viernes, 4 de junio de 2021

Cántico espiritual. Canción 15. Dos formas de unión mística: desposorio (noviazgo, presencias acompañadas de ausencias) y matrimonio espiritual.

 


Anotación.

30a. Conviene aquí advertir que no porque habemos dicho que en aqueste estado de desposorio, aunque habemos dicho que el alma goza de toda tranquilidad y que se le comunica todo lo más que se puede en esta vida.

30b. Entiéndese que la tranquilidad solo es según la parte superior, porque la parte sensitiva, hasta el estado de matrimonio espiritual nunca acaba de perder sus resabios[1], ni sujetar del todo sus fuerzas.

30c. Lo que se le comunica es lo más que se puede en razón del desposorio.

30d. En el matrimonio espiritual hay grandes ventajas.

30e. En el desposorio, aunque en las vistas goza de tanto bien el alma esposa como se ha dicho, todavía padece ausencias y perturbaciones y molestias de parte de la porción inferior y del demonio.

30f. Todo lo cual cesa en el estado del matrimonio.

 

Anotación para la canción siguiente.

1a. Como la esposa tiene ya las virtudes puestas en el alma en el punto de su perfección.

1b. En que está gozando de ordinaria paz en las visitas que el Amado le hace.

1c. Algunas veces goza subidísimamente la suavidad y fragancia de ellas por el toque el Amado hace en ellas.

1d. Bien así como se gusta la suavidad y hermosura de las azucenas y flores cuando están abiertas y las tratan.

1e. En muchas de estas visitas ve el alma en su espíritu todas las virtudes suyas, obrando él ella esta luz.

1f. Ella entonces, con admirable deleite y sabor de amor, las junta todas y las ofrece al Amado como una piña de hermosas flores.

1g. Recibiéndolas el Amado entonces, porque de veras las recibe, recibe en ello grna servicio.

1h. Todo lo cual pasa dentro del alma, en que siente ella estar el Amado como en su propio lecho.

1i. El alma se ofrece juntamente con las virtudes, que es el mayor servicio que ella le puede hacer, y así uno de los mayores deleites que en el trato interior con Dios ella suele recibir en esta manera de don que hace el amado.

2a. Conociendo el demonio esta prosperidad del alma, el cual, por su gran malicia, todo el bien que en ella ve envidia.

2b. A este tiempo usa de toda su habilidad y ejercita todas sus artes para poder turbar en el alma siquiera una mínima parte de este bien.

2c. Más precia él impedir a esta alma un quilate de esta su riqueza y glorioso deleite que hacer caer a otras muchas en otros muchos y graves pecados.

2d. Las otras tienen poco o nada que perder, y esta mucho, porque tiene mucho ganado y muy precioso.

2e. Así como perder un poco de oro muy primo es más que perder mucho de otros metales.

2f. aprovechase aquí el demonio de los apetitos sensitivos, aunque con estos en este estado las más veces puede muy poco o nada.

2g. Por estar ya ellos amortiguados y de que con esto no puede, representa a la imaginación muchas variedades.

2h. A las veces levanta en la parte sensitiva muchos movimientos, como después se dirá, y otras molestias que causa, así espirituales como sensitivas.

2i. De las cuales no es en mano del alma poderse librar hasta que el Señor envía su ángel, como se dice en el salmo, en derredor[2] de los que le temen y los libra.

2j. Salmo 33, 8: “Tema al Señor la tierra entera, tiemblen ante él los habitantes del orbe”.

2k. Hace paz y tranquilidad, así en la parte sensitiva como en la espiritual del alma.

2l. La cual para denotar todo esto y pedir este favor, recelosa la experiencia que tiene de las astucias que usa el demonio para hacerle el dicho daño en este tiempo, hablando con los ángeles, cuyo oficio es favorecer, a este tiempo ahuyentando los demonios, dice la siguiente canción.

2m. Canción 16.

Cazadnos las raposas,

que está ya florecida nuestras viñas,

en tanto que de rosas

hacemos una piña,

y nos parezca nadie en la montiña[3]



[1] Resabio: 1. Vicio o mala costumbre que se toma o adquiere.

[2] En derredor: 1. En circuito, en contorno.

[3] Montiña: monte, montaña.

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