viernes, 7 de enero de 2022

Cántico espiritual. Canción 36, 12-13. Buscar a Cristo sin cruz es buscarse a sí mismo, porque no es posible amar sin renuncia de uno mismo.



12a. Por esta espesura en que aquí el alma desea entrar, se entiende harto propiamente la espesura y multitud de los trabajos y tribulaciones en que desea esta alma entrar.

12b. Por cuanto le es sabrosísimo y provechosísimo el padecer.

12c. El padecer le es medio para entrar más adentro en la espesura de la deleitable sabiduría de Dios.

12d. El más puro padecer trae más íntimo y puro entender.

12e. Por consiguiente más puro y subido gozar, porque es de más adentro saber.

12f. Por tanto, no se contentando con cualquiera manera de padecer, dice: Entremos más adentro en la espesura.

12g. Es a saber, hasta los aprietos de la muerte, por ver a Dios.

12h. Deseando el profeta Job este padecer para ver a Dios, dijo:

12f. Job 6, 8-10: ¿Quién me dará que mi petición se cumpla, y que Dios me dé de lo que espero, y que el que me comenzó ese me desmenuce, y desate su mano, y me acabe, y tenga yo esta consolación, que afligiéndome con dolor me perdone.

13a. ¡Oh si se acabase ya de entender como no se puede llegar a la espesura y sabiduría de las riquezas de Dios, si no es entrando en la espesura del padecer de muchas maneras, poniendo en eso el alma su consolación y deseo!

13b. ¡El alma que de veras desea sabiduría divina, desea primero el padecer, para entrar en ella, en la espesura de la cruz!

13c. Por eso san Pablo amonestaba a los de Éfeso que:

13d. Efesios 3, 17-19: No desfalleciesen en las tribulaciones, estuviesen bien fuertes y arraigados en la caridad para que pudiesen comprender con todos los santos qué cosa sea la anchura y la longura y la altura y la profundidad, y para saber también la supereminente caridad de la ciencia de Cristo, para ser llenos de todo henchimiento[1] de Dios.

13e. Efesios 3, 17-19: “Que Cristo habite por la fe en vuestros corazones; que el amor sea vuestra raíz y vuestro cimiento; de modo que así, con todos los santos, logréis abarcar lo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo, comprendiendo el amor de Cristo que trasciende todo conocimiento. Así llegaréis a vuestra plenitud, según la plenitud total de Dios”.

13f. Para entrar en estas riquezas de su sabiduría, la puerta es la cruz, que es angosta.

13g. Desear entrar por ella es de pocos, mas desear los deleites a que se vienen por ella, es de muchos.



[1] Henchir: 2. Colmar (// dar con abundancia).

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