13a. Llámale
Amado para más moverle e inclinarle a su ruego.
13b.
Cuando Dios es amado, con grande facilidad acude a las peticiones de su amante.
13c.
Juan 15, 17: Si permaneciéredes en mí, todo lo que quisiéredes pediréis.
13d. Y
hacerse ha.
13e. De
donde entonces le puede el alma de verdad llamar Amado, cuando ella está entera
con él, no teniendo su corazón asido a alguna cosa fuera de él.
13f.
Así, de ordinario trae su pensamiento en él.
13g.
Por fala de esto, dijo Dalila a Sansón que cómo podía él decir que la amaba,
pues su ánimo no estaba con ella.
13h.
Jueces 16, 15: “Ella se le quejó: ¿Cómo puedes decir que me amas, si tu corazón
no está conmigo? Es la tercera vez que me has engañado y no me aclaras en qué
reside tu enorme fuerza.
13i.En
el cual ánimo se incluye el pensamiento y la afección[1].
13j. De
algunos llaman al Esposo Amado, y no es amado de veras porque tiene entero con
él su corazón.
13k. Y
así, su petición no es en la presencia de Dios de tanto valor; por lo cual no
alcanzan luego su petición, hasta que, continuando la oración, vengan a tener
su ánimo más continuo con Dios y el corazón con él más entero con afección de
amor.
13l. De
Dios no se alcanza nada si no es por amor.
14a. En
lo que dice luego: Y me dejaste con gemido, es de notar que la ausencia del
Amado causa continuo gemir en el amante.
14b.
Porque, como fuera de él nada ama, en nada descansa ni recibe alivio.
14c. En
esto se conocerá el que de veras a Dios ama, si con ninguna cosa menos que él
se contenta.
14d. Mas,
¿Qué digo se contenta?
14e.
Aunque todas juntas las posea, no estará contento, antes cuanto más tuviere
estará menos satisfecho.
14f. La
satisfacción del corazón no se halla en la posesión de las cosas, sino en la
desnudez de todas ellas y pobreza de espíritu.
14g.
Por consistir en esta la perfección de amor en que se posee Dios con muy junta
y particular gracia, vive el alma en esta vida, cuando ha llegado a ella, con
alguna satisfacción.
14h.
Aunque no con hartura, pues que David, con toda su perfección, la esperaba en
el cielo, diciendo:
14i.
Salmo 16, 15: Cuando pareciere tu gloria me hartaré.
14j. No
le basta la paz y tranquilidad y satisfacción de corazón a que puede llegar el
alma en esta vida, para que deje de tener dentro de sí gemido, aunque pacífico
y no penoso, en la esperanza de lo que falta.
14k. El
gemido es anejo a la esperanza.
14l.
Como el que decía el apóstol que tenía él y los demás, aunque perfecto,
diciendo:
14m.
Romanos 8, 23: Nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, dentro
de nosotros mismos gemimos, esperando la adopción de hijos de Dios.
14n.
Este gemido, tiene aquí el alma dentro de sí en el corazón enamorado.
14ñ.
Donde hiere el amor, allí está el gemido de la herida clamando siempre en el
sentimiento de la ausencia.
14o.
Mayormente cuando habiendo ella gustado alguna dulce y sabrosa comunicación del
Esposo, ausentándose, se quedó sola y seca de repente.
[1]
Afección: Afecto: 1. Cada una de las pasiones del ánimo, como la ira, el amor,
el odio, etc., y especialmente el amor y el cariño. www.rae.es
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