miércoles, 25 de noviembre de 2020

Subida del Monte Carmelo. Libro 3. Capítulo 27. Amor puro: obrar rectamente solo para dar gloria a Dios, sin esperar satisfacción y recompensa alguna.

 


Capítulo 27. En que comienza a tratar del cuarto género de bienes que son bienes morales. Dice cuáles sean y en qué manera sea en ellos lícito el gozo de la voluntad.

1a. El cuarto género son bienes morales.

1b. Por vienes morales entendemos aquí las virtudes y los hábitos de ellas en cuanto morales, y el ejercicio de cualquiera virtud y el ejercicio de las obras de misericordia, la guarda de la ley de Dios y la política, y todo ejercicio de buena índole o inclinación.

2a. Estos bienes morales cuando se ejercitan merecen más gozo de la voluntad que alguno de esotros tres géneros ya dichos.

2b. Hallaremos que la posesión de los tres géneros de bienes ya dichos ningún gozo de la voluntad merecen.

2c. Al hombre ningún bien le hacen ni le tienen en sí, pues son tan caducos y deleznables, antes bien le engendran y acarrean pena y dolor y aflicción de ánimo.

2d. Aunque algún gozo merezcan por la segunda causa, cuando el hombre de ellos se aprovecha para ir a Dios, es tan incierto esto, más daña al hombre con ellos que le aprovecha.

2e. Los bienes morales ya por la primera causa, que es por lo que en sí son y valen, consigo traen paz y tranquilidad, y recto y ordenado uso de la razón.

2f. No puede el hombre en esta vida conocer mejor.

3a. Las virtudes por sí mismas merecen ser amadas y estimadas, hablando humanamente.

3b. Bien se puede el hombre gozar de tenerlas en sí y ejercitarlas por lo que en sí son y por lo que de bien humana y temporalmente importan al hombre.

3c. De esta manera los filósofos y sabios y antiguos príncipes las estimaron y las alabaron y procuraron tener y ejercitar.

3e. Y aunque los gentiles no solo alcanzaban por ellas los bienes y nombre temporalmente que pretendían, sino, demás de esto, Dios, que ama a todo lo bueno y ninguna cosa impide buena (Sab 7, 22), les aumentaba la vida, honra y señorío y paz.

3f. Sabiduría 7, 22: “La sabiduría posee un espíritu inteligente, santo, / único, múltiple, sutil, ágil, penetrante, inmaculado, / diáfano, invulnerable, amante del bien, agudo”.

3g. Como hizo a los romanos porque usaban de justas leyes.

3h. Ama Dios tanto estos bienes morales, que solo porque Salomón le pidió sabiduría para mostrar los de su pueblo y poderle gobernar justamente, se lo agradeció mucho el mismo Dios, y le dijo:

3i. 1 Reyes 3, 11-13: Él se la daba y más lo que no había pedido, que eran riquezas y honra, de manera que ningún rey en los pasados ni en lo por venir fuese semejante.

3j. 1 Reyes 3, 11-13: “Por haberme pedido esto y no una vida larga o riquezas para ti, por no haberme pedido la vida de tus enemigos, sino inteligencia para atender a la justicia, yo obraré según tu palabra: te concedo, pues, un corazón sabio e inteligente, como no lo ha habido antes de ti, ni surgirá otro igual después de ti. Te concedo también aquello que no has pedido, riquezas y gloria mayores que las de ningún otro rey”.

4a. Aunque en esta primera manera se deba gozar el cristiano sobre los bienes morales y buenas obras que temporalmente hace no dege parar su gozo en esta primera manera, como habemos dicho de los gentiles, cuyos ojos del alma no trascendían más que lo de esta vida mortal.

4b. Pues tiene lumbre de fe, en que espera vida eterna y que sin esta todo lo de acá y de allá no le valdrá nada, solo y principalmente debe gozarse en la posesión y ejercicio de estos bienes morales en la segunda manera.

4c. En cuanto, haciendo las obras por amor de Dios, le adquieren vida eterna.

4d. Solo debe poner los ojos y el gozo en servir y honrar a Dios con sus buenas costumbres y virtudes.

4e. Sin este respecto no valen delante de Dios nada las virtudes, como se ve en las diez vírgenes del evangelio.

4f. Todas habían guardado virginidad y hecho buenas obras, porque las cinco no habían puesto su gozo en la segunda manera, enderezándole en ellas a Dios, sino antes las pusieron en la primera manera, gozándose en la posesión de ellas.

4g. Fueron echadas del cielo, sin ningún agradecimiento ni galardón del Esposo (Mateo 25, 1-13).

4h. Muchos antiguos tuvieron muchas virtudes e hicieron buenas obras, y muchos cristianos el día de hoy las tienen y obran grandes cosas, y no les aprovecharán nada para la vida eterna.

4i. No pretendieron en ellas la gloria y honra que es de solo Dios.

4j. Debe gozarse el cristiano, no en si hace buenas obras y sigue buenas costumbres, sino en sí las hace por amor a Dios solo, sin otro respecto alguno.

4k. Cuanto son para mayor premio de gloria hechas solo para servir a Dios, tanto para mayor confusión suya será delante de Dios cuanto más le hubieren movido otros respectos.

5a. Para enderezar el gozo a Dios en los bienes morales ha de advertir el cristiano que el valor de sus buenas costumbres, ayunos, limosnas, penitencias, oraciones, etcétera, que no se funda tanto en la cantidad y cualidad de ellas, sino en el amor de Dios que él lleva en ellas.

5b. Va tanto más calificadas, cuanto con más puro y entero amor de Dios van hechas y menos él quiere interesarse acá y allá de ellas, de gozo, gusto, consuelo, alabanza.

5c. Ni las ha de asentar el corazón en el gusto, consuelo y sabor y los demás intereses que suelen traer consigo los buenos ejercicios y obras.

5d. Sino recoger el gozo a Dios, deseando servirle con ellas y, purgándose se goce de ellas y guste de ellas en escondido, sin ninguno otro respecto y jugo que honra y gloria de Dios.

5e. Así recogerá en Dios toda la fuerza de la voluntad acerca de los bienes morales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...