jueves, 18 de noviembre de 2021

Cántico espiritual. Canción 32. Sin la gracia de Dios es imposible la adoración y contemplación de Dios. El misterio es encuentro.


8a. Los míos adorar lo que en ti vían.

8b.Es como decir: las potencias de mi alma, Esposo mío, que son los ojos con que de mí puedes ser visto, merecieron levantarse a mirarte.

8c. Las cuales antes con la miseria de su baja operación y caudal natural estaban caídas y bajas.

8d. Porque poder mirar el alma a Dios es hacer obras en gracia de Dios.

8e. Así merecían las potencias del alma en el adorar.

8f. Porque adoraban en gracia de su Dios, en la cual toda operación es meritoria.

8g. Adoraban alumbrados y levantados con su gracia y favor, lo que en él ya veían, lo cual antes por su ceguera y bajeza no veían.

8h. ¿Qué era, pues, lo que ya veían?

8i. Veían grandeza de virtudes, abundancia de suavidad, bondad inmensa de amor y misericordia en Dios.

8j. Beneficios innumerables que de él había recibido, ahora estando tan allegada a Dios, ahora cuando o lo estaba.

8k. Todo esto merecían adorar ya con merecimiento los ojos del alma, porque estaban ya graciosos y agradables al Esposo.

8l. Lo cual antes no solo no merecían adorar ni ver, pero ni aun considerar de Dios algo de ello.

8m. Es grande la rudeza y ceguera del alma que está sin su gracia.

9a. Mucho hay aquí que notar y mucho de qué se doler, ver cuán fuera está de hacer lo que es obligada el alma que no está ilustrada con el amor de Dios.

9b. Estando ella obligada a conocer estas y otras innumerables mercedes, así temporales como espirituales, que de él ha recibido y a cada paso recibe, y a adorar y servir con todas sus potencias a Dios sin cesar por ellas, no solo no lo hace, mas ni aun mirando y conocerlo merece, ni caer en la cuenta de tal cosa, que hasta aquí llega la miseria de los que viven, o, por mejor decir, están muertos en pecado.

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