domingo, 8 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 1, 31: Todo y nada. Rota la tela Dios se presenta en toda su infinitud.

 


31a. Sintiéndose el alma a la sazón de estos gloriosos encuentros tan al canto de salir a poseer y acabar perfectamente su reino, en las abundancias que se ve estar enriquecida.

31b. Aquí se conoce pura y rica y llena de virtudes y dispuesta para ello.

31c. En este estado deja Dios al alma ver su hermosura y fíale los dones y virtudes que le ha dado.

31d. Todo se le vuelve en amor y alabanzas, sin toque de presunción ni vanidad.

31e. No habiendo ya levadura de imperfección que corrompa la masa.

31f. Como ve que no le falta más que romper esta laca tela de vida natural en que se siente enredada, presa e impedida su libertad.

31g. Con deseo de verse desatada y verse con Cristo.

31h. Haciéndole lástima que una vida tan baja y flaca la impida otra tan alta y fuerte pide que se rompa.

31i. Diciendo: rompe la tela de este dulce encuentro.

32a. Llámale tela por tres cosas:

32b. La primera por la trabazón que hay entre el espíritu y la carne.

32c. La segunda, porque divide entre Dios y el alma.

32d. La tercera porque así como la tela no es tan opaca y condensa que no se puede traslucir lo claro por ella, así en este estado parece esta trabazón tan delgada la tela, por estar ya muy espiritualizada e ilustrada y adelgazada, que no se deja de traslucir la divinidad en ella.

32e. Como siente el alma la fortaleza de la otra vida, echa de ver la flaqueza de estotra.

32f. Parécele mucho delgada la tela, y aun tela de araña.

32g. Como la llama David, diciendo: Nuestros años como la araña meditarán (Sal 89, 9).

32h. Aun es mucho menos delante del alma que así está engrandecida.

32i. Como está puesta en el sentir de Dios siente las cosas como Dios, delante del cual, como también dice David.

32j. Mil años son como el día de ayer que pasó (Sal 89, 4).

32k. Y según Isaías: todas las gentes son como si no fuesen (40, 17).

32l. Ese mismo tono tienen delante del alma.

32m. que todas las cosas le son nada, y ella es para sus ojos nada.

32n. Solo su Dios para ella es el todo.

sábado, 7 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 1. 30. Morir de amor, dulce morir.

 


30a. El morir natural de las almas que llegan a este estado, aunque la condición de su muerte en cuanto al natural es semejante a las demás, pero en la caus ay en el modo de la muerte hay mucha diferencia.

30b. Si las otras mueren muerte causada por enfermedad o por longura de días.

30c. Estas, aunque en enfermedad mueran o en cumplimiento de edad, no las arranca el alma.

30d. Sino algún ímpetu y encuentro de amor mucho más subido que los pasados y más poderoso y valeroso.

30e. Pues pudo romper la tela y llevarse la joya del alma.

30f. La muerte de semejantes almas es muy suave y muy dulce más que les fue la vida espiritual toda su vida.

30h. Mueren con más subidos ímpetus y encuentros sabrosos de amor, siendo ellas como el cisne, que canta más suavemente cuando se muere.

30i. Por eso dijo David que era preciosa la muerte de los santos en el acatamiento de Dios (Sal 115, 15).

30j. Aquí vienen en uno a juntarse todas las riquezas del alma y van allí a entrar los ríos del amor del alma en la mar.

30k. Los cuales están allí ya tan anchos y represados que parecen ya mares.

30l. Juntándose lo primero y lo postrero de sus tesoros, para acompañar al justo, que va y parte para su reino.

30m. Va y parte para su reino, oyéndose ya las alabanzas desde los fines de la tierra.

30n. Como dice Isaías, son gloria del justo (Is 24, 16).

jueves, 5 de marzo de 2026

Llama de amor viva, Canción 1, 29. Romper la tela, negarse a uno mismo para afirmar a Dios, el Amor.



29a. Rompe la tela de este dulce encuentro.

29b. Tela es la que impide este grande negocio.

29c. Es fácil cosa llegar a Dios quitados los impedimentos y rompidas las telas que dividen la junta entre el alma y Dios.

29c. Las telas son tres: temporal, natural y sensitiva.

29d. Temporal, en que se comprenden todas las criaturas.

29e. Natural, en que se comprenden las operaciones e inclinaciones naturales.

29f. Sensitiva, en que se compende la unión del alma con el cuerpo, que es vida sensitiva y animal.

29g. Dice San Pablo: Sabemos que si esta nuestra casa terrestre se desata, tenemos habitación de Dios en los cielos (2 Co 5, 1).

29h. Las dos primeras telas de necesidad se han de haber rompido para llegar a esta posesión de unión con Dios.

29i. En que todas las cosas del mundo están negadas y renunciadas.

29j. Todos los apetitos y afectos naturales mortificados.

29k. Las operaciones del alma de naturales ya hechas divinas.

29l. Todo lo cual se rompió e hizo en el alma por los encuentros esquivos de esta llama cuando ella era esquiva.

29m. En la purgación espiritual acaba el alma de romper en estas dos telas.

29n. De ahí viene a unirse con Dios como aquí está y no queda por romper más que la tercera de la vía sensitiva.

29ñ. Por eso dice aquí tela y no telas.

29o. Porque no hay más que esta que romper.

29p. La cual ya tan sutil y delgada y espiritualizada con esta unión de Dios no la encuentra la llama rigurosamente como a las otras dos hacía, sino sabrosa y dulcemente.

29q. Por eso aquí le llama dulce encuentro.

29r. El cual es tanto más dulce y sabroso cuanto más le parece que le va a romper la tela de la vida. 

miércoles, 4 de marzo de 2026

Llama de amor viva, 27-28. El amor conduce a la unión de la propia voluntad con la persona amada.

 


26a. Esto es lo que quiere dar a entender cuando dice el alma el presente verso: pues ya no eres esquiva.

26b. Es como si dijera: pues ya no solamente me eres oscura como antes, pero eres la divina luz de mi entendimiento, que te puedo mirar.

26c. No solamente no haces desfallecer mi flaqueza, mas antes eres la fortaleza de mi voluntad, con que te puedo amar y gozar, estando toda convertida en amor divino.

26d. Ya no eres pesadumbre y aprieto como la sustancia el alma.

26e. Eres la gloria y deleites y anchura de ella.

26f. De mí se puede decir lo que se canta en los divinos Cantares:

26g. ¿Quién es esta que sube del desierto abundante en deleites, estribando sobre su amado, acá y allá vertiendo amor? (Cantar de los Cantares 8, 5).

27a. ¡Acaba ya, si quieres!

27b. Acaba ya de consumar conmigo perfectamente el matrimonio espiritual con tu beatífica vista.

27c. Porque esta es la que pide el alma.

27d. Aunque es verdad que en este estado tan alto, está el alma tanto más conforme y satisfecha cuanto más transformada en amor.

27e. Para sí misma cosa sabe ni acierta a pedir, sino todo para su Amado.

27f. La caridad, como dice san Pablo, no pretende para sí sus cosas (1 Co 13, 5), sino para el Amado.

27g. Porque vive en esperanza todavía, en que no se puede dejar de sentir vacío.

27h. Tiene tanto de gemido, aunque suave y regalado, cuanto le falta para la acaba posesión de la adopción de los hijos de Dios; donde, consumándose su gloria, se aquietará su apetito.

27i. El cual, aunque acá más juntura tenga con Dios, nunca se hartará y quietará hasta que parezca su gloria.

27j. Mayormente teniendo ya el sabor y golosina de ella, como aquí se tiene.

27k. Que es tal, que si Dios no tuviese aquí favorecida también la carne, amparando el natural con su diestra, como hizo con Moisés en la piedra para que sin morirse pudiera ver su gloria (Ex 33, 22).

27l. A cada llamarada de estas se corrompería el natural y moriría.

27m. No teniendo la parte inferior vaso para sufrir tanto y tan subido fuego de gloria.

28a. Este apetito y la petición de él no es aquí con pena.

28b. Que no está aquí el alma capaz de tenerla, sin con deseo suave y deleitable, pidiéndolo en conformidad de espíritu y de sentido.

28c. Por eso dice en el verso: acaba ya, si quieres.

28d. Está la voluntad y apetito tan hecho uno con Dios, que tiene por su gloria cumplirse lo que Dios quiere.

28e. Son tales las asomadas de gloria y amor que en estos toques se trasluce quedar a la puerta por entrar en el alma, no cabiendo por la angostura de la casa terrestre.

28f. Antes sería poco amor no pedir entrada en aquella perfección y cumplimiento de amor.

28g. Demás de esto ve allí el alma que en aquella fuerza de deleitable comunicación del esposo la está el Espíritu Santo provocando y convidando con aquella inmensa gloria que le está proponiendo ante sus ojos.

28h. Con maravillosos modos y suaves afectos.

28i. Diciéndole en su espíritu lo que en los Cantares a la esposa, lo cual refiere ella diciendo:

28j. Mirad lo que me está diciendo mi esposo: Levántate y date priesa, amiga mía, paloma mía, hermosa mía, y ven; pues que ya ha pasado el invierno, y la lluvia se ue y alejó, y las flores han parecido en nuestra tierra; y ha llegado el tiempo del podar; la voz de la tortolilla se ha oído en nuestra tierra: la higuera ha producido sus frutos; las floridas viñas han dado su olor.

28k. Levántate, amiga mía, graciosa mía, y ven; paloma mía, en los horados[1] de las piedras, en la caverna de la cerca.

28l. Muéstrame tu rostro, suene tu voz en mis oídos; porque tu voz es dulce y tu rostro hermoso (Ct 2, 10-14).

28m. Todas estas cosas siente el alma y las entiende distintamente en subido sentido de gloria.

28n. La está mostrando el Espíritu santo en aquel suave y tierno llamear, con gana de entrarle en aquella gloria.

28ñ. Por eso ella aquí provocada, responde diciendo: acaba ya, si quieres.

28o. En lo cual le pide al Esposo aquellas dos peticiones que él nos enseñó en el evangelio, conviene a saber:

28p. Adveniat regnum tuum; iat voluntas tua (Mt 6, 10).

28q. Es como si dijera: acaba de darme este reino; si quieres, esto es, según es tu voluntad.

28r. Y para que así sea, rompe la tela de este dulce encuentro.


[1] Agujero que atraviesa algo de parte en parte. Caverna. www.rae.es

lunes, 2 de marzo de 2026

Llama de amor viva. Canción 1, 24-2t. Después del sufrimiento el gozo profundo que el Espíritu ofrece al alma.


 24a. Esta purgación en pocas almas acaece tan fuerte.

24b. Solo en aquellas que el Señor quiere levantar a más alto grado de unión.

24c. A cada una dispone con purga más o menos fuerte, según el grado a que la quiere levantar.

24d. Según la impureza e imperfección de ella.

24e. Esta pena se parece a la del purgatorio.

24f. Porque así como se purgan los espíritus para poder ver a Dios por clara visión en la otra vida.

24g. Así se purgan aquí las almas para poder transformarse en él por amor en esta.

25a. La intención de esta purgación y como es más y como es menos.

25b. Cuando según el entendimiento.

25c. Cuando según la voluntad.

25d. Y como la memoria y según sal sustancia del alma y cuando según todo.

25e. La purgación de la parte sensitiva.

25f. Como se conocerá cuando lo es, la una y la otra, a qué tiempo y punto o sazón de camino espiritual comienza y porque lo tratamos en la Noche oscura de la Subida al Monte Carmelo.

25g. No hace ahora a nuestro propósito, no lo digo.

25h. Basta saber ahora que el mismo Dios, que quiere entrar en el alma por unión y transformación de amor.

25i. Es el que antes está embistiendo en ella y purgándole con la luz y calor de su divina llama.

25j. Así como el mismo fuego que entra en el madero es el que le dispone antes.

25k. La misma que ahora le es suave, estando dentro embestida en ella, le era esquiva, estando fuera embistiendo en ella.

26a. Esto es lo que quiere dar a entender cuando dice el alma el presente verso: pues ya no eres esquiva.

26b. Es como si dijera: pues ya no solamente me eres oscura como antes, pero eres la divina luz de mi entendimiento, que te puedo mirar.

25c. No solamente no haces desfallecer mi flaqueza, mas antes eres la fortaleza de mi voluntad, con que te puedo amar y gozar, estando toda convertida en amor divino.

25d. Ya no eres pesadumbre y aprieto como la sustancia el alma.

25e. Eres la gloria y deleites y anchura de ella.

25f. De mí se puede decir lo que se canta en los divinos Cantares:

25g. ¿Quién es esta que sube del desierto abundante en deleites, estribando sobre su amado, acá y allá vertiendo amor? (Cantar de los Cantares 8, 5).

jueves, 5 de octubre de 2023

Llama de amor viva. Canción 1, 23. Encuentro entre dos desiguales: Dios inmenso y el alma estrecha, amargura hasta hallar el deleite divino.

 


23a. Esta llama de suyo en extremo es amorosa, y tierna y amorosamente embiste en la voluntad.

23b. Y la voluntad de suyo es seca y dura en extremo.

23c. Lo duro se siente cerca de lo tierno y la sequedad cerca del amor.

23d. Embistiendo esta llama amorosa y tiernamente en la voluntad.

23e. Siente la voluntad su natural dureza y sequedad para con Dios.

23f. No siente el amor y ternura de la llama.

23g. Estando ella prevenida con dureza y sequedad en que no caben estos otros contrarios de ternura y amor.

23h. Hasta que, siendo expelidos[1] por ellas, reine en la voluntad amor y ternura de Dios.

23i. De esta manera era esta llama esquiva a la voluntad, haciéndola sentir y padecer su dureza y sequedad.

23j. Ni más ni menos, porque esta llama es amplísima e inmensa y la voluntad es estrecha y angosta, siente su estrechura y angustura la voluntad en tanto que la llama la embiste.

23k. Hasta que, dando en ella, la dilate y ensanche y haga capaz de sí misma.

23l. También esta llama es sabrosa y dulce.

23m. La voluntad tenía el paladar del espíritu destemplado con humores[2] de desordenadas aficiones érale desabrida[3] y amarga y no podía gustar el dulce manjar del amor de Dios.

23n. También siente la voluntad su aprieto y sinsabor cerca de esta amplísima y sabrosísima llama.

23ñ. No siente el sabor de ella, porque no la siente en sí, sino lo que tiene en sí, que es su miseria.

23o. Esta llama es de inmensas riquezas, y bondad y deleites, y el alma de suyo es pobrísima y no tiene bien ninguno ni de qué se satisfacer.

23p. Conoce y siente claramente sus miserias y pobreza y malicia cerca de estas riquezas y bondad y deleites de la llama.

23q. Porque la malicia no comprehende a la bondad, ni la pobreza a las riquezas, etc.

23r. Hasta tanto que esta llama acabe de purificar el alma.

23s. Con su transformación la enriquezca, glorifique y deleite.

23t. De esta manera le era antes esquiva esta llama al alma sobre lo que se puede decir.

23u. Peleando en ella unos contrarios contra otros:

23v. Dios, que es todas las perfecciones, contra todos los hábitos imperfectos, para que transformándola en sí la suavice y pacifique y esclarezca.

23w. Como el fuego hace al madero cuando ha entrado en ella.



[1] Expeler: expulsar. www.rae.es

[2] Humor: estado afectivo que se mantiene por algún tiempo. Ib.

[3] Desabrida: áspera y desapacible en el trato. Ib.

miércoles, 4 de octubre de 2023

Llama de amor viva. Canción 1, 22. Ante Dios el alma descubre las propias tinieblas. Inicio de la conversión.

 


22a. Las flaquezas y miserias que antes el alma tenía asentadas y encubiertas en sí, las cuales antes no veía ni sentía.

22b. Ya con la luz y calor del fuego divino las ve y las siente.

22c. Así como la humedad que había en el madero no se conocía hasta que dio en él el fuego y le hizo sudar, humear, y respendar.

22c. Así hace el alma imperfecta cerca de esta llama.

22d. ¡Oh cosa admirable!, levántanse en el alma a esta sazón contrarios contra contrarios.

22e. Los del alma contra los de Dios, que embisten el alma.

22f. Como dicen los filósofos, unos relucen cerca de los otros y hacen la guerra en el sujeto del alma.

22g. Procurando los unos expeler a los otros por reinar ellos en ella, conviene a saber:

22h. Las virtudes y propiedades de Dios en extremo perfectas contra los hábitos y propiedades del sujeto del alma en extremo imperfectos, padeciendo ella dos contrarios en sí.

22i. Como esta llama es de extremada luz, embistiendo en el alma, su luz luce en las tinieblas del alma, que también son extremados.

22j. El alma entonces siente sus tinieblas naturales y viciosas, que se ponen contra la sobrenatural luz.

22k. No siente la luz sobrenatural porque no la tiene en sí como sus tinieblas que las tiene en sí, y las tinieblas no comprehenden[1] a la luz.

22l. Estas tinieblas suyas sentirá en tanto que la luz la embistiere.

22m. Porque no pueden las almas ver sus tinieblas si no embistiere en ellas la divina luz, hasta que, expeliéndolas[2] la luz, quede ilustrada[3] el alma y vea la luz en sí transformada.

22n. Habiendo sido limpiado y fortalecido el ojo espiritual por la luz divina.

22ñ. Inmensa luz en alma impura y flaca totalmente le era tinieblas, sujetando el eminente[4] sensible la potencia[5].



[1] Comprehender: comprender, entender, alcanzar o penetrar algo. www.rae.es

[2] Expeler: expulsar. Ib.

[3] Ilustrar: Dicho de Dios: alumbrar interiormente a las criaturas con luz sobrenatural. Ib.

[4] Eminente: Alto, elevado, que descuella entre lo que le rodea. Ib.

[5] Potencia: Cada una de las tres facultades del alma, es decir, entendimiento, voluntad y memoria.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...