Capítulo 6. De las imperfecciones acerca de la gula espiritual.
1a. Apenas
hay uno de estos principiantes que, por bien que proceda, no caiga en algo de
las muchas imperfecciones que acerca de este vicio les nace a estos
principiantes por medio del sabor que hallan a los principios de los ejercicios
espirituales.
1b. Muchos
de estos, engolosinados con el sabor y gusto que hallan en los tales
ejercicios, procuran más el sabor del espíritu que la pureza y discreción de él,
que es lo que Dios mira y acepta en todo camino espiritual.
1c.
Pasando de los límites del medio en que consienten y se granjean las virtudes.
1d.
Atraídos del gusto que allí hallan, algunos se matan a penitencias, y otros se
debilitan con ayunos, haciendo más de lo que su flaqueza sufre, sin orden y
consejo.
1e.
Antes procura hurtar el cuerpo a quien deben obedecer en lo tal.
1f. Aun
algunos se atreven a hacerlo aunque les han mandado lo contrario.
2a. Estos
son imperfectísimos, gente sin razón, que proponen sujeción y obediencia, que
es penitencia de razón y discreción, y por eso para Dios más acepto y gustoso
sacrificio que todos los demás.
2b. La
penitencia corporal, que, dejada estotra parte, no es más que penitencia de
bestias, a que también como bestias se mueven por el apetito y gusto que allí
hallan.
2c. Por
cuanto todos los extremos son viciosos, y en esta manera de proceder estos
hacen su voluntad, antes van creciendo en vicios que en virtudes.
2d.
Tanto les empuja el demonio a muchos de éstos, atizándoles esta gula por gustos
y apetitos que les acrecienta, que ya que más no pueden, o mudan o añaden o
varían lo que les manda, porque les es aceda[1]
toda obediencia acerca de esto.
2e. Algunos
llegan a tanto mal, que, por el mismo caso que van por obediencia los tales
ejercicios, se les quita la gana y devoción de hacerlos.
2f.
Solo su gana y gusto es hacer lo que les mueve.
2g.
Todo lo cual por ventura les valiera más no hacerlo.
3a. Veréis
a muchos de estos muy porfiados[2]
con sus maestros espirituales porque les concedan lo que quiere, y allá medio
por fuerza lo sacan.
3b. Y
si no, se entristecen como niños y andan de mala gana y les parece que no
sirven a Dios cuando no les dejan hacer lo que querrían.
3c. Como
andan arrimados al gusto y voluntad propia, y esto tienen por su Dios, luego
que se lo quitan y les quieren poner en voluntad de Dios, se entristecen y
aflojan y faltan.
3e.
Piensan que el gustar ellos y estar satisfechos, es servir a Dios y satisfacerle.
4a. Hay
también otros que por esta golosina tienen tan poco conocida su bajeza y forma propia
miseria y tan echado aparte el amoroso temor y respeto que deben a la grandeza
de Dios, que no dudan de porfiar mucho con sus confesores sobre que les dejen
comulgar muchas veces.
4b. Y
lo peor es que muchas veces se atreven a comulgar sin licencia y parecer del
ministro y despensero de Cristo, solo por su parecer, y le procuran encubrir la
verdad.
4c. A
esta causa, con ojo de ir comulgando, hacen como quiera las confesiones,
teniendo más codicia en comer que en comer limpia y perfectamente.
4d.
Como quiera que fuera más sano y santo tener la inclinación contraria, rogando
a sus confesores que no les manden llegar tan a menudo.
4e.
Entre lo uno y lo otro mejor es la resignación humilde, porque los demás atrevimientos
cosa es para grande mal y castigo de ellos sobre tal temeridad.
5a.
Estos, en comulgando todo se les va en procurar algún sentimiento y gusto más
que en reverenciar y alabar en sí con humildad a Dios.
5b. De esta
manera se apropian a esto, que, cuando no han sacado algún gusto o sentimiento
sensible, piensan que no han hecho nada, lo cual es juzgar muy bajamente de Dios.
5c. No
entendiendo que el menor de los provechos que hace este Santísimo Sacramento es
el que toca al sentido, porque mayor es el invisible de la gracia que da.
5d.
Porque pongan en él los ojos de la fe, quita Dios muchas veces esotros gustos y
sabores sensibles.
5e.
Quieren sentir a Dios y gustarle como si fuese comprensible y accesible, no
sólo en éste sino también en los demás ejercicios espirituales.
5c.
Todo lo cual es muy grande imperfección y muy contra la condición de Dios,
porque es impureza en la fe.
6a. Lo
mismo tienen estos en la oración que ejercitan.
6b.
Piensan que todo el negocio de ella está en hallar gusto y devoción sensible, y
procurar sacarle a fuerza de brazos, cansando y fatigando las potencias y la
cabeza.
6c. Cuando
no han hallado el tal gusto se desconsuelan mucho pensando que no han hecho
nada.
6d. Y
pierden la verdadera devoción y espíritu, que consiste en perseverar allí con paciencia
y humildad, desconfiando de sí, solo por agradar a Dios.
6e. Cuando
no han hallado una vez sabor en este u otro ejercicio, tienen mucha desgana y
repugnancia de volver a él, y a veces lo dejan.
6f. Son
semejantes a niños, que no se mueven ni obran por razón, sino por el gusto.
6g.
Todo se les va a estos en buscar gusto y consuelo de espíritu.
6h. Se
hartan de leer libros, y ahora toman una meditación, ahora otra, andando a caza
de este gusto con las cosas de Dios; a los cuales les niega Dios muy justa,
discreta y amorosamente.
6i.
Porque si esto no fuese, crecerían por esta gula y golosina espiritual en males
sin cuento.
6j.
Conviene mucho a estos entrar en la noche oscura que habemos de dar, para que
se purguen de estas niñerías.
7a.
También tienen otra imperfección muy grande, y es que son muy flojos y remisos
en ir por el camino áspero de la cruz.
7b. El
alma que se da al sabor naturalmente le da en rostro todo sin sabor de negación
propia.
8a. Tienen
estos muchas imperfecciones que de aquí les nacen, las cuales el Señor a
tiempos les cura con tentaciones, sequedades y otros trabajos, que todo es
parte de la noche oscura.
8b. La
sobriedad y templanza espiritual lleva otro temple muy diferente de
mortificación, temor y sujeción en todas sus cosas, echando de ver que no está
la perfección y valor de las cosas en la multitud y gusto de las obras, sino en
saberse negar a sí mismo en ellas.
8c.
Ellos han de procurar hacer cuando pudieren de su parte, hasta que Dios quiera
purificarlos de hecho, entrando en la noche oscura, a la cual por llegar me voy
dando prisa con estas imperfecciones.
[1]
Desazonar. Disgustar. www.rae.es
[2]
Importunar repetidamente con el de conseguir un propósito. www.rae.es

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