jueves, 27 de mayo de 2021

Cántico espiritual. Canción 14, 17-19. Descripción del éxtasis. Encuentro entre Dios y toda la persona, descoyuntando los huesos y encogiendo las carnes.

 


17a. Porque me parece viene muy a propósito en este lugar una autoridad de Job, que confirma mucha parte de lo que he dicho en este arrobamiento y desposorio, referirla eh aquí.

17b. Aunque nos detengamos un poco más, y declararé las partes de ella que son a nuestro propósito.

17c. Primer la pondré toda en latín, y luego toda en romance[1], y después declararé brevemente lo que ella conviniere a nuestro propósito.

17d. Acabado esto, proseguiré la declaración de los versos de la otra canción.

17e. Dice, pues, Elifaz temanites en Job de esta manera:

17f. Porro ad ne dictum est verbum absconditum et quasi furtive suscepit auris mea venas sussuri eius. In horrore visionis nocturnae, quando solet sopor occupare homines, pavor tenuit me et tremor, et omnia solet sopor ocupare homines,  pavor tenuit me et tgremor, et omnia ossa mea perterrita sunt; et cum spiritus, me praesente, transiret, inhorruerunt pili carnis meae: stetit quiadam, cuius non agnoscebam vultum, imago coram oculis meis, et vocem quasi lenis audivi.

17g. Y en romance quiere decir:

17h. Job 4, 12-16: De verdad a mí se me dijo una palabra escondida, y como a hurtadillas recibió mi oreja las venas de su susurro. En el horror de la visión nocturna, cuando el sueño suele ocupar a los hombres ocupóme el pavor y el temblor y todos mis huesos se alborotaron; y, como el espíritu pasase en mi presencia, encogiéronseme las pieles de mi carne; púsose delante uno cuyo rostro no conocía; era imagen delante de mis ojos, y oí una voz de aire delgado.

17i. En la cual autoridad se contiene casi todo lo que habemos dicho hasta aquí, hasta este punto, de este rapto desde la canción 13, que dice: Apártalos, Amado.

17j. Porque en lo que aquí dice Elifaz temanites, que se le dijo una palabra escondida, se significa aquello escondido que se le dio al alma.

17k. Cuya grandeza no pudiendo sufrir dijo: Apártalos, amado.

18a. En decir que recibió su oreja las venas de su susurro como a hurtadillas, es decir la sustancia desnuda que habemos dicho que recibe el entendimiento.

18b. Venas aquí denotan sustancia interior.

18c. Y el susurro significa aquella comunicación y toque de virtudes.

18d. De donde se comunica al entendimiento la dicha sustancia entendida.

18e. Llámale aquí susurro, porque es muy suave la tal comunicación, así como allí la llama aires amorosos el alma, porque suavemente se comunica.

18f. Dice que le recibió como a hurtadillas, porque así como lo que se hurta es ajeno, así aquel secreto era ajeno al hombre, hablando naturalmente.

18g. Porque recibió lo que no era de su natural.

18h. Así no le era lícito recibirle, como tampoco a san Pablo le era lícito poder decir el suyo.

18i. Por lo cual dijo el otro profeta dos veces:

18j. Isaías 24, 16: Mi secreto para mí.

18k. Cuando dijo: En el horror de la visión nocturna, cuando suele el sueño ocupar los hombres, me ocupó el pavor y temblor.

18l. Da a entender el temor y temblor que naturalmente hace el alma aquella comunicación de arrobamiento que decíamos no podía sufrir el natural en la comunicación del espíritu de Dios.

18m. Da aquí a entender este profeta que, así como al tiempo que se van a dormir los hombres les suele oprimir y atemorizar una vigilia que llaman pesadilla, la cual le acaece entre el sueño y la vigilia, que es en aquel punto que comienza el sueño.

18n. Así al tiempo de este traspaso espiritual entre el sueño de la ignorancia natural y la vigilia del conocimiento sobrenatural, que es el principio del arrobamiento o éxtasis, les hace temor y temblor la visión espiritual que entonces se les comunica.

19a. Y añade más, diciendo que todos sus huesos se asombraron o alborotaron.

19b. Que quiere decir como si dijera: se conmovieron o desencajaron de sus lugares.

19c. En lo cual se da a entender el gran descoyuntamiento de huesos que habemos dicho padecer a este tiempo.

19d. Lo cual da bien a entender daniel cuando vio al ángel diciendo: Domine, in visione tua dissolutae sunt compages meae.

19e. Daniel 10, 16: Señor, en tu visión las junturas de mis huesos se han abierto.

19f. Y en lo que dice luego que es: y, como el espíritu pasase en mi presencia.

19g. Es a saber, haciendo pasar el mío de sus límites y vías naturales por el arrobamiento que habemos dicho, encogiéronse las pieles de mis carnes.

19h. Da a entender lo que habemos dicho del cuerpo.

19i. Que en este traspaso se queda helado y encogidas las carnes como muerto.



[1] Romance: 3. La lengua española, en oposición al latín u otras lenguas no romances.

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