martes, 22 de junio de 2021

Cántico espiritual. Canción 18, 7-9. Los efectos de la presencia del Espíritu en la oración.

 


7a. Y corran sus olores.

7b. Los cuales son en tanta abundancia algunas veces, que al alma le parece estar vestida de deleites y bañada en gloria inestimable.

7c. Tanto, que no solo ella lo siente de dentro, pero aun suélele redundar tanto de fuera, que lo conocen los que saben advertir.

7d. Les parece estar la tal alma como un deleitoso jardín lleno de deleites y riquezas de Dios.

7e. No solo cuando estas flores están abiertas se echa de ver esto en estas santas almas.

7f. Ordinariamente traen en sí un no sé qué de grandeza y dignidad, que causa detenimiento[1] y respeto a los demás, por el efecto natural que se difunde en el sujeto de la próxima y familiar comunicación con Dios.

7g. Cual se describe en el Éxodo de Moisés, que no podían mirar en su rostro por la honra y gloria que le quedaba, por haber tratado cara a cara con Dios.

7h. Éxodo 34, 30: “Aarón y todos los hijos de Israel vieron a Moisés con la piel de la cara radiante y no se atrevieron a acercarse a él”.

8a. En este aspirar el Espíritu Santo por el alma, que es visitación suya en amor a ella, se comunica en alta manera el Esposo Hijo de Dios.

8b. Por eso envía su Espíritu primero como a los apóstoles, que es su aposentador, para que le prepare la posada del alma esposa.

8c. Levantándola en deleite, poniéndole el huerto a gusto, abriendo sus flores, descubriendo sus dones, arreándola de la tapicería de sus gracias y riquezas.

8d. Con grande deseo desea el alma esposa todo esto.

8e. Que se vaya el cierzo, que venga el austro, que aspire por el huerto, porque entonces gana el alma muchas cosas juntas.

8f. Gana el gozar las virtudes puestas en el punto de sabroso ejercicio.

8g. Gana el gozar al Amado en ellas, pues mediante ellas se comunica en ella con más estrecho amor y haciéndole más particular merced que antes.

8h. Gana que el Amado mucho más se deleita en ella por este ejercicio actual de virtudes, que es lo que ella más gusta, es a saber, que guste su amado.

8i. Gana también la continuación y duración del tal sabor y suavidad de virtudes.

8j. La cual dura en el alma todo el tiempo que el Esposo asiste en ella.

8k. En tal manera, estándole dando la esposa suavidad en sus virtudes, según en los Cánticos ella lo dice en esta manera:

8l. Cantar de los cantares 1, 11: En tanto que estaba el rey en su reclinatorio, es a saber, en el alma, mi arbolico florido y oloroso dio olor de suavidad.

8m. Entendiendo aquí por este arbolico oloroso la misma alma, que, de flores de virtudes que en sí tiene, da olor de suavidad al Amado, que en ella mora en esta manera de unión.

9a. Mucho es de desear este divino aire del Espíritu Santo y que pida cada alma aspire por su huerto para que corran divinos olores de Dios.

9b. Por ser esto tan necesario y de tanta gloria y bien para el alma, la esposa lo deseó y pidió por los mismos términos que aquí, en los Cantares, diciendo:

9c. Cantar de los cantares 4, 16: Levántate de aquí, cierzo, y ven, ábrego[2], y aspira por mi huerto, y correrán sus olorosas y preciosas especias.

9d. Esto todo lo desea el alma, no por el deleite y gloria que de ello se le sigue, sino por lo que en esto sabe que se deleita su Esposo.

9e. Porque esto es disposición y pronunció para que el Hijo de Dios venga a deleitarse en ella; que por eso dice luego:

9f. Y pacerá el Amado entre las flores.



[1] Detenimiento: Atención o dedicación que se pone al realizar una actividad o al pensar o explicar un asunto. www.google.com   

[2] Ábrego: 1. Viento templado y húmedo del sudoeste, que trae lluvias.

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