Capítulo 33. En que se comienza a tratar del sexto género de bienes de que se puede gozar la voluntad. Dice cuáles sean y hace la primera división de ellos.
1a. Encaminar
el espíritu por los bienes espirituales hasta la divina unión del alma con
Dios.
1b. Este
sexto género son los que más sirven para este negocio.
1c.
Convendría que, así yo como el lector, pongamos aquí con particular advertencia
nuestra consideración.
1d. Es
cosa tan cierta y ordinaria, por el poco saber de algunos, servirse de las
cosas espirituales solo para el sentido, dejando el espíritu vacío.
1e.
Apenas habrá a quien el jugo sensual no estrague[1]
buena parte del espíritu, bebiéndose el agua antes que llegue el espíritu,
dejándole seco y vacío.
2. Por
vienes espirituales entiendo todos aquellos que mueven y ayudan para las cosas
divinas y el trato del alma con Dios, y las comunicaciones de Dios con el alma.
3a. Los
bienes espirituales son en dos maneras: unos, sabrosos y otros penosos. Y cada
uno de estos géneros es también en dos maneras.
3b. Los
sabrosos, unos son de cosas claras que distintamente se entienden, y otros, de
cosas que no se entienden clara ni distintamente.
3c. Los
penosos, también algunos son de cosas claras y distintas, y otros de cosas
confusas y oscuras.
4a.
Todos estos podemos distinguir según las potencias del alma.
4b.
Unos, por cuanto son inteligencias, pertenecen al entendimiento.
4c.
Otros, por cuanto son afecciones pertenecen a la voluntad.
4d. Otros,
por cuanto son imaginarios, pertenecen a la memoria.
5a. Los
bienes penosos pertenecen a la noche pasiva.
5b. Los
sabrosos que decimos ser de cosas confusas y no distintas para tratar a la
postre[2],
por cuanto pertenecen a la noticia general, confusa, amorosa, en que se hace la
unión del alma con Dios, la cual dejamos en el libro segundo, difiriéndolo para
tratar a la postre.
[1]
Del latín vulgar “stragare”, asolar, devastar. Viciar (dañar física o
moralmente). www.rae.es
[2]
Lo mismo que postrero. Postrero: lo que es último en el orden. Diccionario
de Autoridades. Tomo V (1737). www.rae.es

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