lunes, 11 de enero de 2021

Noche oscura. Libro 1. Capítulo 2. Dos tipos de orantes: los vanidosos y los humildes.

 

Capítulo 2. De algunas imperfecciones que tienen los principiantes acerca del hábito de la soberbia.

1a. Como estos principiantes se sienten tan fervorosos y diligentes en las cosas espirituales y ejercicios devotos por su imperfección les nace muchas veces cierto ramo de soberbia oculta.

1b. Vienen a tener alguna satisfacción de sus obras y de sí mismos.

1c. Les nace cierta gana algo vana, y a veces muy vana, de hablar cosas espirituales delante de otros, y aun a veces de enseñarlas más que de aprenderlas.

1d. Condenan en su corazón a otros cuando no los ven con la manera de devoción que ellos querrían.

1e. Pareciéndose en esto al fariseo, que se jactaba alabando a Dios sobre las obras que hacía, y despreciando al publicano.

1f. Lucas 18, 11-12: “El fariseo erguido, oraba así, en su interior: ¡Oh Dios!, te doy gracias porque no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo”.

2a. A estos muchas veces los acrecienta el demonio el fervor y gana de hacer más estas y otras obras porque les vaya creciendo de soberbia y presunción.

2b. Sabe muy bien el demonio que todas estas obras y virtudes que obran, no solamente no les valen nada, mas antes se les vuelven en vicio.

2c. A tanto mal suelen llegar algunos de estos, que no querrían que pareciese bueno otro sino ellos.

2d. Así, con la obra y palabra, cuando se ofrece, les condena y detraen.

2e. Mateo 7, 3: mirando la motica en el ojo de su hermano, y no considerando la viga que está en el suyo.

2f. Mateo 23, 24: cuelan el mosquito ajeno y tráganse su camello.

3a. Cuando sus maestros espirituales no les aprueban su espíritu y modo de proceder juzgan que no los entienden el espíritu, o que ellos no son espirituales, poque no aprueban aquello y condescienden con ello.

3b. Luego desean y procuran tratar con otro que cuadre con su gusto.

3c. Ordinariamente desean tratar su espíritu con aquellos que entienden que han de alabar y estimar sus cosas, y huyen, como de la muerte de aquellos que se los deshacen para ponerlos en camino seguro, y a veces toman ojeriza con ellos.

3d. Presumiendo suelo proponer mucho y hacer muy poco.

3e. A veces hacen muestras exteriores de movimientos, sus piros y otras ceremonias.

3f. A veces, algunos arrobamientos, en público más que en secreto, a los cuales les ayuda el demonio, y tienen complacencia en que les entiendan aquello, y muchas veces codicia.

4a. Tienen empacho de decir sus pecados desnudos porque no los tengan sus confesores en menos, y, vanlos coloreando porque no aparezcan tan malos, lo cual más es irse a excusar que a acusar.

4b. A veces buscan otro confesor, para decir lo malo porque el otro no piense que tienen nada malo, sino bueno.

5a. Algunos de estos tienen en poco sus faltas, y otras veces se entristecen demasiado en verse caer en ellas, pensando que ya habían de ser santos, y se enojan contra sí mismos con impaciencia, lo cual es otra imperfección.

5b. Tienen muchas veces grandes ansias con Dios porque les quite sus imperfecciones y faltas, más por verse sin la molestia de ellas en paz que por Dios.

5c. No mirando que, si se las quitase, por ventura se harían más soberbios y presuntuosos.

5d. Son enemigos de hablar a otro y amigos que los alaben.

5e. Son semejantes a las vírgenes locas, que teniendo sus lámparas muertas, buscaban óleo por de fuera.

5f. Mateo 25, 8: “Y las necias dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas”.

6.Los que en este tiempo van en perfección, muy de otra manera proceden y con muy diferente temple de espíritu.

6b. Se aprovechan y edifican mucho con la humildad, no solo teniendo sus propias cosas en nada, mas con muy poca satisfacción de sí.

6c. A todos los demás tiene por muy mejores, y les suelen tener una santa envidia, con ganas de servir a Dios como ellos.

6d. Cuanto más fervor llevan y cuanta más obras y gusto tienen en ellas, como van en humildad, tanto más conocen lo mucho que Dios merece y lo poco que es todo cuanto hacen por él.

6e. Cuanto más hacen, tanto menos se satisfacen.

6f. Tanto es lo que de caridad y amor querrían hacer por él, que todo lo que hacen no les parezca nada.

6g. Tanto les solicita, ocupa y embebe este cuidado de amor, que nunca advierten en sí los demás hacen o no hacen.

6h. Teniéndose en poco, tienen gana también que los demás los tengan en poco y que los deshagan y desestimen sus cosas.

6i. Aunque se los quieran alabar y estimar, en ninguna manera lo pueden creer, y les parece cosa extraña decir de ellos aquellos bienes.

7a. Estos, con mucha tranquilidad y humildad, tienen gran deseo que les enseñe cualquiera que los pueda aprovechar.

7b. Estando muy lejos de querer ser maestros de nadie, están muy prontos de caminar y echar por otro camino del que llevan, si se lo mandaren.

7c. Nunca piensan que aciertan en nada.

7d. De que alaben a los demás se gozan.

7e. Solo tienen pena de que no sirven a Dios como ellos.

7f. No tienen gana de decir sus cosas, porque las tienen en tan poco, que aun a sus maestros espirituales tienen vergüenza de decirlas, pareciéndoles que no son cosas que merezcan hacer lenguaje de ellas.

7g. Más ganas tienen de decir sus faltas y pecados, o que los entiendan, que no sus virtudes.

7h. Se inclinan más a tratar su alma con quien en menos tiene sus cosas y su espíritu, lo cual es propiedad de espíritu sencillo, puro y verdadero, y muy agradable a Dios.

7i. Como mora en estas humildes almas el espíritu sabio de Dios, luego las mueve e inclina a guardar adentro sus tesoros en secreto y echar afuera sus ales.

7j. Da Dios a los humildes, junto con las demás virtudes, esta gracia, así como a los soberbios las niega.

8a. Darán estos la sangre de su corazón a quien sirve a Dios, y ayudarán, cuanto esto es en sí, a que le sirvan.

8b. En las imperfecciones que se ven caer, con humildad se sufren, y con blandura de espíritu y temor amoroso de Dios, esperando de él.

8c. Almas que al principio caminen con esta manera de perfección entiendo son las menos y muy pocas.

8d.Ya nos contentaríamos que no cayesen en las cosas contrarias.

8e. Por so pone Dios en la noche oscura a los que quieren purificar de todas estas imperfecciones para llevarlos adelante.

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