14a. Aquel endiosamiento y levantamiento de mente a Dios, en que queda el alma como robada y embebida en amor, toda hecha en Dios no la deja advertir a cosa alguna del mundo.
14b. No solo de todas las cosas, mas aun de
sí queda enajenada[1]
y aniquilada, como resumida[2]
y resuelta en amor, que consiste en pasar de sí al Amado.
14c. La esposa en los Cantares, después que
había tratado de esta transformación de amor suya en el Amado, da a entender
este no saber con que quedó, por esta palabra: Nescivi.
14c. Cantar de los cantares 6, 11: No supe.
14d. Está el alma en este puesto en cierta
manera como Adán en la inocencia, que no sabía qué cosa era mal.
14e. Porque está tan inocente que no entiende
el mal ni cosa juzga a mal.
14f. Oirá cosas muy malas y las verá con sus
ojos, y no podrá entender que lo son, porque no tiene en sí hábito de mal por
donde lo juzgar.
14g. Habiéndole Dios raído[3]
los hábitos imperfectos y la ignorancia, en que cae el mal del pecado, con el
hábito perfecto de la verdadera sabiduría.
14h. Y así, también acerca de esto ya cosa no
sabía.
15a. Esta tal alma poco se entremeterá en las
cosas ajenas, porque aun de las suyas no se acuerda.
15b. Esta propiedad tiene el espíritu de Dios
en el alma donde mora, que luego la inclina a ignorar y no querer saber las
cosas ajenas, aquellas mayormente que no son para su aprovechamiento.
15c. El espíritu de Dios es recogido y
convertido a la misma alma antes para sacarla de las cosas extrañas que para
ponerla en ellas.
15d. Así se queda el alma en un no saber cosa
en la manera que solía.
16a. No se ha de entender que, aunque el alma
queda en este no saber, pierde allí los hábitos de las ciencias adquisitos que
tenía, que antes se le perfeccionan con el más perfecto hábito, que es el de la
ciencia sobrenatural que se le ha infundido.
16b. Ya estos hábitos no reinan en el alma de
manera que tenga necesidad de saber por ellos, aunque no le impide que algunas
veces sea.
16c. En esta unión de sabiduría divina se
juntan estos hábitos con la sabiduría superior de las otras ciencias.
16d. Juntándose una luz pequeña con otra
grande, la grande es la que priva y luce, y la pequeña no se pierde, antes se
perfecciona, aunque no es la que principalmente hace.
16e. Así entiendo que será en el cielo, que
no se corromperán los hábitos que los justos llevaren de ciencia adquisita.
16f. No les harán a los justos mucho caso,
sabiendo ello más que eso en la sabiduría divina.

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