Capítulo 17. Explícase como esta oscura contemplación sea secreta.
1a.Tres
propiedades conviene declarar acerca de tres vocablos que contiene el presente
verso.
1b. Los
dos, secreta escala, pertenecen a la noche oscura de contemplación; la tercera,
disfrazada, pertenece al alma por razón del modo que lleva en eta noche.
1c.
Secreta escala: ser secreta y ser escala.
2a.
Secreta: esta es la teología mística, que llaman los teólogos sabiduría
secreta.
2b.
Dice santo Tomás que se comunica e infunde en el alma por amor.
2c. Acaece
secretamente a oscuras de la obra del entendimiento y de las demás potencias.
2d. Las
dichas potencias no la alcanzan, sino que el Espíritu santo la infunde y ordena
en el alma.
2e. Cantar
de los cantares 2, 4: “Me llevó al banquete, y enarboló sobre mí la bandera de
su amor”.
2f. Sin
ella saberlo, ni entenderlo como sea, se llama secreta.
2g.
Ella no lo entiende ni el mismo demonio, por cuanto el Maestro que la enseña
está dentro del alma sustancialmente, donde no puede llegar el demonio, ni el
sentido natural, ni el entendimiento.
3a. No
solo por esto se puede llamar secreta, sino también por los afectos que hace en
el alma.
3b. No
solamente en las tinieblas y aprietos de la purgación sino también después de
la iluminación, cuando más a las claras se le comunica esta sabiduría, le es al
alma tan secreta para decir y ponerle nombre para decirla.
3c.
Demás de que ninguna gana le dé al alma de decirla, no halla modo ni manera ni
símil[1]
que le cuadre para poder significar inteligencia subida y sentimiento
espiritual tan delicado.
3d.
Como aquella sabiduría interior es tan sencilla y tan general y espiritual que
no entró al entendimiento envuelta con imagen sujeta al sentido, de aquí es que
el sentido e imaginativa no saben dar razón ni imaginarla para decir algo de
ella.
3e.
Aunque claramente ve que entiende y gusta aquella sabrosa y peregrina[2]
sabiduría.
3f. Así
como el que viese una cosa nunca vista aunque la entendiese y gustase, no le
sabría poner nombre ni decir lo que es.
3g.
Esto tiene el lenguaje de Dios, que por ser muy íntimo al alma y espiritual, en
que excede todo sentido, luego hace cesar y enmudecer toda la armonía y
habilidad de los sentidos exteriores e interiores.
4a.
Tenemos autoridad y ejemplos juntamente en la divina Escritura.
4b.
Jeremías cuando, habiendo Dios hablado con él, no supo que decir, sino: a,
a, a.
4c.
Jeremías 1, 6: “Yo repuse: ¡Ay, Señor, Dios mío! Mira que no se hablar, que
solo soy un niño”.
4d. La
cortedad interior también la manifestó Moisés delante de Dios en la zarza
cuando no solamente dijo a Dios que después que hablaba con él, no sabía ni
acertaba a hablar.
4e. Éxodo
4, 10: “Pero Moisés dijo al Señor: ¡Por favor, Señor mío! Yo nunca he sido un
hombre con facilidad de palabra, ni siquiera después de que tú has hablado con tu
siervo, pues soy torpe de boca y de lengua”.
4f.
Según se dice en los Actos de los apóstoles con la imaginación interior no se
atrevía a considerar por cuanto la sabiduría de esta contemplación es lenguaje
de Dios al alma de puro espíritu a espíritu.
4g.
Todo lo que es menos que espíritu, como son los sentidos, no lo reciben.
4h.
Hechos de los Apóstoles 7,32: “Yo soy el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob.
Moisés se echó a temblar y no se atrevía a mirar.
4i. Así
les es secreto y no lo saben ni pueden decir, ni tienen gana porque no ven
cómo.
5a. De
donde podríamos sacar la causa por qué algunas personas que van por este camino
querrían dar cuenta a quien las rige de lo que tienen, no saben ni pueden.
5b. De
aquí tienen en decirlo grande repugnancia que solo saben decir que el alma está
satisfecha y quieta y contenta, o decir que sienten a Dios y que les va bien.
5c.
Otra cosa es cuando las cosas que el alma tiene son particulares, como
visiones, sentimientos, etc., las cuales, como se reciben debajo de alguna
especie en que participa el sentido, que entonces debajo de aquella especie[3]
se puede decir.
5d. Pero
este poderlo decir ya no es en razón de pura contemplación, porque esta es
indecible.
6a. Esta
sabiduría mística tiene propiedad de esconder al alma en sí.
6b.
Algunas veces de tal manera absorbe al alma y sume en su abismo secreto, que el
alma echa de ver claro que está puesta alejadísima y remotísima de toda criatura.
6c. Le
parece que la colocan en una profundísima y anchísima soledad, donde no puede
llegar alguna humana criatura.
6d.
Como un inmenso desierto que por ninguna parte tiene fin, tanto más deleitoso,
sabroso y amoroso, cuanto más profundo, ancho y solo.
6e. El
alma se ve tan secreta cuando se ve sobre toda temporal criatura levantada.
6f.
Tanto levanta y engrandece este abismo de sabiduría al alma, metiéndola en las
venas de la ciencia de amor, que le hace conocer no solamente quedar muy baja
toda condición de criatura acerca de este supremo saber y sentir divino.
6g.
Sino también echar de ver cuán bajas y cortos y en alguna manera impropios son
todos los términos y vocablos con que en esta vida se trata de las cosas
divinas.
6h. Y
como es imposible, por vía y modo natural, poder conocer ni sentir de ellas
como ellas son, sin la iluminación de esta mística teología.
6i.
Viendo el alma en la iluminación de ella esta verdad, de que no se puede
alcanzar y menos declarar por términos vulgares y humanos, con razón la llama
secreta.
7a.
Esta propiedad de ser secreta tiénela no solo por ser cosa sobrenatural, sino
también en cuanto es vía que guía y llega al alma a las perfecciones de la
unión de Dios.
8a.
Hablando místicamente las cosas y perfecciones divinas no se conocen ni
entienden como ellas son cuando las va buscando y ejercitando, sino cuando las
tiene halladas y ejercitadas.
8b.
Baruc 3, 31: No hay quien pueda saber sus vías, ni quien pueda pensar sus
sendas.
8c. Salmo
76, 19-20: Y tus ilustraciones lucieron y alumbraron a la redondez de la
tierra, conmovióse y contremió[4]
la tierra. En el mar está tu vía, y tus sendas en muchas ganas, y tus pisadas
no serán conocidas.
8d.
Alumbrar las coruscaciones[5]
de Dios a la redondez de la tierra es la ilustración que hace esta divina
contemplación en las potencias del alma.
8e.Y
conmoverse y tremer la tierra es la purgación penosa que en ella causa.
8f. La
vía y camino de Dios, por donde el alma va a él, es en el mar, y sus pisadas en
muchas aguas y que por eso no serán conocidas.
8g.
Este camino de ir a Dios es tan secreto y oculto para el sentido del alma como
lo es para el del cuerpo el que se lleva por el mar, cuyas sendas y pisadas no
se conocen.
8h.
Esta propiedad tienen los pasos y pisadas que Dios va dando en las almas que
Dios quiere llegar a sí, haciéndolas grandes en la unión de su Sabiduría que no
se conocen.
8i. Job
37, 16: ¿Por ventura has tú conocido las sendas de las nubes grandes o las
perfectas ciencias?
8j. Entendiendo
por esto las vías y caminos por donde Dios va engrandeciendo a las almas y
perfeccionándolas en su sabiduría, las cuales son aquí entendidas por las
nubes.
8k. Queda,
pues, que esta contemplación, que va guiando al alma a Dios, es sabiduría
secreta.
[1]
Símil: 2. Comparación, semejanza entre dos cosas. www.rae.es
[2]
Peregrina: 6. Adornado de singular hermosura, perfección o excelencia.
[3]
3. Especie: imagen o idea de un objeto que se representa al alma.
[4]
Contremir: estremecerse, temblar. Domínguez López, Rosario. Juego o
recreación léxico-semántica en la prosa sanjuanista. AISO. Actas II
(1990). Pg. 308. Centro Virtual Cervantes. https://cvc.cervantes.es/literatura/aiso/pdf/02/aiso_2_1_029.pdf
[5]
Coruscación: esta palabra es un arcaísmo (en física) que se refiere a una ráfaga
o una especie de ametrallamiento brillante de luz y por eso se denomina
coruscación de un meteoro. https://definiciona.com/coruscacion. Coruscar: 1. brillar. www.rae.es.

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