Anotación para la canción siguiente.
1a. Comunícase Dios en esta interior unión al
alma con tantas veras[1]
de amor.
1b. No hay afición de madre, que con tanta ternura
acaricie a su hijo, ni amor de hermano ni amistad de amigo que se le compare.
1c. Llega a tanto al ternura y verdad de amor
con que el inmenso Padre regala y engrandece a esta humilde y amorosa alma.
1d. ¡Oh cosa maravillosa y digna de todo
pavor y admiración!
1e. Se sujeta a ella verdaderamente para
engrandecer, como si él fuese su siervo y ella fuese su señor.
1f. Está tan solícito en la regalar, como si él
fuese su esclavo y ella fuese su Dios.
1g. ¡Tan profunda humildad y dulzura de Dios!
1h. Él en esta comunicación de amor en alguna
manera ejercita aquel servicio que dice él en el evangelio que hará a sus
escogidos en el cielo, es a saber, que:
1i. Lucas 12, 37: Ciñéndose, pasando de uno
en otro, le servirá.
1j. Aquí está empleado en regalar y acariciar
al alma como la madre en servir y regalar a su niño, criándole a sus mismos
pechos.
1k. En lo cual conoce el alma la verdad del
dicho de Isaías, que dice:
1l. Isaías 66, 12: A los pechos de Dios seréis
llevados y sobre sus rodillas seréis regalados.
2a. ¿Qué sentirá, pues, el alma aquí, entre
tan soberanas mercedes?
2b. ¡Cómo se derretirá en amor!
2c. ¡Cómo agradecerá ella, viendo estos
pechos de Dios abiertos para sí con tan soberano y largo amor!
2d. Sintiéndose puesta entre tantos deleites,
entrégase toda a sí misma a él, y dale también sus pechos de su voluntad y amor.
2e. Sintiéndolo y pasando en su alma al modo
que la esposa lo sentía en los Cantares, hablando con su Esposo, en esta
manera:
2f. Cantar de los cantares 7, 10-12: Yo para
mi Amado, y la conversión de él para mí. Ven. Amado mío; salgámonos al campo,
moremos juntos en las granjas; levantémonos por la mañanica a las viñas y
veamos si ha florecido la viña y las flores paren frutos, si florecieron las
granadas. Allí te daré mis pechos.
2g. Esto es, los deleites y fuerza de mi
voluntad emplearé en servicio de tu amor.
2h. Por pasar así estas dos entregas del alma
y Dios en esta unión, las refiere ella en la siguiente canción, diciendo:
2i. Canción 27:
Allí me dio su pecho,
allí enseñó ciencia muy sabrosa;
y yo le di de hecho
a mí, sin dejar cosa;
allí le prometí de ser su
esposa.

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