lunes, 27 de julio de 2020

Subida al Monte Carmelo. Libro 2. Capítulo 4. Por la oscuridad a Cristo.

Capítulo 4. Trata en general cómo también el alma ha de estar a oscuras, en cuanto es de su parte, para ser bien guiada por la fe a suma contemplación.

1a. La fe es oscura noche para el alma.

1b. El alma ha de ser oscura o estar a oscuras de su luz para que de la fe se deje guiar a este alto término de unión.

2a. De todo se ha de vaciar como sea cosa que puede caer en su capacidad, de manera que, aunque más cosas sobrenaturales vaya teniendo, siempre se ha de quedar como desnuda de ellas y a oscuras.

3a. El ciego, si no es bien ciego, no se deja bien guiar por el mozo del ciego.

3b. El alma si estriba en algún saber suyo o gustar o saber de Dios fácilmente yerra o se detiene, por no se querer quedar bien ciega en la fe, que es su verdadera guía.

4a. Hebreos 11, 6: Y sin fe es imposible complacerlo, pues el que se acerca a Dios debe creer que existe y que recompensa a quienes lo buscan.

4b. Al que se ha de ir uniendo a Dios, conviénele que crea en su ser. Como si dijera: el que se ha de venir a juntar en una unión con Dios no ha de ir entendiendo ni arrimándose al gusto, ni al sentido, ni a la imaginación.

4c. Isaías 54, 4: No temas, no tendrás que avergonzarte, / no te sientas ultrajada, / porque no deberás sonrojarte. / Olvidarás la vergüenza de soltera, / no recordarás la afrenta de tu viudez.

4d. 1 Cor 2, 9: Sino que, como está escrito: Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman.

4e. Lo que Dios tiene aparejado para los que le aman, ni ojo jamás lo vio, ni oído oyó, ni cayó en corazón ni pensamiento de hombre.

4f. Como quiera que el alma pretenda unirse por gracia perfectamente en esta vida con aquello que por gloria ha de estar unida en la otra ha de ser a oscuras de todo cuanto puede entrar por el ojo, y de todo lo que se puede recibir con el oído, y se puede imaginar con la fantasía, y comprehender con el corazón, que aquí significa el alma.

5a. En este camino el entrar en camino es dejar su camino, o, por mejor decir, es pasar al término, y dejar su modo, en entrar en lo que no tiene modo, que es Dios.

6a. Cuanto más piensa que es aquello que entiende, gusta e imagina, y cuanto más lo estima, ahora sea espiritual, ahora no, tanto más quita del supremo bien y más se retarda de ir a él.

6b. Y cuanto menos piensa qué es lo que puede tener tanto más pone en él y le estima, por consiguiente, tanto más se llega a él.

6c. A oscuras, grandemente se acerca el alma a la unión por medio de la fe.

6d. Si el alma quisiera ver, harto más presto se oscurecería acerca de Dios que el que abre los ojos a ver el gran resplandor del sol.

7a. En este camino, cegándose en sus potencias, ha de ver luz.

7b. Juan 9, 39: Yo he venido a este mundo para juicio; de manera que los que no ven vean, y los que ven se hagan ciegos.


lunes, 13 de julio de 2020

Libro 2.Capítulo 3. La fe es tiniebla que alumbra.


Capítulo 3. Como la fe es noche oscura para el alma. Pruébalo con razones y autoridades y figuras de la Sagrada Escritura.
1a. La fe dicen los teólogos que es un hábito del alma cierto y oscuro.
1b. La razón de ser hábito oscuro es porque hace creer verdades reveladas por el mismo Dios, las cuales exceden todo humano entendimiento.
1c. Para el alma esta excesiva luz que se le da de fe le es oscura tiniebla.
1d. Así como la luz del sol priva otras cualesquier luces de manera que antes la ciega y priva de la vista que se le da, por cuanto su luz es muy desproporcionada y excesiva a la potencia visiva.
3a. Es la fe para con el alma, que nos dice como que nunca vimos ni entendimos en sí ni en sus semejanzas.
3b. De ella no tenemos luz de ciencia natural, pues a ningún sentido es proporcionado lo que nos dice.
3c. Pero sabémoslo por el oído, creyendo lo que nos enseña, sujetando y cegando nuestra luz natural.
3d. Rm 10, 17: fides ex auditu [la fe viene de escuchar], la fe no es ciencia que entra por ningún sentido, sino sólo es consentimiento del alma de lo que entra por el cielo.
4a. No solamente no hace noticia [noción o conocimiento sobre una materia, rae.es], y ciencia, pero priva y ciega de otras cualesquiera noticias y ciencias, para que puedan bien juzgar de ellas.
4b. Otras ciencias con la luz del entendimiento se alcanzan; mas esta de la fe sin la luz del entendimiento se alcanza.
4c. Is 7, 9: Si no creyéredes, no entenderéis.
4d. La fe es noche oscura para el alma, y de esta manera la da luz.4e. Cuanto más la oscurece más luz la da de sí, porque cegando la (da) luz.
4e. Fue figurada la fe por aquella nube que dividía a los hijos de Israel y a los egipcios al punto de entrar en el mar Bermejo [dicho de un color: Rojo o rojizo, rae.es].
4f. Ex 14, 20: nubes et illuminans noctem, quiere decir que aquella nube era tenebrosa y alumbradora a la noche.
5a. La fe, que es nube oscura y tenebrosa para el alma con su tiniebla alumbra y da luz a la tiniebla del alma.
5b. Con su tiniebla alumbra y da luz a la tiniebla del alma.
5c. El hombre que está en tiniebla no podía convenientemente ser alumbrado sino por otra tiniebla.
5d. Sal 18, 3: El día rebosa y respira palabra al día, y la noche muestra ciencia a la noche.
5e. El día, que es Dios, en la bienaventuranza, donde ya es de día, a los ángeles y almas les comunica la Palabra, que es el Hijo, para que le sepan y le gocen.
5f. La noche, que es la fe, en la Iglesia militante, donde aún es de noche, muestra ciencia, la cual es noche, pues está privada de la clara sabiduría beatífica y de su luz natural.
6a. La fe, porque es noche oscura, da luz alma, que está a oscuras.
6b. Sal 138, 11: La noche será mi iluminación en mis deleites.
6c. En los deleites de mi pura contemplación y unión con Dios, la noche de la fe será mi guía.
6d. El alma ha de estar en tinieblas para tener luz para el camino.

jueves, 25 de junio de 2020

Libro 2. Capítulo 2. La oscuridad de la fe es como la oscuridad de la medianoche.


Capítulo 2. En que comienza a tatar de la segunda parte o causa de esta noche, que es la fe. Prueba con dos razones cómo es más oscura que la primera y la tercera.
1a.La fe, que es el medio, es comparada a la medianoche.
1b. La primera, que es la del sentido, es comparada a la prima de la noche, que es cuando cesa la vista de todo objeto sensitivo, y así no es tan remota de luz como la media noche.
1c. La tercera parte, que es el antelucano, que es lo que está próximo a la luz del día, no es tan oscuro como la media noche, pues ya está inmediata a la ilustración e información de la luz del día, y esta es comparada a Dios.
1d. Aunque es verdad que Dios es para el alma tan oscura noche como la fe ya va Dios ilustrando el alma sobrenaturalmente con el rayo de la divina luz.
2a. Es más oscura que la primera, porque esta pertenece a la parte inferior del hombre, que es la sensitiva.
2b. Esta segunda de la fe pertenece a la parte superior del hombre, que es la racional, más interior y oscura, porque la priva de la luz racional, o mejor dicho, la ciega.
3. La segunda parte de la fe es la noche para el espíritu, así como la primera lo es para el sentido.

miércoles, 24 de junio de 2020

Libro Segundo. Capítulo 1. A oscuras y segura.



LIBRO SEGUNDO.
De la Subida del Monte Carmelo, en que se trata el medio próximo para subir a la unión de Dios, que es la fe.
Se trata de la segunda parte de esta noche, que decíamos pertenecer al espíritu.

Capítulo 1.
A oscuras y segura,
por la estrecha escala, disfrazada,
¡oh dichosa ventura!,
a oscuras y en celada [pieza de la armadura antigua que cubría y protegía la cabeza, rae.es],
estando ya mi casa sosegada.
1a. Canta el alma la dichosa ventura [riesgo, peligro, suceso o lance extraño, aventura, rae.es] que tuvo en desnudar el espíritu de todas las imperfecciones espirituales y apetitos en lo espiritual.
1b.Lo cual fue muy mayor ventura, por la mayor dificultad que hay en sosegar esta casa de la parte espiritual, y por poder entrar en esta oscuridad interior.
1c. La oscuridad interior es la desnudez de todas las cosas, sensuales y espirituales.
1d. Solo estribando [descansar en otra sólida y firme, rae.es] en pura fe y subiendo por ella a Dios.
1e. Escala secreta: todos los grados que ella tiene son secretos y escondidos a todo sentido y entendimiento.
1f. Disfrazada: lleva el traje mudado en divino, subiendo por la fe.
1g, No ser conocida ni detenida [cesar en el movimiento o en la acción, rae.es] de lo temporal, lo racional, el demonio, porque ninguna de estas cosas pueden dañar al que camina en fe.
2a. Salió a oscuras y segura: el que tal ventura tiene puede caminar por la oscuridad de la fe, tomándola por guía de ciego.
2b. Estando ya mi casa sosegada: en la parte racional tiene sus potencias  [las tres facultades del alma, es decir, entendimiento [potencia del alma, en virtud de la cual concibe las cosas, las compara, las juzga e induce y deduce de otras de las que ya conoce; alma en cuanto discurre; razón humana], voluntad [acto por el que la potencia volitiva admite o rehúye una cosa, queriéndola o aborreciéndola y repugnándola; facultad de decidir y ordenar la propia conducta] y memoria [facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado], rae.es] naturales, y los ímpetus en la parte espiritual.
2c. Para acabar de sosegar la casa del espíritu, solo se requiere la negación de todas las potencias y gustos y apetitos espirituales en pura fe.
2d. Hecho se junta el alma con el Amado en una unión de sencillez, pureza, amor y semejanza..
3a. En la noche del sentido todavía queda alguna luz, porque queda el entendimiento y razón, que no se siega.
3b. Pero en esta noche espiritual que es la fe todo lo priva [despojar a alguien de algo que poseía, rae.es].
3c. Por eso dice el alma iba a oscuras y segura, lo cual no dijo en la otra.
3d. Cuanto menos el alma obra con habilidad propia, va más segura, porque va más en fe.


martes, 2 de junio de 2020

Subida al monte Carmelo I. Capítulo 15. Paz, sosiego, amar porque se es Amado.


Capítulo 15. En el cual se declara los demás versos de la dicha canción.
¡Oh dichosa ventura!
salí sin ser notada
estando ya mi casa sosegada.
1a. Toma por metáfora el mísero estado de cautiverio, del cual el que se libra tiene por dichosa ventura.
1b. El alma, después del primer pecado original, está como cautiva en este cuerpo mortal, sujeta a las pasiones y apegos naturales.
1c. Tiene ella por dichosa ventura haber salido sin ser notada [percibir una sensación o darse cuenta de ella, rae.es], esto es, sin ser de ninguno de ellos impedida ni comprehendida [abrazar, ceñir o rodear por todas partes algo, rae.es].
2. Para esto le aprovechó salir en la noche oscura, que es la privación de todos los gustos y mortificación de todos los apetitos.
2b. Estando ya su casa sosegada, conviene a saber, la casa de todos los apetitos, ya sosegada por el vencimiento y adormecimiento de todos ellos.
2c. Hasta que los apetitos se adormezcan no sale el alma a la verdadera libertad, a gozar de la unión con el amado.
Fin del libro primero.

Subida al monte Carmelo I. Capítulo 15. La paz se alcanza con Cristo, quien elimina el deseo.


Capítulo 14. En el cual se declara el segundo verso de la canción.
Con ansias, en amores inflamada.
2a. El alma que con ansias, en amores inflamada, pasó y salió en esta noche oscura del sentido a la unión del Amado.
2b. Para vencer todos los apetitos y negar los gustos de todas las cosas era menester otra inflamación mayor de otro amor mejor, que es el de su Esposo, para que, teniendo su gusto y fuerza en éste, tuviese valor y constancia para fácilmente negar todos los otros.
2c. No solamente era menester tener amor de su Esposo, sino estar inflamada de amor y con ansias.
3. Si la parte espiritual no está inflamada con otras ansias mayores de lo que es espiritual, no podrá vencer el yugo natural, ni entrar en esta noche del sentido, ni tendrá ánimo para quedar a oscuras de todas las cosas, privándose del apetito de todas ellas.

lunes, 1 de junio de 2020

Subida al monte Carmelo I. Capítulo 13. Despojado para ser libre.


Capítulo 13. En que se trata de la manera y modo que se ha de tener para entrar en esta noche del sentido.

1a. El alma ordinariamente entra en esta noche sensitiva en dos maneras: la una activa; la otra pasiva.
1b. Activa es lo que el alma puede hacer y hace su parte.
1c. Pasiva es en que el alma no hace nada, sino Dios la obra en ella, y ella se ha como paciente.
2. Estos avisos que aquí se siguen de vencer los apetitos, aunque son breves y pocos, yo entiendo que son tan provechosos y eficaces como compendiosos.
3. Traiga un ordinario apetito de imitar a Cristo en todas sus cosas, conformándose con su vida.
4a. Para poder hacer bien esto, cualquiera gusto que se le ofreciere a los sentidos renúncielo y quédese vacío de él por amor a Jesucristo.
4b. Jn 4, 34: Jesús les dice: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra”.
4c. El cual en esta vida no tuvo otro gusto, ni quiso, que hacer la voluntad de su Padre, lo cual llamaba él su comida y manjar.
4c. Si se le ofreciere gusto de oír cosas que no importen para el servicio y honra de Dios, ni lo quiera gustar ni las quiera oír.
4d. Si le diere gusto mirar cosas que no le ayuden a amar más a Dios, ni quisiera el gusto ni mirar tales cosas.
4e. Y si en el hablar haga lo mismo; y en todos los sentidos; porque si no pudiere, basta que no quiera gustar de ello, aunque estas cosas pasen por él.
4d. De esta manera ha de procurar dejar luego mortificados y vacíos de aquel gusto a los sentidos, como a oscuras.
5. Para mortificar y apaciguar las cuatro pasiones naturales que son gozo, esperanza, temor y dolor, de cuya concordia, pacificación salen estos y los demás bienes, es total remedio lo que sigue:
6a. Procure siempre inclinarse: no a lo más fácil, sino a lo más dificultoso.
6b. No a lo más sabroso, sino a lo más desabrido.
6c. No a lo más gustoso, sino antes a lo que da menos gusto.
6d. No a lo que es descanso, sino a lo trabajoso.
6e. No a lo que es consuelo, sino antes al desconsuelo.
6f. No a lo más, sino a lo menos.
6g. No a lo alto y precioso, sino a lo más bajo y despreciado.
6h. No a lo que querer algo, sino a no tener nada.
6i. No a andar buscando lo mejor de las cosas temporales, sino lo peor.
6j. Y desear entrar en toda desnudez y vacío y pobreza por Cristo de todo cuanto hay en el mundo.
7. Estas obras conviene las abrace de corazón y procure allanar la voluntad en ellas.
8a. Para mayor abundancia, diremos otra manera de ejercicio que enseña a mortificar la concupiscencia de la carne y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia e la vida, que son las cosas que dice san Juan reinan en el mundo, de las cuales proceden todos los demás vicios.
8b. 1 Jn 2, 16: Porque lo que hay en el mundo – la concupiscencia de la carne y la concupiscencia de los ojos, y la arrogancia del dinero –, eso no procede del Padre, sino que procede del mundo.
9a. Procurar obrar en su desprecio y desear que todos lo hagan, (y esto es contra la concupiscencia de la carne).
9b. Procurar hablar de su desprecio y desear que todos lo hagan, ( y esto es contra la concupiscencia de los ojos).
9c. Procurar pensar bajamente de sí en su desprecio y desear que todos lo hagan, (también contra sí, y esto contra la soberbia de la vida).
10. En conclusión de estos avisos y reglas conviene poner aquí versos que se escriben en la Subida del Monte, que es la figura que está al principio de este libro, los cuales son doctrina para subir a él, que es lo alto de la unión.
11a. Para venir a gustarlo todo, no quieras tener gusto en nada.
11b. Para venir a poseerlo todo, no quieras poseer algo en nada.
11c. Para venir a serlo todo, no quieras ser algo en nada.
11d. Para venir a saberlo todo, no quieras saber algo en nada.
11e. Para venir a lo que no gustas, has de ir por donde no gustas.
11f. Para venir a lo que no sabes, has de venir por donde no sabes.
11g. Para venir a lo que no posees, has de ir por donde no posees.
11h. Para venir a lo que no eres, has de ir por donde no eres.
12a. Cuando reparas algo, dejas de arrojarte al todo.
12b. Porque para vencer del todo al todo has de negarte del todo en todo.
12c. Y cuando lo vengas del todo a tener, has de tenerlo sin nada querer.
12d. Porque, si quieres tener algo en todo, no tienes puro en Dios tu tesoro.
13a. En esta desnudez, halla el espiritual su quietud y descanso, porque, no codiciando nada, nada le fatiga hacia arriba y nada le oprime hacia abajo, porque está en el centro de su humildad.
13.b. Porque cuando algo codicia, en eso mismo se fatiga.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...