6a. Y allí nos entraremos.
6b. Allí, conviene saber: en aquellas
noticias y misterios divinos nos entraremos.
6c. No dice entraré yo sola, que parecía más
conveniente.
6c. Pues el Esposo no ha menester entrar de
nuevo, sino entraremos, es a saber, yo y el Amado.
6d. Para dar a entender que esta obra no la
hace ella, sino el Esposo con ella.
6e.Por cuanto ya están Dios y el alma unidos
en uno en este estado de matrimonio espiritual no hace el alma obra ninguna a
solas sin Dios.
6f. Decir allí nos entraremos es decir allí
nos transformaremos.
6g. Yo en ti por el amor de estos dichos
juicios divinos y sabrosos.
6h. En el conocimiento de la predestinación
de los justos y presciencia[1]
de los malos, en que previno el Padre a los justos en las bendiciones de su
dulzura (Salmo 20, 4) en su Hijo Jesucristo, subidísimamente se transforma el
alma en amor de Dios, según esta noticia.
6i. Salmo 20, 4: “Que se acuerde tu todas tus
ofrendas, que le ayuden tus sacrificios”.
6j. Agradeciendo y amando al Padre de nuevo
con grande sabor y deleite por su Hijo Jesucristo.
6k. Esto hace ella unida con Cristo,
juntamente con Cristo.
6l. El sabor de esta alabanza es tan
delicado, que totalmente es inefable.
6m. Pero dícelo el alma en el verso
siguiente, diciendo:
6n. Y el mosto de granadas gustaremos.
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