jueves, 8 de octubre de 2020

Subida del Monte Carmelo. Libro 3. Capítulo 2, números 1-8. La experiencia mística, olvido de todo. Todo Dios.

 


Capítulo 2. En que trata de las aprehensiones naturales de la memoria, y se dice cómo se ha de vaciar de ellas para que el alma se pueda unir con Dios según esta potencia.

1a. Necesario le es al lector advertir en cada libro de estos al propósito que vamos hablando, porque, si no, podránle nacer muchas dudas acerca de lo que fuere leyendo, como ahora las podría tener en lo que habemos dicho del entendimiento y8 ahora diremos de la memoria, y después diremos de la voluntad.

1b. Viendo cómo aniquilamos las potencias acerca de sus operaciones, quizá le parecerá que antes destruimos el camino del ejercicio espiritual que lo edificamos.
1c. Lo cual sería verdad si quisiésemos instruir aquí no más que a principiantes, a los cuales conviene disponerse por esas aprehensiones discursivas y aprehensibles.

2a. Porque aquí vamos dando doctrina para pasar adelante en contemplación a unión de Dios para lo cual todos eses medios sensitivos de potencias han de quedar atrás y en silencio.

2b. Para que Dios de suyo obre en el alma la divina unión conviene ir por este estilo desembarazando y vaciando.

2c. Haciendo negar a las potencias su jurisdicción natural y operaciones, para que se dé lugar a que sean infundidas e ilustradas de lo sobrenatural.

3.Siendo verdad, como lo es, que a Dios el alma antes le ha de ir conociendo por lo que no es que por lo que es.

4a. Las noticias naturales en la memoria son todas aquellas que pueden formar de objetos de los cinco sentidos corporales: oír, ver, oler, gustar y palpar.

4b. Estas se ha de desnudar y vaciar y procurar perder la aprehensión imaginaria de de ellas.

4c. De manera que en ella no le quede impresa noticia ni rastro de cosa, sino que se quede calva y rasa, como si no hubiese pasado por ella, olvidada y suspendida de todo.

4d. Mateo 6, 24: “Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero”.

4d. Pues ninguno puede servir a dos señores, como dice Cristo, no puede la memoria estar juntamente unida en Dios y en las formas y noticias distintas.

4e. Dios no tiene forma ni imagen que pueda ser comprehendidos de la memoria.

4f. Cuando está unida a Dios se queda sin forma y sin figura, perdida la imaginación, embebida la memoria en sumo bien, en grande olvido, sin acuerdo de nada.

4g. Aquella unión la vacía la fantasía y barre de todas las formas y noticias, y la sube a lo sobrenatural.

5a. Algunas veces cuando Dios hace estos toques de unión en la memoria, súbitamente le da un vuelco en el cerebro, que es donde ella tiene asiento.

5b. Tan sensible que le parece se desvanece toda la cabeza y que se pierde el juicio y el sentido.

5c. A causa de esta unión se vacía y purga la memoria.

6a. A veces este olvido de la memoria y suspensión de la imaginación se pasa mucho tiempo sin sentido ni saber qué se hizo aquel tiempo.

6b. Aunque entonces le hagan cosas que causen dolor, no lo siente, porque sin imaginación no hay sentimiento.

6c. Para que Dios venga a hacer estos toques de unión conviénele al alma desunir la memoria de todas las noticias aprehensibles.

7. Dirá alguno que bueno parece esto, que Dios no destruye la naturaleza, antes la perfecciona, y aquí necesariamente se sigue su destrucción, pues se olvida de lo moral y razonal para obrarlo, y de lo natural para ejercitarlo.

8a. A lo cual respondo que es así, cuanto más va uniéndose la memoria con Dios, más va perfeccionando las noticias distintas hasta perderlas del todo, que es cuando en perfección llega al estado de unión.

8b. Ya que llega a tener hábito de unión, que es un sumo bien, ya que no tiene esos olvidos en esa manera en lo que es razón moral y natural, tiene mucha mayor perfección.

8c. Habiendo hábito de unión, desfallece del todo la memoria y las demás potencias en sus naturales operaciones y pasan de su término natural al de Dios que es sobrenatural.

8d. Estando la memoria transformada en Dios no se le pueden imprimir formas ni noticias de cosas.

8e. Estas operaciones de la memoria y de las demás potencias en este estado todas son divinas, porque poseyendo ya Dios las potencias él mismo es el que las mueve y manda divinamente.

8f. 1 Corintios 6, 17: el que se une con Dios, un espíritu se hace con él.

8g. Las operaciones del alma unida son del Espíritu divino, y son divinas.

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