Capítulo 4. Trata en general cómo también el alma ha de estar a oscuras, en cuanto es de su parte, para ser bien guiada por la fe a suma contemplación.
1a. La
fe es oscura noche para el alma.
1b. El
alma ha de ser oscura o estar a oscuras de su luz para que de la fe se deje
guiar a este alto término de unión.
2a. De
todo se ha de vaciar como sea cosa que puede caer en su capacidad, de manera
que, aunque más cosas sobrenaturales vaya teniendo, siempre se ha de quedar
como desnuda de ellas y a oscuras.
3a. El
ciego, si no es bien ciego, no se deja bien guiar por el mozo del ciego.
3b. El
alma si estriba en algún saber suyo o gustar o saber de Dios fácilmente yerra o
se detiene, por no se querer quedar bien ciega en la fe, que es su verdadera
guía.
4a. Hebreos
11, 6: Y sin fe es imposible complacerlo, pues el que se acerca a Dios debe
creer que existe y que recompensa a quienes lo buscan.
4b. Al
que se ha de ir uniendo a Dios, conviénele que crea en su ser. Como si dijera:
el que se ha de venir a juntar en una unión con Dios no ha de ir entendiendo ni
arrimándose al gusto, ni al sentido, ni a la imaginación.
4c. Isaías
54, 4: No temas, no tendrás que avergonzarte, / no te sientas ultrajada, /
porque no deberás sonrojarte. / Olvidarás la vergüenza de soltera, / no
recordarás la afrenta de tu viudez.
4d. 1
Cor 2, 9: Sino que, como está escrito: Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el
hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que lo aman.
4e. Lo
que Dios tiene aparejado para los que le aman, ni ojo jamás lo vio, ni oído
oyó, ni cayó en corazón ni pensamiento de hombre.
4f. Como
quiera que el alma pretenda unirse por gracia perfectamente en esta vida con
aquello que por gloria ha de estar unida en la otra ha de ser a oscuras de todo
cuanto puede entrar por el ojo, y de todo lo que se puede recibir con el oído,
y se puede imaginar con la fantasía, y comprehender con el corazón, que aquí
significa el alma.
5a. En
este camino el entrar en camino es dejar su camino, o, por mejor decir, es
pasar al término, y dejar su modo, en entrar en lo que no tiene modo, que es
Dios.
6a.
Cuanto más piensa que es aquello que entiende, gusta e imagina, y cuanto más lo
estima, ahora sea espiritual, ahora no, tanto más quita del supremo bien y más
se retarda de ir a él.
6b. Y
cuanto menos piensa qué es lo que puede tener tanto más pone en él y le estima,
por consiguiente, tanto más se llega a él.
6c. A
oscuras, grandemente se acerca el alma a la unión por medio de la fe.
6d. Si
el alma quisiera ver, harto más presto se oscurecería acerca de Dios que el que
abre los ojos a ver el gran resplandor del sol.
7a. En
este camino, cegándose en sus potencias, ha de ver luz.
7b. Juan
9, 39: Yo he venido a este mundo para juicio; de manera que los que no ven
vean, y los que ven se hagan ciegos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario