domingo, 3 de mayo de 2020

Grados de perfección.


Grados de perfección.
1. No hacer pecado.
2. Procurar andar siempre en presencia de Dios, o real o imaginaria.
3. No hacer ni decir palabra notable que no la dijera o hiciera Cristo.
4. Procure en todas las cosas la mayor honra y gloria de Dios.
5. Por ninguna ocupación dejar la oración mental, que es sustento del alma.
6. No dejar el examen de conciencia por las ocupaciones, y por cada falta hacer alguna penitencia.
7. Tener gran dolor por cualquier tiempo perdido o que se le pasa en que no ame a Dios.
8. En todas las cosas altas y bajas tenga por fin a Dios.
9. Nunca falte en la oración, y cuando tuviere sequedad o dificultad, por el mismo caso persevere en ella.
10. Dei cielo y de la tierra siempre lo más bajo y el lugar y oficio más íntimo.
11. Nunca se entremeta en lo que no le es mandado.
12. De las cosas ajenas, buenas o malas, nunca tenga cuenta.
13. Procure siempre confesarse con mucho conocimiento de su miseria y con claridad y pureza.
14. Aunque las cosas de su obligación y oficio se le hagan dificultosas y acedas [acedar: desazonar, disgustar, rae.es], no desmaye por entonces en ellas.
15. Siempre se acuerde de que todo lo que por él pasare, próspero o adverso, viene de Dios, para que así ni en lo uno se ensorbezca ni en lo otro desmaye.
16. Acuérdese siempre como no ha venido más de a ser santo y no admita reinar cosa en su alma que no encamine a santidad.
17a. Siempre sea amigo más de dar a otros contento que a sí mismo.
17b. Se enoja Dios mucho contra los que no anteponen lo que a él place al beneplácito de los hombres.

sábado, 2 de mayo de 2020

Avisos a un religioso 1.


1. El que quisiere ser verdadero religioso y cumplir con el estado que tiene prometido a Dios, y aprovechar en las virtudes y gozar en las consolaciones y suavidad del Espíritu santo, no lo podrá si no procura ejercitar con grandísimo cuidado los cuatro avisos siguientes, que son: resignación, mortificación, ejercicio de virtudes, soledad corporal y espiritual.
Resignación.
2a. Viva en el monasterio como si otra persona en él no viviese.
2b. Jamás se entremeta, ni de palabra ni de pensamiento, en las cosas que pasan en la comunidad.
Mortificación:
3a. Poner en el corazón esta verdad: no ha venido al convento sino para que le labren y ejerciten en la virtud, y que es como la piedra, que la han de pulir y labrar.
3b. Unos le han de labrar con la palabra: diciéndole lo que no quisiera oír.
3c. Otros con la obra, haciendo contra él lo que no quisiera sufrir.
3d. Otros con la condición, siéndole molestos y pesados en sí y en su manera de proceder.
3e. Otros con los pensamientos, sintiendo en ellos o pensando en ellos que no le estiman ni aman.
3f. Debe sufrir paciencia interior, callando por amor de Dios.
4a. Nunca han de faltar ocasiones en la Religión, ni Dios quiere que falten.  
4b. Para que se prueben y purifiquen conviene que no falten pruebas y tentaciones de hombres y de demonios, fuego de angustias y consuelos.
Ejercicio de las virtudes.
5. Nunca ponga los ojos en el gusto o disgusto que se le ofrece en la obra para hacerla o dejarla hacer, sino a la razón que hay de hacerla por Dios.
6a. Tenga siempre cuidado de inclinarse más a lo dificultoso que a lo fácil.
6b. Procure siempre que los hermanos sean preferidos a él en todas las comodidades, poniéndose siempre en más bajo lugar.
La soledad.
7. Tener todas las cosas del mundo por acabadas [muertas].
9. Procure ser continuo en la oración, y en medio de los ejercicios corporales no la deje. Ahora coma, ahora beba, o hable o trate con seglares, o haga cualquier cosa, siempre ande deseando a Dios y aficionando a él su corazón, que es cosa muy necesaria para la soledad interior.

jueves, 30 de abril de 2020

Cautelas y 2.


Contra el demonio.
10a. Entre las muchas astucias de que el demonio usa para engañar a los espirituales, la más ordinaria es engañarlos debajo de especie de bien y no debajo de especie de mal.
10b. Siempre has de recelar de lo que parece bueno, mayormente cuando no interviene la obediencia.
Primera cautela.
11a. Jamás fuera de lo que de orden estás obligado te muevas a cosa, por buena que parezca y llena de caridad.
11b. Dios más quiere obediencia que sacrificios.
Segunda cautela.
12.Jamás mires al prelado con menos ojos que a Dios, sea el prelado [superior eclesiástico (abad, prior, obispo,…)] que fuere, pues le tienes en su lugar y advierte que el demonio mete mucho aquí la mano.
Tercera cautela.
13a. De corazón procures siempre humillarte en la palabra y en la obra holgándote [alegrándote] del bien de los otros como del de ti mismo y queriendo que los antepongan a ti en todas las cosas, y esto con verdadero corazón.
13b. Procura ejercitar más en los que menos te caen en gracia.
Contra sí mismo y sagacidad de su sensualidad.
Primera cautela.
15a.  Entiendas que no has venido al convento sino a que todos te labren y ejerciten.
15b. Conviene que pienses que todos son oficiales que están en el convento para ejercitarte y que unos te han de labrar de palabra, otros de obra, otros de pensamiento contra ti, y en todo esto tú has de estar sujeto, como la imagen lo está ya al que labra.
15c. Y si esto no guardas, no sabrás vencer tu sensualidad y sentimientos, ni alcanzarás la santa paz.
Segunda cautela.
16a. Jamás dejes de hacer las obras por la falta de gusto o sabor que en ella hallares, si conviene al servicio de Dios que ellas se hagan. Ni hagas por solo sabor y gusto que te dieren.
Tercera cautela.
17a. Nunca en los ejercicios el varón espiritual ha de poner los ojos en lo sabroso de ellos, para asirse de ello y por solo aquello hacer los tales ejercicios, ni ha de huir de lo amargo de ellos, antes ha de buscar lo desabrido y trabajoso de ellos.
17b. De otra manera, ni perderás el amor propio ni ganarás el amor de Dios.

miércoles, 29 de abril de 2020

Cautelas 1.


Cautelas (1578-79), con toda probabilidad nacido en Beas y para la comunidad teresiana, tiene tras de sí la experiencia de varios años como formador y confesor. Está caracterizada por la brevedad, densidad y radicalidad, apremio, brío y calor en su redacción, restallante, contundente y dura.
Escribirá san Juan de la cruz años después: “harto está ya escrito para obrar lo que importa; si algo falta, no es el escribir o hablar, que esto antes ordinariamente sobra, sino el callar y el obrar”.
En estas frases aparece como un maestro que, urgido por dar a la vida comunitaria un estilo sobrio y serio, teologal, alumbrando personas recias, recogidas en lo verdaderamente esencial, no tiene tiempo de enfrascarse en grandes construcciones de teología de vida religiosa.
La luz que ilumina y da seguridad y fuerza viene de la vida, no de la mesa del escritor.

Instrucción y cautelas que debe usar el que desea ser verdadero religioso y llegar a la perfección.
1a. El alma que quiere llegar en breve al santo recogimiento, silencio espiritual, desnudez y pobreza de espíritu, donde se goza el pacífico refrigerio del Espíritu Santo, y se alcanza unidad con Dios y  librarse de los impedimentos de toda criatura de este mundo tiene necesidad de ejercitar los documentos siguientes.
1b. Todos los daños que el alma recibe nacen de los enemigos ya dichos, que son: mundo, demonio y carne.
2. El mundo es el enemigo menos dificultoso; el demonio el más oscuro de entender; pero la carne es más tenaz que todos, y duran sus acontecimientos mientras dura el hombre viejo.
3. para vencer a uno de estos enemigos es menester vencerlos a todos tres; y enflaqueciendo uno, se enflaquecen los otros dos, y venciendo todos tres, no le queda al alma más guerra.
Contra el mundo.
Primera cautela.
5a. Todas las personas tengan igualdad de amor e igualdad de olvido; más de parientes, por temor que la carne y sangre no se avive con el amor natural.
5b. Tenlos como por extraños, y de esta manera cumples mejor con ellos que poniendo la afición que debes a Dios en ellos.
6a. No ames a una persona más que a otra, que errarás; porque aquel es digno de más amor que Dios ama más, y no sabes tú a cuál ama Dios más.
6b. No pienses nada de ellos, no trates nada de ellos, ni bienes ni males, y huye de ellos cuanto buenamente pudieres; y si esto no guardas, no sabrás ser religioso.
Segunda cautela.
7a. Los bienes temporales; en lo cual es menester aborrecer toda manera de poseer y ningún cuidado le dejes tener acerca de ello: no de comida, no de vestido,…. Con esto adquirirás silencio y paz en los sentidos.
Tercera cautela.
8. Guardes con toda guarda de menor el pensamiento y menos la palabra en lo que pasa en la comunidad; y jamás te escandalices ni maravilles de cosas que veas ni entiendas, procurando tú guardar tu alma en el olvido de todo aquello.
9a. Porque si quieres mirar en algo, aunque vivas entre ángeles, te parecerán muchas cosas no bien.
9b. Aunque vivas entre demonios, quiere Dios que de tal manera vivas entre ellos que ni vuelvas la cabeza de pensamiento a sus cosas, sino que las dejes totalmente, procurando traer tu alma pura y entera en Dios, sin que un pensamiento de eso ni de eso otro te lo estorbe.
9c. Ten por averiguado que en los conventos y comunidades nunca ha de faltar algo en qué tropezar, pues nunca faltan demonios que procuren derribar los santos, y Dios lo permite para ejercitarlos y probarlos.
9d. Si tú no te guardas, como está dicho, como si no estuvieses en casa, no sabrás ser religioso, aunque más hagas, ni llegar a la santa desnudez y recogimiento.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Dichos de luz y amor - y 7


164.Prontitud en la obediencia, gozo en el padecer, mortificar la vista, no querer saber nada, silencio y esperanza.
165.Refrene mucho la lengua y el pensamiento y traiga de ordinario el afecto de Dios, y calentársele ha el espíritu divino mucho. Léale muchas veces.
171.Quien supiere morir a todo, tendrá vida en todo.
173.Quien se queja o murmura ni es perfecto ni aun buen cristiano.
174. Humilde es el que se esconde en su propia nada y se sabe dejar a Dios.
175.Manos es el que sabe sufrir al prójimo y sufrirse a sí mismo.
178.Quien a su prójimo no ama, a Dios aborrece.
179,Quien obra con tibieza, cerca está de la caída.
180.Quien huye de la oración, huye de todo lo bueno.
181.Mejor es vencerse en la lengua que ayunar a pan y agua.
182.Mejor es sufrir por Dios que hacer milagros.
184.No tengas sospechas contra tu hermano, que perderás pureza de corazón.
185.De trabajos, cuanto más mejor.
186.¿Quién sabe quien no sabe padecer por Cristo?

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Dichos de Luz y Amor - 6.


157.Buscad leyendo y hallaréis meditando; llamad orando y abriros han contemplando.
159.Otro para vencer los apetitos: Traer un ordinario apetito de imitar a Jesucristo en todas sus obras, conformándose con su vida, la cual debe considerarse para saberla imitar y haberse en todas las cosas como él se hubiera.
161.Para mortificar las cuatro pasiones naturales, que son: gozo, tristeza, temor y esperanza, aprovecha lo siguiente:
Procurar siempre inclinarse no a lo más fácil, sino a lo más difícultoso.
No a lo más sabroso, sino a lo más desabrido; no a lo más gustoso, sino a lo que no da gusto.
No inclinarse a lo que es descanso, sino a lo más trabajoso.
No a lo que es consuelo, sino a lo que no es consuelo; no a lo más, sino a lo menos.
No a lo más alto y precioso, sino a lo más bajo y despreciado.
No a lo que es querer algo, sino a lo que no es querer nada.
No andar buscando lo mejor de las cosas, sino llo peor, y traer desnudez y vacío y pobreza por Jesucristo de cuanto hay en el mundo.
162.Para la concupiscencia: Procurar obrar en desnudez y desear que los otros lo hagan.
Procurar hablar en desprecio y que todos lo hagan.
Procurar pensar bajamente de sí y desear que los otros lo hagan.
163.Tenga fortaleza en el corazón contra todas las cosas que le movieren a lo que no es Dios, y sea amiga de las pasiones por Cristo.

martes, 17 de diciembre de 2019

Dichos de luz y amor - 5.


140.Hable poco, y en cosas que no es preguntado no se meta.
142.No se disculpe ni rehúse ser corregido de todo; oiga con rostro sereno toda reprensión; piense que se lo dice Dios.
146.Nunca oiga flaquezas ajenas, y si alguna se quejare a ella de otra, podrále (sic) decir con humildad no le diga nada.
147.No se queje de nadie; no pregunte cosa alguna, y si le fuere necesario preguntar, sea con pocas palabras.
148.No rehúse el trabajo, aunque le parezca no lo podrá hacer. Hallen todos en ella piedad.
149.No contradiga. En ninguna manera hable palabras que no vayan limpias.
150.Lo que hablare sea de manera que no sea nadie ofendido, y que sea en cosas que no le pueda pesar que lo sepan todos.
152.Calle lo que Dios le diere y acuérdese de aquel dicho de la esposa: Mi secreto para mí (Is 24,16).
166.Doce estrellas para llegar a la suma perfección: amor de Dios, amor del prójimo, obediencia, castidad, pobreza, asistir al otro, penitencia, humildad, mortificación, oración, silencio, paz.

Llama de amor viva. Canción 2. 10-12. Abandonada el alma en un mar de amor.

  10a. En este íntimo punto de la herida, que parece quedar en la mitad del corazón del espíritu, que es donde se siente lo fino del deleite...