106.Lo
que pretende Dios es hacernos dioses por participación, siéndolo él por
naturaleza, como el fuego convierte todas las cosas en fuego.
108.La
sabiduría entra por el amor, silencio y mortificación. Grande sabiduría es
saber callee y no mirar dichos ni hechos ni vidas ajenas.
109.Todo
para ti y nada para mí.
114.El
amor no consiste en sentir grandes cosas, sino en tener grande desnudez y
padecer por el Amado.
117.No
mirar imperfecciones ajenas, guardar silencio y continuo trato con Dios,
desarraigarán grandes imperfecciones del alma y la harán señora de grandes
virtudes.
118.Las
señales del recogimiento interior son tres: la primera, si el alma no gusta de
las cosas transitorias; la segunda, si gusta de la soledad y el silencio y
acudir a todo lo que es más perfección; la tercera, si las cosas que solían
ayudarle le estorban, como es las consideraciones y meditaciones y actos, no
llevando el alma otro arrimo a la oración sino la fe y la esperanza y la
caridad.
120.Las
condiciones del pájaro solitario son cinco: se va lo más alto; no sufre
compañía, aunque sea de su naturaleza; pone el pico al aire; se tiene
determinado color; canta suavemente.
121.Los
hábitos de voluntarias imperfecciones que nunca acaba de vencerse, no
solamente impiden a la divina unión, pero para que llegue a la perfección,
como son: costumbre de hablar mucho, algún asimientillo sin vencer, como a
persona, vestido, celda, libro, tal manera de comida y otras conversaciones y
gustillos en querer gustar de las cosas, saber y oír y otras semejantes.
124.Desasida
de lo exterior, desposesionada de lo interior, desapropiada de las cosas de
Dios, ni lo próspero la detiene ni lo adverso la imite.
125.El
alma que está unida con Dios, el demonio la teme como al mismo Dios.
126.El
más puro padecer trae y acarrea más puro entender.
131.La
mayor necesidad que tenemos para aprovechar es de callar a este gran Dios con
el apetito y con la lengua, cuyo lenguaje que él más oye, solo es el callado
amor.
134.Amo
al no ser conocida de ti ni de los otros. Nunca mirar los bienes ni los males
ajenos.
137.Grande
mal es tener más ojo a los bienes Dios
que al mismo Dios. Oración y desapropio.

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