lunes, 16 de noviembre de 2020

Subida del Monte Carmelo. Libro 3. Capítulo 18. Libres, libres de todo afán de poseer.

 

Capítulo 18. Que trata del gozo acerca de los bienes temporales. Dice cómo ha de enderezar el gozo en ellos a Dios.

1a. El primer género de bienes son los temporales, riquezas, estados, oficios y otras pretensiones, e hijos, parientes, casamientos, etc.; todas las cuales son cosas de que se puede gozar la voluntad.

1b. Pero cuan vana sea gozarse los hombres de las riquezas, … está claro, porque, si por ser el hombre más rico fuera más siervo de Dios, debiérase gozar de las riquezas.

1c. Antes le son causa que le ofenda, según lo enseña el Sabio.

1d. Eclesiástico 11, 10: Hijo, si fueres rico, no estarás libre de pecado.

1e. Aunque es verdad que los bienes temporales, de suyo, necesariamente no hacen pecar, pero porque ordinariamente con flaqueza de afición se ase el corazón del hombre a ellos y falta a Dios, lo cual es pecado.

1f. Pecado es faltar a Dios.

1g. El Señor las llamó en el Evangelio espinas.

1h. Mateo 13, 22: “Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril”.

1i. Lucas 8, 14: “Lo que cayó entre abrojos son los que han oído, pero dejándose llevar por los afanes, riquezas y placeres de la vida, se quedan sofocados y no llegan a dar fruto maduro”.

1j. Para dar a entender que el que las manoseare con la voluntad quedará herido dde algún pecado.

1k. Y aquella exclamación que hace el evangelio por san Lucas, tan para temer, diciendo:

1l. Lucas 18, 24: ¡Cuán dificultosamente entrarán en el reino de los cielos los que tienen riquezas!

1m. Es a saber, el gozo en ellas, bien da a entender que no se debe el hombre gozar en las riquezas, pues a tanto peligro le pone.

1n. Para apartarnos de él dijo también David:

1ñ: Sal 61, 11: Si abundaren las riquezas, no pongáis en ellas el corazón.

2a. Salomón, como hombre que habiendo tenido muchas riquezas y sabiendo lo que eran, dijo que todo cuanto había debajo del sol era vanidad de vanidades, aflicción de espíritu y vana solicitud de ánimo.

2b. Eclesiastés 1, 14: “Examiné todas las acciones que se realizan bajo el sol y comprendí que todo es vanidad y caza de viento”.

2c. Eclesiastés 5, 9: Quien ama las riquezas no sacará fruto de ellas.

2d. Eclesiastés 5, 12: Las riquezas se guardan para mal de su señor.

2e. Según se ve en el Evangelio, donde a aquel que se gozaba porque tenía ganados muchos frutos para muchos años se le dijo del cielo:

2f. Lucas 12, 20: Necio, esta noche te pedirán el alma para que venga a cuenta, y lo que allegaste, ¿cuyo será?

2g. Salmo 49 (48), 17-19: No tengamos envidia cuando nuestro vecino se enriqueciere, pues no le aprovechará nada para la otra vida.

2h. Salmo 49 (48), 17-19: “No te preocupes si se enriquece un hombre / y aumenta el fasto de su casa: / su fasto no bajará con él. // Cuando muera, no se llevará nada, / su fasto no bajará con él. // Aunque en vida se felicitaba: / “Pondera lo bien que lo pasas”.

2i. Dando allí a entender que antes le podríamos tener estima.

3a. El hombre ni ha de gozar de las riquezas cuando las tiene él ni cuando las tiene su hermano, sino si con ellas sirven a Dios.

3b. Si por alguna vía se sufre gozarse de ellas es cuando se expenden y emplean al servicio de Dios; pues de otra manera no sacará de ellas provecho.

3c. Es vano gozarse sino en si en ello sirven más a Dios y llevan más seguro el camino para la vida eterna.

3d. Porque claramente no pueden saber si es todo así, que sirve más a Dios, etc., vana cosa sería gozarse determinadamente sobre estas cosas.

3e. No puede ser razonable el tal gozo, pues que, como dice el Señor:

3f. Mateo 16, 26: Aunque gane todo el mundo, puede uno perder su alma.

3g. No hay, pues, de qué se gozar, sino en si sirve más a Dios.

4a. Sobre los hijos tampoco hay de qué gozar, ni por ser muchos, ni ricos, y adornados de dones y gracias naturales y bienes de fortuna, sino en si sirven a Dios.

4b. Pues Absalón, hijo de David, ni su hermosura, ni sus riquezas, ni su linaje le sirvió de nada, pues no sirvió a Dios.

4c. 2 Samuel 14, 25: “No había en todo Israel un hombre tan hermoso como Absalón, digno de tan grandes elogios. De la punta del pie a la coronilla no había en él defecto alguno”.

4d. Vana cosa fuere haberse de gozar de lo tal.

4f. Es vana cosa desear tener hijos, como hacen algunos que hunden y alborotan al mundo con deseos de ellos.

4g. No saben si serán buenos y servirán a Dios, y si el contento que de ellos esperan será dolor, y el descanso y consuelo trabajo y desconsuelo, y la honra deshonra y ofender más a Dios con ellos, como hacen muchos, de los cuales dice cristo.

4h. Mateo 23, 15: Cercan la mar y la tierra para enriquecerlos y hacerlos doblado hijos de perdición que fueron.

4i. Mateo 23, 15: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que viajáis por tierra y mar para ganar un prosélito, y cuando lo conseguís, lo hacéis digno de la gehenna el doble que vosotros!”

5a. Aunque todas las cosas se le rían al hombre y todas sucedan prósperamente, antes se debe recelar que gozarse.

5b. Porque en aquello ofrece la ocasión y el peligro de olvidar a Dios y ofenderle.

5c. Dice Salomón que se recataba él, diciendo en Eclesiastés:

5d. Eclesiastés 2, 2: A la riza juzgué por error, y al gozo dijo: “¿por qué te engañas en vano”.

5e. Es como si dijera: Cuando se me reían las contuve por engaño y error gozarme en ellas.

5f. Grande error es la del hombre que se goza de lo que se le muestra alegre y risueño, no sabiendo de cierto que de allí se le sigue algún bien eterno.

5g. Eclesiastés 7, 5: El corazón del necio está donde está la alegría; mas el del sabio donde está la tristeza.

5h. La alegría ciega el corazón y no le deja considerar ni ponderar las cosas, y la tristeza hace abrir los ojos y mirar el provecho y daño de ellas.

5i. Eclesiastés 7, 4: Es mejor la ira que la risa.

5j. Eclesiastés 7, 3: Mejor es ir a la casa del llanto que a la del convite, porque en aquella se muestra el fin de todos los hombres.

6a. Gozarse sobre la mujer o sobre el marido, cuando claramente no saben que sirven a Dios mejor en su casamiento, también sería vanidad.

6b. Antes debían tener confusión, por ser el matrimonio causa, como dice san Pablo de que, por tener una puesto el corazón en el otro, no le tengan entero con Dios.

6c. 1 Corintios 7, 27: Si te hallases libre de mujer, no quieras buscar mujer.

6d. Ya que se tenga, conviene que sea con tanta libertad de corazón como si no la tuviese.

6f. 1 Corintios 7, 27: “¿Estás unido a una mujer? No busques la separación. ¿Estás libre de mujer? No busques mujer.

6g. 1Corintios 7, 29-31: Esto es cierto lo que os digo, hermanos, que el tiempo es breve; lo que resta es que los que tienen mujeres sean como los que no la tienen; y los que lloran, como los que no lloran; y los que se gozan, como los que no se gozan; y los que compran, como los que no poseen; y los que usan de este mundo, como los que no le usan.

6h. No se ha de poner el gozo en otra cosa que en lo que toca a servir a Dios.

6i. Lo demás es vanidad y cosa sin provecho.

6j. El gozo que no es según Dios no le puede aprovechar al alma.

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