Capítulo 27. En que comienza a tratar del cuarto género de bienes que son bienes morales. Dice cuáles sean y en qué manera sea en ellos lícito el gozo de la voluntad.
1a. El
cuarto género son bienes morales.
1b. Por
vienes morales entendemos aquí las virtudes y los hábitos de ellas en cuanto
morales, y el ejercicio de cualquiera virtud y el ejercicio de las obras de
misericordia, la guarda de la ley de Dios y la política, y todo ejercicio de
buena índole o inclinación.
2a. Estos
bienes morales cuando se ejercitan merecen más gozo de la voluntad que alguno
de esotros tres géneros ya dichos.
2b.
Hallaremos que la posesión de los tres géneros de bienes ya dichos ningún gozo
de la voluntad merecen.
2c. Al
hombre ningún bien le hacen ni le tienen en sí, pues son tan caducos y deleznables,
antes bien le engendran y acarrean pena y dolor y aflicción de ánimo.
2d.
Aunque algún gozo merezcan por la segunda causa, cuando el hombre de ellos se
aprovecha para ir a Dios, es tan incierto esto, más daña al hombre con ellos
que le aprovecha.
2e. Los
bienes morales ya por la primera causa, que es por lo que en sí son y valen, consigo
traen paz y tranquilidad, y recto y ordenado uso de la razón.
2f. No
puede el hombre en esta vida conocer mejor.
3a. Las
virtudes por sí mismas merecen ser amadas y estimadas, hablando humanamente.
3b.
Bien se puede el hombre gozar de tenerlas en sí y ejercitarlas por lo que en sí
son y por lo que de bien humana y temporalmente importan al hombre.
3c. De esta
manera los filósofos y sabios y antiguos príncipes las estimaron y las alabaron
y procuraron tener y ejercitar.
3e. Y
aunque los gentiles no solo alcanzaban por ellas los bienes y nombre
temporalmente que pretendían, sino, demás de esto, Dios, que ama a todo lo
bueno y ninguna cosa impide buena (Sab 7, 22), les aumentaba la vida,
honra y señorío y paz.
3f. Sabiduría
7, 22: “La sabiduría posee un espíritu inteligente, santo, / único, múltiple,
sutil, ágil, penetrante, inmaculado, / diáfano, invulnerable, amante del bien,
agudo”.
3g.
Como hizo a los romanos porque usaban de justas leyes.
3h. Ama
Dios tanto estos bienes morales, que solo porque Salomón le pidió sabiduría
para mostrar los de su pueblo y poderle gobernar justamente, se lo agradeció mucho
el mismo Dios, y le dijo:
3i. 1
Reyes 3, 11-13: Él se la daba y más lo que no había pedido, que eran riquezas y
honra, de manera que ningún rey en los pasados ni en lo por venir fuese
semejante.
3j. 1
Reyes 3, 11-13: “Por haberme pedido esto y no una vida larga o riquezas para
ti, por no haberme pedido la vida de tus enemigos, sino inteligencia para
atender a la justicia, yo obraré según tu palabra: te concedo, pues, un corazón
sabio e inteligente, como no lo ha habido antes de ti, ni surgirá otro igual
después de ti. Te concedo también aquello que no has pedido, riquezas y gloria
mayores que las de ningún otro rey”.
4a.
Aunque en esta primera manera se deba gozar el cristiano sobre los bienes
morales y buenas obras que temporalmente hace no dege parar su gozo en esta
primera manera, como habemos dicho de los gentiles, cuyos ojos del alma no
trascendían más que lo de esta vida mortal.
4b.
Pues tiene lumbre de fe, en que espera vida eterna y que sin esta todo lo de
acá y de allá no le valdrá nada, solo y principalmente debe gozarse en la
posesión y ejercicio de estos bienes morales en la segunda manera.
4c. En
cuanto, haciendo las obras por amor de Dios, le adquieren vida eterna.
4d. Solo
debe poner los ojos y el gozo en servir y honrar a Dios con sus buenas
costumbres y virtudes.
4e. Sin
este respecto no valen delante de Dios nada las virtudes, como se ve en las
diez vírgenes del evangelio.
4f.
Todas habían guardado virginidad y hecho buenas obras, porque las cinco no
habían puesto su gozo en la segunda manera, enderezándole en ellas a Dios, sino
antes las pusieron en la primera manera, gozándose en la posesión de ellas.
4g.
Fueron echadas del cielo, sin ningún agradecimiento ni galardón del Esposo (Mateo
25, 1-13).
4h.
Muchos antiguos tuvieron muchas virtudes e hicieron buenas obras, y muchos cristianos
el día de hoy las tienen y obran grandes cosas, y no les aprovecharán nada para
la vida eterna.
4i. No
pretendieron en ellas la gloria y honra que es de solo Dios.
4j.
Debe gozarse el cristiano, no en si hace buenas obras y sigue buenas
costumbres, sino en sí las hace por amor a Dios solo, sin otro respecto alguno.
4k.
Cuanto son para mayor premio de gloria hechas solo para servir a Dios, tanto para
mayor confusión suya será delante de Dios cuanto más le hubieren movido otros
respectos.
5a. Para
enderezar el gozo a Dios en los bienes morales ha de advertir el cristiano que
el valor de sus buenas costumbres, ayunos, limosnas, penitencias, oraciones, etcétera,
que no se funda tanto en la cantidad y cualidad de ellas, sino en el amor de
Dios que él lleva en ellas.
5b. Va
tanto más calificadas, cuanto con más puro y entero amor de Dios van hechas y
menos él quiere interesarse acá y allá de ellas, de gozo, gusto, consuelo,
alabanza.
5c. Ni
las ha de asentar el corazón en el gusto, consuelo y sabor y los demás
intereses que suelen traer consigo los buenos ejercicios y obras.
5d. Sino
recoger el gozo a Dios, deseando servirle con ellas y, purgándose se goce de
ellas y guste de ellas en escondido, sin ninguno otro respecto y jugo que honra
y gloria de Dios.
5e. Así
recogerá en Dios toda la fuerza de la voluntad acerca de los bienes morales.

No hay comentarios:
Publicar un comentario