5a.Aspira por mi huerto.
5b. El cual huerto es la misma alma.
5c. Así como arriba ha llamado a la misma
alma viña florecida, porque la flor de las virtudes que hay en ella le dan vino
de dulce sabor.
5d. Así aquí la llama también huerto.
5e. Porque en ella están plantadas y nacen y
crecen las flores de perfecciones y virtudes que habemos dicho.
5f. Es aquí de notar que no dice la esposa:
aspira en mi huerto, sino aspira por mi huerto.
5g. Es grande la diferencia que hay entre
aspirar Dios en el alma y aspirar por el alma.
5h. Aspirar en el alma es infundir en ella
gracia, dones y virtudes.
5i. Aspirar por el alma es hacer Dios toque y
moción en las virtudes y perfecciones que ya le son dadas, renovándolas y
moviéndolas de suerte que den de sí admirable fragancia y suavidad al alma.
5j. Bien así como cuando menean las especias
aromáticas.
5k. Al tiempo que se hace aquella moción[1],
derraman la abundancia de su olor, el cual antes ni era tal ni se sentía en tanto
grado.
5l. Las virtudes que el alma tiene en sí,
adquiridas o infusas, no siempre las está sintiendo y gozando actualmente.
5m. En esta vida están en el alma como flores
en cogollo cerradas, o como especias aromáticas cubiertas, cuyo olor no se
siente hasta ser abiertas y movidas.
6a. Algunas veces hace Dios tales mercedes al
alma esposa, que, aspirando con su Espíritu divino por este florido huerto de
ella, abre todos esos cogollos de virtudes y descubre estas especias aromáticas
de dones y perfecciones y riquezas del alma.
6b. Manifestado el tesoro y caudal interior,
descubre toda la hermosura de ella.
6c. Entonces es cosa admirable de ver y suave
de sentir la riqueza que se descubre al alma de sus dones y la hermosura de
estas flores de virtudes ya todas abiertas en el alma.
6d. La suavidad de olor que cada una de sí le
da, según su propiedad, es inestimable.
6e. Esto llama aquí correr[2]
los olores del huerto, cuando en el verso siguiente dice: y corran sus olores.

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