Capítulo 5. Comienza a declarar cómo esta contemplación oscura no sólo es noche para el alma, sino también pena y tormento.
1a. Esta
noche oscura es una influencia de Dios en el alma, que la purga de sus
ignorancias e imperfecciones habituales, naturales y espirituales.
1b. Que
llaman los contemplativos contemplación infusa o mística teología.
1d. En
que de secreto enseña Dios al alma y la instruye en perfección de amor, sin
ella hacer nada ni entender cómo.
1e. Por
cuanto es sabiduría de Dios amorosa, hace dos principales efectos en el alma.
1f. La
dispone purgándola e iluminándola para la unión de amor de Dios.
1g. La
sabiduría amorosa es la que aquí purga al alma y la ilumina.
2a.
¿Por qué, pues es lumbre divina, la llama aquí el alma noche oscura?
2b. Por
dos cosas es no solo noche y tiniebla para el alma, también pena y tormento.
2c. La
primera es por la alteza de la Sabiduría divina, que excede al talento del
alma, y en esta manera le es tiniebla.
2d. La
segunda, por la bajeza e impureza de ella, y es de esta manera le es penosa y
aflictiva y oscura.
3a. Para
probar la primera conviene suponer cierta doctrina del Filósofo, que dice que
cuando las cosas divinas son en sí más claras y manifiestas, tanto más son al
alma oscuras y ocultas naturalmente.
3b. Así
como la luz, cuanto más clara es, tanto más ciega y oscurece la pupila de la
lechuza, y cuanto el sol se mira más de lleno, más tinieblas causa a la
potencia visiva y la priva, excediéndola por su flaqueza.
3c.
Cuando esta divina luz de contemplación embiste en el alma, y aún no está
ilustrada totalmente, le hace tinieblas espirituales.
3d. No
solo la excede, también la priva y oscurece el acto de su inteligencia natural.
3e. Por
esta causa san Dionisio y otros místicos teólogos llaman a esta contemplación
infusa rayo de tiniebla.
3f. De
su gran luz sobrenatural es vencida la fuerza natural intelectiva y privada.
3g.
Salmo 96, 2: Cerca de Dios y en rededor de él oscuridad y nube.
3h. En
tan inmensa luz se oscurecen y quedan ofuscados [nuestros entendimientos
flacos], no alcanzado.
3i.
Salmo 17, 13: Por el gran resplandor de su presencia se atravesaron nubes.
3j. Es
a saber, entre Dios y nuestro entendimiento.
3k. Esta
es la causa porque, en derivando de sí Dios al alma, este clarecido rayo de su
sabiduría secreta, le hace tinieblas oscuras en el entendimiento.
4a. Como
esta divina contemplación infusa tiene muchas exigencias en extremo buenas y el
alma que las recibe, por no estar purgada, tiene muchas miseria, no pudiendo
caber dos contrarios en el sujeto del alma, de necesidad haya de penar y
padecer.
4b. Siendo
ella el sujeto en que contra sí se ejercitan estos dos contrarios.
5a. La
luz y la sabiduría de esta contemplación es muy clara y pura y el alma en que
ella embiste está oscura e impura.
5b. Como
cuando los ojos están de mal humor[1]
impuros y enfermos, del embestimiento de la clara luz reciben pena.
5c.
Esta pena en el alma, a causa de su impureza, es inmensa cuando de veras es
embestida de esta divina luz.
5d.
Siéntese el alma tan impura y miserable que le parece estar Dios contra ella y
que ella está hecha contraria a Dios.
5e. Es
tanto sentimiento y pena para el alma, porque le parece aquí que la ha Dios arrojado
a uno de los mayores trabajos que sentía Job cuando Dios le tenía en este
ejercicio, era este:
5f. Job
7, 20: ¿Por qué me has puesto contrario a ti, y soy grave y pesado para mí
mismo? [2]
5g.
Viendo el alma claramente aquí por medio de esta pura luz, aunque a oscuras, su
impureza, conoce claro que no es digna de Dios ni de criatura alguna y piensa que
nunca lo será y que ya se le acabaron sus bienes.
5h. Esto
le causa la profunda inmersión que tiene de la mente en el conocimiento y
sentimiento de sus males y miserias.
5i.
Aquí se las muestra todas al ojo esta divina y oscura luz.
5j. Salmo
38, 12: Por la iniquidad corregiste al hombre, e hiciste deshacer y contabescer[3]
su alma; como la araña se desentraña.
6a. La
segunda manera con que pena el alma es a causa de su flaqueza natural, moral y
espiritual.
6b. Como
esta divina contemplación embiste en el alma con alguna fuerza, a fin de la ir
fortaleciendo y domando, de tal manera peca en su flaqueza, que poco menos que
desfallece.
6c. Job
23, 6: No quiero que trate conmigo con mucha fortaleza, porque no me oprima con
el peso de su grandeza.
7a. Se
siente el alma tan ajena de ser favorecida que le parece que aun en lo que solía
hallar algún arrimo se acabó con lo demás, y no hay quien se compadezca de
ella.
7b. Job
19, 21: Compadeceos de mí, a lo menos vosotros mis amigos, porque me ha tocado
la mano del Señor.
7c.
¡Cosa de grande maravilla y lastima que sea aquí tanta la flaqueza e impureza
del alma, que, siendo la mano de Dios de suyo tan blanda y suave, la sienta el
alma aquí tan grave y contraria solamente tocando, y eso misericordiosamente,
pues lo hace a fin de hacer mercedes al alma y no castigarla!
[1]
Humor: cada uno de los líquidos de un organismo vivo. www.rae.es
[2]
¿Por qué me has tomado como blanco y me he convertido en una carga? Traducción
Biblia CEE.
[3]
“Pues bien, de igual forma que la araña parece que se deshace, que se destruye
a sí misma, Dios hizo que el alma del hombre se deshiciera y contabesciera, con
lo cual introduce nuestro místico un nuevo cultismo contabescer que él sí
conocía con claridad y que Gaffiot traduce como 'se fondre entiérement' y en
forma figurada 'se dessécher, se consumer, dépérir'. El alma también, aunque en
sentido metafórico, se disuelve, se deshace, se consume por el sufrimiento de
sentirse impura”. DOMINGUEZ LÓPEZ, Rosario. Juego o recreación
lexico-semántica en la prosa sanjuanista. https://cvc.cervantes.es/literatura/aiso/pdf/02/aiso_2_1_029.pdf

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