jueves, 7 de mayo de 2020

Subida al Monte Carmelo. Libro I, capítulo 1..




LIBRO PRIMERO.
Capítulo 1. Pone la primera canción. – Dice dos diferencias de noches por las que pasan los espirituales, según las dos partes del hombre, inferior y superior, y declara la canción siguiente.
En una noche oscura,
con ansias, en amores inflamada,
¡Oh dichosa ventura!
salí sir ser notada
estando mi casa sosegada.
1a. Canta el alma la dichosa suerte y ventura que tuvo en salir de todas las cosas afuera, y de los apetitos e imperfecciones que hay en la parte sensitiva del hombre, por el desorden que tiene de la razón.
1b. Para que un alma llegue al estado de perfección ha de pasar primero por dos maneras de noches.
2a. La primera noche o purgación es la parte sensitiva del alma.
2b. La segunda es la parte espiritual.
3a. Esta primera noche pertenece a los principiantes.
3b. La segunda noche o purificación pertenece a los ya aprovechados.
3c. Esta es más oscura y tenebrosa y terrible purgación.
DECLARACIÓN DE LA CANCIÓN.
4a. Quiere Dios decir el alma en esta canción que salió – sacándola Dios – solo por amor de él, inflamada en su amor, en una noche oscura, que es privación y purgación de todos los apetitos sensuales y gusto de su voluntad.
4b. Estando ya su casa sosegada, que es la parte sensitiva.
4c. No se sale de las penas y angustias de los retretes [cuarto pequeño en la casa o habitación destinado para retirarse, rae.es] de los apetitos hasta que estén amortiguados y dormimos.
4d. Esto dice que le fue dichosa ventura, salir sin ser notada, esto es, sin que ningún apetito de su carne ni de otra cosa se lo pudiese estorbar.
4e. Salió de noche, que (es) privándola Dios de todos ellos, lo cual era noche para ella.
4f. No atina bien uno por sí solo a vaciarse de todos los apetitos para venir a Dios.

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