre que no tenía ayudador.

7f. Viéndole después nacer en bajo estado, y vivir en pobreza, y morir en miseria, y que no sólo temporalmente no se enseñoreó de la tierra mientras vivió, sino que se sujetó a gente baja, hasta que murió debajo del poder de Poncio Pilato, y que no sólo a sus discípulos pobres no los libro de las manos de los poderosos temporalmente, mas los dejó mater y perseguir por su nombre.

8a. Y así, hablaba Dios de Cristo y de sus secuaces que eran reino eterno y libertad eterna; y ellos entendiendo, a su modo, de lo menos principal, de que Dios hace poco caso, que era señorío temporal y libertad temporal, lo cual delante de Dios ni es reino ni libertad.

8b. Hechos 13, 27: Los que moraban en Jerusalén y los príncipes de ellas, no sabiendo quién era ni entendiendo los dichos de los profetas, que cada sábado se recitan, juzgando, le acabaron.

9a. Lucas 24, 21: Nosotros esperábamos que había de redimir a Israel.

9b. Entendiendo ellos [los discípulos de Emaús] también que había de ser la redención y señorío temporal. A los cuales, apareciendo Cristo nuestro Redentor, reprendió de insipientes y pesados y rudos de corazón para creer las cosas que habían dicho los profetas.

9c. Y aun al tiempo que se iba al cielo, todavía estaban algunos en aquella rudeza y el preguntaron.

9d. Hechos 1, 6: Señor, haznos saber si has de restituir en este tiempo al reino de Israel.

9e. Hace decir el Espíritu santo muchas cosas en que él lleva otro sentido del que entienden los hombres, como se hecha de ver en lo que hizo decir a Caifás de Cristo.

9f. Juan 11, 50: Que convenía que un hombre muriese por que no pereciese toda la gente.

9g. Lo cual no lo dijo de suyo; y él lo dijo y entendió a un fin, y el Espíritu santo a otro.

10. De donde se ve que, aunque los dichos y revelaciones sean de Dios, no nos podemos asegurar en ellos, pues no podemos muchos y muy fácilmente engañar en nuestra manera de entenderlos; porque ellos todos son abismo y profundidad de espíritu, y quererlos limitar a lo que de ellos entendemos y pude aprehender el sentido nuestro no es más que querer palpar el aire y palpar alguna mota que encuentra la mano en él; y el aire se va y no queda nada.

martes, 1 de septiembre de 2020

2 Subida del monte Carmelo. Capítulo 19 a. Las visiones no siempre son comprendidas bien.

 


Capítulo 19. En que se declara y prueba cómo, aunque las visiones y locuciones que son de parte de Dios son verdaderas, no podemos engañar acerca de ellas. Pruébase con autoridades de la Escritura divina.

1a. Aunque las visiones y locuciones de Dios son verdaderas y siembre en sí ciertas, no lo son siempre para nosotros.

1b. La una es por nuestra defectuosa manera de entender, y la otra, porque las causas de ellas a veces son variables.

1c. Lo primero: la causa de esto es porque como Dios es inmenso y profundo, suele llevar en sus profecías, locuciones y revelaciones, otras vías, conceptos e inteligencias muy diferentes de aquel propósito y modo a que comúnmente se pueden entender de nosotros.

1d. En la sagrada Escritura, donde a muchos de los antiguos no les salían muchas profecías y locuciones de Dios como ellos esperaban, por entenderlas ellos a su modo, de otra manera, muy a la letra.

2a. Génesis 15, 7: Esta tierra te daré. Dijo Dios a Abrahán.

2b. Génesis 15, 8: Señor, ¿de dónde o por qué señal tengo de saber que la tengo de poseer? Respondió Abrahán

2c. Entonces le reveló Dios que no él en persona, sino sus hijos, después de cuatrocientos años, la habían de poseer.

2d. Abrahán estaba engañado en la manera de entender. Si obrara según él entendía la profecía, pudiera errar mucho.

3a. Génesis 46, 3-4: Jacob, no temas, desciende a Egipto, que yo descenderé allí contigo, y cuando de ahí volviere a salir, yo te sacaré, guiándote.

3b. Sabemos que el santo viejo Jacob murió en Egipto, y no volvió a salir vivo. Y era que se había de cumplir en sus hijos, a los cuales de allí sacó de muchos años, siéndoles él mismo la guía del camino.

4a. Jueces 20, 11ss: habiéndose juntado todas las tribus de Israel para pelear contra la tribu de Benjamín, para castigar cierta maldad que entre ellos se había consentido, por razón de haberles Dios señalado capitán para le guerra, fueron ellos tan asegurados de la victoria, que, saliendo vencidos y muertos de los suyos veintidós mil, quedaron muy maravillados y puestos delante de Dios llorando todo el día, no sabiendo la causa de la caída, habiendo ellos entendido la victoria suya. Y como preguntasen a Dios si volverían a pelear o no, les respondió que fuesen y peleasen contra ellos. Los cuales, teniendo ya esta vez por suya la victoria, salieron con grande atrevimiento, y salieron vencidos también la segunda vez y con pérdida de diez y ocho mil de su parte. De donde quedaron confusísimos, no sabiendo qué se hacer, viendo que, mandándoles Dios pelear, siempre salían vencidos.

4b. Porque el dicho de Dios no era engañoso, porque él no les había dicho que vencerían, sino que peleasen; porque en estas caídas les quiso Dios castigar cierto descuido y presunción que tuvieron, y humillarlos así.

5a. De esta manera y muchas acaece engañarse las almas acerca de las locuciones y revelaciones de parte de Dios, por tomar la inteligencia de ellas a la letra y corteza.

5b. El principal intento de Dios en aquellas cosas es decir y dar el espíritu que está allí encerrado, el cual es dificultoso de entender.

5c. Este es muy más abundante que la letra y muy extraordinario y fuera de los límites de ella.

5d. 2 Corintios 3, 6: la letra mata y el espíritu da vida.

5e. Se ha de renunciar la letra, en este caso, del sentido y quedarse a oscuras en la fe, que es el espíritu, al cual no puede comprehender el sentido.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...