Canción 11.
Descubre tu presencia,
y máteme tu vista y hermosura;
mira que la dolencia
de amor, que no se cura
sino con la presencia y la figura.
Anotación.
1a. No
puede el amoroso Esposo de las almas verlas penar mucho a solas, como a esta de
que vamos tratando, porque, como él dice por Zacarías: sus penas y quejas
1b.
Zacarías 2, 8: le tocan en las niñetas de sus ojos.
1c.
Mayormente cuando las penas de tales almas son por su amor como las de esta.
1d. Por
eso dice también por Isaías:
1e. Isaías
65, 24: Antes que ellos clamen, yo oiré; aun estando con la palabra en la boca,
los oiré.
1f. El
sabio dice de él que:
1g.
Proverbios 2, 4-5: Si le buscare el alma como al dinero, le hallará.
1h.
Esta alma enamorada que con más codicia que al dinero le busca, pues todas las
cosas tiene dejadas y a sí misma por él.
1j.
Parece que a estos ruegos tan encendidos le hizo Dios alguna presencia de sí
espiritual.
1k. En
la cual mostró algunos profundos visos de su divinidad y hermosura, con que la
aumentó mucho más el deseo de verle y fervor.
1l. Así
como suelen echar agua en la fragua para que se encienda y afervore más el fuego,
así el Señor suele hacer con algunas de estas almas, que andan con estas calmas[1]
de amor.
1m.
Dándoles algunas muestras de su excelencia para afervorarlas más, y así irlas
más disponiendo para las mercedes que les quiere hacer después.
1n. Así
como el alma echó de ver y sintió por aquella presencia oscura aquel sumo bien
y hermosura encubierta allí, muriendo en deseo por verla, dice la canción.
Declaración.
2a.
Deseando el alma verse poseída ya de este gran Dios, de cuyo amor se siente
robado y llagado el corazón, no pudiendo ya sufrir, pide en esta canción determinadamente
le descubra y muestre su hermosura, que es su divina esencia[2].
2b. Y que
le mate con esta vista, desatándola de la carne, pues en ella no puede verle y
gozarle como desea.
2b.
Poniéndole por delante la dolencia y ansia de su corazón, en que persevera
penando por su amor, sin poder tener remedio con menos que esta gloriosa vista
de su divina esencia.
[1]
Calma. 6. Desuso. Angustia, pena.
[2]
Esencia: 1. Aquello que constituye la naturaleza [3. Virtud, calidad o
propiedad de las cosas]de las cosas, lo permanente e invariable de ellas. www.rae.es

No hay comentarios:
Publicar un comentario