lunes, 8 de marzo de 2021

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 24. Separación del alma del cuerpo, mediante la intensa lucha interior y agudo sufrimiento.


 Capítulo 23. Dice el admirable escondrijo en que es puesta el alma en esta noche, y cómo aunque el demonio tiene entrada en otros muy altos, no en ete.

1a. En celada es decir: escondido o encubierto.

1b. Lo que aquí dice el alma, que a oscuras y en celada salió, es más cumplidamente dar a entender la gran seguridad que ha dicho en el primer verso de eta canción que lleva por medio de esta oscura contemplación en el camino de la  unión de amor a Dios.

1c. Es decir que, por cuanto iba a oscuras iba encubierta y escondida del demonio y de sus cautelas[1] y asechanzas.

2a. La causa por qué el alma en oscuridad va libre y escondida de las asechanzas del demonio, es porque la contemplación infusa se infunde pasiva y secretamente en el alma a excusas[2] de los sentidos y potencias interiores y exteriores de la parte sensitiva.

2b. No solo del impedimento va escondida y libre, sino también del demonio, el cual, si no es por medio de estas potencias de la parte sensitiva, no puede alcanzar ni conocer lo que hay en el alma, ni lo que en ella pasa.

2c. Cuando la comunicación es más espiritual, interior y remota de los sentidos, tanto menos el demonio alcanza a entenderla.

3a. Es mucho lo que importa para la seguridad del alma que el trato interior con Dios sea de manera que sus mismos sentidos de la parte inferior queden a oscuras y ayunos de ellos y no los alcance.

3b. Lo uno porque haya lugar que la comunicación espiritual sea más abundante, no impidiendo la flaqueza de la parte sensitiva la libertad del espíritu.

3c. Lo otro porque va más segura, no alcanzando el demonio tan adentro.

3d. Mateo 6, 3: No sepa tu siniestra lo que hace tu diestra.

3e. Lo que pasa en la parte diestra, que es la superior y espiritual del alma, no lo sepa la siniestra, esto es, sea de manera que la porción inferior de tu alma, que es la parte sensitiva, no lo alcance.

3f. Sea solo secreto entre el espíritu y Dios.

4a. Muchas veces, cuando hay en el alma y pasan estas comunicaciones espirituales muy interiores y secretas, aunque el demonio no alcance cuáles y cómo sean, por la gran pausa y silencio que causan algunas de ellas en los sentidos y potencias de la parte sensitiva, por aquí hecha de ver que las hay y que recibe el alma algún bien.

4b. Como ve que no puede alcanzar a contradecirlas al fondo del alma, hace cuanto puede por alborotar y turbar la parte sensitiva que es donde alcanza.

4c. Ahora con dolores, ahora con horrores y miedos, con intento de desquietar y turbar por este medio a la parte superior y espiritual del alma.

4d. Muchas veces la comunicación de la tal contemplación tiene su puro embestimiento en el espíritu y hace fuerza en él.

4e. No le aprovecha al demonio su diligencia para desquitarle, antes el alma entonces recibe nuevo provecho y mayor y más segura paz.

4f. En sintiendo la turbadora presencia del enemigo se entra ella más adentro del fondo interior, donde se ve más alejada del enemigo y escondida.

4g. Allí aumetársele la paz y el gozo que el demonio pretendía quitar.

4h. Todo aquel temor le cae por de fuera, sintiéndolo ella claramente y holgándose[3] de verse tan a lo seguro gozar de aquella quieta paz y sabor del esposo escondido, que ni mundo ni demonio puede dar ni quitar.

4i. Sintiendo allí el alma la verdad de lo que la esposa a este propósito dice en los Cantares.

4j. Cantar de los cantares 3, 7-8: Mirad que el lecho de salomón cercan sesenta fuentes, etc., por los temores de la noche.

4k. Cantar de los cantares 3, 7-8: “¡Mira: la litera de la Sulamita! Sesenta valientes la escoltan, de los más valientes de Israel. Todos ellos empuñan la espada, son adiestrados guerreros: cada uno con la espada al flanco, contra las emboscadas nocturnas.

4l. Esta fortaleza y paz siente, aunque muchas veces siente atormentar la carne y los huesos por defuera.

5a. Otras veces, cuando la comunicación no comunica mucho en el espíritu, sino que participa en el sentido, con más facilidad alcanza el demonio a turbar el espíritu y alborotarle por medio del sentido con estos horrores.

5b. Entonces es grande el tormento y pena que causa en el espíritu.

5c. Algunas veces más de lo que se puede decir; porque, como va de espíritu a espíritu desnudamente, es intolerable el horror que causa el malo en el bueno cuando le alcanza su alboroto[4].

5d. Lo cual da a entender la esposa en los Cantares cuando dice haberle a ella acaecido así al tiempo que quería descender al interior recogimiento a gozar de estos bienes.

5e. Cantar de los cantares 6, 1: Descendí al huerto de las nueces para ver las manzanas de los valles y si había florecido la viña; no supe; conturbóme mi alma por las cuadrigas de Aminadab.

5f. Esto es, por los carros y estruendos, que es el demonio.

6a. Otras veces acaece cuando es por medio del ángel bueno, que algunas veces el demonio echa de ver alguna merced que Dios quiere hacer alma.

6b. Las que son por medio del ángel bueno, ordinariamente permite Dios que las entienda el adversario.

6c. Para que haga contra ellas lo que pudiere según la proporción de la justicia, y así no pueda alegar el dominio de su derecho, diciendo que no le dan lugar para conquistar su alma, como hizo de Job.

6d. Job 1, 9-11: “Satán contestó al Señor: ¿Y crees que Job teme a Dios de balde? ¿No has levantado tú mismo una valla en torno a él, su hogar y todo lo suyo? Has bendecido sus trabajos, y sus rebaños se extienden por el país. Extiende su mano y daña sus bienes y ¡ya verás como te maldice en la cara!”.

6e. Job 2, 4-8: Satán contestó al Señor: Piel por piel; por salvar la vida el hombre lo da todo. Extiende tu mano y hiérelo en su carne y en sus huesos. ¡Verás cómo te maldice cara a cara! El Señor respondió a Satán: Haz lo que quieras con él, pero respétale la vida. Satán abandonó la presencia del Señor. Entonces hirió a Job con llagas malignas, desde la planta del pie a la coronilla. Job cogió una tejuela para rasparse con ella y se sentó en el polvo”.

6f. Lo cual sería si no dejase Dios lugar a que hubiese cierta paridad en los dos guerreros, conviene a saber, el ángel bueno y el malo, acerca del alma, y así la victoria de cualquiera sea más estimada y el alma más victoriosa y fiel en la tentación sea más premiada.

7a. Esta es la causa por qué, a la misma medida y modo que va Dios llevando el alma y habiéndose con ella, da licencia al demonio para que de esa misma manera se haya él con ella.

7b. Si tiene visiones verdaderas por medio del ángel bueno también da Dios licencia al ángel malo para que en aquel mismo género se las pueda representar falsas.

7c. Según son de aparentes el alma que no es cauta fácilmente puede ser engañada, como muchas de esta manera lo han sido.

7d. De lo cual hay figura en el Éxodo.

7e. Éxodo 7, 11-12: “El faraón llamó a sus sabios y hechiceros, y los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos, cada uno tiró su bastón, y se convirtieron en serpientes; pero el bastón de Aarón se tragó los otros bastones.

7f. Éxodo 8, 7: Moisés y Aarón salieron del palacio del faraón y Moisés suplicó al Señor acerca de las ranas, como había acordado con el faraón.

7g. Donde se dice que, todas las señales que hacía Moisés verdaderas, hacían también los mágicos del faraón aparentes; que, si él sacaba ranas, ellos también las sacaban; si él volvía el agua en sangre, ellos también la volvían.

7h. Éxodo 8, 3: “Pero lo mismo hicieron los magos con sus encantamientos; hicieron saltar las ranas sobre la tierra de Egipto”.

7i. Éxodo 8, 22: “Los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos, de modo que el corazón del faraón se obstinó y no les hizo caso, como había anunciado el Señor”.

8a. No solo en este género de visiones corporales imita, sino también en las espirituales comunicaciones, cuando son por medio del ángel, alcanzándolas a ver, como decimos.

8b. Porque, como dice Job: Omne sublime videt.

8c. Job 41,25: “Nadie se le iguala en la tierra, pues es criatura sin miedo”.

8d. Imita y se entremete.

8e. Aunque en estas, como son sin forma y figura, no las puede imitar y formar con las otras que debajo de alguna especie o figura se representan.

8f. Para impugnarla, al mismo modo que el alma es visitada, represéntala su temor espiritual para impugnar y destruir espiritual con espiritual.

8g. Cuando esto acaece así, al tiempo que el ángel bueno va a comunicar al alma la espiritual contemplación, no puede el alma ponerse tan presto en lo escondido y celada de la contemplación que no sea notada del demonio.

8h. Y la alcance de vista con algún horror y turbación espiritual, a veces harto penosa para el alma.

8i. Algunas veces se puede el alma despedir presto, sin que haya lugar de hacer en ella impresión en el dicho horror del espíritu malo.

8j. Se recoge dentro de sí, favorecida para esto de la eficaz merced espiritual que el ángel bueno entonces le hace.

9a. Otras veces prevalece el demonio y comprehende[5] al alma la turbación y el horror.

9b. Lo cual es al alma de mayor pena que ningún tormento de esta vida le podría ser.

9c. Como esta horrenda comunicación va de espíritu a espíritu, algo desnuda y claramente de todo lo que es cuerpo, es penosa sobre todo sentido.

9d. Dura esto algún tanto en el espíritu, no mucho, porque saldría el espíritu de las carnes con la vehemente comunicación del otro espíritu.

9e. Después queda la memoria que basta para dar gran pena.

10a. Todo esto que habemos dicho pasa en el alma pasivamente sin ser ella parte en hacer y deshacer acerca de ello.

10b. Porque cuando el ángel bueno permite al demonio la ventaja de alcanzar al alma con este espiritual horror, hácelo para purificarla y disponerla con esta vigilia espiritual para alguna gran fiesta o merced espiritual que le quiere hacer el que nunca mortifica, sino para dar vida, ni humilla sino para ensalzar.

10c. 1 Samuel 2, 6-7: “El Señor da la muerte y la vida, hunde en el abismo y levanta, da la pobreza y la riqueza, humilla y enaltece”.

10d. Lo cual acaece de allí a poco, que el alma, conforme a esta purgación tenebrosa y horrible que padeció, goza de admirable y sabrosa contemplación espiritual.

10e. A veces tan subida que no hay lenguaje para ella.

10f. Pero sutilizóla[6] mucho el espíritu para poder recibir este bien el antecedente horror del espíritu malo.

10g. Estas visiones espirituales más son de otra vida que de esta, y, cuando se ve una, dispone para la otra.

11a. Lo dicho se entiende acerca de cuando visita Dios al alma por medio del ángel bueno.

11b. En lo cual no va ella totalmente tan a oscuras y encelada que no le alcance algo el enemigo.

11c. Cuando Dios por ´si mismo la visita, entonces se verifica bien el dicho verso.

11d. Porque totalmente a oscuras y en celada del entendimiento recibe las mercedes espirituales de Dios.

11e. La causa es porque como su Majestad mora sustancialmente en el alma, donde ni ángel ni demonio pueden llegar a entender lo que pasa, no puede conocer las íntimas y secretas comunicaciones que entre ella y Dios allí pasan.

11d. Estas, por cuanto las hace el Señor por sí mismo, totalmente son divinas y soberanas.

11e. Son toques sustanciales de divina unión entre el alma y Dios.

11f. En uno de los cuales, por ser éste el más alto grado de oración que hay, recibe el alma mayor bien que en todo el resto.

12a. Estos son los toques que ella le entró pidiendo en los Cantares, diciendo: Osculetur me osculo oris sui, etc. (1,1).

12b. Cantar de los cantares 1,2: “¡Béseme con los besos de su boca!”.

12c. Que por ser cosa que tan a lo justo pasa con Dios, donde el alma contantass ansias codicia llegar, estima y codicia un toque de esta divinidad más que todas las mercedes que Dios le hace.

12c. Después que en los dichos Cantares le había hecho muchas, que allí ha contado, no hallándose satisfecha, dice, pidiendo estos toques divinos:

12d. Cantar de los cantares 8, 1: ¿Quién te me dará, hermano mío, que te hallase yo sala afuera mamando de los pechos de mi madre, porque con la boca de mi alma te besase, y así no me despreciase ni me atraviese ninguno?

12e. Siendo la comunicación que Dios le hicere para sí solo, afuera y a excusa de todas las criaturas, que esto quiere decir solo y afuera mamando.

12f. Esto es, enjugando y apagando los pechos de los apetitos y afecciones de la parte sensitiva.

12g. La cual es cuando ya con libertad de espíritu, sin que la parte sensitiva alcance a impedirlo, ni el demonio por medio de ella a contradecirlo, goza el alma en sabor y paz íntima estos bienes.

12h. Entonces no se le atrevería el demonio, porque no lo alcanzaría, ni podrá llegar a entender estos divinos toques en la sustancia del alma en la amorosa sustancia de Dios.

13a. A este bien ninguno llega si no es por íntima purgación y desnudez y escondrijo espiritual de todo lo que es criatura.

13b. Lo cual a oscuras y escondido se va confirmando el alma en unión con Dios por amor.

14a. Cuando acaece que aquellas mercedes se le hacen al alma en celada, que es sólo en espíritu, suele en algunas de ellas el alma verse, sin saber como es aquello, tan apartada y alejada según la parte espiritual y superior de la porción inferior y sensitiva, que conoce en sí dos partes tan distintas entre sí.

14b. Le parece no tiene que ver la una con la otra, pareciéndole que está muy remota y apartada de la una.

14c. En cierta manera así lo está.

14d. Según eta operación, que entonces es toda espiritual, no comunica en la parte sensitiva.

11e. Se va haciendo el alma toda espiritual.

11f. En estos escondrijos de contemplación unitiva se le acaban por sus términos de quitar las pasiones y apetitos espirituales en mucho grado.

11g. Hablando de la porción superior del alma, dice luego este último verso.

11h. Estando ya mi casa sosegada.



[1] Cautela. 2. Astucia, mañana y sutileza para engañar. www.rae.es

[2] Excusa > Escusa: 2. Provecho o ventaja que por especial condición y pacto disfrutan algunas personas según los estilos de los lugares.

[3] Holgar: 3. Alegrarse (recibir o sentir alegría). www.rae.es

[4] Alboroto: 1. Vocerío o estrépito causado por una o varias personas. 4. Sobresalto, inquietud, zozobra. www.rae.es

[5] Comprehender. Comprender: 3. Extender, alcanzar o penetrar algo. www.rae.es

[6] Sutilizar: 2. Limar, pulir, perfeccionar algo no material.

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 22. El porqué de estas declaraciones.

 


Capítulo 22. Explícase el tercer verso de la segunda canción.

1a. Le fue dichosa ventura al alma salir de una tal empresa, como esta su salida fue en la cual se libró del demonio y del mundo y de su misma sensualidad.

1b. Alcanzando la libertad dichosa y deseada de todos, del espíritu, salió de lo bajo a lo alto, de terrestre se hizo celestial, y de humana, divina.

1c. Viniendo a tener su conversación en los cielos.

1d. Filipenses 3, 20: “Nosotros, en cambio, somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo”.

2a. Lo que era de más importancia, y por lo que yo principalmente me puse en esto, que fue declarar esta noche a muchas almas que, pasando por ella, estaban de ella ignorantes, está medianamente declarado, y dado a entender, aunque harto menos de lo que ello es:

2b. Cuántos sean los bienes que consigo trae el alma, y cuán dichosa ventura le sea al que por ella va.

2c. Y para que, cuando se espantaren con el horror de tantos trabajos, se animen con la cierta esperanza de tantos y tan aventajados bienes de Dios como en ella se alcanzan.

2d. También le fue dichosa ventura al alma por lo que dice luego en el verso siguiente.

2e. A oscuras y en celada.

jueves, 4 de marzo de 2021

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 21. La fe, la esperanza y la caridad, los tres medios para vencer al demonio, el mundo y la carne.

 

Capítulo 21. Declárase esta palabra “disfrazada” y dícense los colores del disfraz del alma en esta noche.

1.Resta ahora saber por qué causa también dice el alma que ella salió por esta secreta escala disfrazada.

2a. Disfrazarse no es otra cosa que disimularse y encubrirse debajo de otro traje y figura que de suyo tenía.

2b. Por debajo de aquella forma y traje mostrar de fuera[1] la voluntad y pretensión que en el corazón tiene para ganar la gracia y voluntad de quien bien quiere.

2c. Para encubrirse de sus émulos[2], y así poder hacer mejor sus hechos.

2d. Aquellos trajes y librea[3] toma que más represente y signifique la afección de su corazón, y con que mejor se pueda acerca de los contrarios disimular.

3a. El alma aquí tocada del amor del esposo Cristo, pretendiendo caerle en gracia y ganarle la voluntad, aquí sale disfrazada con aquel disfraz que más al vivo represente las afecciones[4] del espíritu y que con más segura vaya de los adversarios suyos y enemigos, que son: demonio, mundo y carne.

3b. La librea que lleva es de tres colores principales, que son blanco, verde y colorado, por las cuales son denotadas[5] las tres virtudes teologales, que son: fe, esperanza y caridad.

3c. Con las cuales no solamente ganará la gracia y voluntad de su amado, pero irá muy amparada y segura de sus tres enemigos.

3d. La fe es una túnica interior de una blancura tan levantada, que disgrega la vista de todo entendimiento.

3e. Yendo el alma vestida de fe va muy amparada contra el demonio, que es el más fuerte y astuto enemigo.

4a. San Pedro no halló otro mayor amparo que ella para librarse de él.

4b. 1 Pedro 5, 9: Cui resistite fortes in fide.

4c. 1 Pedro 5, 8: “Sed sobrios, velad. Vuestro adversario, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quien devorar. Resistidle firmes en la fe”.

4d. Para conseguir la gracia y unión del Amado no puede el alma mejor túnica y camisa interior que esta blancura de la fe, porque sin ella imposible es agradar a Dios.

4e. Hebreos 11, 6: “Y sin fe es imposible complacerlo”.

4d. Y con ella es imposible dejarle de agradar, pues él mismo dice por el profeta Oseas:

4e. Oseas 2, 20: Desponsabo te mihi in fide.

4f. Oseas 2, 22: “Me desposaré contigo en fidelidad”.

4g. Es como decir: si te quieres alma, unir y desposar conmigo, has de venir interiormente vestida de fe.

5a. Esta blancura de fe llevaba el alma en salida de esta noche oscura, cuando caminando en tinieblas y aprietos interiores.

5b. No dándole su entendimiento algún alivio de luz.

5c. Ni de arriba, pues le parecía el cielo cerrado y Dios escondido.

5d. Ni de abajo, pues los que la enseñaban no le satisfacían.

5e. Sufrió con constancia y perseveró.

5f. Pasando por aquellos trabajos sin desfallecer y faltar al amado.

5g. El cual en los trabajos y tribulaciones prueba la fe de su esposa.

5h. De manera que pueda decir:

5i. Salmo 16, 4: Por las palabras de tus labios yo guardé caminos duros.

6a. Luego sobre esta túnica blanca de fe, se sobrepone el segundo color, que es una almilla[6] verde, por el cual es significada la virtud de la esperanza.

6b. Con la cual alma se libra y ampara del segundo enemigo, que es el mundo.

6c. Porque esta verdura de esperanza viva en Dios da al alma una tal viveza y animosidad y levantamiento a las cosas de la vida eterna, que, en comparación de lo que allí espera, todo lo del mundo le parece seco y lacio[7] y muerto, de ningún valor.

6d. Aquí se despoja y desnuda de todas estas vestiduras y traje del mundo.

6e. No poniendo su corazón en nada, ni esperando nada de lo que hay o ha de haber en él.

6g. Viviendo solamente vestida de esperanza de vida eterna.

6h. Teniendo el corazón tan levantado del mundo, no solo no le puede tocar y asir el corazón, pero ni alcanzarle de vista.

7a. Con esta verde librea y disfraz va el alma muy segura de este segundo enemigo del mundo.

7b. A la esperanza llama san Pablo:

7c. 1 Tesalonicenses 5, 8: yelmo de salud.

7d. Que es una arma que ampara toda la cabeza y la cubre de manera que no le queda descubierto sino una visera por donde ver.

7e. Eso tiene la esperanza, que todos los sentidos de la cabeza cubre.

7d. No se engolfan en cosa alguna del mundo, ni les quede por donde les pueda herir alguna saeta del mundo.

7e. Solo les queda una visera para que el ojo pueda mirar hacia arriba, y no más, que es el oficio que de ordinario hace la esperanza en el alma, que es levantar los ojos a mirar a Dios.

7f. Dice David que hacía él cuando dijo:

7g. Salmo 24, 15: Oculi mei semper ad Dominum.

7h. Salmo 24, 15: “Tengo los ojos puestos en el Señor”.

7i. No esperando bien ninguno de otra parte, sino, como él mismo en otro salmo dice:

7j. Salmo 122, 2: Que así como los ojos de la sierva están en manos de su señora puestos, así los nuestros en nuestro Señor Dios, hasta que se apiade de nosotros, esperando en él.

8a. Por esta causa se agrada tanto el amado del alma, que es verdad decir que tanto alcanza de él cuanto ella de él espera.

8b. Que por eso el esposo en los Cantares le dice a ella que:

8c. Cantar de los Cantares 4, 9: en solo el mirar de un ojo le llagó el corazón.

8d. Cantar de los Cantares 4, 9: “Me has robado el corazón con una sola mirada tuya”.

8e. Sin esta librea verde no le convenía al alma salir a esta pretensión de amor, porque no alcanzará nada.

8f. La que mueve y vence es la esperanza porfiada[8].

9a. Va tan vacía de toda posesión y arrimo, que no lleva los ojos en otra cosa ni en el cuidado si no es en Dios.

9b. Lamentaciones 3, 29: poniendo en el polvo su boca si por ventura hubiere esperanza.

9c. Lamentaciones 3, 29: “Ponga su boca en el polvo, quizá haya esperanza”.

10a. Sobre el blanco y verde, para remate y perfección de este disfraz y librea, lleva el alma aquí el tercer color.

10b. Que es una excelente toga colorada, por la cual es denotada[9] la tercera virtud, que es caridad.

10c. No solamente da gracia a las otras dos colores, pero hace levantar tanto el alma de punto, que la pone cerca de Dios tan hermosa y agradable, que se atreve a decir:

10d. Cantar de los cantares 1, 4: Aunque soy morena, ¡oh hijas de Jerusalén!, soy hermosa; y por eso me ha amado el rey, y metídome en su lecho.

10e. Con esta librea de caridad que en el Amado hace más amor, no solo se ampara y encubre el alma del tercer enemigo, que es la carne.

10f. Donde hay verdadero amor de Dios, no entrará amor de sí ni de sus cosas.

10g. Hace válidas a las demás virtudes, dándoles vigor y fuerza para amparar al alma, y gracia y donaire para agradar al amado con ellas.

10h. Sin caridad ninguna virtud es graciosa delante de Dios.

10i. Esta es la púrpura que se dice en los Cantares, sobre que se recuesta, viéndose en el alma:

10j. Cantar de los cantares 3, 10: “Hizo de plata sus columnas, de oro su respaldo, de púrpura su asiento; recamado de marfil en su interior”.

10i. Por esta librea colorada va el alma vestida cuando en la noche oscura sale de sí y de todas las cosas criadas, con ansias en amores inflamada por esta secreta escala de contemplación, a la perfecta unión de amor de Dios, su amada salud.

11a. Son una acomodadísima disposición para unirse el alma con Dios, según sus tres potencias, que son: entendimiento, memoria y voluntad.

11b. La fe oscurece y vacía el entendimiento de toda su inteligencia natural, y en esto le dispone para unirse con la sabiduría divina.

11c. La esperanza vacía y aparta la memoria de toda la posesión de criatura, como dice san Pablo:

11d. Romanos 3, 24: La esperanza es de lo que no se posee.

11e. Aparta la memoria de lo que se puede poseer, y pónela en lo que espera.

11h. Por esto la esperanza de Dios sola dispone la memoria puramente para unirla con Dios.

11i. La caridad vacía y aniquila las afecciones y apetitos de la voluntad de cualquiera cosa que no es Dios, y solo se los pone en él.

11j. Esta virtud dispone esta potencia y la une con Dios por amor.

11k. Estas virtudes tienen por oficio apartar al alma de todo lo que es menos que Dios, le tienen, consiguientemente, de juntarla con Dios.

12a. Sin caminar a las veras[10] con el traje de estas virtudes es imposible llegar a la perfección de unión con Dios por amor.

12b. Para alcanzar el alma lo que pretendía muy necesario y conveniente traje y disfraz fue est que tomó aquí el alma.

12c. También atinársele a vestir y perseverar con él hasta conseguir pretensión y fe tan deseado, como era la unión de amor, fue gran ventura, y por eso dice luego este verso:

12d. ¡Oh dichosa ventura!



[1] De fuera: 1. Exteriormente o por la parte exterior. www.rae.es

[2] Émulo: Competidor o imitador de alguien o de algo, procurando excederlo o aventajarlo.

[3] Librea: 3. Vestido o uniforme que usaban las cuadrillas de caballeros en festejos públicos.

[4] Afección: 2. Afición, inclinación, apego.

[5] Denotar: indicar, anunciar, significar.

[6] Almilla: 1. Especie de jubón [1. Vestidura que cubría desde los hombros hasta la cintura, ceñida y ajustada al cuerpo], con mangas o sin ellas, ajustado al cuerpo.

[7] Lacio: 2. Flojo, débil, sin vigor.

[8] Porfiada: 1. Dicho de una persona: terca y obstinada en su dictamen y parecer.

[9] Denotar: 1. Indicar, anunciar, significar.

[10] Veras: 2. Eficacia, fervor o actividad con que se ejecuta o desea algo.

miércoles, 3 de marzo de 2021

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 20. El alma alcanza a Dios y se hace una con Él por participación.

 


Capítulo 20. Pónense los otros cinco grados de amor.

1a. El sexto grado hace correr al alma ligeramente a Dios y dar muchos toques en él, y sin desfallecer correr por la esperanza, que aquí el amor le ha fortificado la hace volar ligero.

1b. Isaías 40, 31: Los santos que esperan en Dios mudarán la fortaleza, tomarán alas, como de águila y volarán y no desfallecerán.

1c. Isaías 40, 31: “Pero los que esperan en el Señor, renuevan sus fuerzas, echan alas como las águilas, corren y no se fatigan, caminan y no se cansan”.

1d. Salmo 41, 2: Como el ciervo desea las aguas, mi alma desea a ti, Dios.

1e. El ciervo con la sed con gran ligereza corre a las aguas.

1f. La causa de esta ligereza en amor es por estar ya muy dilatada la caridad en ella, por estar poco menos que purificada de todo.

1g. Salmo 58, 5: “Sin culpa mía avanzan para acometerme. Despierta, ven a mi encuentro, mira”.

1h. Salmo 118, 32: El camino de tus mandamientos corrí cuando dilataste mi corazón.

2a. El séptimo grado hace atrever[1] al alma con vehemencia.

2b. Aquí el amor ni se aprovecha del juicio para esperar, ni usa de consejo para se retirar, ni con vergüenza se puede enfrenar.

2c. El favor, que ya Dios aquí hace al alma, le hace atrever con vehemencia.

2d. 1 Corintios 13, 7: La caridad todo lo cree, todo lo espera y todo lo puede.

2e. De este grado habló Moisés cuando dijo a Dios que perdonase al pueblo, y, si no, que le borrase a él del libro de la vida en que le había escrito.

2f. Éxodo 32, 32: “Pero ahora, o perdonas su pecado o me borras del libro que has escrito”.

2g. Estos alcanzan de Dios lo que con gusto le piden.

2h. De donde dice David:

2i.  Salmo 36, 4: Deleitate en Dios, y darte ha las peticiones de tu corazón.

2j. En este grado se atrevió la esposa y dijo:

2k. Cantar de los cantares 1, 2: Osculate me osculo oris sui.

2l. Cantar de los cantares 1, 2: “¡Béseme con los labios de su boca!”

2m.A este grado no le es lícito al alma atreverse, si no sintiere el:

2n. Ester 6, 11: favor interior del cetro del rey inclinado para ella.

2ñ. Por ventura no caiga de los demás grados que hasta allí ha subido, en los cuales siempre se ha de conservar en humildad.

2o. De esta osadía y mano, que Dios la da al alma se sigue el octavo, que es hacer ella presa en el amado y unirse con él.

3a. El octavo grado de amor hace al alma asir y apretar sin soltar, según la esposa dice en esta manera.

3b. Hallé al que ama mi corazón y ánima, y túvele, y no le soltaré.

3c. En este grado de unión satisface el alma su deseo, mas no de continuo, porque algunos llegan a poner el pie y luego lo vuelven a quitar.

3d. Si durarse, sería cierta gloria en esta vida.

3e. Muy pocos espacios[2] causa el alma en él.

3f. Al profeta Daniel, por ser varón de deseos, se le mandó de parte de Dios que permaneciese en este grado, diciéndole:

3g. Daniel 10, 11: Daniel, está sobre tu grado, porque eres varón de deseos.

3h. De este grado se sigue el nono, que es ya el de los perfectos.

4a. El nono grado de amor hace arder al alma con suavidad.

4b. Este grado es el de los perfectos, los cuales arden ya en Dios suavemente.

4c. Este ardor suave y deleitoso les causa el Espíritu Santo, por razón de la unión que tienen con Dios.

4d. Dice san Gregorio de los apóstoles que, cuando el Espíritu Santo visiblemente vino sobre ellos, que interiormente ardieron por amor suavemente.

4e. De los bienes y riquezas de Dios que el alma goza en este grado no se puede hablar.

4f. Si de ello escribiesen muchos libros, quedaría lo más por decir.

4g. Aquí no digo mas sino que de este se sigue el décimo y el último grado que ya no es de esta vida.

5a. El décimo y último grado de esta escala secreta de amor hace el alma asimilarse totalmente a Dios, por razón de la clara visión de Dios que luego posee inmediatamente el alma.

5b. Habiendo llegado en esta vida al nono grado sale de la carne.

5c. Estos, pocos que son, por cuanto ya por el amor están purgadísimos, no entran en el purgatorio.

5d. Mateo 5, 8: Beati mundo corde, quoniam ipsi Deum videbunt, …

5e. Mateo 5, 8: “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”.

5f. Esta visión es la causa de la similitud total del alma con Dios.

5g. 1 Juan 3, 2: Sabemos que seremos semejantes a él.

5h. No porque el alma se hará capaz como Dios, porque eso es imposible.

5i. Sino porque todo lo que ella es se hará semejante a Dios; por lo cual se llamará, y lo será, Dios por participación.

6a. En este último grado de clara visión ya no hay cosa para el alma encubierta, por razón de la total asimilación; de donde nuestro Salvador dice:

6b. Juan 16, 23: En aquel día ninguna cosa me preguntaréis, etc.

6c. Hasta este día todavía, aunque el alma más alta vaya, le queda algo encubierto y tanto cuanto le falta para la asimilación total con la divina esencia.

6d. Por esta teología mística y amor secreto se va el alma saliendo de todas las cosas y de sí misma y subiendo a Dios.

6e. El amor es asimilado al fuego, que siempre sube hacia arriba, con apetito de engolfarse[3] en el centro de su esfera.



[1] Atrever: 3. Insolentarse, faltar el respeto debido; 5 Confiarse en alguien. https://dle.rae.es/atrever?m=form

[2] Espacio: 14. Recreo o diversión. https://dle.rae.es/espacio?m=form

[3] Engolfar: 2. Dicho de una embarcación: entrar muy adentro del mar; de manera que ya no se divise desde tierra. https://dle.rae.es/engolfar?m=form

martes, 2 de marzo de 2021

Noche oscura. Libro 2. Capítulo 19. La escalera para subir al encuentro del Amado.

Capítulo 19. Pónense los cinco primeros grados de la escala de amor.

1a. Los grados de esta escala de amor por donde el alma de uno en uno va subiendo a Dios son diez.

1b. El primer grado de amor hace enfermar al alma provechosamente.

1c. De este grado de amor habla la esposa cuando dice:

1d. Cantar de los cantares 5, 8: Conjúroos, hijas de Jerusalén, que, si encontráredes a mi Amado, le digáis que estoy enferma de amores.

1e. Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, porque en esta enfermedad desfallece el alma al pecado y a todas las cosas que no son Dios.

1f, Salmo 142, 7: Desfalleció mi alma, esto es, acerca de todas las cosas a tu salud.

1g. Así como el enfermo pierde el apetito y gusto de todos los manjares y muda de color primero, así también pierde el alma el gusto y apetito de todas las cosas, y muda como amante el color y accidente[1] de la vida pasada.

1h. Esta enfermedad no cae en ella el alma si de arriba no le envían el exceso de calor, según da a entender por este verso de David:

1i. Salmo 67, 10: “Derramaste en tu heredad, oh Dios, una lluvia copiosa, aliviaste la tierra extenuada”.

1j. Esta enfermedad y desfallecimiento a todas las cosas bien lo habemos dado a entender arriba, cuando dijimos la aniquilación en que se ve el alma cuando comienza a entrar en esta escala de purgación contemplativa.

1k. Cuando en ninguna cosa puede hallar gusto, arrimo, ni consuelo, ni asiento.

2a. El segundo grado hace al alma buscar sin cesar.

2b. Cuando la esposa dice que, buscándole de noche en su lecho, cuando según el primer grado de amor estaba desfalleciendo, y no le halló, dijo:

2c. Cantar de los cantares 3, 2: Levantarme he, y buscaré al alma mi alma”.

2d. Lo cual el alma hace sin cesar, como lo aconseja David:

2e. Salmo 104, 4: Buscando siempre la cara de Dios.

2f. Y, buscándole en todas las cosas, en ninguna repare hasta hallarle, como la esposa, que en preguntando por él a las guardas, luego pasó y las dejó.

2g. Cantar de los cantares 3, 2: “Me levantaré y rondaré por la ciudad, por las calles y las plazas, buscaré al amor de mi alma. Lo busqué y no lo encontré”.

2h. María Magdalena ni aun en los ángeles del sepulcro reparó:

2i. Juan 20, 14: “Dicho esto, se vuelve y ve a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús”.

2j. Tan solícita anda el alma, que en todas las cosas busca al amado; en todo cuanto piensa, luego piensa en el amado; en cuanto habla, en cuantos negocios se ofrecen, luego es hablar y tratar del amado; cuando come, cuando duerme, cuando vela, cuando hace cualquier cosa, todo su cuidado es en el amado, según arriba queda dicho en las ansias de amor.

2k. Va ya el alma convaleciendo y cobrando fuerzas en el amor de este segundo grado.

2l. Comienza a subir al tercero por medio de algún grado de nueva purgación en la noche.

3a. El tercer grado de la escala amorosa es el que hace el alma obrar y la pone calor para no faltar.

3b. Salmo 111,1: Bienaventurado el varón que teme al Señor, porque sus mandamientos codicia obrar mucho.

3c. Si el temor, por ser hijo del amor, le hace esta obra de codicia, ¿qué hará el mismo amor?

3d. En este grado las obras grandes por el amado tiene por pequeñas, las muchas por pocas, el largo tiempo en que le sirve por corto, por el incendio de amor que ya va ardiendo.

3e. Como Jacob, que, con haberle hecho servir siete años sobre otros siete, le parecían pocos por la grandeza del amor.

3f. Génesis 29, 20: “Jacob sirvió por Raquel siete años, que le parecieron unos pocos días, de lo enamorado que estaba”.

3g. Si el amor en Jacob, con ser de criatura, tanto podía, ¿qué podrá el del Criador cuando en este tercer grado se apodera del alma?

3h. Tiene el alma aquí, por el grande amor que tiene a Dios, grandes lástimas y penas de lo poco que hace por Dios.

3i. Si le fuese lícito deshacerse mil veces por él, estaría consolada.

3j. Se tiene por inútil en todo cuanto hace, y le parece vive de balde.

3k. Hácele aquí otro efecto admirable.

3l. Es que se tiene por mala averiguadamente[2] para consigo que todas las almas.

3j. Lo uno, porque le va el amor enseñando lo que merece Dios.

3k. Lo otro, porque, como las obras que aquí hace por Dios son muchas, y todas las conoce por faltas[3] e imperfectas, de todas saca confusión y pena, conociendo la baja manera de obrar por un tal alto Señor.

3l. Muy lejos va el alma de tener vanagloria o presunción y de condenar a los otros.

3m. Estos solícitos efectos, causa en el alma, con otros muchos a este talle.

3n. Por eso en él cobra ánimo y fuerza para subir hasta el cuarto.

4a. El cuarto grado de esta escala de amor es en el cual se causa en el alma, por razón del amado, un ordinario sufrir sin fatigarse.

4b. Como dice san Agustín: todas las cosas grandes, frases y pesadas, casi ningunas las hace el amor.

4c. En este grado hablaba la esposa cuando, deseando ya verse en el último, dijo al esposo:

4d. Cantar de los cantares 8,6: Ponme como señal en tu corazón, como señal en tu brazo; porque la dilección[4] es fuerte como la muerte, y dura emulación y porfía como el infierno.

4e. La dilección, esto es, el acto y obra de amor.

4f. El espíritu aquí tiene tanta fuerza, que tiene tan sujeta a la carne y la tiene tan en poco como el árbol a una de sus hojas.

4g. En ninguna manera aquí el alma busca consuelo ni gusto, ni en Dios ni en otra cosa, ni anda deseando ni pretendiendo pedir mercedes a Dios.

4h. Ve claro que hartas[5] le tiene hechas, y queda todo su cuidado en cómo podrá dar algún gusto a Dios y servirle algo por lo que él merece y de él tiene recibido, aunque fuese muy a su costa.

4i. Dice en su corazón y espíritu: ¡Ay, Dios y Señor mío, cuán muchos hay que andan a buscar en ti consuelo y gusto y a que les concedas mercedes y dones, mas los que a ti pretenden dar gusto y darte gusto a su costa, pospuesto su particular son muy pocos!

4j. ¡Porque no está la falta, Dios mío, en no nos querer tú hacer mercedes de nuevo, sino en no emplear nosotros las recibidas sólo en tu servicio, para obligarte a que nos las hagas de continuo!

4k. Harto levantado es este grado de amor.

4l. Como aquí el alma con tan verdadero amor se anda siempre tras Dios con espíritu de padecer por él, dale su Majestad muchas veces y muy de ordinario el gozar, visitándola en espíritu sabrosa y deleitablemente.

4m. El inmenso amor del Verbo Cristo no puede sufrir penas de su amante sin acudirle.

4n. Jeremías 2, 2: Acordándome he de ti, apiadándome de tu adolescencia y ternura cuando me seguiste en el desierto.

4ñ. Hablando espiritualmente es el destierro que aquí interiormente trae el alma de toda criatura, no parando ni quietándose[6] en nada.

4o. Este cuarto grado inflama de manera al alma y la enciende tal deseo de Dios, que la hace subir al quinto.

5a. El quinto grado de esta escala de amor hace al alma apetecer y codiciar a Dios impacientemente.

5b. El amante tanta es la vehemencia que tiene por comprehender al amado y unirse con él, que toda dilación[7], por mínima que sea, se le hace muy larga, molesta y pesada, y siempre piensa que halla al amado.

5c. Cuando se ve frustrado su deseo, lo cual es casi a cada paso, desfallece en su codicia.

5d. Salmo 83, 2: Codicia y desfallece mi alma a las moradas del Señor.

5e. En este grado el amante no puede dejar de ver lo que ama, o morir.

5g. En lo cual Raquel, por la gran codicia que tenía a los hijos, dijo a Jacob, su esposo:

5h. Génesis 30, 1: Dame hijos; si no, yo moriré.

5i. Salmo 58, 7: Padecen aquí hambre como canes y cercan[8] y rodean la ciudad de Dios.

5j. En este hambriento grado se ceba el alma de amor, porque según la hambre es la hartura.

5k. De manera que de aquí puede subir al sexto grado.



[1] Accidente: 6. Pasión o movimiento del ánimo. https://dle.rae.es/accidente

[2] Averiguadamente: 1. Seguramente. https://dle.rae.es/averiguadamente?m=form

[3] Falta: 11. Defecto de la moneda en cuanto al peso que por la ley debía tener. https://dle.rae.es/falta?m=form

[4] Dilección: 1. Voluntad honesta, amor reflexivo. https://dle.rae.es/dilecci%C3%B3n?m=form  

[5] Harto: 3. Mucho, abundante. https://dle.rae.es/harto?m=form

[6] Quietar: 1. Sosegar, apaciguar, aquietar. https://dle.rae.es/quietar

[7] Dilación: 1. Demora, tardanza o detención de algo por algún tiempo. https://dle.rae.es/dilaci%C3%B3n?m=form

[8] Cercar: 2. Poner cerco o sitio a una plaza, ciudad o fortaleza. https://dle.rae.es/cercar?m=form

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...