3a. Canción 27:
Allí me dio su pecho,
allí enseñó ciencia muy sabrosa;
y yo le di de hecho
a mí, sin dejar cosa;
allí le prometí de ser su
esposa.
Declaración.
3b. En esta canción cuenta la esposa la
entrega que hubo de ambas partes en este espiritual desposorio.
3c. Conviene a saber, de ella y de Dios, diciendo
que en aquella interior bodega de amor se juntaron él a ella.
3d. Dándole el pecho ya libremente de su
amor, en que la enseñó sabiduría y secretos.
3e. Y ella a él, entregándosele ya toda de
hecho, sin ya reservar nada para sí ni para otro, afirmándose ya por suya para
siempre.
4a. Allí me dio su pecho.
4b. Dar el pecho uno a otro es darle su amor
y amistad y descubrirle sus secretos como amigo.
4c. Decir el alma que le dio allí su pecho es
decir que allí le comunicó su amor y sus secretos, lo cual hace Dios en el alma
en este estado, y, más adelante, lo que también dice en este verso siguiente.
5a. Allí me enseñó ciencia muy sabrosa.
5b. La ciencia sabrosa que dice aquí que la
enseñó es la teología mística, que es la ciencia secreta de Dios, que llaman
los espirituales contemplación.
5c. La cual es muy sabrosa, porque es ciencia
por amor.
5d. El cual es el maestro de ella y el que
todo lo hace sabroso.
5e. Por cuanto le comunica esta ciencia e
inteligencia en el amor con que se comunica al alma, esle sabrosa para el entendimiento,
pues es ciencia que pertenece a él.
5f. Esle también sabrosa a la voluntad, pues
es en amor, el cual pertenece a la voluntad.
6a. Y yo le di de hecho / a mí, sin dejar
cosa.
6b. En aquella bebida de Dios suave, en que
se embebe el alma de Dios.
6c. Muy voluntariamente y con grande suavidad
se entrega el alma a Dios toda, queriendo ser toda suya y no tener en sí ajena
de él para siempre.
6d. Causando Dios en ella en dicha unión, la pureza
y perfección que para esto es menester.
6e. Por cuanto él la transforma en sí, hácela
toda suya y evacua en ella todo lo que tenía ajeno de Dios.
6f. De ahí que solamente según la voluntad
sino también según la obra, quede ella de hecho sin dejar cosa, toda dada a
Dios.
6g. Así como Dios se ha dado libremente a
ella, de manera que quedan pegadas aquellas dos voluntades, entregadas y
satisfechas de sí.
6h. De manera que en nada haya de faltar ya
la una a la otra, con fe y firme desposorio, que, por eso, añade ella, diciendo:
6i. Allí le prometí ser su esposa.

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