lunes, 23 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

 


10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite.

10b. ¿Quién podrá hablar como conviene?

10c. Siente el alma allí como un grano de mostaza muy mínimo, vivísimo y encendidísimo.

10d. El cual de sí envía en circunferencia vivo y encendido fuego de amor.

10e. El cual fuego, naciendo de la sustancia y virtud de aquel punto vivo donde está la sustancia y virtud de la yerba.

10f. Se siente difundir sutilmente por todas las espirituales y sustanciales venas del alma, según potencia y fuerza.

10g. Siente ella convalecer y crecer tanto ardor.

10h. En ese ardor afinarse tanto el amor que parecen ella mares de fuego amoroso que llega a lo alto y bajo de las máquinas, llenándolo todo de amor.

10i. En lo cual parece el alma que todo el universo es un mar de amor en el que ella está engolada.

10j. No echando de ver término ni fin donde se acabe ese amor, sintiendo en sí el vivo punto y centro del amor.

11a. Lo que aquí goza el alma no hay más que decir sin que allí siente cuan bien comparada está en el evangelio el reino de los cielos al grano de mostaza.

11b. Por su gran calor, aunque tan pequeño, crece en árbol grande.

11c. El alma se ve hecha como un inmenso fuego de amor que nace de aquel punto encendido del corazón del espíritu.

12a. Pocas almas llegan a tanto como esto.

12b. Algunas han llegado, mayormente las de aquellos cuya virtud y espíritu se había de difundir en la sucesión de sus hijos.

12c. Dando Dios la riqueza y valor a las cabezas de las primicias del espíritu según la mayor o menor sucesión que había de tener su doctrina y espíritu.

miércoles, 18 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2, 8-9.

 


8a. ¡Oh dichosa llaga, hecha por quien no sabe sino sanar!

8b. ¡Oh venturosa y mucho más dichosa llaga, pues no fuiste hecha sino para regalo y la calidad de tu dolencia es regalo y deleite del alma llagada!

8c. Grande eres, ¡oh deleitable llaga!, porque es grande el que te hizo.

8d. Grande es tu regalo, pues el fuego de amor es infinito, que según su capacidad y grandeza te regala.

8e. ¡Oh, pues, regalada llaga, y tanto más subidamente regalada cuanto más en el infinito centro de la sustancia del alma tocó el cauterio, abrasando todo lo que se pudo abrasar para regalar todo lo que se pudo regalar!

8f. Este cauterio y esta llaga podemos entender que es el más alto grado que en este estado puede ser.

8g. Hay otras formas de cauterizar Dios al alma que ni llegan aquí, ni son como esta.

8h. Esta es toque solo de la divinidad en el alma, sin forma n figura alguna intelectural ni imaginaria.

9. Otra manera de cauterizar el alma con forma intelectual suele haber muy subida.

9b. Es en esta manera: acaecerá que estando el alma inflamada de amor de Dios.

9c. Aunque no esté tan calificada como aquí habeos dicho, pero harto conviene que lo esté para lo que aquí quiero decir.

9d. Sienta embestir en ella un serafín con una flecha o dardo encendidísimo en fuego de amor.

9e. Traspasando a esta alma que ya está encendida subidamente.

9f. En este cauterizar traspasándola con aquella saeta, apresúrate la llama del alma y sube de punto con vehemencia.

9g. Al modo que un encendido horno o fragua cuando le hornaguean y trabucan[1] el fuego y se aviva el fuego y afervora la llama en deleite sobremanera.

9h. Demás de ser toda removida en gran suavidad el trabucamiento y moción impetuosa causada por aquel serafín, en que siente grande ardor y derretimiento de amor.

9i. Siente la herida fina y la yerba con que vivamente iba templando el hierro.

9j. Como una viva punta en la sustancia del espíritu, como en el corazón del alma traspasado.


[1] Trabucar: Ofuscar, confundir o trastornar el entendimiento.

lunes, 16 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2. 6-7. La cura que hace el amor es llagar y herir sobre lo llagado.

 


6a. ¡Oh regalada[1] llaga!

6b. Habiendo el alma hablado con el cauterio, habla ahora con la llaga que hace el cauterio.

6c. Como el cauterio era suave, según se ha dicho, la llaga, según razón, ha de ser conforme el cauterio.

6e. Siendo el cauterio de amor ella será llaga de amor suave, y así será regalada suavemente.

7a. Para dar a entender cómo sea esta llaga con que aquí ella habla.

7b. Es de saber que el cauterio de fuego material en la parte do asienta[2] siempre hace llaga.

7c. Tiene esta propiedad: que, si sienta[3] sobre llaga que no era de fuego, la hace que sea fuego.

7e. Esto tiene este cauterio de amor, que en el alma que toca, ahora esté llagada de otras llagas de miserias y pecados.

7f. Ahora esté sana, luego la deja llagada de amor.

7g. Ya las que eran llagas de otra causa quedan hechas llagas de amor.

7h. En esto hay diferencias de este amoroso cauterio al del fuego material.

7i. Este la llaga que hace no la puede volver a sanar si no se aplican otros medicables.

7j. La llaga del cauterio de amor no se puede curar con otra medicina.

7k. Él mismo que la cura, curándola la hace.

7l. Cada vez que toca el cauterio de amor en la llaga de amor, hace mayor llaga de amor.

7m. Cura y sana más por cuanto llaga más.

7n. El amante cuanto más llagado, está más sano.

7ñ. La cura que hace el amor es llagar y herir sobre lo llagado.

7o. Hasta tanto que la llaga sea tan grande que toda el alma venga a resolverse[4] en llaga de amor.

7p. Ya toda cauterizada y hecha una llaga de amor, está toda sana en amor, porque está transformada en amor.

7q. En esta manera se entiende la llaga que aquí habla el alma: tota llagada y toda sana.

7r. Aunque está toda llagada y toda santa, el cauterio de amor no deja de hacer su oficio, que es tocar y herir de amor.

7s. Por cuanto ya está todo regalado y todo sano, el efecto que hace es regalar la llaga, como suele hacer el buen médico.

7t. Por eso dice aquí bien el alma: ¡Oh llaga regalada”

7u. ¡Oh, pues, llaga tanto más regalada cuanto es más alto y subido el fuego de amor que la causó!

7v. Habiéndola hecho el Espíritu santo solo a fin de regalar.

7w. Como su deseo y voluntad de regañar el alma sea grande, grande será esta llaga, porque grandemente será regalada.


[1] Regalar: Recrear, deleitar, alegrar, regocijar.

[2] Asentar: Fijar, colocar, situar.

[3] Sentar: Apoyar, afianzar.

[4] Resolver: determinar el resultado de algo.

sábado, 14 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2, 4-5.



4a. La dichos alma que por grande ventura a este cauterio llega, todo lo sabe, todo lo gusta, todo lo que quiere hace, y se prospera, y ninguno prevalece delante de ella, nada le toca.

4b. Esta alma es de quien dice el apóstol:

4c. El espiritual todo lo juzga, y él de ninguno es juzgado (1 Co 2, 15).

4d. El espíritu todo lo rastrea, hasta los profundos de Dios (1 Co 2, 10).

4e. Esta es la propiedad del amor: escudriñar todos los bienes del amado.

5a. ¡Oh gran gloria de almas que merecéis llegar a este sumo fuego, en el cual, pues hay infinita fuerza para os consumir y aniquilar, está cierto que no consumiendo inmensamente os consuma en gloria!

5b. No os maravilléis que Dios llegue algunas almas altamente hasta aquí, pues que el sol se singulariza en hacer algunos efectos maravillosos.

5c. El cual, como dice el Espíritu Santo, de tres maneras abrasa los montes, esto es, de los santos.

5d. Este cauterio tan suave como aquí se ha dado a entender, ¡cuán regalada creeremos que estará el alma de que él fuere tocada!

5e. Que queriéndolo ella decir no lo dice, sino quédase con la estimación en el corazón y con el encarecimiento[1] en la boca por este término ¡oh!, diciendo:

5f. ¡Oh regalada[2] llaga!



[1] Encarecimiento: alabanza.

[2] Regalada: suave, delicada.

viernes, 13 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2, 2-3. Dios es fuego que abrasa el alma sin consumirla.

 




2a. ¡Oh cauterio suave!

2b. Este cauterio es aquí el Espíritu Santo.

2c. Como dice Moisés en el Deuteronomio: Nuestro Señor Dios es fuego consumidor (Dt 4, 24).

2d. Fuego de amor, el cual, como sea de infinita fuerza, inestimablemente puede consumir y transformar en sí el alma que tocare.

2e. A cada uno abrasa y absorbe como la halla dispuesto.

2f. A una más y a otra menos.

2g. Cuando él quiere y cómo y cuando quiere.

2h. Como él sea infinito fuego de amor, cuando él quiere toca el alma algo apretadamente.

2i. Es el ardor del alma en tan sumo grado de amor que le parece a ella que está ardiendo sobre todos los ardores del mundo.

2j. Por eso en esta junta llama a ella al Espíritu Santo cauterio.

2k. Así como en el cauterio está el fuego más intenso y vehemente y hace mayor eecto que en los demás ignitos[1].

2l. Así el acto de esta unión, por ser de tan inflamado fuego de amor más que todos los otros, por eso le llama cauterio respecto de ellos.

2m. Este divino fuego, en este caso, tiene transformada toda el alma en sí, no solamente tiene cauterio, mas toda ella está hecha un cauterio de vehemente fuego.

3a. Es cosa admirable y digna de contar que, con ser este fuego de Dios tan vehemente consumidor, que con mayor facilidad consumiría mil mundos que el fuego de acá una raspa[2] de lino.

3b. No consuma y acabe el alma en que arde de esta manera, y menos la dé pesadumbre alguna.

3c. Antes a la medida de la fuerza del amor la endiose y deleite, abrasando y ardiendo en él suavemente.

3e. Esto es así por la pureza y perfección del espíritu con que arde en el Espíritu Santo.

3f. Como acaeció en los Actos de los apóstoles (Hechos 2, 3), donde, viniendo ese fuego con grande vehemencia, abrasó a los discípulos.

3g. Los cuales, como dice san Gregorio, interiormente ardieron en amor suave.

3h. Esto es lo que da a entender la Iglesia cuando dice al mismo propósito: Vino fuego del cielo, no quemando sino resplandeciendo; no consumiendo, sino alumbrando.

3i. En estas comunicaciones, como el fin de Dios es engrandecer al alma, no la fatiga y aprieta, sino ensánchala y deléitala; no la oscurece ni enceniza como el fuego hace al carbón, sino clarifícala[3] y enriquécela, que por eso le dice ella cauterio suave.


[1] Ignito: Que tiene fuego o está encendido.

[2] Raspa: Filamento.

[3] Clarificar: Iluminar, alumbrar.

miércoles, 11 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 2,1. La acción dela Santísima Trinidad en el alma.

 




Canción 2.

¡Oh cauterio suave!

¡Oh regalada llaga!

¡Oh mano banda! ¡Oh toque delicado,

que a vida eterna sabe,

y toda deuda paga!

Matando, muerte en vida la has trocado.

 

Declaración.

1a. Da a entender el alma como las tras personas de la santísima Trinidad, Padre e Hijo y Espíritu Santo, son los que hacen en ella esta divina obra de unión.

1b. Así la mano, y el cauterio, y el toque, en sustancia, son una misma cosa.

1c. Pónelos estos nombres por cuanto, por el efecto que hace cada una les conviene.

1d. La primera es llaga regalada, y esta atribuye al Espíritu santo, y por eso le llama cauterio.

1e. La segunda es gusto de vida eterna, y eta atribuye al Hijo, y por eso le llama toque delicado.

1f. La tercera es haberla transformado en sí, que es deuda con que queda bien pagada el alma, y esta atribuye al Padre, que por eso le llama mano blanda.

1g. Aunque aquí nombra las Tres por causa de las propiedades de los efectos, solo con uno habla, diciendo: en vida la has tocado.

1h. Todos ellos obra un uno, y así todo lo atribuye a uno y todo a todos. 

martes, 10 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 1, 34-36. El Espíritu Santo hiere y cura, traspasa y cauteriza.

 


34a. Esto quiere el alma enamorada, que no sufre dilaciones de que se espere a que naturalmente se acabe la vida ni a que en tal o tal tiempo se corte.

34b. La fuerza del amor y la disposición que en sí ve, la hacen pedir y pedir se rompa luego la vida con algún encuentro e ímpetu sobrenatural de amor.

34c. Sabe bien aquí el alma que es condición de Dios llevar antes de tiempo consigo las almas que mucho ama.

34d. Perfeccionando en ellas en breve tiempo por medio de aquel amor lo que en todo suceso por su ordinario paso pudieran ir ganando.

34e. Esto es lo que dijo el Sabio: El que agrada a Dios, es hecho amado; y, viviendo entre los pecadores, fue trasladado; arrebatado fue porque la malicia no mudara su entendimiento o la aflicción no engañara su alma. Consumido en breve, cumplió muchos tiempos. Porque era su alma agradable a Dios, por tanto, se apresuró a sacarle de medio, etc. (Sabiduría 4, 10-14).

34f. Hasta aquí son palabras del Sabio, en las cuales se verá con cuánta propiedad y razón usa el alma de aquel término romper.

34g. En ellas usa el Espíritu santo de estos dos términos: arrebatar y apresurar, que son ajenos de toda dilación.

34h. En el apresurarse Dios se da a entender la priesa con que hizo perfeccionar en breve el amor del justo.

34i. En el arrebatar se da a entender llevarle antes de su tiempo natural.

34j. Es grande negocio para el alma ejercitar en esta vida los actos de amor, porque, consumándose en breve no se detenga mucho acá o allá sin ver a Dios.

35a. Veamos ahora por qué también a este embestimiento interior del Espíritu le llama encuentro más que otro nombre alguno.

35b. Porque sintiendo el alma en Dios infinita gana de que se acabe la vida.

35c. Como no ha llegado el tiempo de su perfección, no se hace, echa de ver que, para consumarla y elevarla de la carne, hace él en ella estos embestimientos divinos y gloriosos a manera de encuentros.

35d. Como son el fin de purificarla y sacarla de la carne, verdaderamente son encuentros con que siempre penetra, endiosando la sustancia del alma, haciéndola divina, en la cual absorbe el alma sobre todo ser a ser de Dios.

35e. La causa es porque la encontró Dios y la traspasó Dios en el Espíritu Santo vivamente.

35f. Cuyas comunicaciones son impetuosas, cuando son afervoradas, como lo es este encuentro.

35g. Porque en el alma vivamente gusta de Dios, llama dulce.

35h. No porque otros toques y encuentros, que en este estado recibe, dejen de ser dulces, sino por eminencia que tiene sobre todos los demás.

35i. Le hace Dios a fin de desatarla y glorificarla presto.

35j. De donde a ella le nacen alas para decir: Rompe la tela, etc.

36a. La canción es como si dijera: ¡Oh llama del Espíritu santo que tan íntima y tiernamente traspasas la sustancia de mi alma y la cauterizas con tu glorioso ardor!

36b. Pues ya estás tan amigable que te muestras con gana de dárteme en vida eterna.

36c. Si antes mis perfecciones no llegaban a tus oídos, cuando con ansias y fatigas de amor, en que penaba mi sentido y espíritu por mucha flaqueza e impureza mía y poca fortaleza de amor que tenía, te rogaba me desatases y llevases contigo.

36d. Con deseo te deseaba mi alma.

35e. El amor impaciente no me dejaba conformar tanto con esta condición de vida que tú querías que aún viviese.

35f. Si los pasados ímpetus de amor no eran bastantes, porque no eran de tanta calidad para alcanzarlo, ahora que estoy tan fortalecida de amor, que no solo no desfallece mi sentido y espíritu en ti.

36g. Mas antes fortalecidos de ti mi corazón y mi carne se gozan en Dios vivo (Sal 83, 2).

36h. Con grande conformidad de las partes,  donde puedo, ni me pasa por pensamiento querer.

36i. Son ya delante de tus ojos más válidas y estimadas mis peticiones, pues salen de ti y tú me mueves a ellas.

36j. Con sabor y gozo en el Espíritu santo te lo pido, saliendo ya mi juicio de tu rostro (Sal 16, 2), que es cuando los ruegos precias y oyes.

36k. Rompe la tela delgada de esta vida y no la dejes llegar a que edad y años naturalmente la corten.

36l. Para que pueda amar desde luego con la plenitud y hartura que desea mi alma sin término no fin.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...