25a. La música callada.
25b. En aquel sosiego y silencio de la noche
ya dicha, y en aquella noticia de la luz humana, echa de ver el alma una
admirable conveniencia y disposición de la sabiduría en las diferencias de
todas sus criaturas y obras.
25c. Todas ellas dotadas con cierta
respondencia a Dios.
25d. En que cada una en su manera da su voz
de lo que en ella es Dios.
25e. De suerte que le parece una armonía de
música subidísima, que sobrepuja todos los saraos[1]
y melodías del mundo.
25f. Llama a esta música callada porque es
inteligencia sosegada y quieta, sin ruido de voces.
25g. Se goza en ella la suavidad de la música
y la quietud del silencio.
25h. Dice que su amado es esta música
callada, porque en él se conoce y gusta esta armonía de música espiritual.
25i. Y no solo eso sino que también es.
25j. La soledad sonora.
26a. La cual es casi lo mismo que la música
callada.
26b. Aquella música es callada cuanto a los
sentidos y potencias[2]
naturales.
26c. Es soledad muy sonora para las potencias
espirituales.
26d. Estando ellas solas y vacías de todas
las formas y aprehensiones naturales pueden recibir bien el sentido espiritual
sonorísimamente en el espíritu, de la excelencia de Dios en sí y en sus
criaturas.
26e. Según aquello que dijimos arriba haber
visto san Juan en espíritu en el Apocalipsis, conviene a saber:
26f. Apocalipsis 14, 2: Voz de muchos citaredos
que citarizaban en sus cítaras.
26g. Lo cual fue en espíritu y no de cítaras
materiales.
26h. Sino cierto conocimiento de las
alabanzas de los bienaventurados que cada u9no, en su manera de gloria, hace a
Dios continuamente.
26i. Es como música, porque, así como cada
uno posee diferentemente sus dones.
26j. Así cada uno canta su alabanza diferentemente
y todos en una concordancia de amor, bien así como música.
27a. A este mismo modo echa de ver el alma en
aquella sabiduría sosegada en todas las criaturas, no solo superiores sino
también inferiores.
27b. Según lo que ellas tienen en sí cada una
recibido de Dios.
27c. Dar cada una su voz de testimonio de lo
que es Dios.
27d. Ve que cada una en su manera engrandece
a Dios, teniendo en sí a Dios según su capacidad.
27e. Así, todas estas voces hacen una voz de
música de grandeza de Dios y sabiduría y ciencia admirable.
27f. Esto es lo que quiso decir el Espíritu santo
en el libro de la Sabiduría, cuando dijo: Spiritus Domini replevit orbem
terrarum, et hoc quod continet omnia, scientiam habet vocis.
27g. Sabiduría 1, 7: “Pues el espíritu del
Señor llena la tierra, todo lo abarca y conoce cada sonido”.
27h. Sabiduría 1, 7: El espíritu del Señor
llenó la redondez de las tierras, y este mundo, que contiene todas las cosas
que el hizo, tiene ciencia de voz.
27i. Que es la soledad sonora que decimos
conocer el alma aquí.
27j. Es el testimonio que de Dios todas ellas
dan en sí.
27k. Por cuanto el alma recibe esta sonora
música, no sin soledad y ajenación[3]
de todas las cosas exteriores.
27l. La llama la música callada y la soledad
sonora, la cual dice que es su Amado.

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