Anotación para la siguiente canción.
1a. Por cuanto el alma en este estado de
matrimonio espiritual no deja de saber algo de aquello.
1b. Pues por estar transformada en Dios pasa
por ella algo de ello.
1c. No quiere dejar de decir algo de aquello
cuyas prendas y rastros siente ya en sí.
1d. Porque como dice el profeta Job:
1e. Job 4, 2: ¿Quién podrá contener la
palabra que en sí tiene concebida, sin decirla.
1f. En la siguiente canción se emplea en
decir algo de aquella fruición[1]
que entonces gozará en la beatífica vista.
1g. Declarando ella, en cuanto le es posible,
qué sea y cómo sea aquello que allí será.
Canción 39.
El aspirar del aire
el canto de la dulce filomena,
el soto y su donaire
en la noche serena,
con llama que consume y no da pena.
Declaración.
2a. En esta canción dice el alma y declara
aquello que dice le ha de dar el esposo en aquella beatífica transformación,
declarándolo en cinco términos:
2b. El primero dice que es la aspiración del
Espíritu Santo de Dios a ella y de ella a Dios.
2c. El segundo, la jubilación[2]
a Dios en la fruición de Dios.
2d. El tercero, el conocimiento de las
criaturas y de la ordenación de ellas.
2e. El cuarto, pura y clara contemplación de
la esencia divina.
2f. El quinto, transformación total en el
inmenso amor de Dios.
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