martes, 28 de julio de 2020

2 Subida del Monte Carmelo 5. Desnuda el alma de toda voluntad propia para que Dios la embisca.

Capítulo 5. En que se declara qué cosa sea unión del alma con Dios. Pone una comparación.

2. No puede haber unión permanente en las potencias [capacidad para llegar a ser, rae.es] en esta vida, sino transeúnte.

3a. Dios en cualquiera alma, aunque sea del mayor pecador del mundo, mora y asiste sustancialmente [sustancia: realidad que existe en sí misma y es soporte de sus cualidades o accidentes, rae.es].

3b. De esta manera de unión siempre está hecha entre Dios y las criaturas todas, en la cual les está conservando el ser que tienen; de manera que si de esta manera faltase, luego se aniquilaría y dejarían de ser.

3c. Cuando hablamos de unión del ama con Dios, no hablamos de esta sustancial, que siempre está hecha, sino de la unión y transformación del alma con Dios, que no está siempre hecha, sino solo cuando viene a haber semejanza de amor.  

3d. Por tanto esta se llamará unión de semejanza, así como aquella, unión sustancial, natural; ésta sobrenatural.

3e. La cual es cuando las dos voluntades, la del alma y la de Dios, están en uno conformes, no habiendo en la una cosa que repugne a la otra.

3f. Cuando el alma quitare de sí totalmente lo que repugna y no conforma con la voluntad divina, quedará transformada en Dios por amor.

4a. No solo lo que repugna según el acto, sino también según el hábito.

4b. Se ha de desnudar el alma de toda criatura y acciones y habilidades suyas: de su entender, gustar y sentir.

4c. No quedando en ella cosa que no sea la voluntad de Dios; y así se transforma en Dios.

4d. [Dios] siempre la comunica el ser sobrenatural. Porque este no se comunica sino por amor y gracia, el cual no todas las almas están; y las que están, no en igual grado, porque unas están en más, otras en menos grados de amor.

4e. Cuanto un alma más vestida está de criaturas y habilidades de ella tanto menos disposición tiene para la tal unión.

4f. El alma no ha menester más que desnudarse de estas contrariedades y disimilitúdines naturales, para que Dios, que le está comunicando naturalmente por la naturaleza, se le comunique sobrenaturalmente por gracia.

5a. Juan 1, 13: Estos no han nacido de sangre, ni de deseo de carne, ni de deseo de varón, sino que han nacido de Dios.

5b. Como si dijera: Dio poder para que puedan ser hijos de Dios, esto es, se puedan transformar solamente aquellos que no de las sangres, esto es, que no de las complexiones y composiciones naturales son nacidos, ni tampoco de la voluntad de la carne.

5c. No dio poder a ninguno de estos para poder ser hijos de Dios, sino a los que son nacidos de Dios, esto es, a los que, renaciendo por gracia, muriendo primero a todo lo que el hombre viejo se le levantan sobre sí a lo sobrenatural, recibiendo de Dios la tan renacencia y filiación, que es sobre todo lo que se puede pensar.

5d. Juan 3, 5: En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios.

5e. El que no renaciere en Espíritu Santo, no podrá ver este reino de Dios que es el estado de perfección.

5f. Renacer en Espíritu Santo en esta vida es tener un alma simílima a Dios en pureza, sin tener en sí alguna mezcla de imperfección.

6a. Está el rayo del sol dando en una vidriera.

6b. Si ella estuviere limpia y pura del todo, del tal manera la transforará y esclarecerá el rayo, que parecerá el mismo rayo y dará la misma luz que el rayo.

6c. La vidriera, aunque se parezca al mismo rayo, tiene su naturaleza distinto del mismo rayo; mas podemos decir que aquella vidriera es rayo o luz por participación.

6d. El alma es como esta vidriera, en la cual siempre está embistiendo, morando esta divina luz del ser de Dios, por naturaleza.

7a. Quitar todo velo y mancha de criatura, lo cual consiste en tener la voluntad perfectamente unida con la de Dios, porque el amar es obrar en despojarse y desnudarse por Dios de todo lo que no es Dios.

8. No es el entender del alma, ni gustar, ni sentir, ni imaginar de Dios ni de otra cualquiera cosa, sino la pureza y amor, que es desnudez y resignación perfecta de lo uno y de lo otro solo por Dios.

10a. Aunque es verdad que un alma, según su poca o mucha capacidad, puede haber llegado a unión, pero no en igual grado todas, porque esto es como el Señor quiere dar a cada una.

10b. Es a modo de como le ven en el cielo, que unos ven más, otros menos; pero todos ven a Dios y todos están contentos, porque tienen satisfecha su capacidad.

10c. Pero lo que no llega a pureza competente a su capacidad, nunca llega a la verdadera paz y satisfacción, pues no ha llegado a tener desnudez y vacío de sus potencias, cual se requiere para la sencilla unión.


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